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lunes, 14 de noviembre de 2011

legitimidad


Este fin de semana me ha dado para pensar mucho. Bueno, más que para pensar para permitir a la cabeza recibir y procesar información que acababa en preguntas que aún no he sido capaz de contestar. Por ejemplo, sobre los tecnócratas; Un término que se pone de moda. Signo irrefutable es que los noticiosos de Antena 3 lo repiten sin parar como si hubieran descubierto o como si estuvieran creando la nueva frontera. ¿Se acuerdan de la fiebre .com? Cuánto más arribista, más lo utilizabas. ¿2.0? Nuestros amigos de A3 llegaron a proponer el 3.0 que no debía ser otra cosa que pasar la misma programación en todos sus canales, al menos en los anuncios, porque si Antena 3 cortaba para anuncios... ¡¡todas las cadenas del grupo cortaban al mismo tiempo para los mismos anuncios!! Esto hacía que el teniente Kaffee estuviera en el interrogatorio del coronel Jessep y justo en el momento de "¡¡¡quiero la verdad!!!"… zas, una chica saltando de un avión en caída libre para anunciar compresas. Pero volvamos al tema de los tecnócratas.


La pregunta que me surge es ¿respeta la democracia? No es un gobierno legítimo. No es un gobierno electo. No tiene ningún respaldo. Ha sido puesto en el cargo por una decisión más o menos consensuada (Grecia) o autoritaria (Italia). El pueblo elige sus representantes, bajo un método mejor o peor, pero los elige. Los legisladores deben diseñar una ley electoral y de sucesión suficientemente segura en virtud de incluir situaciones extremas como ésta, no una mera consecución cada cuatro años. Papandreu dimite porque no quiere seguir. Berlusconi renuncia porque no quieren que siga, pero tanto los griegos por reacción al gobierno anterior como los italianos como por… no sé, qué puedo decir, ¿por qué les gustan los vacilones? eran representantes electos, era lo que se había elegido y si fracasan hay que asegurar la ley para garantizar un reemplazo legítimo, no arbitrario.


Llámenme exagerado, pero tecnócratas eran los que hablababan al otro lado de la pantalla en 1984. El político debe temer al electorado, y es que hay veces que es para tener pavor, pero la educación en la democracia, no los gags que se utilizan en campaña, sino el verdadero valor del voto debería ser una premisa clave para todo candidato que sale elegido. He sido puesto aquí porque mis promesas me han conseguido respaldo. Sin respaldo no soy ni candidato. Nada de todo esto habla de una autoridad superior o de acuerdos tras bambalinas para traspasar la responsabilidad

6 comentarios:

Sostrato de Cnido dijo...

Una reflexión impecable. Caemos una y otra vez en soluciones temporales, fuera de los mecanismos democráticos, porque siempre encontramos una justificación para ello.

Con la justicia nos pasa igual. Todos queremos un sistema judicial que garantice nuestra posibilidad de defendernos en el caso de ser acusados injustamente. Pero cuando vemos un terrorista o un presunto asesino de niños, que no ha sido juzgado aún, todos pensamos, que se lo dejen al padre, o si me lo dan a mi, veras como confiesa rápido.

Las soluciones tecnócratas, impuestas, son soluciones fuera de la democracia. No deben existir estados de excepción dentro de una democracia, debe legislarse para que no haga falta.

Y ya puestos a seguir la reflexión. Quien da el titulo de tecnócrata? el mismo que da el titulo de intelectual a Víctor Manuel?

La democracia debe buscar caminos justos para llegar a los finales posibles y no un camino cualquiera para llegar a un final justo. Los salvadores de la patria son siempre dictadores disfrazados

Un abrazo

Nrq dijo...

Decía Kissinger que el analista elige el tema y el hombre de estado se lo encuentra de frente. Que el analista puede programar su tiempo, pero que el hombre de estado lo tiene soplando como presión. El analista dispone de todos los datos, el hombre de estado decide con lo que tiene.

El tecnócrata tiene, desde mi punto de vista, más de analista que de ejecutivo. Me pregunto si serán capaces de actuar según se necesite. Al menos no tienen la presión de ganar las próximas elecciones.

Louella Parsons dijo...

Muy buena reflexión, Mr. NRQ.
Ni el político da el valor suficiente al voto ni tampoco el votante. Ni siquiera la gente se pregunta si nombrar a unos tecnócratas para gobernar un país sin elecciones es un atentado a la democracia. Nos falta mucho camino por recorrer.

