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lunes, 28 de noviembre de 2011

Shopping for love

Por arte de birlebirloque llegó ayer a mis manos una revista de arte. Anoche estuve hojeándola.

Fe es una revista de arte si entendemos que la mirada constructora que podemos ejercer sobre las cosas y los espacios es cosa de todos, si pensamos que el arte es una práctica diaria, un compromiso, una estrategia no única y no esencial, una forma activa de estar en el mundo y, por lo tanto, una forma de vivir.

Fe es una revista de arte si entendemos que el arte desborda las jerarquías institucionales, las legitimaciones corporativas, el negocio de la excentricidad y el mercado de valores.

Porque existen muchas circunstancias en que ser un artista y hablar de arte no tiene nada que ver con el ejercicio de esa mirada resistente y crítica que escudriña y repiensa la realidad. Tal vez, entonces, FE no sea una revista de arte.

Pero barrenaba yo sobre esto... pequeños pasos, miradas serenas, posiciones más firmes... cuando me digo que he de ser sincera. Lo que en verdad me ronda la cabeza desde hace días son algunas frases:

Los tiempos son tan duros que nadie piensa en el amor.
Los tiempos son tan duros que nos conformamos con la compañía.
Los tiempos son tan duros que los únicos que quieren amar están solos...
Nadie espera un amor real. Nadie podría soportarlo.

Y como nada tiene que ver con lo que parece ser tampoco este enlace es a Fe

jueves, 24 de noviembre de 2011

Programa de Gestión de Campañas Electorales (IESE)


Realizar la gestión extremo a extremo de una campaña electoral no es simplemente contratar medios para que que tu candidato gane las elecciones.
Es, entre otras cosas;
   - conseguir fondos
   - presupuestar y administrar esos fondos
   - diseñar el programa y la columna vertebral de la campaña
   - vigilar que esa columna no sufra escoliosis, pero tampoco rigidez
   - consolidar el mensaje y la comunicación
   - entrenar a tu candidato para que sea lo que él desea ser
   - hacer que los votantes quieran a tu candidato por lo que está peleando hacer
   - enfrentarte al rival; estudiarle, analizarle, investigarle
   - … pero también estudiar, analizar e investigar al tuyo
   - preparar contingencias y, si son totalmente inesperadas, saber reaccionar (y aprender que lo que siempre funciona es la honestidad)
   - … y podría seguir hablando


Todo esto son componentes estratégicas, financieras y políticas, pero también humanas.


Mi amigo Antonio Núñez dirige por segundo año el Programa de Gestión de Campañas Electorales en el IESE. Si están interesados o conocen a alguien del campo que quiera acudir les puedo decir que yo lo hice el año pasado y fueron cuatro días bien aprovechados, muy reveladores, de grandes ideas y altas motivaciones. De hecho llevaba dos cuadernos; uno para las explicaciones de los profesores y el otro para anotar ideas que me venían a la cabeza y que debía desarrollar.


Echen un ojo al de este año:
Contenido del programa de gestión de campañas electorales en español
Contenido del programa de gestión de campañas electorales en inglés


Steve Jarding
Lo mejor, como siempre el profesorado; Antonio, el profesor Pin y, grandísimo pedagogo y comunicador, Steve Jarding. Profesor de la Harvard Kennedy School, ha dirigido y ganado campañas locales, a gobernador, a congresistas y senadores estatales y nacionales e incluso una candidatura a primarias presidenciales. No le salió tan bien, pero les puedo asegurar que se quedó con un puñado de lecciones aprendidas que transmite con claridad, profundidad, dosis de humor y grandísimo sentido común. Ojalá algún día mi CV y capacidad de comunicación puedan empatar al suyo. La foto que les incluyo en el texto del blog es de Jarding en el programa al que asistí.


Sí, es un intervalo promocional, pero es un programa diferente y soberbio en contenidos, referentes y utilidad.


Gracias

lunes, 21 de noviembre de 2011

hoy


Hoy todo el mundo hablará de lo que ocurrió ayer; de la campaña de Rubalcaba buscando golpearse a sí mismo por la izquierda a sabiendas de que no iba a ganar, pero intentando establecer una base que le diera tranquilidad por su lado ideológicamente más natural para, en cuatro años, buscar a los desancantados de hoy que, presumiblemente, estarán desencantados dentro de cuatro años. De la victoria de Rajoy, de los ministrables y de cómo encarar la cuerda floja de la deuda y la financiación que ya ha retirado del gobierno a dos figuras electas en Grecia e Italia.


