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lunes, 22 de agosto de 2011

Poncela, Prada y la Indignación

He leído esta mañana un excelente artículo de Juan Manuel de Prada titulado Materialismo e Indignación que aquí les dejo que me ha inquietado bastante. Si lo leen entenderán porqué. Sin embargo, lo que les quiero transcribir es la reflexión de Enrique Jardiel Poncela que recoge Prada en su artículo y que dice así:

"La Humanidad, descentrada, puesta de espaldas a todas las cualidades espirituales, desdeñosa de lo estimulante y de lo consolador, y enfrentada con todos los materialismos perturbadores y entristecedores, ha perdido la perspicacia de ver dentro de sí, no sabe a qué achacar su mal sabor de boca y se revuelve contra esto y contra aquello, sedienta de venganza y convencida de que debe de haber alguien o algo culpable de que ella no se encuentre a gusto. Esta indignación es para la Humanidad un goce, porque para un miserable siempre es un placer el poder injuriar. Y la Humanidad recurre a esa indignación para hacerse la vida soportable"

Poncela falleció en 1952. Cualquiera diría que los sabios son, además de humanos, visionarios.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Genial aportación.

Gacias.

El quicio de la mancebía [EQM]
elquiciodelamancebia.lacoctelera.net

Louella Parsons dijo...

Una de las ideas que más se ha resaltado de los discursos de Benedicto XVI ha sido la del hombre como centro de la economía y no al revés, no se puede medir la economía por la regla del máximo beneficio.

El capitalismo en si no es malo, es su propensión al materialismo, como dice de Prada, lo que puede derivar en un sistema inhumano que termine por convertirnos en prisioneros del instante y de la gratificación inmediata.
Y acostumbrados a esta inmediatez, cualquier demora o incumplimiento de nuestros deseos puede terminar en una molesta frustración que nos convierte en seres amargados que buscamos desesperadamente culpables para intentar consolarnos.
Qué bien lo explca Poncela.

Muy bien traído el artículo de Prada, querida Tasmania, en estos días de reflexión.
Me decía una amiga que no es creyente que le emocionaba ver tantísima gente reunida hablando de paz y amor.
Porque la trascendencia del hombre, además de significa que pueda tener alma, de pensar en un ser superior y en otra vida, también es darle el máximo valor a todo lo que hizo aquí, a toda su impronta, a todo lo que amó.


Cuando Alemania estaba destruida después de la guerra, en medio del dolor y la desesperación, el sacerdote y escritor Richard Gräf escribió:

"Si por lo menos pudiésemos volver a orar, nada estaría perdido y podríamos esperarlo todo. La oración puede transformar a los hombres y al mundo".

Gulliver dijo...

Muy bien traido ese profundo pensamiento de Richard Gräf, estimada Louella

churruca dijo...

Yo no soy una persona especialmente creyente, pero desde mi posición más bien agnóstica percibo en muchos de los que se declaran ateos algo que si no es fervor se le parece mucho.


Como decía Chesterton, "cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa".

Nrq dijo...

... y Mourinho es su profeta

¿Acaso no ha sido el furgol la salida tradicional de tanta indignación, injuria y frustración? Mourinho parece que el otro día predicara "alinéate conmigo. tú no puedes meterle el dedo en el ojo a tu prójimo, sonreír y que el castigo sea menor que la satisfacción, así que ya lo hago yo. be make guest and enjoy"

Forofos 2.0 o el poder virtual del desahogo