Se ha producido un error en este gadget.

Buscar en este blog

sábado, 31 de julio de 2010

Algo para recordar

Era una persona excepcional, A. A veces me inquietaba profundamente. No creo haber conocido nunca a nadie antes ni después que me hiciera sentir tan transparente. Tampoco recuerdo a nadie que se abstuviese tan estrictamente de dar consejos o de expresar críticas. Era la única persona que he conocido que me hacía comprender lo que significa ser tolerante, lo que significa respetar la libertad de los demá.

Es curioso, ahora que lo pienso, lo profundamente que representaba la Ley. No el espíritu mezquino de la ley que el hombre usa para sus propios fines, sino la inescrutable ley cósmica que nunca cesa de funcionar, que es implacable y justa y, en consecuencia, la más misericordiosa en última instancia.

Tumbada en mi cama, completamente despierta, después de una cena como aquella, me preguntaba muchas veces qué haría A si estuviera en mi pellejo. Al intentar hacer la transposición, se me había ocurrido más de una vez que no sabía mucho de él, más que lo que él mismo había contado.

No sé por qué lo pensé, pero tenía la impresión de que hacía mucho tiempo había sufrido una gran decepción. Un amor frustrado, tal vez.

Fuese lo que fuese no había quedado amargado. Había estado a punto de hunidrse y después se había recuperado. Pero su vida había quedado transformada irremediablemente. Atando cabos, colocando a un lado al hombre que había conocido y al otro al hombre que vislumbraba alguna vez que otra (cuando le daba por recordar) comparando el uno con el otro era imposible pensar que no eran dos personas completamente diferentes.

viernes, 30 de julio de 2010

Ociosos

Si el otro día hablábamos de Munich 72 hoy quiero seguir con el tema y, en concreto, con cómo término el asalto a la villa olímpica por parte de Septiembre Negro. Primero querría comentar que siempre me han impresionado las imágenes del terrorista con el gorrito de playa hablando con el negociador y, sobre todo, a Shorr y Spitzer hablando con la policía alemana desde una ventana: La sensación de cercanía, de poder tocar la liberación, de tener una salida a una situación crítica tan cerca, hace que la impotencia sea mayor, especialmente cuando sabes cómo terminó todo. Los llevaron al aeropuerto, los metieron en un helicóptero, les dispararon con un AK-47 y, por si quedaban dudas qué tipo de animales habían perpretado tal acción, tiraron una granada dentro de la cabina y volaron el aparato. Nunca tuvieron ninguna intención de liberarlos. Más adecuadamente expresado; su plan, desde un principio, era matarles.


Pero si creemos que la chapuza alemana (el rescate sin comentarios, los francotiradores no adecuadamente equipados) tuvo su fin en el aeropuerto de Munich… no. Mes y medio más tarde un avión de la Lufthansa es secuestrado por terroristas pidiendo la liberación de Safady y los primos Al-Gashey. Y les liberaron. Y fueron a Libia y dieron una rueda de prensa en la que se autoproclamaron, cómo no, defensores de la libertad. Esto, lógicamente, alimentó la ganas de cogger un arma a multitud de palestinos, hizo sentir orgullo a la OLP y no puedo decir que provocara una reacción silenciosa de Israel. Silenciosa la decisión fue, pero la rueda de prensa no creo que moviera un ápice los planes que tenían ya desarrollados.


Decía Sam Seaborn, un personaje del Ala Oeste de la Casa Blanca, que el terrorismo es 100% inefectivo; Le preguntan entonces qué pasa con el IRA y él contesta "los británicos siguen ahí" y añade que los extremistas vascos llevan comentiendo atentados por décadas sin resultado sobre sus reivindicaciones. O que a los Baader-Meinhoff no les fue mucho mejor. Y es cierto; el terrorismo no puede pretender que no haya una reacción más poderosa a sus actos, pero lo lamentable es que esa reacción (por tanto hay algo que lo ha provocado de salida) la enfocan como la justificación de sus acciones, lo que les hace ser luchadores por la libertad y, entonces, nos situamos en el primer paso de una espiral. Hay días en los que me levanto y, de puro materialista, creo que el terrorismo es sólo una cuestión de ociosos financiados. Gente que no tiene nada mejor que hacer y que o coge una pistola para matar un policía o la coge para atracar una tienda de comestibles. Lo que pasa es que no consigues fondos para atracar tiendas.

jueves, 29 de julio de 2010

Tribunales, política , democracia y Estado de derecho

Supongamos que los políticos quieren estar en el poder y maximizar su autonomía a la hora de tomar decisiones. Supongamos que, por su parte, los ciudadanos desean evitar los abusos de los políticos. Para que esto sea efectivamente así disponemos de dos instrumentos: echar a los gobernantes cuando se celebren elecciones e imponer límites legales a la discrecionalidad política. En este orden, pues, disponemos de la protección de la democracia y del Estado de derecho. Hasta aquí, creo, estaremos de acuerdo.

El pasado lunes asistí -por cuestiones profesionales- a un Pleno de una Corporación pública. Allí se habló mucho de "judicialización de la vida política" Era, éste, un argumento que igual le valía a los unos que a los otros. Los unos porque aseguraban que sólo los tribunales podrían poner las cosas en su sitio; los otros porque afirmaban que judicializar la política suponía trasladar la responsabilidad de los políticos en el ejercicio de sus funciones, a los tribunales.

Entiendo por "judicialización de la política" algo muy distinto al "activismo judicial". De ambas cuestiones tenemos en el país destacados ejemplos. Bien, el activismo judicial se refiere, a mi entender, en que los tribunales expanden el ámbito de sus decisiones abarcando cuestiones que correponderían a instituciones políticas, o actúan como árbitros entre actores políticos enfrentados.

Por el contrario, la política se judicializa cuando los tribunales se convierten en instrumentos de estrategias políticas que alteran las reglas de la competición democrática. Estas estrategias incluyen la utilización de los tribunales para criminalizar a adversarios políticos... lo de salpica que algo queda, vamos.

Las condiciones para que la democracia o el Estado de derecho no estén en equilibrio son conocidas por todos. Por eso digo que, si los políticos pueden socavar el Estado de derecho con instrumentos democráticos, subvertir la democracia o alterar la condiciones de la competición electoral mediante instrumentos que utilizan la independencia de los jueces, entonces la combinación entre democracia y Estado de derecho no es más que un estereotipo normativo, que no siempre se refleja en el mundo político real.

miércoles, 28 de julio de 2010

asalto



El pasado domingo Sarkozy prometió venganza por el asesinato de Michel Germaneau a manos de Al Qaeda. Germaneau murió como retribución de los terroristas al intento fallido de rescate que se intentó el pasado 22 por tropas mauritanas en Mali, operación que terminó con la vida de 6 terroristas y, como pueden suponer, sin rescate.
De estas líneas que acabo de escribir se pueden extraer muchos temas de los cuales hablar; qué hacían tropas mauritanas en Malí, una operación militar fallida, el coste de ese fallo, etc, pero quiero centrarme en la decisión de emprender una operación de rescate y en la declaración de venganza. ¿Terrorismo de estado?


No sé si son aficionados al "Ala Oeste de la Casa Blanca" pero en el capítulo 66 (yo sí soy muy fan), Posse Comitatus, se narra la decisión, desarrollo y ejecución de un asesinato a un ministro de un país ficticio llamado Qumar, que está detrás, el ministro al menos, de un grupo terrorista. Posse Comitatus es un acta de la ley federal americana de finales del XIX en la que se limita el uso de las fuerzas armadas en aspectos de seguridad civil que estén ya cubiertas por fuerzas locales como puedan ser la policía. Ni que decir tiene que la ley se circunscribe al territorio federal y que, por supuesto, ni hablamos de actuar en otros países. En el capítulo se desvía el avión a una isla perteneciente a una tercera jurisdicción y allí se asalta y se asesina a sus ocupantes.


¿Podemos considerar el asalto mauritano terrorismo de estado? No ya entrando en consideraciones de si Francia estaba detrás de o en la operación, sino el hecho de montar una acción de rescate en territorio extranjero que acabe con la vida de seis terroristas. El célebre caso de la masacre de Munich en las Olimpiadas del '72 dio lugar a las dos operaciones más significativas en este sentido, Ira de Dios y Primavera de la Juventud; en la primera se fueron seleccionando objetivos en militantes, financieros e ideólogos de grupos terroristas palestinos y eliminándolos. En el segundo se produjo el asalto a una residencia llena de miembros de Fatah para eliminar a Abu Yusuf, Kamal Adwan y Kamal Nassir, y luego hacer saltar por los aires el cuartel general del Frente Popular de Liberación Palestina y su fábrica de bombas. En comparación estas dos últimas operaciones lo de Mali puede no ser terrorismo de estado, porque lo que la IDF y el Mossad buscaban era acabar con objetivos terroristas, humanos o logísticos, mientras que los mauritanos estaban en medio de una operación de rescate para liberar a un ciudadano francés retenido contra su voluntad por ser francés. Pero la línea es muy difusa. No ya la de qué operación es ilegal y cuál no, sino si alguna de las dos no es lícita, lo son las dos o no lo es ninguna. La cuestión en este caso es si un país debe defender sus intereses, la vida de sus ciudadanos y garantizar la protección nacional, acudiendo a ciertos métodos que, en una acción civil, serían penados con muchos años de cárcel; si yo tengo un vecino que acosa a mi hija, o la viola o la mata y cojo una pistola y le descerrajo un tiro en la frente mientras está durmiendo, la policía viene a mi casa, me detiene y me condenan a una barbaridad de años. Se entiende que el derecho y las leyes nacionales han de castigar al asesino de mi hija y que yo no debo realizar ninguna acción civil que procure ese castigo, porque el acusado tiene derechos. Lo mismo pasa con las operaciones llevadas a cabo por el gobierno de un país contra casos como el de Munich o Germaneau. Debe ser el gobierno legítimo de Líbano o Mali quiénes cooperen con Israel o Francia, yo no he visto el caso, para detener y poner a disposición judicial a esos terroristas. Estos mismos actos entre gobiernos de diferentes países se llama guerra. Yo no sé ustedes, pero sigo sin identificar bien la línea.


