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martes, 11 de mayo de 2010

Margen

Un margen del 7% es un margen más que razonable.


Prueben a decir esta frase en ciertos entornos y les tacharán de poco ambiciosos o, llevándolo al límite, de perdedores.


En España tenemos dos corrientes diferenciadas en las cuales hay empresarios con empresas funcionando que buscan cada día dar márgenes aceptables y están los empresarios (ustedes ya me entienden), grandes, pequeños o medianos, que buscan un margen salvaje y actuar como tal; coches, casas enormes propiedad del banco… ya saben. España, especializada en el sector servicios, se mueve dentro de unos límites especulativos enormes. No especulativos como puedan ser los de la bolsa, sino especulativos en los que pueda ser obtener gran beneficio impactando poco en la riqueza de la economía nacional (de multinacional, ni hablamos).


Por cierto, se equivoca muy mucho el gobierno cuando afirma que uno de los problemas que tiene la economía española son los especuladores de la bolsa. Y lo dice como si la bolsa se dividiera en especuladores y no especuladores, cuando sabe perfectamente que la bolsa es un mercado de especulación. En la bolsa, esencialmente, se mueven valores para sacarle rendimiento. Se aguantan acciones como te aguantas un argumento en un diálogo, esperando el momento más adecuado para sacarlo y entonces conseguir la venta o ganar la discusión. Y aguantar un argumento, o ir soltándolo en migas para tantear al contrario, es un arte reconocido; la dialéctica. Pues la estrategia y la táctica en bolsa también tiene algo de creativo, tanto si es para sacar rendimiento a tus ahorros como si es para absorber una compañía.
Y es el movimiento de capital lo que hace que una economía se mueva. Las empresas que van bien compran empresas que van regular o mal o, simplemente, que van por debajo para posicionarse en fuerza. Pero estos movimientos son necesarios mientras no generen situaciones de monopolio.
Es más; las crisis son necesarias porque, en palabras del profesor Vicente Donoso (espero que siga en activo y si es así, por favor, los que tengan hijos en edad de empezar económicas, anímenles) decía que las crisis son necesarias porque eliminan una gran cantidad de capital obsoleto o muerto.


Y más eliminarían si los gobiernos no se agarraran a mantenerlo. Cierto es que puede producir impactos en personas y familias como pueda ser el paro (los reajustes en plantilla o el redimensionamiento de las nuevas corporaciones), pero ¿de verdad cree alguien que los movimientos de capital y la compra de compañías es lo que nos ha puesto en un 20% de paro? Países que tratan esos flujos con normalidad desde hace muchos años, apenas rozan el 10% y sus ajustes suelen ser, en la mayor parte de los casos, cortoplacistas o inmediatos.


Que a lo mejor el Gobierno de España cree que todo agente que interviene en la bolsa es un especulador y entonces lo pernicioso es la bolsa. Pero ¿se imaginan un país sin bolsa de valores? ¿Quién vendría a invertir? ¿a invertir qué? ¿cómo te haces con una empresa? ¿cómo cobras una prima de riesgo por la inversión no tan segura de tus ahorros? ¿cómo se consigue que una empresa tenga relevancia y atraiga inversión? ¿cómo potencias la dedicación de los trabajadores?


En definitiva; a nivel asfalto seguimos siendo un país en el que la palabra "capital" se asocia, en vez de a riqueza y crecimiento, a piratas y corsarios. Tampoco los gobiernos del PP supieron comunicar ni educar en una economía de movimiento (y encima se tomaban la compra de las empresas nacionales como una afrenta. Lo que tranquilizaría tener en un Post-It que el Rockefeller Center dejó de estar en manos americanas para pasar a las chinas). Y tienen gran resposabilidad, también, aquellos que siguen hundiendo el concepto de que un margen del 7% es un margen más que respetable.


Nota: ¿alguien se acuerda de cuando en los 50, 60 y 70's ser "comisionista" era una dedicación muy considerada y valorada?

lunes, 10 de mayo de 2010

De la Libertad a la Ley

Partamos de la libertad. Ser libre es hacer lo que a uno le de la gana. Si en lugar de hacer lo que me da la gana hago lo que manda un amo, un rey, un tirano, alquien que puede dominarme por la fuerza entonces, no soy libre. Soy un esclavo. Hago lo que me da la gana cuando mis actos no dependen de nada. Ahora bien, si porque soy gallego me comporto como gallego, mis actos dependen entonces de todas aquellas cosas en las que consiste ser gallego.

Muchas veces, ser gallego es como cocinar la propia vida a la gallega, ser siervo de mil recetas, de mil servidumbres, de mil prejuicios. Si, por ejemplo, porque soy mujer me comporto como corresponde comportarse a las mujeres, es fácil caer en al cuenta de que seguro me está haciendo sierva de un sinfín de prejuicios y costumbres que se han instituído a lo largo de los años mediante mil servidumbres y mil microscópicas tiranías, que lo propio de ser mujer es hacer esto o lo otro. Vaya usted a saber.

No soy libre cuando me limito a seguir el papel que me ha tocado en la vida, lo mismo que al mejicano de la película del oeste le tocaba hacer de mejicano, al párroco de párroco, al campesino de campesino, a la camarera de camarera. En realidad, para que mis actos, verdaderamente, no dependan de nada, conviene que tamoco me fíe mucho de mis ganas. Hacer lo que a uno le da la gana parece que tiene que ver con la libertad pero también es fácil caer en la cuenta de que no es así si nos fijamos en la vida de un neurótico, es decir, de un esclavo de sus ganas.


Jack Nicholson, por ejemplo, en aquella película "Mejor imposible" era un neurótico infernal. Cada vez que tocaba algo que no estuviera esterilizado tenía que lavarse las manos y siempre con una pastilla de jabón recién estrenada; no podía pisar las cruces de las baldosas del suelo y muchas veces tenía que andar de puntillas. Hacía, desde luego, lo que le daba la gana pero sería absurdo pretender que era libre.