¿Y quién da el título de tecnócrata, como dice Don Sostrato de Cnido? ¿Cualquiera que tenga una carrera universitaria sin adscripción política alguna? Solbes era independiente políticamente, ¿se puede decir que era un tecnócrata después de demostrar su nefasta gestión durante el gobierno de Zapatero? ¿hizo lo que creyó que había que hacer, hizo lo que Zapatero le dictaba o hizo una gestión equilibrista entre lo que quería el gobierno y las necesidades del país? En cualquier caso, fracasó.
Dicen que Rajoy, si gana, creará un gobierno de tecnócratas. Si se refieren a que no estén afiliados al PP, serán tecnócratas, según el criterio que se sigue últimamente, pero tendrán su ideología, como todo el mundo, y será próxima a la de Rajoy. Pero al menos, saldrán de un gobierno votado en unas elecciones democráticas pero con todas sus carencias, que son muchísimas.

Anónimo dijo...

Francamente no tengo muy claro qué es la democracia. No creo que porque el 60% de votantes potenciales de una país acuda a votar se pueda hablar de democracia. No se vota lo que se quiere sino lo que hay. Personalmente no veo porque me tengo que tragar unos partidos si quiero votar a un señor o viceversa. Lo de los tecnócratas es un poco anticuado ¿no? En Italia hace tanto tiempo que la vida política está desligada de la cotidianidad de los ciudadados y de su economía que no importa si el gobierno lo ha elegido unos cuantos desinteresados yendo a votar por tradición o si ha impuesto el dúo Merkel-Sarkozy.
El problema en este momento es el desconciderto colectivo en el continenete europeo, la falta de identidad con algún tipo de ideales,valores o incluso mercados comunes. En definitiva, como leía el otro día el problema es que Europa ha perdido su alma: caminamos dando tumbos esperando el fin de semana para "descansar", las vacaciones para "descansar" los puentes y días de fiesta para "descansar" los días laborables para "descansar" de las vacaciones, días de fiesta, puentes y fines de semana, y nos falta todo tipo de reflexión sobre nuestro hacer en esta vida, sobre las razones de nuestro trabajo o incluso sobre la razón de nuestra diversión. Sólo los que se enfrentan a diario con enfermos, con desempleados sin absolutamente ningún ingreso y con las demás miseras de la vida se lo plantean, pero el resto nos dedicamos a teorizar sobre democracia, igualdad, libertad y edonismo. Si unos desconocidos son capaces de arreglar los problemas más acuciantes de una sociedad, pues bienvenidos sean, ya procedan de Bruselas, de Roma o de Marte, pero déseles una oportunidad y déjense los debates sobre falsas democracias para otro momento.

Nrq dijo...

Mr Anónimo;
Si indaga el alguna que otra entrada de este blog verá que las hay sobre un cambio en el sistema electoral que distinga entre el voto al ejecutivo y al legislativo y que este último sea por votación directa a candidato por circunscripción. De acuerdo que usted cuestiona la democracia en sí, pero actualmente es la vía de representación y gobierno tal y como la sociedad está conformada. ¿mejor? ¿peor? Bueno, todo es cuestionable, pero al final es legítimo, al menos en la parte de "vale, la hemos vuelto a liar eligiendo a éste". Graciosa coincidencia que tras lo ocurrido en Italia y Grecia los próximos en cuestionar al gobierno seamos los españoles. Y especialmente graciosa porque no va a haber una autoridad que decida, sino que se va a salvar la cara mediante el estandarte de unas elecciones. ¿Habríamos llegado a una imposición? Bueno, no descartemos que pueda pasar en un momento dado si el gobierno entrante no endereza. Claro que Europa ha perdido su alma, pero desde el mismo momento en que Europa misma decidió situarse en la altivez y, entonces, USA, China y Japón nos pasaron con mucho mejor coche.

Anónimo dijo...

No cuestiono la democracia,pues tampoco nos queda alternativa, pero está claro que hay situaciones en las que como en un matrimonio en crisis que decide recurrir a ayuda externa para salvar el barco, en algunos momentos de la historia, donde el matrimonio política-sociedad está a punto de romper sus últimos vínculos, quizá no esté de más recurrir a expertos que contribuyan a la reconducción del país a una normalidad económica, política y social...y en la medida de los posible con alma y más aún con con el alma común de los europeos emprendedores y no el alma rusa de los meláncolicos y resignados que tan bien reflejaban los romànticos del diecinueve.