Pero esta mañana estaba pensando en cómo se enfrenta una situación como ésta. Bueno, cómo se ha afrontado con anterioridad, porque la tarea de Rajoy es difícil y se puede afrontar a través de dos vías; perfil alto y perfil bajo. La segunda, obviamente, es seguir indicaciones de fuera y dejar la responsabilidad de la decisión y la actuación a un ente superior al que uno se somete debido a su descomunal fuerza y empuje.


¿Y la primera? Miren, nunca he pensado de los españoles que seamos gente a la que nos hayan gustado las personas con agallas. Cuando vemos a alguien valiente, osado, con ganas, tendemos a menospreciarle porque se sale del redil, como esos niños del colegio que se ríen del raro si pararse a distinguir si esa "rareza" le hace mejor. En mi colegio tenía un compañero, pongamos Carlos, que jugaba volley y, por aquel entonces, el colegio no competía en este deporte, así que mi compañero estaba federado pero en un club perteneciente a otro colegio. Un año el colegio decide entrar en la competición de volley y llamaron a Carlos para que formara parte del equipo. Carlos dijo que no principalmente porque estaba a otro nivel que el colegio no le iba a dar. Pues bien, después de haber sido criticado por sus compañeros por no jugar a fútbol o basket (con hockey creo que se acababa el espectro) sino a otro deporte. Luego le tacharon poco menos que de traidor y el colegio intentó acudir a no-sé.qué órgano que le prohibiera jugar con otro colegio si el suyo tenía un equipo activo. A mí todo me sonaba raro, especialmente la actitud del colegio que buscaba bloquearlo antes que dejarle desarrollar su nivel, acudiendo incluso a buscar una regla que, como la mayor parte de las reglas, le impiediera seguir. Básicamente era como si tienes a un español que puede ser astronauta y te lo traes de la NASA para que trabaje en Maspalomas orientando antenas simplemente porque es español y aquí hay "tecnología espacial".


¿qué hará Rajoy? No lo sé y no es momento para ser ligero con las medidas a aplicar. Volviendo a lo que pensaba esta mañana busqué un paralelismo en los presidentes USA y me acordé de Carter y Reagan. Reagan, vista la situación que se encontró, basó su política en cuatro pilares:
   1.- Reducir el gasto del gobierno
   2.- Reducir los impuestos referidos a actividad y capital
   3.- Reducir la regulación
   4.- Controlar la generación de dinero para reducir la inflación


Salvo el 4º, creo todos los pilares necesarios, especialmente el 3º y debe ser aplicado no sólo en los textos legales.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Flojera existencial

Una sociedad que sustenta de modo predominante una tendencia a disminuir toda incomodidad en el orden material y la máxima inhibición en el orden del comportamiento, no puede forjar personalidades con voluntad fuerte. Muchas personas tienen un alma muy débil y frágil, porque no están acostumbradas a soportar carencias ni tampoco a vencerse. Señalaba Aristóteles a Nicómaco que el carácter surge de los comportamientos y que por eso era importante actuar de determinada manera, pues nuestro temple sería el fruto. Adquirir uno u otro desde la juventud, aseguraba, no es de escasa importancia; muy al contrario, tiene muchísima relevancia. Algunos síntomas concretos de esa flojera existencial son: la creación de falsas necesidades, no ser agradecidos ante lo que recibimos, no dar valor a lo cotidiano, dar importancia a la pequeña incomodidad, caer en el malhumor ante la contrariedad, poseer cosas que nunca utilizamos o resistirnos a dedicar nuestro tiempo a otros, si no obtenemos algo a cambio. A mi juicio, tal blandura física y endeblez moral es el motivo del retraso con el que la sociedad española reacciona frente a las carencias, los abusos y los excesos en la presión y en los contenidos, tanto de los MMCC como de la publicidad. De la corrupción en los contenidos la más dañina de todas es la de los contenidos putrefactos. La corrupción de la superficialidad vestida de acontecimiento. La del chisme hecho noticia. La de la memez potenciada sin medida. La de la violencia física, verbal o psicológica convertida en fundamento de múltiples emisiones. La de la inducción permanente a los ejemplos sin mérito. Sí, esta mañana he puesto la tele. La he apagado pocos minutos después.