Una de las consecuencias que se ven aquí es que los mauritanos (se habrán dado cuenta de que no desisto y sigo nombrando a Mauritania) asaltaron un campamento para liberar a un rehén entre muchos y por ser más concreto, entre ellos, dos españoles. La operación fracasó (estaba dentro de lo posible) y los gobiernos de los países con ciudadanos secuestrados se echaron a temblar. "Los nuestros no son de ellos" ¿No lo son? ¿No han sido secuestrados por el flagrante delito de ser occidentales e ir en el último camión de una caravana? Es un momento muy tenso. Germaneau ya no podrá volver a ver a su familia y un grupo descontrolado de terroristas puede hacer lo que quiera cuando quiera con el resto de secuestrados. Por eso los gobiernos con rehenes implicados han saltado a defender su no involucración con la operación mauritana. Pero observen que he dicho "un grupo descontrolado de terroristas" ¿Lo era el IDF o el Mossad? ¿Las tropas mauritanas?


Yo no tengo hijas ni hijos, y a este paso ya lo veo difícil, pero sí tengo madre, padre, abuela, tías, tíos, primas y primos y amigos que me han demostrado en mucho o en poco tiempo que son ciudadanos de mi pequeña frontera emocional. Por supuesto no estoy al frente de una nación, pero si lo estuviera creo que, al menos, clamaría venganza.

lunes, 26 de julio de 2010

De la soledad de Taz

El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.

El Aleph, José Luis Borges


Me metí en la cama, abrí la botella, doblé la almohada y me la ajusté bajo la espalda. Respiré con ganas y me quedé sentada en la oscuridad mirando por la ventana. Era la primera vez que me había quedado sola en cinco días. Yo era una mujer que me alimentaba de soledad. Sin ella era como cualquier otro, privado de agua y comida. Cada día sin soledad me debilitaba. No me enorgullecía de mi soledad, pero dependía de ella. La oscuridad de la habitación era fortificante para mí como lo era la luz del sol para otros.

De repente la habitación se llenó de luz. Hubo un traqueteo y un rugido. Oscuridad, luz, oscuridad. Me pareció que estaba siendo visitada por cientos de demonios que ni el Diablo mismo podría aguantar.

Me levanté y me puse mi traje nuevo.

reputación



Uno de los conceptos en los que las empresas ponen el foco de manera constante y al que se destina una gran cantidad de dinero, no sólo en forma de cuentas tangibles, sino también con cada gasto en cada sueldo, cada acción o cada nuevo objetivo es lo que se ha venido en llamar la "Reputación Corporativa". La Reputación Corporativa es que la reputación de una empresa se identifique y se haga pública y, como siempre que hablamos de fama, entendida como lo que va en boca de la gente, no a lo que nos tiene acostumbrados los medios, un desliz de un segundo cuesta eliminarlo de la memoria cerca de 5 años. Porque, bien sea por lo impactante del hecho o por la conciencia rencorosa del ser humano, lo malo es mucho más impactante que lo bueno, más fácil de creer y atrae más atención. Y, si no, enciendan la TV desde las 1000h hasta las 2100h y verán. De hecho hay telediarios que, y no sólo en s sección deportiva, ya se dedican a lanzar bulos como si fueran hechos contrastados. Luego, si ha habido un error, nadie echa la mirada atrás a no ser que haya una orden judicial.


Volviendo a la RC, no les voy a contar lo de la mujer del César, pero sí que Séneca decía que la reputación debe ocupar el lugar que se merece. Por supuesto la reputación, o al menos la imagen de buena reputación, es algo que se puede comprar. Se puede invertir dinero o se puede, incluso, amortiguar el efecto negativo de una mala acción o de un desafortunado accidente. Miren BP y no es broma. No voy a decir que haya que darles un premio, pero todo lo que podían hacer bien, lo han hecho; pusieron al frente de la crisis del vertido a una cara identificable, testificaron, despidieron a este responsable cuando los fracasos a la hora de frenar el vertido eran ya excesivos e, importante, a base de dejarse lapidar, han conseguido que la opinión pública no les odie mucho. Por supuesto que hay que hacer consideraciones de alcance y entre estas consideraciones una de las principales es quién resulta damnificado frente a quién me percibe, es decir; damnificados que pueden estar hasta el gorro de BP son todos los empresarios y particulares del Golfo de México. Percibirme; cada uno de los usuarios que, a lo largo del mundo, reposta en las estaciones de servicio. Estos últimos son legión y a los primeros ya les he prometido indemnizaciones, indemnizaciones que ya me he encargado que los clientes que ponen gasolina en mis estaciones sepan que voy a pagar. El último movimiento, que Cameron haya salido a dar a entender que un accidente es un accidente. Que debe pagar BP, pero que nos puede pasar a cualquiera.


¿Y Toyota? Una vida entera dedicados a afinar la operativa industrial y comercial, mejorando los procesos, haciendo reducciones de fallos a la vez que de costes y optimizando cualquier proceso que se ponen por delante y... fallo. Ellos lo sacan a relucir, ellos se enfrentan a los medios y a la opinión pública, prevén y gestionan la pérdida potencial, Akio Toyoda en el Congreso, declarando entre lágrimas (y ojo, estoy convencido que son lágrimas sinceras. Menudos son los japoneses para sus cosas) y campaña publicitaria ¿basada en qué? en lo propios trabajadores de Toyota, orgullosos, constantes y con un objetivo. No implican al público. No hay ciudadanos saliendo felices de los concesionarios. Se llevan la historia más atrás; a diseñadores, jefes de cadena, vendedores, directivos... "Nosotros somos los primeros que creemos en lo que hacemos".


Muchas empresas, si no todas, saben que los medios para enfrentarse a situaciones como las anteriores son estrategias de relaciones públicas. De hecho casos como BP o Toyota es lo que un responsable de RRPP sueña que suceda en un momento dado, porque es su verdadero desafío profesional; el poder rescatar una compañía de una situación totalmente perdida. Las relaciones públicas a nivel operaciones, eventos, prensa... deben ser francamente aburridas, pero rescatar una empresa al nivel de imagen pública... es poder mandar un ejército contra Napoleón.


¿Se gestiona igual un país? ¿Dónde reside la "Reputación Corporativa" en el tema público? Desde mi punto de vista, obviamente porque es quién tiene más medios y quién ha asumido la responsabilidad, nace del Gobierno. Pero está implicado todo representante público. Todo aquel que cobra un sueldo emanado del presupuesto y, por supuesto y por encima de todos, aquellos que se dedican al tema representativo. Líderes políticos, gobierno y oposición. Aquellos que deben hacer percibir al resto del mundo que un país es una marca en la que confiar. Por supuesto los medios, la población y como influyen los unos en los otros, son elementos tanto impactados como responsables y volvemos a lo mismo de siempre; tan exigente es una población así de excelentes serán sus vías de informarse. La reputación es un elemento transversal y si yo quiero invertir en un país, a igualdad de condiciones, me iré al país que mayor garantía me dé. Al no poder conocer un país en profundidad en tres meses, lo primero que me va a llegar es la imagen. Pongan la CNN y esperen a la publicidad; Emiratos, Dubai, India... o ahora la campaña que ha lanzado Marruecos para atraer inversión ¿a que no parece el país que tomó Perejil?.
Lo más triste que he encontrado recientemente es cómo el Gobierno de España y la oposición, que la omisión también genera daño, han hecho que, al final, salven la imagen del país los organismos externos; Merkel, Obama, el FMI... todos saliendo en defensa de la reputación española mientras que aquí nadie ha sabido meter una buena campaña de recuperación de imagen. Demasiado daño originado en la irresponsabilidad y en la pelea absurda del "y tú más" que les ha hecho despreocuparse. En ocasiones me da por pensar que verdaderamente creen que siempre hay un Gasol, Alonso, Nadal o Casillas que venga a pasar el "pronto y el paño".

domingo, 25 de julio de 2010

La ciudad informal

"Existe un modo intemporal de construir. Tiene miles de años de antigüedad y es hoy el mismo de siempre. las grandes construcciones tradicionales del pasado, las aldeas y tiendas de campaña, los templos en los que el hombre se siente cómodo, siempre han sido erigidos por personas muy próximas al espíritu de dicho modo. Como verás, este modo conducirá a cualquiera que lo busque, a edificios que en sí mismos son tan antiguos en su forma como los árboles y las colinas, como nuestros rostros"

El Modo Intemporal de Construir de Christopher Alexander

Si es posible una nueva actitud hacia la arquitectura y el urbanismo que se oriente a la creación de un marco físico vivo, variado y atractivo para el hombre, ésta debe potenciar el papel de los usuarios en la conformación de su entorno. La mirada que formula Alexander en el texto anterior es una sincera mirada sobre los procesos tradicionales de construcción de la ciudad, aquellos que dieron forma durante miles de años a los edificios y a las ciudades más bellas del mundo.

Hoy, alguna de las manifestaciones de la globalización la encontramos en la inmensa metrópoli auto construida en las grandes ciudades del tercer mundo. En los próximos 25 años se estima que casi 2.000 millones de personas nacerán o pasarán a vivir en las ciudades y esto va a tener lugar, en gran medida, en las inmensas metrópolis informales que se levantan en los países del tercer mundo.