La ley nunca me dice que haga esto o lo otro o lo de más allá. Me dice más bien que haga lo que quiera pero de verdad, es decir, que obedezca yo también a la ley que de verdad quiero que rija. Me permite, pues, hacer lo que quiera, sí, pero sin trucos: o sea, que haga en el mundo efectivamente lo que de verdad quiero que ocurra en el mundo.


O lo que es lo mismo, la ley me dice: actúa de tal modo que puedas estar seguro de que tu acto no es incompatible con la forma de ley; que puedas estar seguro de que no te repugnaría ver tus actos convertidos en una pauta que cualquiera tiene derecho a seguir; que puedas estar seguro de que haces lo que quieres de verdad, es decir, que puedas estar seguro de que protagonizas las acciones que de verdad quieres ver realizadas en el mundo.

Actúa de tal forma que tu acto no dependa de nada de lo que tú en concreto eres, que no dependa de que seas blanco o negro, valiente o cobarde, tacaño o generoso, rico o pobre, espartano, ateniense o persa, hombre o mujer, cristiano o musulmán. Aquello a lo que obliga la ley es, por consiguiente, a tratarse a uno mismo como a uno cualquiera, y precisamente en ese sentido, a ser libre.

domingo, 9 de mayo de 2010

Gettysburg

El 19 de noviembre d 1863 Lincoln se dirige a la gente que asiste a la inauguración del Cementerio Nacional de Gettysburg. El mismo lugar dónde, cuatro meses antes antes, se había librado una batalla decisiva en la Guerra Civil Americana.


Rememorando, la Guerra Civil comienza en 1861 y dura hasta 1865. Gettysburg deja 7.500 muertos en el campo de batalla en un enfrentamiento de 172.000 hombres entre ambos bandos. Hoy en día pueden parecer cifras aceptables (la guerra también tiene sus intervalos), pero recuerden que no había repetición en los rifles, que la artillería destrozaba más que mataba y que los asaltos se acaban haciendo a espada y bayoneta. Gettysburg, la población cercana, tenía 2.400 habitantes y en tres días se convirtió en un hospital con más de 46.000 agonizantes, mutilados y heridos de diversa gravedad ocupando cada espacio que la ciudad podía ofrecer.


Por el lado político Lincoln, tras dos años de guerra y 250.000 muertos, estaba siendo activamente cuestionado en el Norte por un sector denominado CopperHeads, demócratas dispuestos a pactar con el Sur un armisticio. Las cifras y el desgaste eran insostenibles en un país fundado 87 años antes y así, concretamente, empezó el discurso Lincoln:


"Fourscore and seven years ago our fathers brought forth on this continent a new nation, conceived in liberty, and dedicated to the proposition that all men are created equal."
"Hace 87 años nuestros padres trajeron a este continente una nueva nación, nacida en libertad y entregada a la creencia de que todos los hombres son creados iguales"


El discurso son 263 palabras, expuestas en no más de dos minutos, pero en esas 263 palabras Lincoln expone de forma cristalina lo siguiente:
Que una guerra como la que están viviendo es una prueba para saber si una nación joven, basada en un empezar de nuevo para todo el mundo, puede superar tal enfrentamiento y llegar a algo en un futuro como país.
Lincoln lo muestra como una duda, pero justo a continuación hace dos giros que han dado a esta exposición la fuerza y el merecido recuerdo del que ahora dispone.


El primero es que todos los que están ahí, ese 19 de noviembre, poco pueden ya aportar hablando o poniendo flores. Que han sido los 172.000 que allí se enfrentaron, tanto los muertos como los supervivientes, los que motivan que los políticos deban esforzarse y concluir aquello que empezó 86 años atrás. Concluirlo como una nación unida que ha entendido que lo mejor de una generación ha quedado enterrada en una llanura de Pennsylvania y en otras tantas llanuras a lo largo de ese país ahora fragmentado.


El segundo deriva del primero y habla de una nación que conozca la libertad. La libertad bajo la que fue fundada. Una nación que incluya el Norte y el Sur, sus habitantes y que, sobre todo, toda esa nación recuerde la guerra como un sacrificio para lograr a un país y un gobierno que no desaparezca nunca de la tierra porque se basa en la igualdad de sus propios habitantes, que son los que mantienen el país y sus sucesivos gobiernos.


Bueno, no sólo los romanos pueden enseñarnos aquello que aún no hemos aprendido.

sábado, 8 de mayo de 2010

Commentariolum petitionis (II parte)

En el año 64 antes de nuestra era, Marco Tulio Cicerón inició la campaña electoral para el consulado en la que tuvo seis competidores. Sólo dos eran adversarios dignos de tener en cuenta.

Primera lección del pequeño Quinto: analiza a tus adversarios y define quién lo es verdaderamente.

Uno era Gayo Antonio Híbrida, hijo del orador y cónsul Marco Antonio y tío del más famoso Marco Antonio, el triunviro. En Las vidas paralelas, Plutarco señala que fue un hombre sin aptitudes para estar al frente de nada, pero que podía prestar mucha ayuda a quien se valiera de él, lo que indica que, en efecto, era un adversario real.

Esta cualidad señalada por Plutarco sigue siendo, hoy en día, una cualidad muy valiosa para un candidato. La sumisión eficaz del corrupto.

El otro aspirante, muy temido por sus audaces argucias y por su popularidad entre la juventud desmemoriada era Lucio Sergio Catilina, patricio al que se acusaba de toda suerte de inmoralidades personales y políticas, y cuya conjuración, historiada por Salustio, fue sofocada por el mismo Cicerón durante su consulado.

Otro adversario que también hoy sería digno de tener en cuenta. En Lucio Sergio destacan dos cualidades, su popularidad y su retorcimiento. Excuso comentar la actualidad de la primera de ellas pero permítanme detenerme en la segunda.

