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lunes, 3 de octubre de 2011

trato


Hace mucho que no les traigo nada de West Wing, pero resulta que este fin de semana he estado viendo unos cuantos capítulos y en uno de ellos hay unas líneas que creo que vienen al pelo para las fechas en las que vivimos. 
En la puerta del Kennedy Center están C.J. Cregg, Secretaria de Prensa de la Casa Blanca, y Charlie Young, el ayudante personal del presidente. Hay en el capítulo un tema sobrevolando y es un comentario en la prensa por la cual "fuentes de la Casa Blanca aseguran que al Presidente Bartlet no le gustan las judías verdes". Un hecho tan banal se convierte en algo importante al considerar que Orengon es el mayor productor de la nación de judías verdes y que la victoria en las elecciones fue muy ajustada, apenas 10.000 votos.
cualquier cosa es motivo de temor
C.J. y su equipo buscan la fuente y, volviendo al Kennedy Center, Charlie le comenta que la fuente que cita el periódico fue él. En una entrevista le preguntaron cuáles eran los platos que le gustaban y no le gustaban al Presidente y él contestó que sí la langosta y el solomillo y que no las judías verdes.


Hablan y Charlie no entiende la preocupación de C.J. Bueno, sí la entiende, pero le parece ridícula y se produce el siguiente diálogo:


C.J.
Charlie, ahora esto es importante.

CHARLIE
Bien, siento haberme ido de la lengua con un reportero, pero creo que se te está yendo la cabeza

C.J.
No, yo...

CHARLIE
La educación es algo serio. El crimen, el empleo, la seguridad nacional. En 18 meses he estado en Oregon 4 veces y nadie a quién conociera allí me pareció estúpido

C.J.
Todo el mundo es estúpido en año electoral, Charlie

CHARLIE
No. Todo el mundo es tratado como un estúpido en año electoral, C.J.


No creo que Sorkin, cuando escribió estas líneas pensara que nadie es estúpido. Creo que pensaba que todo el mundo es tratado por el nivel más bajo que se espera encontrar, no ya estupidez, sino de desidia y desencanto.

4 comentarios:

Louella Parsons dijo...

Esa desidia y desencanto (unida a la estupidez, que también abunda) hacen que pequeños detalles sin importancia como el las judías sacudan las conciencias de esos ciudadanos que sumidos en el desencanto, se niegan a reflexionar ni medio segundo en qué es lo importante y terminen indignados por lo superfluo. La demagogia siempre es más efectiva.

Nrq dijo...

pero olvidemos a los que puedan ser estúpidos porque para mí la apatía y el desinterés son el principal problema (el voto en blanco no es apatía, es actitud)

Así que lo que se busca es dar el slogan para pulsar distintas fibras; la de la justicia, la revancha, la indignación o, incluso, la misericordia. Los medios dan segundo en directo y sólo a los partidos mayoritarios. El resto mandan notas de prensa y convocatorias con los temas a destacar resaltados. Se necesita inmediatez y en esa inmediatez parece que compensa más lo pernicioso del otro que lo concluyente de uno.

¿espero más? no ¿debería esperarlo? claro que debería. No porque sea mi derecho saber qué hay detrás de cada propuesta y cómo se articula, sino porque es su obligación mostrármelo

Tasmania dijo...

Pues como espere más le van a dar las uvas querido N... espera de verdad que alguno cumpla con su obligación?

Louella Parsons dijo...

¿Cuánta gente entra en la web de un partido político para leer el programa electoral?