Pero es en este hecho en donde pretendo fijar su atención. No deberíamos minusvalorar lo que la gente ha hecho por sí misma, porque no es sólo infravivienda. Además de chabolismo en el conjunto de las barriadas auto construidas podemos observar un esfuerzo real de construcción social. Muchos grupos han levantado en esos barrios estructuras útiles para sus formas de vida. En muchos casos los que viven en lo que los arquitectos y urbanistas denominan "ciudad informal" son asalariados que trabajan en la ciudad formal. Pero es la insuficiencia de sus salarios lo que los ha obligado a levantar poco a poco sus casas, adaptadas a las necesidades de espacio de una familia amplia en una economía de subsistencia.

Sería el mismo caso de las bellas ciudades antiguas. Construcciones realizadas a partir de auténticas necesidades humanas, bien diferentes, eso es cierto, entonces y ahora.

Por eso creo que sigue siendo útil algo que Turner afirmaba:

"..creo que el error habitual consiste en la valoración cuantitativa de la construcción de viviendas, en términos de apariencia objetiva, y que este es un punto de vista no realista; en su lugar, el valor de la vivienda, o más bien del medio ambiente habitable, consisten en su capacidad de respuesta a la situación vital de la persona dentro de la familia y dentro de la comunidad local. En otras palabras, la realidad de los lugares de alojamiento consiste en sus atributos tal y como son experimentados y percibidos y no en sus cualidades o formas materiales"

Justo. Hoy creo haberme explicado bien en eso que yo entiendo como verdaderos territorios inteligentes.

sábado, 24 de julio de 2010

mercantilismo

Como hoy es sábado, toca tema ligero... ¿o puede que no lo sea tanto?


¿Se imaginan por un momento que el Barça o el Real Madrid fueran comprados por un grupo mercantil y decidieran trasladar el equipo, cambiando o no de nombre, a Albacete o a Santander? ¿o incluso a Luxemburgo o Ginebra?


En el año 1958 dos equipos de baseball muy ligados a sus ciudades, uno de ellos de hecho a un barrio, fueron trasladados a la todopoderosa California. Los New York Giants se movieron a San Francisco, dejando un espacio en NY que luego ocuparían los Mets, apropiándose incluso del logo. El otro equipo fue los Brooklyn Dodgers, el equipo de barrio por excelencia, el eterno rival de los Giants (irónico, ¿verdad?), el primer equipo que admitió un negro jugar en las ligas mayores, el equipo del "wait till next year" (el Atlético de Madrid no ha inventado nada nuevo)... pues bien, fue comprado por un empresario inmobiliario y se lo llevó a Los Angeles. Hoy en día, pasear con una gorra azul claro, con la "B" en el frontal, es un acto de nostalgia individual con más fuerza que un primero de mayo en masa. Como no pudo ser de otra manera el estadio Ebbets Field acabó siendo un complejo de edificios del que sólo se mantiene el nombre.
Como dato anecdótico decirles que ese año de 1958, el partido inaugural de la liga enfrentó a estos dos equipos trasladados a la Costa Oeste.
Y así es como años de historia, de pasión, de fiebre, de esperanzas, victorias y frustraciones pasan de un plumazo al olvido, lugar en el que su antesala se llama leyenda y al que sólo acuden aquellos nostálgicos que desean visitarla para revivir una época que ha quedado congelada.
Es muy ñoña, pero hay una escena de "El club de los poetas muertos" en la que Robin Williams lleva a los alumnos a ver las fotos de las glorias de colegio. La escena nos muestra primeros planos de fotos en ByN de los equipos de football, remo o atletismo, todos jóvenes, llenos de energía y, como dice Williams, criando malvas quedando, únicamente, un momento congelado.


Pero no se extrañen. Comprar y vender equipos, moviéndolos de ciudad en ciudad es una práctica habitual en el deporte americano por la que han pasado los Houston Oilers, siendo ahora los Tennessee Titans, los Seattle Supersonics que actualmente son los Oklahoma City Thunder o los Detroit Gems, que en el '47 pasaron a ser los Minneapolis Lakers y desde el '60... O lo que ocurrió con los Anaheim Ducks, un equipo de hockey fundado a la sombra de una película de la Disney que, en poco más de diez años desde su fundación, ya había ganado una Stanley Cup.


¿Se imaginan? Llega un presidente de una sociedad con dinero suficiente y decide comprar un equipo de los grandes de nuestra liga de fútbol y trasladarlo a una ciudad en la que no haya un equipo potente, pero que tenga muchas posibilidades de desarrollo. Con el dinero, la publicidad, los medios y todo lo que orbita alrededor del deporte... el Chelsea no era nada hace 15 años y actualmente vivimos una revolución en el seno del Manchester City en base a dinero árabe.
MIren si no; El Bulli no sólo es El Bulli. Es también todo lo que El Bulli ha generado alrededor de Roses, de Girona y de España. Hay enfrente del puerto de Roses un restaurante que se llama La Sirena que deberían probar. Pescaderías, carnicerías, hoteles, y otros restaurantes reconocidos como Ruscalleda o Can Roca. O la explosión que tener a Adriá ha generado en el resto de España, con sus Ronceros, Santamarías, Arolas y polémicas... España se ha convertido en una meca gastronómica más allá de la paella y los callos.
¿Creen de verdad que después de ganar la Eurocopa o el Campeonato del Mundo no hay una mina debajo de la Liga Nacional de Fútbol?


La suerte que tienen Barça y Madrid, o al menos sus aficionados, junto el Athletic y el Osasuna, es que no son SAD, sus acciones no están en venta y no pueden cambiar de manos. Alguien debió olerse la tostada y decidió bloquear aquello que era más representativo en la liga. Otro punto en contra es que nuestra tradición hace que la mayor parte de los equipos lleven el nombre de la ciudad, aunque un Osasuna, un Espanyol, un Celta o un Deportivo... y ya hemos visto que lo de cambiar de nombre no es tan problemático.


Pero la parte más dura de roer es, aunque no guste nombrarla, la ligazón política. Acabamos de ver cómo antes de nada ya se insistía en no asociar la victoria de España en la Copa del Mundo con ninguna actitud concreta, pero los mismos telediarios que cantaban una victoria de todos los españoles, mandaban a los reporteros a la calle a preguntar a la ciudadanía qué tal lo veían. Vergonzoso a la par que inteligente lo de Fernández de la Vega espetando al PP que estos no querían la victoria de España. El movimiento magistral está en que, en vez de utilizar la victoria políticamente, se denuncia la actitud del contrario ante una potencial derrota. Esta ligazón política en la victoria no nos lleva a días de vino y rosas, sino a los de pan y circo, pero es lo que tenemos por hemiciclo.


Creo que es difícil la labor mediática de introducir y acostumbrar a una población como la española en operaciones mercantiles de este tipo. Escocería tanto como si al Gran Poder se lo llevaran a Huelva, pero también creo que ciertos mitos acabarán cayendo. Por lo pronto veo el Bernabéu muy cerca de acabar como el Ebbets Field.

viernes, 23 de julio de 2010

El ciudadano Sócrates

De entre todos los proyectos que ha emprendido el ser humano, la aventura de la ciudadanía ha sido la más arriesgada y la más sorprendente. Quizá esto pueda sonar a exageración, teniendo en cuenta las cosas raras que el hombre se ha empeñado en hacer a lo largo de la historia: viajar a la luna, obsesionarse en ganar guerras mundiales...

En verdad que, a primera vista, no hay nada que parezca excepcional en el hecho de que seamos ciudadanos. Se trata, simplemente, de que en tanto que ciudadanos de, por ejemplo, España, tenemos determinados derechos y deberes (unos más que otros, tengo la impresión) y podemos votar cada cierto tiempo a quien queremos que nos gobierne. Nada de esto es sorprendente ¿no es cierto?

Sin embargo, toda nuestra existencia ciudadana está levantada sobre un misterio. Podemos hacernos una idea del enigma si nos fijamos en cómo comenzó, para el ser humano, la historia de de esta aventura de la ciudadanía. La historia de la filosofía había comentazado ya con un tropiezo del que ya les he hablado El pozo de Tales o el slot de Taz con la caída de Tales de Mileto.

La aventura de la ciudadanía comenzó, también, con un tropiezo, pero esta vez de la humanidad entera. Por algún motivo, una democracia, la ateniense, consideró necesario condenar a muerte a un ciudadano de setenta años, llamado Sócrates, cuyo único delito había sido ir todo el rato por ahí preguntando a la gente qué era un zapato (curioso ¿no?) Es cierto que Sócrates también preguntaba, por ejemplo, qué es la virtud, pero eso, ahora, es lo de menos. Lo importante es que lo único que hacía era preguntar.

Sócrates, en efecto, no enseñaba nada en especial, porque, tal y como él solía decir, lo único que sabía era que no sabía nada. O sea, que nada podía enseñar. Pero, ojo, eso sí, no paraba de preguntar qué es un zapato, qué es una virtud, y cosas así.

Pues bien, es con este enigma con el que comenzó para la humanidad la aventura de la ciudadanía. Con este enigma y con esta ignominia: la condena a muerte de un anciano que no había hecho más que preguntar. Si Atenas hubiera sido una dictadura, si la muerte de Sócrates se hubiera debido al capricho de un tirano, la cosa no tendría nada de sorprendente. Lo extraño es que Atenas era una democracia y, además, es el modelo de referencia de lo que solemos entender por democracia. ¿Condenaríamos nosotros a muerte a un viejo que andara por ahí preguntando qué es un zapato?

La pena de muerte, me dirán, ni siquiera está reconocida en nuestra Constitución. Ahora bien, ¿no creen que tenemos motivos para pensar que si ese viejo preguntara de la misma manera y con la misma insistencia que Sócrates, nuestra democracia encontraría alguna manera de condenarle a muerte (aún figuradamente) aunque para ello tuviera que hacer una reforma constitucional o incluso que sacrificar la Constitución?