Las argucias o argumentos falsos presentados con agudeza, son consideraciones a la orden del día. De hecho, en España, hemos vivido durante los últimos años demasiadas argucias, demasiados retorcimientos, demasiadas violaciones de las palabras y de las ideas ¿no creen?También es cierto que la desmemoria de muchos -como esos jóvenes disolutos y desmemoriados que seguían a Lucio Sergio- ha jugado a favor de aquellos que hoy nos gobiernan.

Tras una reñida campaña electoral, en julio del año 64, fueron elegidos cónsules Marco Tulio Cicerone y Gayo Antonio, obteniendo el primero la unanimidad de las centurias. Ambos asumieron la más alta magistratura el primero de enero del 63.

viernes, 7 de mayo de 2010

La Guardia Suiza

Pues bien; Ms Parsons me pidió escribir y, francamente, esta dama de manors, cuadras y descapotables morgan tiene cualquier privilegio (verdad Taz?).


Pospongo unas horas de nada, por tanto, un tema del que les quería hablar. Acaba el jueves 6 de mayo y hoy, un grupo de motivados jóvenes y no tan jóvenes han jurado lealtad al Papa y a la ciudad del vaticano. "Ich schwöre, all das zu beobachten, was die Ehre meines Standes von mir verlangt". O acaso "Lo juro y que Dios y los Santos Patronos me ayuden".


La guardia suiza, fundada el 21 de enero de 1506 por Julio II, el Papa Soldado, capaz de aguantar, pausar, torear y enervar al Miguel Ángel y que le encargó pintar los techos de la Capilla Sixtina. Aquél que, si han visto o leído "La agonía y el éxtasis" preguntaba al de Caprese '¿cuándo terminarás?' y éste le contestaba 'Cuando acabe'.
Pues este Papa, que si lo miramos desde la piedad cristiana era austero y si lo miramos desde el materialismo era un avaro, tenía las arcas vaticanas llenas y, gracias a ello, decidió contratar a jóvenes de los cantones germanos de Suiza a cambio de varias prebendas. Principalmente carne salada y plata (los lansquenetes de Carlos V cobraban en cobre, claro, y comían verdura).


El 6 de mayo de 1527, a costa de una orden del emperador para tranquilizar a sus mercenarios alemanes, las tropas imperiales entran en Roma con el fin de adueñarse de todo lo que puedan alcanzar; El Saqueo.
Bajo el juramento arriba referido, La Guardia protege la vida de Clemente VII hasta tenerlo a salvo en Sant' Angelo, pero 147 hombres de más o menos 200 pierden la vida en la defensa Vaticana. La leyenda, desconozco si es cierta, habla de que se defendieron hasta en el mismo altar de San Pedro. No estaba aún el baldaquino, pero los que hayan visitado la Basílica, se pueden imaginar la dimensión de la lucha y, por tanto, la dimensión de su fidelidad.


147 hombres, a espada, quisieron engañar a una horda para proteger la vida de una persona por un juramento, ya que por carne y plata, francamente, no das la vida.


Miro a mi alrededor y evalúo mis lealtades. No voy a teorizar sobre ellas. Sólo que miro y evalúo mis lealtades. Y cuando vuelvo la mirada y miro a la Guardia Suiza, veo que ahora son soldados con lanzas en el siglo XXI. Soldados fotografiados por los turistas. Guardias de la puerta de Santa Ana. Parece que la defensa del suelo Vaticano ya es cosa romántica y testimonial. Pero se les entrena para saltar delante del Papa en caso de un atentado interceptando la bala. Lo mismo ocurre con otro tantos servicios secretos y ninguno pensamos que haya dinero que lo valga porque, si ocurre, el dinero ya no vale nada.


No se engañen por el mito. La lealtad no es sólo dar la vida por alguien. Ni siquiera tiene que ser dar la vida por alguien.
La lealtad es saber que tienes a alguien al lado que responde a tu estímulo igual que tú respondes al suyo. No hay lealtad sin entrega. Lo demás, es mercado. Y yo soy un defensor acérrimo del libre mercado, pero guardo algunos de mis tesoros lejos del mostrador.

jueves, 6 de mayo de 2010

Con la Acrópolis de fondo…..

"Amanece calurosísimo en Atenas. Enseguida el ruido de la ciudad se hace pesado y machacante. Hay que visitar la Acrópolis. La he visto de lejos, en aquel alto, es majestuosa. Mi amigo Kostas me lleva a conocerla de cerca, es su ciudad y está ilusionado. Desayuno rápido, luego hará más calor, me dice, ¿más?. Llegamos a los aledaños y contemplo con horror los miles los turistas que se acercan a las ruinas. El calor aprieta cada vez más. Empezamos a subir por unas escaleras imprecisas, cansinas y resbaladizas atascados y rodeados por una masa ansiosa por llegar allá arriba, por llegar a ese lugar por el que he perdido completamente el interés pero al que finalmente logramos llegar derretidos entre la multitud. El calor ya es mareante y me quema los hombros y Kostas me habla de Atenea y de la forma de las columnas y del friso y de la demokratia e intento concentrarme en lo que me cuenta pero sólo imagino las islas paradisíacas que están ahí fuera, muy cerquita de este horno de mármol en el que me encuentro al borde del colapso. Quiero ir a esas islas. Por fin bajamos, como podemos, sorteando todos los obstáculos posibles. No he conseguido trasladarme ni un segundo en el tiempo a la época de Atenea y Poseidón. Turistas, inserso, guías, autobuses, cremas para el sol, ruido… Qué enorme desilusión. Quizás vuelva en otra época....."


Escribí estos apuntes en un cuaderno de notas que me llevé a mi viaje a Atenas. Los había olvidado por completo pero estos días convulsos para Grecia me han vuelto a la memoria y he ido a buscar ese cuaderno que tenía abandonado en una caja de folletos, fotos y mapas para leerlos y volver recordar aquel caluroso día en Atenas.


