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jueves, 1 de diciembre de 2011

Gulnaz


En Afghanistan hay una mujer de 21 años llamada Gulnaz que lleva encarcelada dos años por adulterio. En 17 palabras les he dicho el quién, el dónde, el qué, el por qué y el cuándo y nada de ello les ha sonado raro. ¿Escandaloso? Posiblemente, eso se lo dejo a ustedes. Depende de su capacidad de sorpresa/conocimiento, de indignación(*)/resignación y de la cercanía/lejanía moral que tengan respecto a estas cuestiones. Pero no es extraño, no es raro, no es inusual y, magnificado por las leyendas o constatado por los hechos, esto pasa y no es la primera vez que lo oímos.


Adulterio implica que estaba casada. En nuestra cultura el adulterio no está bien visto, pero se acepta e incluso se reconoce como hazaña dependiendo de quién lo lleve a cabo. No es lo mismo en Ashton Kutcher, que en Amalia, "esa chica que parecía tan poca cosa" como no era lo mismo en Eva Longoria que en Salvador, "que no sé por qué se casó, si les gustan más las mujeres que a un tonto un lápiz". Pero Gulnaz no puso sus ojos, lo más que van a ver ustedes de su cara en una foto, en un hombre. Ni se citaron en un café escondido de Kabul, sino que a Gulnaz la violó el marido de su prima según salía éste de trabajar. El código penal afgano, entenderán que no inicie con mayúsculas, no reconoce la violación como delito y reconoce el delito en el adulterio, con lo que Gulnaz fue condenada a doce años, encarcelada y tuvo a su hija entre rejas para demostrar que había sido violada.


Ahora mismo Gulnaz pide desde la cárcel el cambio en la legislación y que sea liberada por un supuesto delito en el que ella era sujeto agredido. Ni hablemos de que el desgraciado que, e interpreto sus pensamientos… perdón, impulsos, al volver del trabajo decidió que su cuñada estaba ahí para dar un poco de batalla y algo de satisfacción, pague por lo que hizo. Por obligar a alguien a hacer algo que no quería. Por forzar a alguien que luchaba por evitar que la manipularan simplemente porque era mujer. Por abusar de una situación de superioridad en la que el resultado es que, mediante la violencia, se metan dentro de ti, de manera real, físicamente. Sin metáforas.


Llevamos diez años en Afghanistan enseñando a reconducir un país, cuentan, en una guerra (sí guerra) en la que han muerto compatriotas y soldados de fuerzas aliadas. No creo que sea efectivo trasladarles nuestra cultura, pero no debe ser producto de nuestra cultura el respeto al otro, a la integridad de las personas, a la intimidad y a la capacidad de decisión. Países en los que sus dirigentes claman por una silla en la ONU, por sentarse al lado de Obama, de Merkel, de Sarkozy, que buscan tener representantes en organismos internacionales, deben imponer en sus países lo que esos organismos internacionales reclaman y no simplemente ir a lucir la matrícula del coche en la parte que dice "cuerpo diplomático". Nuevamente entiendan que obvie las mayúsculas al inicio de cara palabra.


Pero esta actitud de las clases dirigentes autóctonas no es lo único malo. Hay cosas que no desdeñan en absoluto el nivel:
pantallazo de la web de UN Women al buscar por Gulnaz
¿Cuál es el fin último de esta organización?¿Y dónde estás Bibiana Aído, y dónde están tus resultados? Pregunta retórica, porque está en NYC cobrando seis dígitos.


(*) No dejen que ciertos términos sean robados. Indignación y pataleta son dos derechos ciudadanos, especialmente cuando se trabaja mucho y se pagan impuestos.

8 comentarios:

benjamingrullo dijo...

“No creo que sea efectivo trasladarles nuestra cultura,( pero no debe ser producto de nuestra cultura el respeto al otro, a la integridad de las personas, a la intimidad y a la capacidad de decisión.”

Este es el quid de la cuestión.
La primera parte de esta frase es peligrosa, porque considera principios humanos universales como productos culturales. Es una frase hecha generalizada, que relativiza los valores humanos universales y los niega. El pilar podrido de esa pamema que se llama Alianza de las Civilizaciones, Multiculturalismo amoral.

