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lunes, 26 de diciembre de 2011

Comunicando que es gerundio


"Aquel que conoce el poder de la palabra presta mucha atención a su conversación. Vigila las reacciones causadas por sus palabras, pues sabe que ellas no retornarán al mismo punto sin haber causado su efecto". Florence Scovel

"Con-mover" ¿Es eso lo que la audiencia pide?... ¿Que les muevan, que les conmuevan, que les convenzan?... y no sólo con razones, sino también contagiando emociones. El líder puede y debe ser también un líder emocional, ojo, no emotivo.



"Nuestros líderes no saben gestionar emociones" dice un profesor de la Universidad de Yale del que no recuerdo el nombre... y tiene sus razones cuando menciona el miedo con el que se vive hoy en día en la empresa.

Mientras en Estados Unidos los niños aprenden a hablar en público en las escuelas y los adultos disfrutan organizando ceremonias, declaraciones y pequeños espectáculos personales en bodas, bautizos y comuniones... nosotros, en general, no abrimos la boca ante una audiencia ni aunque nos piquen con un anzuelo. Por no hablar de bailar, actuar o hacer el ganso en general. En España, las personas serias no pueden hacer eso.

¿Y qué hacen las personas serias en España cuando se dirigen a un auditorio? Pues lo normal es que muestren su máscara social, que escondan y controlen sus emociones y que hablen seria y respetablemente a su público. ¿Se conmueven tanto como Steve Jobs o Barak Obama?. No, el auditorio recibirá el mensaje racional. La ausencia total de empatía conseguirá que ni uno sólo de los oyentes sea convencido.

¡Cuántas veces nos dejamos el "cuerpo" en casa cuando salimos hacia el trabajo! Claro, mucho mejor entre las sábanas... O mejor aún: perfectamente aseado, formalmente vestido, con la "ropa de trabajo", con el "uniforme", es decir, separado de nuestra comodidad, construyendo una armadura sólida, formal, distanciada... para hablar en público también.

¿Cómo llegar a ser nosotros mismos dentro del ambiente laboral y dirigir desde el equilibrio de la razón, de la emoción y de una comunicación no verbal no disociada?

2 comentarios:

Louella Parsons dijo...

Interesantísimo tema, querida Tasmania.

Es cierto que en este país no sabemos comunicar. Una amiga mía que se dedica a este mundo siempre dice que los grandes oradores saben que antes de comenzar un discurso tienen que contactar con su público emocionalmente y por eso siempre hablan primero de aspectos de su vida personal y así lograr la empatía.
Para llegar, persuadir y convencer hay que tener objetivos férreos y sólidos y saber comunicarlos de forma sencilla.

Pero yo creo que si no superamos el miedo escénico que nos provoca hablar en público, no creo que logremos nada. Dicen que leer en voz alta ayuda mucho pero a mi gusta mucho una frase que leí un día: ”quien no supera cada día un miedo, no ha aprendido el secreto de la vida”.

Artanis dijo...

La técnica (o la costumbe, en el caso de los amateurs) de escrutar al interlocutor en búsqueda de reacciones, es un hábito que no se abandona, una vez establecido. Llega un momento en que no se efectúa con una finalidad concreta. Como el respirar, está ahí mientras vives.
¿Su utilidad en un tête a tête? Guiarte por los laberintos del otro.
¿Debería enseñarse en las escuelas? Más allá de la búsqueda de una correcta oratoria, no todo el mundo puede hacerlo.