Y he recordado mientras los leía que en aquellos momentos me preguntaba si merecía la pena visitar estos sitios tan multitudinariamente turísticos, y si era legítimo vulgarizar de esa manera una impresionante ruina como aquella, y si todos los que estábamos allí ese día queríamos realmente visitar la Acrópolis, y si no fuera así, quién de nosotros se atrevería a confesarlo, y si era obligatorio viajar a los lugares que nos indicaban las agencias, y si nuestro interés era genuino o fabricado por modas o tendencias…..

miércoles, 5 de mayo de 2010

Del silencio y sus respuestas

Pensaba hablarte hoy N de la previsibilidad y de la curiosidad. Pero creo que no voy a hacerlo. Lo previsible es lo que es; algo aburrido, insustancial.. no aporta nada nuevo. La curiosidad, por otra parte, es la madre de la ciencia.

Sin embargo, no sería justo para estas palabras que nos quedásemos en su signifcado plano. Todo es relativo. La propia paradoja de los gemelos de Einstein es un experimento mental que analiza la distinta percepción del tiempo entre dos observadores con diferentes estados de movimiento.

Vamos, que la medida del tiempo no es absoluta. En la teoría de la relatividad, las medidas de tiempo y espacio son relativas puesto que dependen del estado de movimiento del observador. En ese contexto es en el que se plantea la paradoja.

Por lo tanto, la bondad o no de la previsibilidad dependerá también de las circunstancias. Un ejemplo. Ser previsible en el caso de que tu hijo barrunte sobre abandonar sus estudios es lo más cabal del mundo. Ser previsible cuando abordas la respuesta a una pregunta difícil o ingeniosa es aburrido.

Ser previsible al decidir actuar ante una profunda crisis económica, institucional, moral, política... es acertado. Bueno, depende una vez más de otro factor ¿Quién toma las decisiones?

¿Lo ves N? no debí meterme en este jardín. Todo es relativo. También la curiosidad. Si ésta, como se dice, es la madre de la ciencia ¿No podría ser también la madre del fracaso? ¿La madre de la pérdida de tiempo? Observar, por curioso, los hechos que suceden a tu alrededor no implica, necesariamente, que aprendas, que aprehendas... ésto dependerá de tu capacidad y verdadero deseo de aprehender y aprender.

En todo caso, N, y aún a pesar de todos los peros, prefiero aquello que es imprevisible y curioso.

No pensaba hablate de esto y sin embargo lo he hecho. Imprevisible. Curioso.

Pero voy a dejar un cabo suelto...

Supongamos que un ser, universalmente reconocido como superior a nosotros en todos los sentidos, decidiera dirigirse al mundo de este modo: "¡Deteneos donde estáis, oh, hombres y prestad atención!"

Supongamos que en todos los puntos de este globo los miles de millones que componen la humanidad interrumpieran efectivamente lo que estuviesen haciendo y escucharan. Aun cuando ese ser semejante a un dios no dijera nada más que lo que acabo de poner en sus labios, ¿qué efectos supones que causaría? ¿Se ha parado alguna vez el mundo entero a escuchar al unísono palabras sabias?

Imagina un silencio drástico y total, todos los oídos aguzados para captar las palabras. ¿Sería necesario pronunciar las palabras? ¿Puedes imaginar que cada cual, en el silencio de su corazón, proporcionaría por sí solo la respuesta?

Una respuesta imprevisible y curiosa. Única para cada uno de esos millones de seres.





martes, 4 de mayo de 2010

Constancia

Motivado por la entrada de hace dos días decidí ver de nuevo "Todos los Hombres del Presidente". Hay varias escenas fantásticas, pero me gusta especialmente aquella en la que Redford se acerca a Warden y le pregunta por Colson. Colson entonces era consejero especial del Presidente Nixon para asuntos domésticos. Si Haldeman era el jefe de gabinete, Colson era lo que es hoy Valerie Jarret; aquél que tiene el último consejo al presidente en cuestiones que afectan a política nacional. Son gente muy capaz, que se conocen el país y, sobre todo, el funcionamiento de sus instituciones, como si las hubieran inventado.


Pues bien, Redford pregunta a Warden por Colson y Warden le contesta con un "sabes quién es el presidente de los Estados Unidos, ¿verdad?" Woodward (Redford) no sabía quién era Colson en el '72 (y eso que llevaba tres años en el puesto). Woodward vuelve a su mesa, se sienta y… sigue haciendo llamadas. Descartada la inconsciencia, creo que cierta dosis de desconocimiento del alcance real unido a que están demasiado cerca como para abandonar, hacen que WoodStein sigan tirando del hilo.


Hoy en día, nuestra prensa, nuestras televisores y periódicos (y digo "nuestras" porque para eso nosotros consumimos) no sé si se miran en el ejemplo de aquellos dos reporteros del Washington Post, que a lo mejor no saben ni quiénes son, pero sí saben que hubo una vez un periódico que hizo dimitir a un Presidente. Lo que no recuerdan es que fue tras dos años de establecer la relación entre un asalto a las oficinas demócratas y "los fontaneros" de la Casa Blanca. Hicieron que Nixon dimitiera por mentir, por haber dicho que no sabía nada del tema. Por haber manchado una institución como la Casa Blanca con un caso de espionaje entre partidos. Y aquí quiero hacer hincapié en estos dos asuntos; dimitió por mentir y el Post dedicó más de tres años a la historia.


En España ni Filesa, ni Roldán, ni Gürtel, ni lo de Garzón… impensable que se persiga algo tres años y menos que acabe con la dimisión de un alto cargo por mentir. O bien es por cierto comportamiento infantil de "este juguete ya me aburre", o porque el medio no cree poder mantener el interés del público como hasta el momento de cerrar la historia. Se dan por satisfechos con dos portadas con un gran gasto de tinta y, luego, ir abandonando la noticia en páginas interiores. Así, no es de extrañar, que cierta cadena de televisión considere "a fondo" un apartado de 5 minutos en un telediario.


