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lunes, 11 de marzo de 2013

Medicina y razón


Hasta hace relativamente poco tiempo en Galicia era frecuente recurrir a curanderos y brujos para tratar enfermedades reales o imaginarias. Las mujeres, por ejemplo, padecían mucho de la paletilla, un órgano femenino que nunca conseguí saber dónde se encontraba y que, según parece, a veces se les caía. En los mozos lo propio -y que hacía estragos- era el cojo, un mal responsable de unos granos y pústulas que salían en el labio superior y que se curaban haciendo varias cruces seguidas con pajas de ajo y diciendo -esto es lo mejor- "Coxo, recoxo, marcha de aí, que as pallas do allo andan detrás de ti"

Cualquiera pensaría que este tipo de creencias pretenecen a un pasado remoto, sobre todo si tenemos en cuenta la generalización de los servicios médicos, el acceso a clínicas y hospitales, el aumento de la cultura media de la población -bueno, eso no lo tengo tan claro-.... Pero no, no es así. Recientemente he leído un artículo sobre un informe de la Organización Mundial de la Salud que asegura que el ochenta por ciento de la población mundial, para curar sus enfermedades, aún se sirve de remedios caseros y prácticas supersticiosas. Un enorme corte de mangas a la razón.

3 comentarios:

Artanis dijo...

En Galicia aún existen "os curandeiros". Es evidente que se amortiguan las referencias en los medios para evitar esa imagen de atraso, pero -como las meigas y los del Círculo de Lectores- haberlos haylos. Hace 25-30 años se hablaba más abiertamente de ellos, aún. En el Tardofranquismo y en la Transición, eran más cotidianos y populares y he conocido a gente de clase media -con sus toques de colegio y universidad- que acudían a ellos por enfermedades, infecundidad, males de ojo... Hoy, parece que los videntes guineanos les han desplazado. Puede que no vengan en las Páginas Amarillas, pero están y se les encuentra preguntando. Algunos, incluso se exhiben. En la carretera Santiago-Padrón -no recuerdo exactamente el punto- hay un cartel que no se ve muy añejo, en el que una vidente (oficio no muy lejano, en estas tierras, de la curandería) de hispano nombre, se anuncia, con flecha que indica el camino a una de las casas anexas...

Tasmania dijo...

Cierto Mr. Artanis, los guineanos están "levantando" el negocio... cosas de la globalización.

Napo dijo...

Tasma, es que esa media mundial no vale de referencia. La mayoría de la población mundial no tiene asistencia sanitaria tal y como la entendemos en Occidente.

De todas maneras no es una “sin razón” necesariamente acudir a curanderos. En gran parte del planeta no tiene médico, o lo tiene lejos y caro y en la parte que los tenemos a manos hay gente pà to. Son una minoría la gente que en occidente va de curanderos.

Los curanderos están para casos desesperados, y cuando el personal lo ha intentado todo por lo oficial y no ha tenido suerte, se lo hace por lo pirata.

Nunca he ido a un curandero y afortunadamente muy poco al médico; pero no olvidemos que el origen de médico y la medicina tal y como lo entendemos hoy, son esos curanderos y sus métodos.

No quiero extenderme. Digo lo que digo porque por circunstancias sé mucho del tema.