Tienes razón, el respeto al otro no debe ser un producto cultural, sino un principio de validez universal. Pero es que el multiculturalismo niega la existencia de estos principios. Zp, tal vez por su oposición al humanismo cristiano, padre del humanismo ilustrado, es un reaccionario étnico, como lo es media Europa que cree en valores innatos de la tierra y la comunidad.

Nrq dijo...

Mr Grullo;

primero y principal agradecerle su paseo por aquí.

Añadir que el uso de "trasladar nuestra cultura" venía referido a las continuas protestas de imperialismo y colonización o imposición de occidente por la armas, argumento de uso común en ciertas circunstancias.

Ni siquiera nosotros lo tenemos muy pulido, pero sea lo que sea aquí parece tan obvio como abrir un grifo y que salga agua. El caso de Gulnaz demuestra que no lo es. Que las leyes no son divinas, son humanas y son tan peligrosas y ventajistas o justas y ecuánimes como aquellos que las redactan y las aprueban. Que cada vez que sale un gobierno a iluminar con una ley que prohibe, se producen lesiones. Alguien saldrá diciendo que "Cómo no vamos a prohibir asesinar" y, evidentemente, visto lo que pasa debe ser penado como si no hubiera delito mayor, pero no debería ser así. El ser humano, por el hecho de serlo, debería valorar la vida ajena ya sólo por el mero hecho de que su propia vida es la ajena del otro.

jano dijo...

El caso Gulnaz es sangrante y vergonzoso, un espejo en el que mirarnos los hombres para no caer en semejantes atrocidades; pero también las mujeres occidentales y, especialmente las supuestas feministas, que lo único que saben hacer es declarar la guerra al género masculino para conseguir su venganza y no su igualdad de derechos y trato.
Uno de los grandes fracasos del gobierno Zapatero ha sido nombrar a unas ministras estúpidas e incompetentes que pretenden ser representativas de la mujer y dicen trabajar por su liberación (eso sí, por su "liberación personal" han trabajado y muy bien, dejando su futuro bien blindado a costa de todos: españoles y españolas)con ideas peregrinas de señorita PEPIS y sin siquiera entender lo más mínimo de lo que ocurre en el cerebro de muchas mujeres, verdaderas adictas al maltrato por su concepción de dependencia y sumisión, heredada de sus madres y padres, que no se arregla con teléfonos para maltratadores (me imagino a Gila: ¿oíga? ¿Bibiana? sí...Verá... Yo soy un maltratador...) ni con posavasos de puticlub, ni con píldoras del día después (que existen desde hace muchos años y se servían gratuitamente en las guardias de atención primaria, con el asesoramiento y supervisión de un médico).
Nuestras feministas y feministos tienen una venda colocada ante sus ojos que les impide ver el verdadero problema de la mujer en España y en el resto del mundo, especialmente en los países musulmanes, y no saben o no quieren saber que el tema de la paridad y de la discriminación positiva no deja de ser una auténtica discriminación que cualquier mujer inteligente rechazaría por ser insultante; tan insultante como favorecer a determinadas étnias por el mero hecho de ser distintos, ofreciéndoles ventajas económicas y sociales sin pedir nada a cambio y propiciando con esa actitud el mayor de los racismos: tú, sin mi ayuda de ser superior no sobreviviras, pero yo te ofrezco lo básico para que no mueras.
Nuestras sesudas feministas de pata negra y vida cómoda hacen campañas de cara a la galería, visitan países pobres en los que las mujeres son verdaderas herramientas de trabajo y objetos sexuales con ablación del clítoris incluída, y se horripilan ante la decisión de muchas mujeres de otras culturas que asumen la poligamia. Pero no visitan las cárceles en las que están encerradas mujeres como Gulnaz y otras, víctimas del mayor desprecio de los hombres hacia otra persona que no sólo gozan del objeto sexual sino que, para más inri, las encarcela por ser adúlteras.
Me temo que Bibianita, Pajinita y todas las feminitas (en diminutivo) lo más que se les ocurriría sería enviarle a Gulnaz, por valija diplomática, unas píldoras abortivas para que se librara de ese embarazo no deseado y su solidaridad como mujer.
Para entender un problema hay que vivirlo día a día y en contacto con los implicados, oírles con atención y ofrecerles algo más que pañuelos de papel para secarse sus lágrimas.
Saludos.