La crisis se trata más porque las noticias vienen solas, pero no hay nada que perseguir ahí. Como dijo el profesor Balmaseda los economistas aciertan un 75% de las veces; el 100% de lo que ha ocurrido y el 50% de lo que va a ocurrir, con lo que de continua opinión se va sobreviviendo (ojo, que los hay que lo hacen muy-muy bien)


Sobre lo de mentir… en fin

lunes, 3 de mayo de 2010

Oratoria, continente y contenido

Me hablaba ayer mi admirado NRQ de técnicas literarias que -no por ser infrecuentes- me causan gran admiración. Es curioso, lo que para uno pasa sin pena ni gloria a otro puede causarle gran impacto. Este es el caso.

Es extraña también cómo se asocian ideas en nuestro cerebro. Qué clase de contacto, de impulso eléctrico une a un perro moribundo con un troglodita (Borges en El Aleph) o por qué, pensando en la figura de la que me hablaba NRQ llegué al gran Winston.

Poco importa, no soy científica, pero sí curiosa... y creo que pensé en él porque también hablamos de su famosa promesa a sus conciudadanos recordada como "sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor"

Churchill fue un gran orador, a pesar de su tono lento y bronco, pero sabía cómo dirigirse a su audiencia y preparaba a fondo sus textos para conseguir el máximo impacto.

Sus discursos más memorables eran a menudo íntimos, dirigidos a la cámara de los comunes... o al micrófono. ¿Sabían que algunos de los discursos radiados no los pronunció él, sino un actor que imitaba bien su voz? Curioso.

Como buen premio Nobel -sólo faltaba- era un maestro de las palabras, pero la fuerza de sus discursos se puede perder fácilmente con la traducción. Churchill utilizaba una gran cantidad de monosílabos impactantes, que se alojaban fácilmente en la memoria.

Por ejemplo, permítanme insistir en su frase más famosa "blood, toil, tears, sweat" Son cuatro sílabas (cuatro palabras) que traducidas al castellano suman diez sílabas en sólo cuatro palabras. Por eso el impacto se reduce notablemente.

Además, el gran Winston utilizaba una técnica ahora muy de moda, la repetición. Les dejo con con parte de una intervención sonora, cargada de contenido, impactante...

"We shall fight on the beaches, we shall fight on de landing grounds, we shall fight in the hills; we shall never surrender"

domingo, 2 de mayo de 2010

Evaluación Continua



Ayer escuché una frase que me tuvo dando vueltas un rato. No mucho, no poco, tan sólo dando vueltas. La frase era "no es que cada día el periodismo sea peor, es que las noticias son una mierda". Hay que entenderlo en el contexto de que estaba hablando un corresponsal de guerra que había pasado un tiempo trabajando asignado al día a día de un gobierno.
Comentaba esto en relación a que estar sentado cada día en la sala de prensa de un palacio presidencial buscando el rumor, el micrófono abierto, la metedura de pata, la filtración por parte de uno de los empleados, responsables, asesores… y de ahí para arriba.
Hasta tal punto esto es así, al menos en España, que los telediarios son una sucesión de cortes con políticos diciendo frases "llamadas a pasar a la historia", "grandes demostraciones que reconducirán la dinámica social de este país"… y podemos seguir con una colección de banalidades que trasladan la línea hasta el siguiente grupo de noticias que son las herederas de aquel periódico tan popular en los 70 llamado el caso y del que, lo último que recuerdo, es que algunos compañeros de clase utilizaban las que tenías toque de humor negro para forrar carpetas.


La línea entre aprovechar el rumor y reconstruir una historia se diferencia en que, para la primera, buscas un gran titular para un día y en la segunda tiras del hilo hasta que encuentras y expones los hechos. En la primera se dejan muchos cabos sueltos por dónde el apelado puede reinterpretar y replicar y en la segunda lo dejas cerrado como para sólo oír explicaciones.


Los telediarios buscan el flash y no la historia y disfrazan informar sobre violencia como una actitud de denuncia. Si se les pregunta por qué, contestarán que porque la gente muestra interés y eso es explicación suficiente.
Mi padre me dijo una vez (100% real, no les engaño) que la TV es basura porque nadie se ha preocupado de hacerla mejor. Si las televisores pasaran Shakespeare el 80% de su tiempo, necesariamente subiría el nivel medio de exigencia. Pero estamos en la situación contraria; baja el nivel y arrastra el resto de niveles con él, como un imán, hasta tal punto que no sabes quién empezó aunque sí quién tiene más delito porque teniendo la vía, no participa de poner remedio.


La gran paradoja es que abren titulares con el informe Pisa una vez al año

sábado, 1 de mayo de 2010

Commentariolum petitionis (primera parte)

El Commentariolum es un breviario de manifiesto contenido electoral y de adscripción tamién clara, si atendemos a los aspectos formales, a la literatura epistolar. La carta está dirigida al célebre orador y jurista romano, Marco Tulio Cicerón, y la remite su hermano menor, Quinto, con el que Marco mantenía asídua correspondencia y al que vemos convertido, en esta ocasión, en su agente electoral. Se debe esto a que Cicerón aspiraba al consulado, la magistratura más importante de la república romana.

En tiempos de Cicerón el voto era secreto y cada elector lo emitía escribiendo el nombre de su candidato preferido en una tablilla. El nombre candidatus deriva de la toga blanca (toga candida) que vestían, a fin de ser fácilmente identificados cuando realizaban campaña electoral aquellos cuya candidatura, petitio, había sido aceptada.

