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lunes, 29 de octubre de 2012

El paro se ceba en el periodismo


El aumento del número de periodistas desempleados ha pasado de 3.030 en el período de 2008-2009 a 6.500 parados según el 'Informe Anual de la Profesión Periodística', que edita la APM y la cifra se elevará a 10.000 periodistas en paro al añadirle los que se graduan cada año en las facultades de comunicación.
No es muy difícil ver de dónde han salido tantos periodistas parados. Sucesivos Expedientes de Regulación de Empleo que continúan negociándose dos años después de que comenzara la crisis, recorte en los salarios de los colaboradores (El País), aumento de la carga de trabajo (El Mundo), dibujan el complejo y nada alentador panorama del empleo para los periodistas hoy en día.
Una situación paradójica considerando que las grandes televisiones han vuelto a sus millonarios beneficios y que la caída de la inversión publicitaria se recupera lenta, pero sostenidamente. Los medios han realizado todos los recortes posibles, pero a pesar de ello siguen adelgazando sus plantillas. Y es que el problema ya no son los ERES, sino que el incesante goteo de despidos. En La Razón han despedido a dos históricos de la redacción hace algunas semanas, al mismo tiempo que el nuevo director de ABC, Bieito Rubido, afirma que importa más la calidad, que la cantidad de los periodistas en una redacción.
Es la historia de una muerte anunciada en la que los directores y dueños de los medios siempre han mirado la cuenta de resultados sobre el producto periodístico. Un producto periodístico a la baja, a pesar de lo que los neo gurús de la sociedad de la información digan en sus tweets o en sus redes sociales. El periodismo digital es la nueva frontera, sí, pero siempre realizado por periodistas. Y un dato: quizás los twitteros no sepan que los periodistas peor pagados son los de Internet. Ése es el futuro que quieren los editores. Larga vida al papel, larga vida a Internet, pero corta vida al empleo periodístico.

jueves, 25 de octubre de 2012

Último Debate



Sobre el debate del lunes entre los candidatos a Presidente, que nadie se llame a engaño; iba a ganarlo Obama y a moverse mejor por los temas de política internacional. Y es que lleva cuatro años a razón de brief de seguridad diario junto al de la Secretaría de Estado. Y esto sólo lo programado en agenda, a lo que hay que añadir aquellos briefings que hayan surgido por situaciones excepcionales como Libia, Egipto y la primavera árabe en general o los temas de Irán, Cuba, Venezuela… Cuatro años es lo que tardas en licenciarte en una universidad americana y Obama ha tenido y tiene muy buenos profesores: Mullen y ahora Dempsey como Jefes del Estado Mayor Conjunto o sus dos asesores de Seguridad nacional, Jones y ahora Donilon. Incluso el adjunto a éste último, Dennis McDonough, sin olvidar a Petraeus en la CIA. El global no es infalible, pero las individualidades son muy buenas.

Así que debía ganarlo y sin piedad. Pero resultó que Romney estuvo bien, comedido y razonable. Esto no entra dentro de los parámetros del Gana-Pierde de la mañana siguiente al debate, pero deja las cosas igual que antes del debate y, a dos semanas del final de la campaña, ambos tienen las mismas preocupaciones por los mismos estados y, en especial, por Florida.

Romney sólo tenía que aguantar, ser determinante la primera media hora y tener respuestas y actitud el resto del debate. Así convencería de que puede estar al frente de los sistemas de seguridad del país. Y cumplió dando la sensación de que podía llevar a cabo la tarea. Tanto es así que al día siguiente Elizabeth Warren, la candidata al Senado por Massachusetts, escribió un tweet en el que decía "I'm glad @BarackObama is our Commander-in-Chief. RT if you agree". Es decir, de alguna manera Romney movió la silla lo suficiente como para que hubiera que sacar a sus incondicionales a reafirmar al Presidente en su puesto.

Seamos sinceros; nadie gana unas elecciones por temas de política internacional. Ni las pierde, aunque muchos crean que Carter perdió en el 80 por el tema de los rehenes de Irán. Perdió por eso y por una crisis tremenda. Y dolía más la crisis que el conflicto en Teherán.

Ahora ha salido un Senador diciendo que si una mujer se queda embarazada tras una violación, es porque Dios quiere. Yo particularmente no me veo capacitado para hablar por boca de Dios ni a interpretar su pensamiento, pero apuesto a que sus designios no incluyen las violaciones.