Y ahora los deberes. ¿Qué tenía de especial la forma de preguntar de Sócrates? ¿Por qué resultó insoportable para la democracia ateniense?





jueves, 22 de julio de 2010

Bernie

En diciembre de 1984, mientras España estaba mirando resultados de la Lotería de navidad, 4 chicos afroamericanos de no más de 19 años, entran en un vagón del metro de Nueva York y se distribuyen por él como me tiro yo en el sofá de mi casa a ver películas. En la estación de la calle 14 se sube un hombre con pinta de haber perdido muchos bocadillos en el patio del colegio, grandes gafas, incipiente calvicie, delgadito y con andar algo abatido, una postura que no abandona ni en las fotos. Se sienta en frente de uno de los chavales recostados y éste le pregunta que qué tal. El chico de las gafas contesta que bien y el primero, no contento con una respuesta que esperaba más sumisa empieza a preguntarle que si quiere enfrentamiento, mientras los otros chicos se acercan a ellos. En un momento dado el bravucón le pide 5 dólares y el hombre de las gafas saca una Smith&Wesson de 5 balas y dispara una a cada uno de los chicos produciéndoles heridas serias. Una vez vaciado el cargador se acerca a una chica que por pánico se habíua echado al suelo y le dice "no se preocupe, ya ha pasado todo" y sale del vagón del metro. Bernie Goetz, que así se llamaba el hombre, 9 días más tarde se entrega a la policía, se le enjucia y sale inocente argumentando defensa propia. Durante todo este tiempo, especialmente durante esos 9 días, se genera un mito alrededor de Goetz en el cual se le llega a confundir con un superHéroe bajo el nombre de "Subway Vigilante" (sic).


Se ha escrito mucho sobre este hombre, espcialmente en NY, claro, pero lo que me interesa resaltar de esta historia hoy es cómo se pusieron de perfil muchos políticos respecto al tema y cómo lo dejaron en manos de las autoridades judiciales y de los llamados grupos de acción civil. Fue ésta una de esas acciones en las que los políticos en cargo rezan cada mañana porque no les toque a ellos. No estoy hablando de lo que hemos podido pasar en España con el tema del terrorismo. En estos casos se plantea un frente común del que nadie, ni gobierno ni oposición, se baja. Al menos no cuando hay un atentado, aunque como pasó con el Ulster o como pasa aquí, las vías para acabar con el terrorismo polarizan posiciones que quedan enmudecidas tras nuevos disparos o rtas nuevos estallidos de bombas. 


Pero el caso de una persona, un hombre apocado, que representó una protección que la policía no garantizaba, realimentó un flujo que en los USA no para de hacer subir y bajar mareas; el derecho a llevar armas y la insatisfacción e impotencia ante no poder defenderte de alguien que se toma la justicia a broma porque no tiene nada que perder o porque siendo malo gana mucho en su entorno. Goetz tuvo muchos detractores en grupos sociales y religiosos en defensa de lso derechos civiles (alguno bien representado por Wolfe en "La Hoguera de las Vanidades" más dispuestos a recaudar fondos que a terminar una acción civil) y, por supuesto el apoyo incondicional la omniPresente Asociación Nacional del Rifle, al ser él el exponente del primer artículo de defensa de la asociación; el derecho a llevar armas para la protección personal.


Pero los políticos no se manifestaron, al menos muchos de ellos no y los que lo hicieron eran políticos con carrera por delante o ya retirados, pero no en la carrera en ese momento. Y no lo hicieron porque el caso de Goetz polarizó la sociedad. Fue un grito de "ya está bien" amplificado por el sonido de cinco disparos. Y cualquiera con dos dedos de frente vio que entrar a fondo en el tema era meterse en un berenjenal importante, porque si bien la seguridad en ese momento en NYC no era precisamente de premio, ni lo sería hasta la llegada de Giuliani, defender la autogestión de la seguridad les llevaría a enfangarse en el caos si llegaban a un cargo operativo. El Presidente lo pasó al Gobernador. El Gobernador al Alcalde y el Alcalde amortiguó el golpe derivándolo a la opinión pública. Goetz volvió a ser enjuiciado por otros cargos que no se habían observado en el primer juicio y pasó tiempo en la cárcel. La actuación de los medios lo convirtió al principio en un héroe y al final en un souvenir, especialmente cuando, como comento arriba, Giulani le dio la vuelta a la seguridad neoyorkina, pero Giuliani no tuvo nada que ver con Goetz.

miércoles, 21 de julio de 2010

Energía y comunicación

"Puedo corregir quince problemas técnicos de comunicación con un gramo de energía" (Ailes, Kraushar)

Desde luego es fundamental para tener éxito. No se trata de lanzarte como un vendedor de coches usados, saltado sobre la gente, moviéndote espasmódicamente...eso asusta y ahuyenta a la gente, pero con un adecuado tipo de energía puedes absorber lo que los demás te transmiten.

Si proyectas entusiasmo -qué palabra hermosa, oigan- la mayoría de los problemas discursivos se aclararán automáticamente. La buena energía en un comunicador se percibe como "fuerza vital", vivacidad, vigor, positividad... JFK, Dole, Churchill y muchos más, of course.

Una de las reglas principales en la teoría del discurso para el control ambiental es concentrar la energía. Mucha gente tiene dificultades para hablar en público... Cuando controlas y concentras tu energía da igual 5 que 50, 100 que 1.000, en realidad no hay nadie, estás tú solo, ante tí mismo, centrado en tu mensaje, desarrollando tu discurso, nadie te escucha, tu voz entra por tu oído y estás solo ante tu propia inmensidad. Pero lees en tu audiencia, en sus ojos y gestos y digieres e incorporas su retroalimentación con facilidad pasmosa. Créanme, es exactamente así.

La inhibición o el exceso son muletillas frecuentes. Ambas muy perjudiciales. Lo cierto es que reconocemos intuitivamente la verdadera energía cuando la vemos y la oímos en un comunicador. Tal vez sea tu padre, un amigo, un profesor, un colega...cuando las personas con energía hablan o incluso escuchan, no muestran desatención, falta de concentración o de interés... los buenos comunicadores se implican con su audiencia y con su mensaje.

Puedes estar en desacuerdo con lo que dicen pero no puedes cuestionar su convicción.

"Guarda esta regla en tu mente: si no tienes energía no tienes audiencia"

martes, 20 de julio de 2010

Truman

Desde pequeño me ha interesado la Segunda Guerra Mundial. Eisenhower, Montgomery, Rommel, Churchill, FDR, Von Paulus, MacArthur... y siempre que veía las fotos de las conferencias que tuvieron lugar en este conflicto por parte de los aliados, siempre, la conferencia de Postdam resultaba un evento con sensible menos atractivo que el resto. Yalta y Teherán agruparon a los verdaderos protagonistas, a los que siempre han sido el referente en los libros, pero Postdam me daba la sensación de estar delante de una foto en la que salían dos advenedizos (a ver, de pequeño "advenedizo" no fue una palabra que manejara con soltura. Es más, no la manejaba en absoluto) desubicados y un clásico Stalin que extraña que no hubiera mandado a un secretario a ocupar su lugar. Pero Stalin era un tío práctico, e iba porque sabía dos cosas; la primera que ellos ocupaban entonces los sillones y segundo que la situación no iba a durar mucho más.
Y si bien sobre Atlee nunca he desarrollado especial interés, Truman ha sido un personaje que, a medida que me iba haciendo mayor y viendo por la de experiencias que uno pasa, más interés me ha despertado.
Durante dos mandatos casi completos Truman tuvo una de las administraciones más movidas y trascendentales para los siguientes 80 años que se recuerdan.


Harry S. Truman. De Missouri, hijo de granjero, y con una inicial que no significaba nada por no elegir entre dos nombres, es un ejemplo de tesón, foco y carácter como pocos ha dado la historia. Y la historia ha sido un poco injusta con él, porque vive a la sombra de la muerte de FDR y muchos dejan de tener conciencia de Harry S. tras el lanzamiento de la bomba atómica. Fue el único presidente que combatió en la Primera Guerra Mundial, oficial de Artillería, dueño de un pequeño negocio, el único mandatario americano sin título universitario desde que comenzó el siglo XX y, por si le gustan las historias románticas pero que vuelven a revelar qué tipo de persona era, una chica que le rechazó en matrimonio porque no le veía un hombre de futuro, Bess Wallace, hizo que partiera a labrarse un porvenir fuera de la granja y volvió con un negocio sólido en funcionamiento, a solicitarla de nuevo en matrimonio para, finalmente, hacer de esa mujer Primera Dama.
Por si fuera poco decirles que, efectivamente, llegó a la Casa Blanca, a través de su posición de VicePresidente tras la muerte de Roosevelt, pero fue elegido cuatro años más tarde y durante su mandato, se aprobó la 22 enmienda a la Constitución de los Estados Unidos por la cual un presidente no puede ser elegido tres veces o dos si el primer mandato, fruto de sustituir al anterior presidente, le tuvo en el cargo más de dos años. Truman fue quién ordenó formar la llamada comisión Hoover que redactó el pliego.