Este breviario se inicia con el saludo de Quinto a su hermano Marco, y reza así:

"Aunque estás dotado de todo lo que los hombres pueden adquirir con el talento, la experiencia o la dedicación, no obstante, por el afecto que nos une, he juzgado conveniente explicarte por escrito lo que, día y noche, acudía a mi mente cuando pensaba en tu candidatura. No es mi intención que aprendas nada nuevo de ello, aunque sí quiero presentarte, con orden, método y unidad, algunas ideas que, de hecho, parecen desligadas e indefinidas. Por mucha fuerza que tengan por sí mismas las cualidades naturales del hombre, creo que, en un asunto de tan pocos meses, las apariencias pueden superar incluso esas cualidades"

No han cambiado mucho las cosas desde el año 64 antes de nuestra era ¿no les parece?

viernes, 30 de abril de 2010

lobbies (2ª parte)

Siguiendo con el tema de los lobbies, y defendiendo su figura dentro de un movimiento de evolución de la forma democrática que debiera incluir un cambio en el sistema electoral, podemos observar cómo podría ser su funcionamiento una vez reconocida la posibilidad de que los partidos políticos se financien a través de las subvenciones. Actualmente, en la ley del 2007, se establece un tope de 100.000 euros anuales por persona física o jurídica. Parece un margen aceptable y maniobrable. Suficiente como para empezar, aunque deberían eliminarse o, al menos, reducirse las subvenciones estatales forzando así a que los partidos no se acomoden (y de paso haciendo que los presupuestos aliviasen peso para destinarlo a otros menestares más necesitados de financiación).


Un lobby, como comentaba en la anterior entrada, podría entonces coordinar y encontrar donantes para su causa, para la causa del lobby, y aportar esas donaciones a un partido político que la defienda y la lleve al congreso o vigile por su cumplimiento. Sería demagogo argumentar contra los lobbies diciendo que saldrían mejor parados los más ricos. Vemos semana tras semana manifestaciones en Madrid convocadas tanto por sindicatos como por las asociaciones proVida. Ambas formas de asociación son lobbies, sin duda, y sus movilizaciones cuestan dinero. Ambas defienden sus propios intereses de manera muy activa y la base ideológica de esos intereses es sensiblemente opuesta. Dejemos para otro momento la financiación de los sindicatos, pero independientemente de la procedencia del dinero que les permite actividades, inmuebles, movilizaciones, comunicación, publicidad… ambos tipos de asociaciones influyen y llevan temas a las mesas del legislativo (y a la del ejecutivo también, claro).


Si el módelo existe de forma tácita, ya que no se reconoce como tal y el término "lobby" está demonizado en nuestro país, legislemos de forma estricta al respecto y hagámoslo público para que tanto la economía, como la sociedad impacte de forma transparente en la política.

jueves, 29 de abril de 2010

Mozart Sinfonía nº 25 VPO Karl Bohm 1 de 4

MOZART 's Haffner Symphony n°35, I moov Arca XXI/Dionysios Dervis-Bournias

El arte con mayúsculas

Hoy es un día de malas noticias económicas... otra vez... una ojeada a los periódicos del día le dejan a una la sensación de que, en efecto, todo es susceptible de empeorar.

Por eso he decidido darle un respiro a mi espíritu. Ahí dentro se está bien. En paz. Ahí dentro hay armonía, serenidad, sosiego....

Mozart, el prodigio llegado a Salzburgo en 1756. La música que enciende el alma. Que apaga el dolor. Que eleva el espíritu.

Cuando en 1782, seis años después de la composición de la Serenata Haffner, recibió Mozart de Sigmund Haffner el encargo de escribir al burgomaestre de la ciudad de Salzburgo una nueva serenata para él. Mozart, que entonces vivía en Viena y tras recibir la noticia por su padre, le contestó.

"Usted no sabe lo difícil que es colocar esto en armonía -lo que es propio de los instrumnentos de viento y que al mismo tiempo no se pierda nada del efecto- Bueno pues, tendré que tomarme la noche para ello, de otra manera no puede ser -y que a usted, mi querido padre, sea sacrificio- Voy a trabajar tan rápidamente como la urgencia lo permita"

Un año más tarde, cuando Mozart vió con atención su "pieza urgente" quedó sorprendido por su calidad y decidió transformar la serenata en una sinfonía. Tachó la marcha de introducción y uno de los minúes y añadió la parte para flauta y clarinete en la parte primera y última. Por su afinación festiva pertenece ésta a las sinfonías de Mozart que con más frecuencia se interpretan.

Nació, así, la sinfonía nº 25 VPO... otra delicia para los sentidos.

Algunas dificultades con los links me han impedido incorporarlos al texto pero, por favor, no se priven... en las dos entradas anteriores encontrarán ustedes dichas piezas... Les animo a que, como he hecho yo, se den un respiro.

miércoles, 28 de abril de 2010

Lobbies

Ayer por la noche hablábamos un grupo de amigos en una cena sobre qué pasa en España con la clase política y qué se puede hacer para hacer que la dinámica institucional tenga sentido (aquí quedaría francamente bien añadir "otra vez", pero si tengo que hacer memoria lo que se traían entre manos Cánovas y Mateo-Sagasta no dejaba de ser interesante pero apañado y Castelar es una figura mítica, pero se me escapa el detalle).