Y luego está Trump… Oh boy, he is fun. Dona cinco millones de dólares si Obama entrega su historial universitario y la aplicación de su pasaporte. Lo remata con "una oferta que no puede rechazar y espero que no lo haga". Primero que se retrata a sí mismo como inoperante porque con todo el dinero que tiene, que puede donar cinco millones de dólares, así, a la mañana siguiente, no ha sido capaz de conseguir él esa información (a Dios gracias que la confidencialidad existe de alguna manera). Y segundo, si el Presidente no libera esa información, Trump saldrá acusándole de poco transparente y de ser un hipócrita social, al negar cinco millones a cualquier causa benéfica (que, por otra parte, el propio Trump podría donar sin que nadie hiciese nada).

En fin, quedan dos semanas y hay ruido, mensaje… unas elecciones en toda regla, vamos.

lunes, 22 de octubre de 2012

Rojo sangre

He de reconocer que me pone la urgencia de la noticia, ese fugaz momento en el que surge la información y has de interpretarla de inmediato. Cuando tratas de hacer análisis político esto no es así, no puede ser así, y menos en análisis electoral.

No obstante, entregada a esa fugacidad -que incluye el reconocimiento de que me puede la urgencia- les comentaré aspectos sorprendentes de las elecciones vividas ayer en Galicia, donde resido.

Lo que acaba de suceder aquí lo anticiparon en mayor o menor medida la generalidad de los sondeos que se publicaron, con pequeños matices. Lo que no nos contaron fue la progresión meteórica de los Beiras, Altenativa Galega de Esquerdas, un conglomerado de nacionalistas, antisistemas y progrerío extremo.

Porque no, no es cierto que AGE sea la mitad del nacionalismo del BNG. Ciertamente se nutre de la ruptura del nacionalismo tradicional en Galicia pero no es sólo eso. AGE es trasversal y de ruptura, es un partido antisistema, que da respuesta a un elector insumiso. Y lo dijo Beiras anoche, con sus nueve diputados pretende hacer la guerra en la calle y en el Parlamento, al tiempo en que le recordaba a Feijóo que ojo, que no se va a encontrar una ciudadanía mansa como las vacas, ya se ocupará él de que no sea así.

Que a Beiras se le va la olla lo sabemos todos en Galicia pero Beiras es un cuki. Toca el piano, siempre tiene la anécdota adecuada, la mejor metáfora, la cita perfecta. No me sorprende ver a Beiras ondeando la bandera antisistema, no... aunque esperaba algo mejor de él.

Pero no puede acabar aquí el análisis. Beiras va de la mano con la IU de Cayo Lara, de los locos del SAT, del alcalde de Marinaleda. De la mano de la Izquierda Unida que gobierna con el PSOE en Andalucía y que permitió gobernar al PP en Extremadura. Y Cayo Lará querrá hablar y ya sabemos que a Beiras no le gusta más que escucharse a sí mismo.

jueves, 18 de octubre de 2012

asociación por repetición


Sobre el segundo debate decir que Romney estuvo mejor en la primera parte, pero Obama golpeó duro en la segunda. Me van a llamar "freak", pero el debate lo seguí en su mayor parte no mirando a la pantalla y, de las pocas veces que miré, me llamaba mucho la atención lo bien calculado que tenían el rango de alcance del micrófono y su ubicación como parte de la postura a la hora de responder. Si creen que es algo dejado al azar… ¿y por qué no miro a la pantalla? porque la ceguera agudiza el resto de sentidos y, en especial, el oído. No sólo prestas más atención a lo que se dice, sino a cómo se dice y oí en la primera mitad a un Romney más convincente y convencido y oí a un Obama muy efervescente, pero sin apenas enlace de argumentos. La segunda mitad cambió el panorama: Romney se pegó un tiro en el pie con lo de Libia y, magistralmente, Obama sacó lo del 47% cuando Romney ya no podía volver a intervenir. ¿Moderadora parcial? Puede, pero si vas a ser Presidente eres tú quién debe saber imponerse al moderador. 