Truman fue, sin duda, el Presidente con la agenda más apretada y la lista de hechos trascendentales durante un mandato más impactante de cuántos hayamos visto. Como hecho significativo decir que en 1946 se enfrentó a una huelga de ferrocarriles que paralizó el país durante un mes entero. Truman tomó las riendas personalmente de la negociación y amenazó con hacer intervenir al ejército. Mientras daba un discurso en la Casa Blanca le hicieron llegar una nota en la cual le informaban que la huelga se había resuelto en los términos que él había concretado. Esto tuvo para él un coste político, pérdida de votos de un sector que le tachó de prepotente y manipulador, pero volvió a salir elegido.
Fue el impulsor del Plan Marshall, de la ONU y con quién arrancó la Guerra Fría, el reconocimiento de Israel como estado, la oposición al acta Taft-Hartley que pasó a ley superando un veto presidencial, luchó de forma agresiva por los derechos civiles, el puente aéreo con Berlín... y todo esto sólo antes de su (re)elección de 1948. Tras eso minucias como formar la OTAN, La revolución china, el senador McCarthy, la secesión de Pakistán, la Guerra de Corea mediando un recorte presupuestario al ejército y si nada de esto bastara, reformas en la Casa Blanca que dieron origen al famoso balcón Truman.


Como ustedes saben que soy un poco terco y sigo creyendo que no hizo todo esto solo, no puedo olvidar nombrar que fue el primer Presidente que tuvo Jefe de Gabinete, John Steelman (desde luego, el nombre le va que ni pintado), y, para reforzar mi tesis, tiene el record de ser el Jefe de Gabinete más longevo en el cargo con seis años.

lunes, 19 de julio de 2010

Cocooning

El cocooning o volver a casa. En los 90 este fenómeno estaba provocado por el estrés y cierto miedo ante la imparable carrera tecnológica. En España pocas empresas aceptaban el teletrabajo como algo razonable, productivo, conciliador. Hoy es, afortunadamente, distinto, aunque no lo suficiente.

Incluso en provincias las empresas que te permiten ejercer el cocooning molan, son cool aunque, en verdad, lo hacen porque saben que producimos más y mejor, en la medida en la que conocemos nuestro entorno y ejercemos con responsabilidad nuestra flexibilidad y autonomía. Además, sentirte dueño de tu tiempo es estimulante y los buenos jefes saben que, si te sientes bien, curras mejor.

El otro día hablábamos del Homo videns. Hoy tal vez debiéramos hablar del Homo Mobilis, un nuevo tipo de persona hiperconectada. La tecnología es, ya, ocio y trabajo y la conexión total con el mundo te hace sentirte más libre.

He leído por ahí que casi el 15% de las empresas españolas tiene empleados que realizan teletrabajo...a la cola de Europa. Frente al 5% de españoles cocooneados (perdón por el spainglish) en el resto de Europa hay un 13%. Y ahora que nos preocupa tanto la productividad de nuestros trabajadores....¿No creen que la mejora de la competitividad del tejido productivo "destepaís" pasa, entre otros cambios, porque las empresas adapten sus métodos y sus estructuras a nuevas realidades?

Microsoft Ibérica, por ejemplo; su avanzada política de recursos humanos le ha valido durante tres años consecutivos el premio Best Place to Work. De hecho, en cinco años han conseguido bajar la rotación del 8% al 2%, las bajas médicas se han reducido considerablemente y llegan miles de C.V. a su web.

En este nuevo pacto entre trabajador y empresa todos pueden ganar. Ahorro de costes, personal más motivado y productivo y captación de talentos a miles de kms. Evitar el coche y los atascos, atender a las obligaciones familiares, formarse más, incluso alimentarse mejor y hacer ejercicio.

Un caso curioso que en su día me llamó la atención. Creo que fue el edificio de Alcatel el que sufrió un derrumbamiento parcial. Gracias al alto porcentaje de participación en el programa de teletrabajo y a la ampliación al 100% de los trabajadores en 48h, la empresa pudo restituir su operatividad con incidencias mínimas.

No les escribo desde casa. Hoy estoy en la oficina. Pero he de confesar que, desde mi punto de vista, la calidad de mi tiempo de trabajo en casa es mayor. Por eso me reservo para esos días actividades que requieren mayor concentración. Y funciona.

Por cierto, y ya que estamos con asuntos tecnológicos: habrán oído hablar del "Antennagate" Apple admite no ser perfecta y regalará fundas ante los fallos del iPhone 4, un dispositivo que no llegará a las tiendas españolas hasta finales de mes.

domingo, 18 de julio de 2010

pre-elección



¿En base a qué elegimos a los líderes?


Las elecciones presidenciales americanas han reflejado, al menos hasta Kennedy, el espíritu de los fundadores, pero los mitos van cayendo poco a poco. La pregunta había sido siempre quién llegaría a Presidente antes, un judío un negro o una mujer. Cualquiera de estas tres condiciones dispares al tradicional perfil presidencial, que en parte quebró Kennedy con su catolicismo, pero que no permitió a Dukakis, ortodoxo, imponerse a Bush padre. No me malinterpreten, no creo que el 100% de los motivos del electorado para decantarse por Bush fuera la religión de Dukakis. Importó más que Bush era tejano y su electorado numeroso, que Reagan fue un buen presidente y la maldita foto del tanque. Pero lo de la religión... en fin, era ortodoxo griego.
Ahora queda saber quiénes serán el primer presidente judío y la primera presidente, pero quedan por detrás otros condicionantes que también habrá que averiguar cuándo podremos superarlos; un presidente sin título universitario o un presidente sin primer consorte, sin entrar en temas de homosexualidad. El último presidente sin título universitario fue Harry Truman, del que pronto hablaremos, pero condiciones como la homosexualidad se penalizan tanto, o más, que los altercados extramatrimoniales. 


En la Cámara de Representantes sólo ha habido seis congresistas abiertamente gays, uno de ellos en activo. Algún senador que fue pillado "indecorosamente" en unos servicios públicos, negó públicamente su condición homosexual. En España, aparte de Zerolo, no hay políticos mediáticamente relevantes en el día a día que lo hayan declarado y Zerolo era sexto candidato por la lista de Trinidad Jiménez en el ayuntamiento de Madrid, es decir, ni siquiera es diputado. Diputados homosexuales que hayan declarado abiertamente su condición en España desconozco si hay, lo que va dando una idea de cómo están las cosas realmente. Apuesto a que si se cambiara la ley electoral (yo insisto y si convenzo a alguien...), los diputados se eligieran por circunscripciones, a ganador o perdedor y se eliminara la disciplina de voto, los diputados homosexuales tendrían mucha más capacidad de ser oído si su lucha fuera la equiparación de los homosexuales, porque puede darse el caso de que los diputados estén preocupados por la ley de huelga independientemente de su orientación sexual. Ya sé que encendemos la TV y esto que acabo de contar puede sonar como ciencia-ficción, pero la legislación en materia laboral no es un tema estrictamente heterosexual.
En el último debate del Estado de la Nación, algún diputado socialista catalán hizo un comentario despectivo respecto a supuestas prácticas no públicas de Rajoy, que en realidad fueron erróneas ya que sólo le vino a llamar algo así como terco o con exceso de diámetro craneal, pero por la rima la confusión era fácil. 


En los USA se penaliza la falta de fe. Aquí el exceso de creencia religiosa se usa como afinidad a elementos reaccionarios. No hay declaraciones abiertas de catolicismo, evangelismo, judaísmo... y, si lo hay es, como en el caso de Zerolo o Vela, para mostrar que en el partido de turno hay una corriente sensible al tema. Pero salvo esta distinción, se eligen los líderes, tanto dentro como fuera e los partidos, por su perfil lo más ajustado el canon bienpensante y medio que la población exige. Es decir, formación universitaria, heterosexual, casado, a ser posible con hijos y que estos sean modélicos, porque anda que no lo pasó mal González con la persecución de los suyos, que toda España sabía sus notas. Estos parámetros ahorran mucho tiempo en explicaciones y convencimientos y sitúan en una línea de partida "normal" que, si alguno faltara, haría que se empezara más atrás.


Paralelamente se montan comisiones, frentes, movimientos, federaciones de apoyo a sectores no tan canónicos, para rascar votos y mostrar sensibilidad hacia ellos, pero los políticos esconden o acallan el fracaso de sus matrimonios, su condición sexual, su implicación religiosa o su carencia de formación académica, al menos en España, para pasar las primeras cribas lo más discretamente posible, porque en caso contrario, penalizas. Convivimos diariamente con todo tipo de gente, pero son estas cosas en base a las qué se eligen a los líderes, por encima de su capacidad gestora. Insisto, dentro de los partidos primero, donde luego se lanza el candidato al electorado.

sábado, 17 de julio de 2010

La ciudad y la utopía

Anoche, en un local de copas, estuve echando un vistazo -como podía o me dejaban- a un grabado de 1524, cuyo original se expone en el Museo Histórico de Viena, que reproduce la ciudad de Tenochtitlan. Se trata de la gran ciudad del nuevo mundo, dibujada muy pocos años después de que Tomás Moro publicara su Utopía.

Al hablar de utopía Burnham -autor del plan Chicago 1909- decía "no hagas planes modestos, porque no tienen capacidad para excitar la mente de los hombres" En efecto, la ciudad contemporánea ha sido pensada con frecuencia como ciudad del futuro, con la inmodestia de creer que la ciudad puede ser un objeto perfecto y proyectable, utópico.

Y en ese recorrido los arquitectos y sus utopías han imaginado y creado, con más o menos éxito, la ciudad industrial, el socialismo comunitario, el urbanismo filantrópico, la ciudad central y la vertical... Utopías que se hacen realidad en las afueras de las ciudades, como la ciudad radial de Le Corbusier, la nueva Delhi o las ampliaciones de Amsterdam, cuya traza permite proyectar su modernidad emergente (¿o será re-emergente?)

Son productos concretos, vulnerables, donde se formulan y se verifican ideas. Desde sus orígenes, en mi modesto entender, la ciudad y su diseño son un espacio de proyección ideológica.

Tras la II Gran guerra lo utópico será progresivamente un sinónimo de ingenuo e imposible, incluso nocivo o ridículo. La euforia de la reconstrucción convierte a la historia misma en algo decorativo y lo económico, triunfante, penetra en la realidad urbana de modo que cualquier gran proyecto se hace efímero.