Nrq dijo...

Mr Jano, olvida el factor de que es más fácil criticar y ser activista con lo que ocurre en occidente ya que oriente nos viene dando miedito (oculto bajo una capa de respeto a las culturas que son diferentes)

Tasmania dijo...

Con un nudo en el estómago desde que se conoció la noticia. Esa es la justicia islámica.

Me pregunto qué problema tienen los islamistas con las mujeres, a qué se debe ese odio profundo que denotan hacia las mujeres. Me parece que esa actitud, ese menosprecio, ese tratarlas como a objetos y no como a personas, debería ser objeto de un estudio psiquiátrico.

Y de paso que estudien también el papel de Naciones Unidas.

Louella Parsons dijo...

Como dice Savater respecto a lo de la Alianza de Civilizaciones:

Sólo hay una Civilización: la nuestra.

churruca dijo...

Antes de nada, disculpen que no me haya dejado caer por aquí más a menudo. Tiempo hacía ya que no visitaba la zodiac, aunque supongo que nunca es tarde si la dicha es buena.

Completamente de acuerdo con lo que dice Savater, querida Louella. La civilización occidental, cristiana, es, con todos sus defectos, la civilización: de largo, lo mejor que en cuanto a organización de la convivencia ha parido el ser humano. No es un producto acabado, es perfectible -sólo faltaría- pero asegura a los seres humanos un marco para su desarrollo mejor que ninguna otra.


Si hasta el siglo XVIII la traslación de los principios del cristianismo a la sociedad civil había sido, digamos, defectuosa, más orientada a apuntalar un sistema de privilegios que a llevarlos a la práctica, es a partir de ahí cuando se da el paso decisivo al llevar éstos principios a lo civil. El cristianismo se civiliza. Y fruto de él surge una civilización que ha superado en desarrollo a todas las demás existentes en el planeta.


El relativismo cultural nace del complejo de culpa que algunas almas no tan cándidas han desarrollado a la vista de lo que es obvio: que el mundo occidental-cristiano, ha alcanzado un grado de desarrollo económico, político, social e intelectual muy superior al del resto de la humanidad. Lo que no significa necesariamente que el resto de la humanidad sea inferior, idea que contradice el principio fundacional de la propia civilización occidental: todos los seres humanos son iguales. Pero de esa igualdad esencial dar el salto a hacer tabla rasa de todas sus obras, es una pirueta intelectual metafísicamente absurda. No lo son ni en valor ni, a la vista está, en resultados.

El mundo islámico aún no ha dado ese salto. Ojalá lo haga pronto, pero yo no soy muy optimista. Me temo que aún nos quedan muchas Gulnaz por ver.

Louella Parsons dijo...

Pero de esa igualdad esencial dar el salto a hacer tabla rasa de todas sus obras, es una pirueta intelectual metafísicamente absurda. dice don Churruca

Y totalmente inaceptable, añado.

Desde hace algunos años, por ejemplo, se está considerando “cultura musical” a cualquier manifestación o composición musical ya sea Mozart o una melodía magrebí. Se une todo en un multiculturalismo igualitario (todo es igualmente respetable) que no se debe admitir por muy políticamente correcto que suene.

Los cánones de la estética o las jerarquías establecidas que los definían han sido abolidos para dar paso a un modo relativista de clasificar cualquier manifestación como Arte.

Una de las consecuencias de este relativismo (lo comenté un día en esta zodiac) es que, por ejemplo, la Música Clásica, una de las manifestaciones culturales más elevadas de la perfección, de la espiritualidad, de la estética, de la técnica…se está poniendo al mismo nivel que esa melodía magrebí a la hora de considerarla para subvencionar su publicidad, expansión o aprendizaje.
La promoción (subvención) de otras músicas en detrimento de la Música está produciendo un daño incalculable (orquestas mal pagadas, teatros cada vez más vacíos, media de edad del público subiendo……) pero qué importa, la gente está feliz escuchando un sitar tocar horas y horas la misma pobre melodía.