Los republicanos, sobre todo los que llegan lejos, se gustan mucho hablando de números, ratios, niveles y demás argumentos numéricos. Los demócratas, y en extensión cualquier postulante progresista, son más tendentes a hablar de valores en función de conceptos. "Mujer", "Educación", "Ayuda", "Colaboración" o más recientemente "Sostenibilidad" son términos neutros apropiados por los políticos de tendencia de izquierda en los que sólo nombrarlos ya genera un posicionamiento. Y esto pasó en la primera parte del debate. Y cada vez esta dialéctica me recuerda más a un capítulo de la serie de Seth MacFarlane Padre de Familia, en el que Lois se enfrenta al alcalde para ocupar su puesto. Aconsejada por Brian (su perro… en serio, si no ven la serie no dejen pasar un sólo día más) decide utilizar conceptos para responder a todas las preguntas que le hace la audiencia y ganar el voto de los indecisos; "el once de septiembre fue malo" basta para levantarles a todos de su sitio. ¿Exagerado? puede, pero no irreal. Genial, desde luego.
Seth MacFarlane

Les voy a contar tres situaciones significativas muy recientes en la campaña de Massachusetts al Senado:

La primera es que en el debate entre ambos la semana pasada Warren volvió a decir que Brown no está a favor de las mujeres. Las mujeres en Massachusetts son un caladero de votos muy tendente a los demócratas y, como cualquier "microtargeter" les podrá decir, si el conjunto es importante hay que cortejar a los indecisos de estos segmentos. El argumento que dio fue su historial de voto y entre ellos votar en contra de Elena Kagan como jueza del Tribunal Supremo. No fue la primera vez que lo argumentaba, así que debe ser que funciona. Brown no votó a Kagan porque ideológicamente no coinciden. Pero es que tampoco va a votar por Elizabeth Warren para el Senado y no porque sea mujer, sino porque también es opuesta ideológicamente y… ¡¡¡porque es su rival!!! Warren como mujer explota el término "mujer", lo que potencia el mensaje, aunque el argumento sea poco sólido.

La segunda es que el mismo día del debate una cámara captó a un seguidor de Warren con una pancarta llamando "faggot" (marica) a uno de los coordinadores de la campaña de Brown. De nuevo un ejemplo de asociación por repetición que suena a "los nuestros son gays y los suyos maricas". Ese mismo día la campaña de Warren se disculpó con el insultado.

La tercera la relataba una periodista del Boston Herald y decía que en un mitin (los mítines aquí son pequeños, muy recogidos y favorecen la participación) de Warren levantó la mano y empezó su pregunta con "Profesora Warren". Los asistentes la empezaron a recriminar. Warren contestó "Elizabeth", pero la periodista dice que, como periodista, nunca ha llamado a nadie sin su título; "Presidente Obama", "Congresista Ryan", "Senador Brown" o incluso "Candidato Tierney" es la forma normal de dirigirse a ellos.  Hasta tal punto los asistentes la recriminaron que uno llegó a decir "¿por qué la llama así? Es degradante". ¿Por qué piensan que es degradante? Porque es como Brown se refiere a ella permanentemente "Professor Brown"; suena elitista y no gusta en alguien que, pese a que es profesor de Harvard, tiene como punto principal la clase media (no se habla de clase obrera, es demasiado significativo).

Luego está el ya comentado encadenamiento Warren de "Millonarios, Billonarios y grandes petrolíferas", pero es incidir más sobre el mismo tema de la asociación del signo a un nuevo significado a través de la repetición.

lunes, 15 de octubre de 2012

Juanli, Juanli...

Cebrián, ni corto ni perezoso, ha intentado justificar el proceso que está viviendo el diario EL PAÍS diciendo que nos encontramos en una revolución y ‘como todas las revoluciones, incluidas las exitosas, esta va a ser una revolución sangrienta’. Unas palabras que han despertado las críticas del comité de empresa, que ‘no considera que la defensa del sueldo supermillonario de Cebrián (el pasado año se embolsó 13M€)  y sus ejecutivos justifique ni una sola gota de sangre y que estas declaraciones vuelven a poner de manifiesto la pérdida de sentido de la realidad del presidente de EL PAÍS. Tal vez sea esta la causa de los problemas económicos de PRISA y no sus trabajadores’.
Estas recriminaciones a las palabras de Cebrián llegan tan solo unos días después de que el comité de redacción se reuniera con el director del diario, Javier Moreno, y el director adjunto, Vicente Jiménez para mostrar su descontento sobre las informaciones que había publicado el periódico sobre el ERE que han planteado. El comité trasladó el descontento que había entre los periodistas por la publicación de informaciones en el periódico que considera comunicados de la dirección, señalando que ‘en el caso de que lo publicado fuera una pieza informativa, el tratamiento es totalmente desequilibrado, con escasa representación de una de las partes y omisiones, apuntan. Una recriminaciones que la dirección escuchó pero que no comparte.