El tránsito. La ciudad ideal de la cultura clásica o del renacimiento, la ciudad al lado de la consolidación de las utopías sociales, al lado del ideario democrático para una sociedad mejor.

La realidad. La ciudad que crece a golpes o fragmentos y que en su crecimiento comienza a reconocer la gravedad de sus probleams, en los espacios segregados por la estructura social, en unos centros cada vez más abandonados o VIP-eados y en una periferia desigual.

En la esperanza -y a la espera- de un orden mejor algunos, yo misma, he regresado a la aldea, a la parroquia, a lo rural... yo misma, una urbanita de pies a cabeza. Como les decía hace algún tiempo, es el único territorio inteligente que, de momento, me queda cerca.

viernes, 16 de julio de 2010

candidatos



El texto de Tasmania de ayer me hizo reflexionar sobre el huevo, la gallina y la profesión más antigua del mundo. En estos dos últimos casos yo tengo el tema claro; primero fue el huevo y la prostitución no ha sido nunca la primera profesión que se haya conocido. Primero fue el huevo porque de ese huevo nació la primera gallina tal y como la conocemos. Lo que pusiera el huevo sería un antecesor en la evolución, el inmediato para ser más concreto, pero esa primera gallina tuvo que salir de un huevo, necesariamente. Y lo de la prostitución... a ver, a algo se tendría que dedicar el primero que reclamó sexo sin compromiso ni afán de reproducción y al que le exigieron sacrificar lo suyo por unos minutos (quién sabe) de placer. Pongamos por caso que la primera mujer que aceptó algo a cambio de satisfacer un apetito sexual lo aceptó de un cazador-recolector quién cazaba-recolectaba por subsistencia. Bien, en el momento que éste tenía algo que dicha mujer quería en justa retribución y dado que tuvo que cazar-recolectar previamente, la caza-recolección es una actividad anterior a la prostitución. Eso sí; si aceptamos este supuesto lo que necesariamente aceptamos es que la sociedad mercantil nace con el uso del sexo como medio de pago ya que esa mujer quería algo que no tenía y usó su cuerpo para conseguirlo. Es decir, el sexo es el medio para conseguir un bien más viejo del mundo. Clasicazo.


Pero a lo que iba. Ayer Tasmania reflexionaba sobre la necesidad o no de fabricar un candidato y de dejar, osado atrevimiento, que fueran entes como Tele5 o La Sexta quiénes lo hicieran dado que han tenido éxito probado al lanzar al estrellato a Belén Estevan (sí, qué demonio, reclamemos el poner mal su nombre. Schrödinger no lo escribe bien a la primera nadie y ha aportado mucho más a la humanidad) o a J.J. Vázquez, que ya no sé si es el presentador del corazón, Jesús Vázquez o el director de deportes de la cadena. Los de Tele5 deberían jugar menos al engaño, pero para lo que quiero, cualquiera de los tres me vale. Creo que la dinámica de fabricar un ídolo mediático para una cadena de TV es un proceso más relajado de lo que un partido político usa para presentar un candidato. Un ídolo de la TV como la Estevan o J. se ha posicionado en el lugar que está tras una entrada justificada por un elemento ajeno, Jesulín o Ana Rosa, y a medida que iba saliendo en programas, revistas o noticias la cadena ha captado que atraía audiencia. Esto en paralelo con otras apuestas por presentadores, programas o series. En el caso de la política el proceso es más duro. Primero hay que convencer-ofrecer a los del partido y luego rezar porque mediáticamente encaje y a nivel de producto tenga aceptación en la ciudadanía. Vamos, que tenga audiencia. Teniendo en cuenta que es para una candidatura, en el mejor de los casos, tienes 4 años hasta la primera prueba y vas en modo secuencial. Al contrario que en la TV, no presentas tres candidatos y el que más aceptación tenga lo usas en la campaña legislativa, no. Se hace un lanzamiento en One-Off y si pierde normalmente no lo sacas de la parrilla, sino que sigue otros cuatro años más intentándolo. Excepción conocida, Joaquín Almunia, pero había que decidirse.


Por tanto, ¿qué es antes, la audiencia / electorado o el candidato? Entiendo que el electorado, pero mientras que a Pericles le conocía toda Atenas y de Lincoln se decía que no convencía a masas, sino que iba persona a persona, hoy en día se espera de un líder político que el primer día en el que se da a conocer tenga tanta aceptación como los empleados de Tele5. Dos ejemplos se dan en la Comunidad Autónoma de Madrid. Tomás Gómez y Ruiz Gallardón. El primero era el candidato claro. Buena apariencia de cara al electorado progressive pero que puede rascar votos en la corriente contraria, cierto toque moderno, con un antecedente exitoso... pero no ha calado en el electorado. Y ha sido en parte porque no tiene prime time (no está en la Asamblea de Madrid) y en parte porque no ha gestionado bien su comunicación, máxime con una circunstancia como la anterior y porque se enfrenta a una rival que ha sabido reorientarse de manera muy efectiva. Todo esto, unido a cierta osadía mal medida, ha provocado que la dirección del partido haya emitido mensajes distantes a lo que un candidato firme espera como apoyo. Ruiz-Gallardón, en cambio, es un referente mediático, a mi gusto demasiado evidente, poco sutil y por tanto no lo elegante que espero. Al contrario que Gómez, arrastra una legión de adeptos más fuera que dentro de su partido incluyendo la corriente contraria, pero que juega por libre con una clara estrategia de hacer sólida su posición como candidato a través de esa aceptación y no vía el contento de los suyos, es decir; claramente la cadena no le apoya.
Pero es curioso; ambos son, sobre el papel, candidatos a medida. A mi modo de ver ambos han abusado demasiado de esa condición y eso ha sido lo que no les ha posicionado para lo que cada uno busca. No obstante, quién sabe; regeneraciones más complejas se han visto.

jueves, 15 de julio de 2010

La demolición de un Presidente

¿Deberíamos construir un candidato?

Desde luego lo que tenemos no vale. El maldito debate que se inició ayer deja al país en una agonía que durará, al menos, veinte meses más. La sensación de hastío, de que esto no da para más es generalizada. El rojerío está alterado y juraría que parecen abandonar las trincheras. Ya ven, hasta Bardem y Cruz se casan en Barbados... en Barbados, ella con trajecito ideal de la muerte de John Galliano.

Zapatero está solo frente a sí mismo. Después de haber sacado mil conejos de la chistera en debates anteriores -disculpen el lugar común- ayer percibimos tan sólo el polvo de la galopada del gobierno huyendo de sí mismo.

A mi juicio, el problema del Presidente no es el PP sino esta España cabezota que se niega a ser la que ZP tiene en la cabeza. Sí, deberíamos construir un candidato. La idea ha llegado tan lejos que en los chascarrillos que los hombres hacen en los bares se oye cómo el pulpo Paul sería mejor Presidente que ZP.

Los españoles creen poco en la política, la mayor parte se mueve por lo que le dicen sus estrógenos o su testosterona. Hoy somos homo videns, como bautizó Giovanni Sartori al hombre de la era audiovisual y de la cultura del zapping. Somos más visuales y menos textuales, solo conectamos con lo entretenido.

He preguntado esta mañana a todo el que me he encontrado si vió el debate ayer. Negativo, negativo, nunca positivo... Soy una rarita porque yo me lo tragué y estoy pendiente de poner la radio y retomarlo. Por eso yo no puedo construir un candidato.

Creo, sinceramente, que T5 o la Sexta o cualquier otra podría hacerlo mucho mejor. No en vano han creado líderes de opinión tan solventes como Belén Esteban o J.J. Vázquez.

miércoles, 14 de julio de 2010

Irving



Un chico de 18 años, enfermizo, con una afección cardiaca crónica debido a una fiebre reumática que padeció en la infancia, entra a trabajar en la Universal Pictures, le hacen asistente personal de Carl Laemmie (the big boss, fundador y... bueno, su tío, pero es una de estas ocasiones en las que un supuesto nepotismo no puede considerarse acto ilegítimo) y a los 21 le hacen directivo de los estudios trasladándole a California
Irving Thalberg implanta entonces una forma de gestión total que le lleva a controlar cada aspecto relacionado con la producción. No es que fuera incapaz de delegar, sólo que llega a una industria bastante nueva, algo caótica y en tres años desarrolla un especial talento para ser efectivo e inflexible, pero con cierto encanto. Conocido es su enfrentamiento con Von Stroheim al reprocharle el joven Irving su gasto excesivo. La pugna tuvo sus momento grandes cuando el engolado austríaco apeló a su condición de artista, a lo que Thalberg le puso delante de las narices que el cine era un negocio y VS un empleado.