lunes, 14 de noviembre de 2011

legitimidad


Este fin de semana me ha dado para pensar mucho. Bueno, más que para pensar para permitir a la cabeza recibir y procesar información que acababa en preguntas que aún no he sido capaz de contestar. Por ejemplo, sobre los tecnócratas; Un término que se pone de moda. Signo irrefutable es que los noticiosos de Antena 3 lo repiten sin parar como si hubieran descubierto o como si estuvieran creando la nueva frontera. ¿Se acuerdan de la fiebre .com? Cuánto más arribista, más lo utilizabas. ¿2.0? Nuestros amigos de A3 llegaron a proponer el 3.0 que no debía ser otra cosa que pasar la misma programación en todos sus canales, al menos en los anuncios, porque si Antena 3 cortaba para anuncios... ¡¡todas las cadenas del grupo cortaban al mismo tiempo para los mismos anuncios!! Esto hacía que el teniente Kaffee estuviera en el interrogatorio del coronel Jessep y justo en el momento de "¡¡¡quiero la verdad!!!"… zas, una chica saltando de un avión en caída libre para anunciar compresas. Pero volvamos al tema de los tecnócratas.


La pregunta que me surge es ¿respeta la democracia? No es un gobierno legítimo. No es un gobierno electo. No tiene ningún respaldo. Ha sido puesto en el cargo por una decisión más o menos consensuada (Grecia) o autoritaria (Italia). El pueblo elige sus representantes, bajo un método mejor o peor, pero los elige. Los legisladores deben diseñar una ley electoral y de sucesión suficientemente segura en virtud de incluir situaciones extremas como ésta, no una mera consecución cada cuatro años. Papandreu dimite porque no quiere seguir. Berlusconi renuncia porque no quieren que siga, pero tanto los griegos por reacción al gobierno anterior como los italianos como por… no sé, qué puedo decir, ¿por qué les gustan los vacilones? eran representantes electos, era lo que se había elegido y si fracasan hay que asegurar la ley para garantizar un reemplazo legítimo, no arbitrario.


Llámenme exagerado, pero tecnócratas eran los que hablababan al otro lado de la pantalla en 1984. El político debe temer al electorado, y es que hay veces que es para tener pavor, pero la educación en la democracia, no los gags que se utilizan en campaña, sino el verdadero valor del voto debería ser una premisa clave para todo candidato que sale elegido. He sido puesto aquí porque mis promesas me han conseguido respaldo. Sin respaldo no soy ni candidato. Nada de todo esto habla de una autoridad superior o de acuerdos tras bambalinas para traspasar la responsabilidad

jueves, 10 de noviembre de 2011

De bibliófilos y otros frikies

"Si se me quiere seducir, no hay más que ofrecerme un libro" He encontrado esta hermosa frase cuyo autor, un ministro francés de la primera mitad del siglo XVII y conocido como Séguier, mostraba su condición de bibliófilo antes que de político. Y si, en efecto, parece que como político adoptó determinadas decisiones al habérsele regalado algún libro, como bibliófilo no se olvidaba de visitar las bibliotecas de aquellos otros aficionados en las ciudades que atravesaba al mando de las tropas reales cuando iba a sofocar revueltas, como tampoco tuvo muchos escrúpulos para robarle a un colaborador suyo más de cien manuscritos procedentes del monasterio del monte Athos. No me digan que no es una historia bastante más romántica que cualquier encuentro en gasolineras. Sobre cuál pudiese ser la causa de tan desaforada atracción hacia los libros no resulta fácil pronunciarse pero otro francés del siglo XVI, político, escritor y bibliófilo, Miche de Montaigne -al que ya he traído a esta zódiac en varias ocasiones- había apuntado algunas pistas: "Disfruto de ellos, como los avaros de los tesoros, sabiendo que podré disfrutarlos cuando me plazca; mi alma se serena y contenta con ese derecho de posesión... Es la mejor provisión que he encontrado en este viaje humano y compadezco muchísimo a los hombres de entendimiento que están privados de ella... En mi casa me refugio más a menudo en mi biblioteca... Ahí, hojeo ahora un libro, ahora otro, sin orden ni concierto, de forma deshilvanada; ya sueño, ya pongo por escrito y dicto, paseándome, éstas mis fantasías" Me considero biblófila moderada. Adoro el contenido, sí, pero también el objeto. En mis manos cada libro se convierte en un animal fabuloso encontrado en una tierra desconocida... los preliminares ponen al acecho todos mis sentidos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

control (?)