El ERE anunciado por El País afectará a 149 personas, el 34,5% de la actual plantilla. Un recorte que supondrá 128 despidos y 21 prejubilaciones para mayores de 59 años. En cuando a los despidos se aplicará una indemnización de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades brutos, el mínimo exigido en la última ley laboral. A esto hay que incluir además la reducción del 15% del salario fijo para toda la plantilla resultante.

jueves, 11 de octubre de 2012

Beethoven y la forma de Europa


Hay días en los que volviendo a casa me siento especialmente europeo y voy escuchando el Himno a La Alegría de Beethoven. 

Aún a riesgo de parecer pedante les diré que tengo una versión de la 9ª Sinfonía dirigida por Solti y que si algún momento se lo plantean y quieren indagar en su biografía, no les decepcionará. Entre otras circunstancias nunca grabó con otra compañía que no fuera Decca simplemente porque Decca fue quién le dio su primera oportunidad de dirigir.

Pues , como les contaba, escuchar a Beethoven dirigido por Solti refuerza mi sentimiento europeo o, al menos me hace recordar que lo soy. Pero el Viejo Continente parece ser demasiado viejo y se comporta como la caricatura de alguien bastante mayor.

Pensaba en ello esta semana al ver los movimientos en Cataluña por la independencia. Yo soy de los que creen que se debe montar un referéndum al estilo Cameron con Escocia; "Desea usted que Escocia sea territorio independiente de Gran Bretaña" y dos posibles respuestas; "Sí" o "No". Sin ninguna otra opción, porque las medias tintas en estos aspectos, como quiso hacer Ibarretxe con esas preguntas tan complicadas, no aclaran nada, sólo ensucian más el tema.

Antes del referéndum se deberían plantear ciertos aspectos como ¿qué pasa con la UE? ¿qué pasa con la moneda? ¿y los pactos de libre tránsito o de mercado de trabajo? ¿qué pasa con la deuda? ¿qué pasa con el fútbol y las competiciones deportivas? A esto último Rosell dijo que segurían jugando La Liga como el Mónaco la francesa, pero Rosell  no nombró los ejemplos de, precisamente, Iglaterra, Escocia, Gales o Irlanda del Norte, cuya estructura geográfica y deportiva es más parecida a la catalana que la de Mónaco, que sólo hay un equipo.

Una vez que todo esté aclarado y con el nuevo modelo montado y acordado, se debería explicar en qué consiste la independencia, qué implicaciones tiene según ese modelo y, entonces, hacer la consulta popular. Y la consulta popular debería tener unos baremos de participación y estos no deben ser ni bajos, ni adecuadamente altos; deberían ser masivos, porque es algo trascendental y la indolencia no debería tener parte en esta acción. Y si es "Sí", perfecto, es lo que la gente quiere. Y si es "No", igualmente perfecto.

Europa, a fin de cuentas, es el movimiento de su gente y sus alianzas. Cuando Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de la Catedral de Wittenberg  los príncipes alemanes usaron la religión para sus aspiraciones políticas y de hecho hace un siglo Alemania no era lo que es hoy y hace 60 años estaba arrasada. Italia se unificó en 1861. Por no poner los ejemplos de cómo el comunismo mantuvo unida Yugoslavia, Checoslovaquia o la propia URSS; los países que eran antes de 1917 y los que son ahora. 

Quiero pensar que vivimos en una época en la que ya no se deben levantar armas por movimientos políticos y que mis ideas y sentimientos, pese a que entren en colisión con los de los demás, son tan legítimos como los del resto. Y si existe una mayoría abrumadora que quiere poner en marcha un proyecto nuevo de país, nación o estado, debe hacerse. El problema radica en dónde cuentan los votos (o no votos) de la apatía o del desinterés, algo con lo que también habrá que contar y no interpretar, pese a que sea muy tentador barrerlos para casa.

No creo en que la opinión mayoritaria sea la de unos pocos con altavoces, así como no creo que la opción más válida sea la de la minoría más numerosa.

lunes, 8 de octubre de 2012

Imperativo

Freud, pesimista, escribió al final de su vida, en El malestar en la cultura, que el camino de la satisfacción permanente era una vía sin salida. Acercándose a Schopenhauer y al budismo, proponía la renuncia a la satisfacción como la actitud sabia sobre la que se habían levantado las culturas. La felicidad es, según esta filosofía,  el momento fugaz que acompaña la satisfacción de las pulsiones. Un momento efímero, pronto ahogado por la desazón de nuevos deseos.