Ficha por la Metro, dónde vuelve a encontrarse con Stroheim y dónde vuelve a discutir, pero no porque éste le cayera especialmente mal, sino porque Thalberg era una persona con un objetivo y, me atrevería a decir, con una ética para el tema a prueba de bomba. Desconozco si en algún otro aspecto de su vida, o en algún otro aspecto del negocio, no era tan ético, pero es un personaje al que admiro, y ni me importa ni quiero saberlo. La ignorancia es una bendición y Thalberg es, para mí uno de esos referentes con los que, ante un problema, siempre me pregunto "¡qué hubiera hecho él?"
Volviendo a su carrera como productor les debo explicar, para quién no lo sepa, que era una época en el que cada actor, director, operador... tenia un contrato con el estudio y mientras el contrato estuviera vigente, toda su creación iba a producciones del estudio, mientras que ahora se trabaja por proyectos y, al finalizar la película, nada más te liga a esa productora... bueno, amigos, intereses particulares... pero en este sentido los estudios son un buen ejemplo de externalización y contratación de servicios profesionales. Pues bien, Thalberg llevó a la Metro en los años 30 al mayor elenco de artistas del momento. Suyos son, si no los descubrimientos, sí la mayor efervescencia de Garbo, o su esposa, Norma Shearer y de producciones como La Parada de los Monstruos, Ben-Hur, no la de Stephen Boyd (guiño, pero es que es magnífico cómo lo hace), sino la de 1925 ó 1935 El Motín de la Bounty con Laughton y Gable... bueno, pueden hacerse una idea. Pues no, no se la acaben de hacer, porque Tahlberg fue quién llevó a la Metro a los hermanos Marx y quién hizo posible Una Noche en la Ópera y Un Día en las Carreras y si son fans de los neoyorkinos habrán visto el inmenso cambio que supone tener a tres líderes de guerrilla en Plumas de Caballo o Sopa de Ganso y pasar a tener a tres actores geniales que no pierden nada de naturalidad, pero se circunscriben a un proyecto respetando su ritmo, sus pautas y, en gran medida, su guíon. Pues bien Thalberg estaba también detrás.
Permítanme ahora que les narre uno de mis gags favoritos de en la Ópera y es aquella en la que, tras la negociación del contrato Groucho le da a Chico una pluma para firmar y éste le responde que no sabe escribir, a lo que Groucho le replica "No se preocupe. La pluma tampoco tiene tinta"


¿Pero por qué Thalberg me produce tanta admiración, además o sobre todo? quiero recordar que, en esa época, también se daba la circunstancia que se da ahora en la que hay 15 productores ejecutivos y todos rotulan, incluso los Weinstein, pero Thalberg rotuló su nombre, creo, una sola vez. Una sola en La Buena Tierra, su penúltima producción. No quería aparecer en los créditos pero todo el mundo, cuando veía la carátula de la Metro, sabía que él estaba detrás.


Muere en 1936 a causa de una neumonía días antes de empezar el rodaje de Un Día en las Carreras y sin llegar a ver sus 5 últimas producciones, dejando trabajo asignado hasta el año '38


(en honrada retribución a Artanis y continuando el cabo lanzado por Tasmania ayer)

martes, 13 de julio de 2010

Dueto: Obama Emanuel

El Washington Post nos trae hoy una encuesta cuyos resultados son francamente desfavorables a Barak Obama.

No me sorprende, lleva meses de capa caída, ha reaccionado torpemente en el caso de BP y durante messes no ha comparecido ante los medios en rueda de prensa.

El WP nos dice hoy que seis de cada diez estadounidenses no confían en que su Preesidente tome las mejores decisiones para su país y una gran mayoría suspende sus actuaciones en materia económica.

Más de un tercio de los encuestados dice no tener ninguna o poca confianza en el Presidente, tampoco en los congresistas decmocrátas, ni en los republicanos. Esta desilusión se hace, si cabe, más patente, entre los independientes. Cerca de dos tercios están insatisfechos o bastante cabreados respecto al modo en el que el gobierno federal trabaja.

A pocos meses de legislativas el 26% de los votantes registrados aseguran que apoyarán a sus actuales representantes pero, ojo, el 62% buscan caras nuevas.

Los USA son geniales, oigan, nos inclyen hasta las tablas de sus encuestas. Yo me dedicaré un rato a ellas y si ustedes quieren hacerlo aquí están

Mientras, el gran "enforcer" de Barck Obama, como le gusta decir a NRQ -que es uno de sus mayores fans- Rahm Emanuel, parece algo desorientado. Y es un fiera, no lo dudo, no en vano sus adversarios le apodan "pitbull" o "Rahmbo". Duro de roer, su exjefe, Clinton, aseguró en su día que Emanuel prefiere el contraataque. Su propia familia dice que en una pelea es difícil que Emanuel retroceda. En el Partido Republicano lo consideran "peligroso" e "incansable".

Buena madera. Pero ¿qué está pasando en la Casa Blanca? Nada me gustaría más que saberlo del propio Chief, lo sabrá mejor que el propio Obama, conocerá cada pequeño detalle, cómo, qué, quién... Esperemos su próximo paso. Atentos.

Mientras tanto, sus adversarios hablan de Emanuel como el máster de las artes oscuras que, en política son también, artes sucias...

no se priven





lunes, 12 de julio de 2010

Qué puedo decir? que somos campeones del mundo y que espero que, de alguna manera, lo que 23 enormes han conseguido en Sudáfrica empape de alguna manera la forma de pensar del resto del país (España, no Sudáfrica) y nos haga tener otra visión ante las cosas, sin miedo, con cierta agresividad y, sobra todo, con una forma grande de hacer las cosas.
Somos ahora un país con referentes mediáticos, con modelos propios llenos de grandeza, como puedan ser Casillas, Nadal o Gasol. Ahora sólo queda dar el salto a otras áreas y movernos en el entorno de los Jobs y compañía.

No obstante, si abren la página web de la revista Time verán el siguiente titular: "As Its National Team Wins, Spain Takes On the Meaning of "Nation". Parece ser que también fuera se han apercibido del pequeño lastre que nos ocupa día a día y ellos parecen tener fe.

Pues eso CAMPEONES

domingo, 11 de julio de 2010

Fútbol vs. Política

Hoy es día de fútbol. Lo sé. Es domingo y apetece estar relajado y no barrenarse mucho. Lo sé. Pero me he levantado tarde con mil historias que bullen por mi cabeza, entre otras, hacerme con una bandera de España como sea.

Pero una tira, inevitablemente, hacia sus querencias, como la cabra tira al monte y el caballo a la cuadra. He estado pensando en el mal que han hecho tantas organizaciones a este país, a punto de ser campeón del mundo de fútbol.

Me refiero a que estas asociaciones han degenerado en organizaciones con fuerte poder de veto frente al gobierno, pero, lejos de ofrecer refugio frente al Estado, obstruyen igualmente la libertad individual, porque sus recursos les permiten establecer con el gobierno una alianza estratégica cuyos efectos negativos llegan a toda la población.

Y así, dale que te pego, he recordado a Tocqueville, quien dijo sabiamente que la peor forma de asociación, la más temida, es la favorecida por el poder político para consolidar su administración. Es, en efecto, una manifestación de despotismo inteligente.

Verán, creo que la crisis del Estado del Bienestar ha generado incontable literatura económica pero escasa reflexión política. Lo comprendo, claro, estamos agobiados por cumplir con la hipoteca y, al tiempo, llegar a fin de mes. Lo primero es lo primero. Sin embargo, nos vendría bien darle una vuelta a algunas cosas.

Por ejemplo, leemos a Tocqueville como un clásico y, en mi opinión, su pensamiento está hoy totalmente vigente. No, no me he vuelto loca. Hablo de algunas cuestiones de su obra en una... digamos.. revisión crítica a lo que siempre se ha dado por sentado respecto al autor. Permítanme quedarme sólo con una.

El renacer de la política, legitimada por la intervención en los asuntos públicos y crítica con el despotismo inteligente de una administración colonizadora y omnipresente, tiene en Tocqueville, quizá, el mejor de los exponentes.

Como él, necesitamos una nueva ciencia política para una nueva época pero, si me lo permiten, ésta me la guardo que hoy, ¡qué onion! es día de fútbol.

sábado, 10 de julio de 2010

Groucho

Si han leído la autoBiografía de Groucho habrán reparado, sin duda, en una de las anécdotas mas graciosas que se relatan en el libro. Antes de pasar a la anécdota fíjense que he dicho simplemente "autoBiografía" y no "genial autoBiografía" o "imprescindible autoBiografía". Y lo he hecho porque dos palabras más tarde aparecía el nombre artístico de Julius y con eso sobra. Además porque siempre me ha parecido un absurdo acudir a ciertos calificativos en plan frases hechas, que lo que buscan es satisfacer cierta inseguridad o vanidad del que los usa para que, o bien le apoyen en su tesis, o bien el interlocutor se admire de su criterio (respectivamente). Por supuesto lo de imprescindible... creo que fue Javier Marías quién dijo, hablando de cine, que no había escuchado bobada mayor que términos como "imprescindible" y... no recuerdo el otro, asociados a una novela o una película.


Total, Groucho y Harpo se compran un coche para ir a los espectáculos contratados o para salir con chicas por la noche y cuando un día se les estropea se lo dejan a Zeppo para que lo arregle, porque siempre tuvo muy buena mano para la mecánica (igual que Harpo para la música, Gummo para los negocios o Chico para las cartas). Zeppo lo arregla y se lo devuelve a los hermanos. Al cabo de unos pocos días se vuelve a estropear. Fastidio y de vuelta a las manos de Zeppo. Al ser un coche de segunda mano, pues lo consideran normal dado que ya lleva cierta tralla encima. Pasan algunos días y todo genial hasta que se vuelve a estropear. Zeppo, dos días de reparación y de vuelta. Lo que Groucho cuenta es que, al cabo del tiempo, descubrieron que quién lo estropeaba era Zeppo. Le quitaría un cable o haría una falsa conexión en algún sitio para que no arrancara y, a sabiendas de que acabaría en sus manos, le ponía de nuevo el cable y aprovechaba a irse con una chica a cenar y... bueno, dejémoslo ahí que Zeppo merece su intimidad. Al final, como pueden imaginar, Groucho y Harpo le vendieron el coche a Zeppo porque era el único que lo podía entender.