Ahora que estamos a dos semanas de conocer un nuevo Gobierno y una nueva configuración parlamentaria, déjenme que vuelva a hablar de la independencia de las tres ramas de poder y de los predicamentos de Hamilton, Locke, Rousseau y Montesquieu. 
Primero decir que tener que evocar a personajes del siglo XVIII para algo que no hemos sido capaces de hacer tampoco en el siglo XXI no deja de ser triste… al menos para mí. Paradojas de la vida reclamamos más libertad pero nos nos importa que cada día haya más leyes, más restricciones y más normas a cumplir. Y, curiosamente, los que más defienden los derechos y el avance de la sociedad, son aquellos más motivados a la hora de regular.
Segundo indicar que una paradoja mayor que la anterior radica en que quién menos control tiene de sus acciones y consecuencias de éstas son, precisamente, cada una de las ramas en las que se divide el poder. Y vuelvo sobre mi cantinela; no elegimos un gobierno, elegimos un parlamento que, en virtud de su composición, encarga a un parlamentario formar gobierno eligiendo este de forma unilateral la configuración de carteras y los ministros titulares. Es decir, sólo elegimos un legislativo que, además, por disciplina de voto, irá aceptando en la mayoría de las ocasiones el criterio de ese gobierno. ¿En crudo? Yo elijo la comparsa.
Alexander Hamilton


En estos días se cumple el 38º aniversario de la anulación del veto de Nixon a la Resolución de Poderes de Guerra de 1973. Hasta entonces el Presidente de los Estados Unidos podía realizar despliegues militares sin consultar al Congreso simplemente no declarando guerra, acción ésta para la que el Presidente sí está obligado por la Constitución a pedir permiso al Congreso. Pues bien, dada esta premisa Korea (1950-1953) y Vietnam (1965 a 1975 a nivel de escalada militar, pero ya había observadores militares desde principios de los 60) fueron conflictos en los que hubo despligue bajo el paraguas de la pacificación o la prevención. Entonces Zablocki (Demócrata de Wisconsin) introdujo un acta por el cuál el Presidente, como Comandante en Jefe del ejército, debería pedir aprobación y rendir cuentas al Congreso de cualquier despliegue estimado superior a 60 días + treinta de repliegue y retirada. Nixon dijo que nada de eso, vetó el acta y, entonces, The Hill decidió anular el veto.
Montesquieu
Y volvemos a lo de siempre; Nixon era republicano y el 93 Congreso (1973-1975) tenía 241 representantes demócratas y 192 republicanos. El Senado 56 y 42 respectivamente.
La anulación triunfó por 284 votos en el Congreso y 75 votos en el Senado. Es decir, los 2/3 requeridos, contando con votos del partido de Nixon, afirmaban que el Presidente, como institución independientemente del momento y partido que le respaldara, no podía hacer y deshacer a su antojo a nivel de intervenciones militares.




Y, de vuelta a España, ¿lo peor? Que para lo único que se habla respecto a reformar la Constitución es para que Leonor pueda ser reina aún en presencia de un hermano varón, algo además incomprensible que no estuviera ya, porque 1978 queda muy lejos en el tiempo del movimiento sufragista. Pero a los españoles nos pueden las formas antes que el ser prácticos.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Stock options, FMI, Banco mundial y otras lindezas

Once largos años han pasado ya desde el cambio de siglo y, ya ven, el cúmulo de escándalos económicos han sacado a la luz pública un mundo sórdido y corrupto en el que la deslealtad y el engaño sistematizado trabajan al servicio de la codicia más implacable. Claro, el dinero no es de nadie ¿recuerdan? Ni el público ni el privado, que ahí también se las gastan buenas. Para muestra un botón, el dinero de los impositores de las cajas va directo al bolsillo de los peores gestores de nuestros ahorros en forma de prejubilaciones multimillonarias.
Los criterios éticos, que hasta antes de ayer habían parecido regir el, ya de por sí, duro mundo de los negocios, han quedado arrumbados. Los contratos implícitos que permitían unos mínimos de confianza han dejado de estar vigentes y han dado paso a las más sofisticadas fórmulas de robo, como las mentiras griegas, que más que tragedia son odiseas. La competencia, que en la economía industrial cumpliera el papel de mano invisible empujando la producción hacia mayores calidades a precios más bajos, ha cambiado su morfología en el capitalismo financiero. Ahora, las trampas y las ocultaciones contables han sistematizado una dinámica en la que las estafas de unos actores económicos sobre otros se ha convertido en habitual. El "toco mocho", vamos.