Más de ochenta años después la civilización se mueve en las antípodas de semejante filosofía. Es el imperativo de la felicidad.

jueves, 4 de octubre de 2012

Debate Presidencial


Romney ganó el debate, pero no fue el campeón de la noche. Por supuesto el Presidente Obama tampoco lo fue, porque ni siquiera supo ser lo que aquí llaman "Presidencial".

Obama empezó simpático, recordando su aniversario de boda, lo que pasó a ser incluso emotivo. Romney, en su turno, felicitó al Presidente en su aniversario y le dijo que no pensaba que su plan más deseable fuera estar, precisamente ayer, compartiendo ese momento con él, lo que hizo reír a la audiencia y desmontó la apertura de Obama.

Y se acabaron las risas, que no las sonrisas. Yo vi a un Obama acorde con la afirmación de Romney. No quería estar allí. Una corbata apagada y una camisa en apariencia mal planchada porque estaba permanentemente encorvado hacia el atril no ayudaban a mejorar la imagen. Raro fue el momento en que miró a Romney tanto en sus propias alocuciones como mientras hablaba el republicano. Miraba al moderador, al atril y, en un momento dado, al hablar del ObamaCare, miró a la cámara ¿por qué? porque dominaba el tema.

El Presidente se mueve muy bien en entornos controlados; conferencias, mítines, ruedas de prensa. Dicen que es un dependiente del teleprompter, pero si es así, gracias a él ha dado discursos muy inspiradores. Yo creo que parte de ese confort radica en que sale al atril con el tema aprendido y bien aprendido, pero un debate no es hablar de algo que has elegido tú y Obama ayer estaba incómodo, como un niño que no quiere estar en una casa dónde no conoce a nadie y dónde no están sus juguetes. Pero es que no era la casa de Romney, tampoco. Si no miras a tu rival puedes hacer creer que no es rival digno. Pero si él te mira permanentemente y se dirige a ti, lo que parece es que no estás a la altura y te comportas caprichosamente.

Romney, con camisa blanca, porte recto y corbata roja llamativa pero no estridente, salió fuerte y se mantuvo confiado. Pero no arrasó. Vio que iba bien y jugó a mantener. ¿Posiblemente porque aún quedan otros dos debates más el de los vicepresidentes? Puede, pero desde mi punto de vista caía mucho en la trampa demócrata; El Presidente Obama le obligaba a volver sobre temas de los que ya había hablado y le hacía hablar en términos que los demócratas han asociado a conceptos peyorativos.
Por aquí se oye hablar mucho de "Millonarios y Billonarios". Elizabeth Warren lo hace, Barack Obama lo hizo ayer. El discurso demócrata los ha montado como conceptos perversos. Como si la frontera de la virtud estuviera en "Trillones" que, asociados a "deuda", se convierte en un concepto benévolo (¿?). Yo, honestamente, nunca he visto que ser millonario fuera algo malo. Es más, ojalá pudiera yo pagar 1,4 millones en impuestos al año; vamos, si por mí fuera redondeaba a 1,5.  "Millonarios" y "billonarios" entran dentro de la misma regla de asociación que "progreso" o "demócrata". Uno acude al diccionario y no ve ninguna connotación negativa o positiva en ellos, pero el discurso los ha convertido en conceptos que generan bandos (cosa que no ocurre, por ejemplo, con "fascista", aunque ahora a todo aquello que no gusta se le llame así). Romney, al escuchar "millonarios", "billonarios", "exenciones" e "impuestos" caía repetidamente en explicar políticas fiscales, lo que daba la sensación de que no se explicó bien a la primera.

Las encuestas dan ganador a Romney. De hecho, como cuenta Nate Silver, un experimento de encuestas OnLine de Google, daba mejor a Obama durante el debate con un 39/35,5, pero en una encuesta realizada después del debate Romney salía ganador con un, casi, 48%. Ganador, sí, pero no campeón.

lunes, 1 de octubre de 2012

Deprisa, deprisa

Cuando aún estábamos pendientes del hundimiento de la modernidad, una nueva realidad asoma exigiendo, como dueña que es del futuro, los esfuerzos de comprensión que dedicábamos a los desvanecimientos del viejo orden. El paradigma que define el presente es la carencia de orden. La malla de relaciones que explicita cualquier ángulo de la realidad es tan, tan compleja,  que resulta inaprehensible.

Disuelto entre las cosas, el sujeto posilustrado parece incapaz de articular puntos de vista que tengan consistencia más allá del momento de su elaboración.

Las gafas de ver comienzan a ser más importantes que los objetos vistos.