Esta autoBiografía, está plagada de historias que si uno las lee de primera mano no para de reír, pero lo que en realidad guardan detrás, y Groucho era bien inteligente como para hacerlo ver sin que se notara mucho, revelan tres cosas; la primera un espíritu de supervivencia con lo justo sin perder el criterio ni (uno de mis favoritos) explotar el victimismo. Es más, se ríen de los mártires. En segundo lugar ambición; ambición por llegar lejos y por aspirar a todo lo que no se tiene, sobre todo porque se saben propietarios de algo que los demás no tienen y es un ingenio sublime que les llevaría a jugar en las grandes ligas. Es muy gracioso cómo empiezan en esas grandes ligas, teatros importantes, emisoras de radio o su llegada a Los Ángeles, empiezan a conocer gente y, hay dos tipos de reacciones bien distintas; la del engolado, que normalmente es el primero en caer, y la de aquellos que  reciben de forma abierta y franca porque saben que vienen a una industria nueva en la que el ensayo y error está a la orden del día y tan pronto estás dentro como fuera. El tercer puesto lo ocupa el orgullo de una familia. Un grupo completamente matriarcal al que estar juntos les hizo llegar a dónde llegaron.


Para mí los Marx no sólo son geniales, sino que son un ejemplo de cómo uno puede luchar desde la inteligencia sin necesidad de acudir a imposturas pseudoHeróicas o que busquen inspirar piedad.


Por supuesto, siempre que hablo de los Marx me gusta nombrar a Thalberg. Un genio del cine que nunca quiso darse a conocer.

viernes, 9 de julio de 2010

La espiral del silencio de Neumann

Escuchaba la radio el otro día y una comentarista recordaba la teoría de Elisabeth Noelle-Neuman conocida como “la espiral del silencio”. Hacía tiempo que no recordaba a esta autora y aunque su teoría es una pieza fundamental al ponderar estados de opinión, no la he recordado a lo largo de estos años, ni siquiera cuando lo hago en mis trabajos, utilizando su espiral del silencio.

Noell-Neuman concluye que el deseo de evitar el aislamiento en la sociedad es un hecho latente que afecta a todos por igual y que determina y explica muchos procesos sociales. Neuman asegura que la opinión pública afecta a todos los miembros de la sociedad y ejerce presión sobre el individuo ante la posiblidad de quedar socialmente aislado.

En efecto, la sociedad constituye el verdadero entorno donde desarrollamos nuestras vidas y por eso buscamos una situación de privilegio, queremos sentirnos afortunados porque pertenecemos a un grupo poderoso o influyente. De este modo tendemos a subirnos al “carro ganador” y este efecto determina en muchas ocasiones la victoria de un determinado partido político en unas elecciones.

Pero hay una segunda opción. El silencio. El miedo al aislamiento pone en marcha esta hipótesis. Si no quieres unirte al pelotón ganador siempre puedes optar por el silencio. No comparto mi opinión públicamente porque quiero ser tolerado y reconocido por los demás, también por los que se suben al carro ganador. Es el voto oculto y también el voto cautivo.


Se entiende, así, que las corrientes de opinión dominantes o percibidas como vencedoras generan un efecto de atracción que incrementa su fuerza final. Los movimientos de adhesión a las grandes corrientes son un acto reflejo del sentimiento protector que confiere la mayoría y el rechazo al aislamiento, el silencio y la exclusión.

Por eso los políticos se fijan tanto en el detalle demoscópico respecto a quién cree el encuestado que ganará unas elecciones. Esa bolsa, aún inflada, motiva el voto a la mayoría y desmoviliza el voto a quien queda fuera de ella.

Por eso, el domingo anterior a las elecciones, los periódicos publican encuestas que otorgan la mayoría a X, muchas -demasiadas veces- cocinadas, porque en realidad no es la verdadera opinión de la mayoría sino el candidato de la empresa periodística.

Dice Noelle-Neumann, o decía porque falleció en marzo de este mismo año, que el papel de los MMCC es significativo en la medida en que sus valores de agenda y su papel habilitador de la presencia o protagonismo contribuye a la percepción social de los climas de opinión mayoritarios o políticamente correctos.

Ciertamente, el papel de los medios cobra una mayor importancia que la determinada por los sociólogos norteamericanos de los 50 y 60, donde se establecía el "efecto limitado" Es cierto, a mi juicio, que los medios a través de sus contenidos, contribuyen a crear el espacio público de debate y, con ello, el marco en el que se desarrolla la opinión pública. Igualmente, los silencios de los medios, sus ocultaciones de la realidad, llevan consigo la salida de escena de aquellos valores y protagonistas que han perdido huella publicada o emitida.

La brillantez de Noelle-Neumann ha sido maculada por su pasado nazi. Esta periodista y socióloga, berlinesa de nacimiento, trabajó a las órdenes de Goebbels en el periódico Das Reich de 1940 a 1942 y de ello se aprovecharon sus críticos. Las revelaciones del profesor de la American University Christopher Simpson en un artículo publicado en el Journal of Communication en el 96, fueron especialmente demoledoras. En ellas Simpson relacionaba la teroría de la espiral de silencio con la juventud filo-nazi de la autora.

Con pasado nazi o no Neumann fue asesora de referencia de cancilleres demócrata-cristianos. Helmut Kohl, Adenauer... hasta la propia Angela Merkel pusieron en manos del Institut für Demoskopie (fundado por Neumann y su marido) los estudios de opinión y de márketing político sobre los que fijaron parte de sus estrategias de campaña.

"La dama de las encuestas" como se la conoció durante largo tiempo, concluyó con precisión y eficacia hasta qué punto los individuos tendemos a ocultar nuestra opinión si pensamos que la mayoría de la gente alberga un parecer contrario al nuestro. Y de esta conclusión extraemos otras muchas respecto a cómo indagar con precisión en la abstracción de la opinión pública.




jueves, 8 de julio de 2010

triunfo

Nunca he sido futbolero. Es más, me repatea del fútbol (irónico, ¿verdad?) que sea un deporte que pueda tener como resultado un empate a 0. Es como si a la competición le quitaras su esencia; el logro y la victoria. Por tanto, lo que más me gusta del fútbol son los resúmenes y montajes con goles y celebraciones, donde sientes ese cosquilleo especial que he sentido cada vez que Jordan se levantaba del suelo. Pero si hay algo que siempre sigo con atención son las competiciones internacionales. No los partidos internacionales clasificatorios, sino esas tres semanas de selecciones nacionales jugando entre sí por algo más que una rutina semanal y en las que van cayendo hasta quedar una que levanta el trofeo. Es como si estuviera uno metiéndose emociones por vena y cuánto más avanza la competición más esperas de ella y más te da. Luego quedan imágenes en el recuerdo como Batistuta celebrando con rabia un gol, Zidane agarrando la copa del mundo con una sonrisa que demostraba el "al fin" de un éxito conseguido, los italianos, tan bien peinados siempre, celebrando exultantes mientras el resto del mundo se pregunta ¿cómo ha sido esto?, penalties parados, besos al escudo y a la camiseta en la celebración de un gol… en fin, gloria. Gloria identificable.
La misma gloria que recuerdo de las victorias de Biondi en la piscina, la entrada de Donovan Bailey en la final de los 100 metros lisos en las olimpiadas de Atlanta o el exultante Brett Favre no ya ganando una SuperBowl, sino volviendo a acariciar el cielo con los Vikings cuando nadie daba un duro por él. O, por supuesto, Jordan otra vez al encestar "The Shot" en los playoffs del '89 ante los Cavs.


En fin, esos momentos en los que sientes que su triunfo, en cierta medida, lo vives tú, porque el deportista transmite tanto y de forma tan poco pudorosa o tímida, con una actitud que es todo exteriorización, que no puedes por menos que pensar que debe ser lo más grande del mundo ser él en ese momento. Y les envidias porque están tan expuestos a esa posibilidad tan a menudo que cuando uno mismo tiene sus triunfos, grandes o pequeños deseas vivirlos con la misma intensidad y mostrar la misma exteriorización. Es importante sentir el triunfo, especialmente cuando tardas en reaccionar porque te estás preguntando "¿eso lo he logrado yo?". Éste es un muy buen punto para comenzar el siguiente logro.

miércoles, 7 de julio de 2010

KeNnedy

J.F. Kennedy nos hizo saber, bueno, a mí al menos, que nada de lo que ocurriera en el mundo me era ajeno. En realidad lo supe mucho después de su muerte, cuando leí sus discursos, su biografía o estudios sobre su oratoria.

El discurso inaugural de Kennedy -apenas tres fólios leídos, bien declamados, extraordinariamente comunicados- duró trece minutos. Tres fólios-trece minutos. Ya nos dice algo ¿verdad? De las siete citas de su discurso grabadas en Arlington, como epitafio, hay dos en particular que a todos aquellos que admiramos a Kennedy, nos queman cuando las recordamos. Permítanme:

"...ask not what your country will do for you; ask what you can do for your country..."
(Preguntad no qué puede vuestro país hacer por vosotros; preguntad qué podéis hacer vosotros por vuestro país)

Ask not...don't ask. El lenguaje de la Reina permite golpes sonoros increíbles, como la fórmula ask not elegida por Kennedy frente al habitual don't ask.

"Let every nation know, whether it wishes us well or ill, that we shall pay any price, bear and burden, meet any hardship, support any friend, oppose any foe to assure the survival and the success of liberty"
(Que sepa toda nación, nos quiera bien o mal, que pagaremos cualquier precio, sobrellevaremos cualquier carga, sufriremos cualquier penalidad, apoyaremos a cualquier amigo y nos opondremos a cualquier enemigo para asegurar la supervivencia y el triunfo de la libertad)

Percántense de que J.F.K. sitúa a los destinatarios del mensaje por delante. Así, Kennedy consigue dirigirse directamente no sólo a sus conciudadanos estadounidenses, sino al mundo entero.

La fuerza, la carga ideológica de las frases que hoy les traigo, es tan evidente, tan vibrante, tan significada que, qué les voy a decir. Sin comentarios.

PD: por cierto, siempre que releo o recuerdo esta frase no puedo evitar recordar, también, un LP de los Rolling Stones, poco conocido, que se titulaba "Beast of Burden" pero no me pregunten por qué.