Ellos me comentaban que había que montar un partido político y, por contra, yo les intentaba convencer de que se deberían empezar a activar de manera pública el funcionamiento de los Lobbies.
Si yo nombro Lobby, a la mayor parte de la gente le viene a la cabeza "grupo de presión" y como descripción condensada no es maña, por mucha carga peyorativa que tenga el término "presión". No obstante los lobbies toman diferentes formas y diferentes prácticas. Insisto en que no debemos engañarnos, los lobbies existen en España y a poco que se den un par de vueltas al tema seguro que, al menos por sectores, se sacan ejemplo. Un lobby es un conjunto de intereses que miran en un sentido concreto sobre tema o temas concretos. Para hacerse valer o recuperan mucha gente y se manifiestan por su fuerza popular (venga, en España tenemos un par de ejemplos bien claros) o bien recaudan dinero para donarlo a agrupaciones y partidos políticos demandando a cambio actuaciones en un sentido concreto.
¿Es ilegítimo? En mi opinión no si está bien regulado. Es decir, que un lobby debe estar sometido también a control. Pero, a fin de cuentas, un lobby se debe financiar y financiar de aportaciones conocidas y públicas para, a su vez, financiar a los partidos políticos. Tal y como está este tema ahora, si los alfareros de Guadalajara presionan al Partido Regionalista de la Alcarria (he comprobado en Google que no existe. Lo de los alfareros ya me iba a llevar más tiempo, pero un agente inexistente hacen in escenario imposible) para que legislen de cara a beber agua en vasijas de barro, ese lobby se encuentra con que está violando un derecho fundamental y el partido entenderá que con pretensiones similares no se recuperan muchos votos.


A lo mejor este sistema electoral haría que un sistema de lobbies quedara desvirtuado, pero una de las cosas que favorecería sería la eficiencia del sistema político. No dejamos de ver partidos antiabortistas, o partidos verdes… partidos con una idea principal que pueblan las mesas de papeletas en elecciones, Un sistema de loobies haría que muchos de ellos se conformaran como tales y, además, sanearía en cierta medida las subvenciones porque no habría que pasar dinero a las asociaciones políticas.


Dejo para mi siguiente entrada (aunque les invito a abrir el debate) continuar por la senda de qué frágiles son las estructuras ideológicas en cuanto a lucha de poder (al menos en las empresas los intereses corporate dan mucho molde a los objetivos) y cambios necesarios en la ley electoral.

martes, 27 de abril de 2010

Estabilidad y Revolución. Vanidad y Soberbia

De acuerdo NRQ.

Hablemos de estabilidad y de revolución. Hablemos de Maquiavelo y de Napoleón.

Los príncipes que reciben un estado comprándolo o haciéndolo dar en favor no tienen más fundamento que la voluntad o fortuna de los hombres que los exaltaron, variables éstas ausentes de la estabilidad necesaria (sistema electoral) y del apego de una tropa fiel (la madera).

Las ciudades griegas de Iona y Helesponto, son buen ejemplo de lo anterior. En ellas, Darío, nombró varios principes que debían tenerlas y mantenerlas para su propia gloria -como también para su propia seguridad- También encontramos ejemplos entre los romanos, particulares, que se hacían elevar al imperio por medio de la corrupción de los soldados...

No, no pueden ser esos verdaderos príncipes... Falta lo principal: raíces (memoria protohistórica) adherencias (¿intelectuales? sindicatos) obviedades (miedo) maniqueismo (doctrina de Manes: los buenos y los malos) valor (entendido como el que profesa el ignorante) y superior talento (para el pastoreo)

¿En manos de quién estamos? preguntaba mi admirado N
Y yo repregunto ¿Estamos haciendo una revolución... o nos la están haciendo?

Vayamos pues a Napoleón, gran admirador donde los haya de Nicolò -aunque he de advertir que a Napoleón le debemos una entrada propia. Y arrojo el guante ¿algún paseante de esta humilde zódica se anima?-

Me recuerda a veces Napoleón en su vanidad y su soberbia al propio José Bono, tan de actualidad -inmobiliaria- últimamente. Comenta Carlos Luis Napoleón Bonaparte sobre el texto de Nicolò Maquiavelli siguiente

De los que llegaron al principado por medio de maldades

...El primer ejemplo es del siciliano Agatocles, quien, habiendo nacido en una condición no solamente ordinaria, sino también baja y vil, llegó a empuñar, sin embargo, el cetro de Siracusa. Hijo de un alfarero.....

El comentario de Bonaparte al párrafo anterior es el que sigue.

Éste, vecino mío, como Hierón, y de una era más cercana que la de él, estará más seguramente también en la genealogía de mis ascendientes.

Savanarola cavó su propia tumba a base de paladas se vanidad y soberbia. Otros muchos cayeron también por idénticos motivos. ¿Qué hace caer a un muñeco tentetieso?

lunes, 26 de abril de 2010

Revoluciones



Primero y principal quiero dejar un tema abierto para que alguno de los participantes se atreva a entrar con él, tanto en entrada como en post, whatever love most.


Recuperando la historia de Savonarola (y manteniendo una impaciente espera porque Ms Taz entre con el tema de Maquiavelo, un gran teórico, pero cuya biografía deja perplejo por lo alejada de su vida respecto a sus teorías) quería lanzar la pregunta ¿qué hace que una autoridad sea depuesta?


Por supuesto me dirán que la revolución, la toma de conciencia y alguna que otra aspecto válido, pero demasiado abstracto. ¿Qué hizo que cayera Savonarola? ¿y que echaran a Dante de Florencia y luego lo quisieran recuperar? ¿Y el Zar? ¿Y la Unión Soviética? ¿qué hace que caiga todo un estamento organizado con un aparato represor (y si no represor sí coaccionador) detrás de él? ¿Qué hizo que no cayera De Gaulle en el 68?


 Básicamente la pregunta es de dónde nace una revolución y cómo se mueve a una población para conseguir deponer a una autoridad. Y con cuidado, porque las interesesante es la de Savonarola. Cómo se consiguó que él cavara su propia tumba… bueno, que encendiera su propia pira.


Obviamente el motivo no es el hastío de la gente, que sería uno de los componentes de la combustión, pero no la chispa ni lo que lo enciende, sino que el hastío es la madera, lo que mantiene la hoguera viva. Normalmente se necesita alguien que lo organice y alguien que dé la cara y no tienen por qué ser la misma persona (ni tiene por qué ser una). En los tiempos que corren hoy en día, la inmediatez de todo y la información constante hacen que el ánimo se deba mantener cogiendo la ola de ese bombardeo y, entonces, bombardear con tu mensaje. Al haber mucho ruido, se hace necesario que tu ruido se oiga, y eso obliga a lanzar mensajes cortos de significado no claro, sino obvio. Y con esto se hace madera.


Pero a Savonarola lo tumbó su vanidad y su soberbia (bonitos compañeros de viaje para un dominico). Ambos hicieron que el Vaticano le llamara a capítulo porque estaba adquiriendo demasiado poder fáctico y ambos hicieron que rechazara el llamamiento. Entonces hubo un choque de autoridades dónde ganó, paradójicamente, el Vaticano. Paradójicamente porque Florencia siempre fue LA REPÚBLICA. La ciudad que se identificaba con David, que venció a los filisteos, al poder opresor. Pero Savonarola se había llevado de calle y por la inoculación del miedo, a las clases bajas y medias florentinas y era una amenaza a una forma de vida que venía de la época de Cosme el viejo, incluso de antes. Los del Arno dejaron que la autoridad papal sintiera miedo por perder el control y se quedaron esperando a que, en palabras de Les Luthiers, los acontecimientos se precipitaran. El movimiento fue genial; Para mantener la autoridad esperan a que una autoridad moral superior actúe, quedando ellos no ya sólo como inocentes de sedición, sino como guardianes de la fe.


Entonces me pregunto; ¿en manos de quién estamos?

domingo, 25 de abril de 2010

Los Chivos, de allá y de acá

Ciudad Trujillo 1961. Allí un hombre que no suda tiraniza a tres millones de personas sin saber que se gesta una maquiavélica transición a la democracia. Una era a la que da voz Vargas Llosa en La Fiesta del Chivo.

El sonido impecable e implacable del general Trujillo, El Chivo, y la voz sosegada del hábil Doctor Balaguer, sempiterno presidente de la República Dominicana.

Una mujer, Urania. No le habían hecho un favor sus padres. Su nombre daba la idea de un planeta, de un mineral, de todo.... salvo de la mujer espigada de rasgos finos, tez bruñida y grandes ojos oscuras, algo tristes.

La fiesta se acaba. Urania regresa a la isla que juró no volver a pisar. Urania sigue vacía y llena de miedo. No ha tenido un solo amor.

Se terminó la fiesta. Es hora de democracia. El Rey a muerto. !Viva el Rey¡

Un puñado de estrellas ha sido arrojado sobre los ojos de los hombres. Centellean ayudándoles a abrirlos, a recibir nuevamente la luz de sol... Urania regresa para recuperar su vida.

Hay un merengue dominicano titulado, Mataron al Chivo, que dice:

"El pueblo celebra
con gran estusiasmo
la Fiesta del Chivo
el treinta de mayo"

Vargas Llosa dio un paso en Perú que le fue frenado de inmediato. Sobre él cayeron las descalificaciones y los insultos que hoy escuchamos sobre nosotros mismos.

Necesitamos otro puñado de estrellas que nos permita de nuevo ver la luz.

sábado, 24 de abril de 2010

El tío Girolamo



Buenos días, Taz;


ayer leyendo tu entrada me hiciste recordar un acontecimiento del que he encontrado un paralelismo reciente y quería comentarlo como entrada, porque se va por una vía originada por tu tema de ayer, pero genera una línea que creo debería ser tratada aparte.


Girolamo Savonarola, el dominico, el incendiario, independientemente de cuáles fueran sus motivaciones qué el explicaba como acordes a la moral y por proteger la moral, una vez muerto Lorenzo (1492) y de la huida de Piero de Medicis de Florencia (1494)  aprovechó el vacío de poder para hacerse con la responsabilidad de la ciudad. Una de las primeras cosas que hizo fue pactar con el ejército de Carlos VIII de Francia, acampado a las afueras de la cuidad del Arno, esperando a que el desgaste le dejara una ciudad cerca de la agonía en la que no hubiera que hacer mucho esfuerzo por entrar.
Negoció la retirada de uno de los ejércitos más grandes que los florentinos habían visto nunca y, con ese acto, legitimó su poder. Entonces empezó la "revolución espiritual", con todo aquello de vigilar las formas, las hogueras de las vanidades…


Pero tomó una decisión perversa; formó una brigada de niños para que se colara en conversaciones, escuchara en las casas, siguiera a los ciudadanos de Florencia e informara al dominico y a los suyos de quién estaba comportándose de forma inmoral.


Esos niños reclutaban objetivos.


Y reclutaban objetivos acusando cómo quién acusa a su compañero de clase, cómo quién va a su madre a decir que su hermano ha roto un florero, pero con el ascendente de un órgano autoritario superior al paterno (y materno, que se nos enfada Bibiana. ¿Cómo se denominan ambos? ¿parental? en fin, esto lo dejamos para otro día) que les hacía sentir más responsabilidad que ir a por el pan. Cuando eres pequeños quieres agradar a los mayores y quieres que los mayores ajenos a tu entorno habitual vean lo genial que eres. Estos niños fueron utilizados como espías, aprovechando el clásico "el niño no entiende de esto" como para que su presencia implicara tanta preocupación como su ausencia. Hablaron y pusieron al descubierto de vecinos, tíos, hermanos o padres y lo hicieron por un valor se servicio que les había sido inculcado como de bien por la ciudad.


Pero es que para estos niños se estaba hablando de quién había sido malo. Nada más. Muy posiblemente muchos de ellos conocieron la maldad y a hacer daño en serio a través de esta experiencia.


No quiero dar aquí conclusiones; creo que son obvias y es complicado no tocar, aunque tangencialmente, una línea de demagogia, pero estoy convencido de que las que pueden estar pensando son muy cercanas a las mías.


Hugo Chávez ha reclutado niños para que vayan anunciando la revolución.