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martes, 22 de marzo de 2011

Mentiras, engaños y estupidez humana




Consideremos de cuántas cosas pueden convencerse entre sí los seres humanos: los credos religiosos y los movimientos políticos a los que dedican su vida, los desengaños y penalidades a las que se someten en la creencia de que progresan hacia un futuro mejor; y la facilidad con la que pueden ponerse al servicio de charlatanes que saben, como dice Conrad en su novela Nostromo, que todo lo que tienen que hacer para asegurarse seguidores es "adular sus deseos secretos"

De acuerdo, es cierto, esto no es nada nuevo. Pero como observación quisiera añadir que únicamente (bueno, vale, algo menos...) mediante la práctica de la sociología y la psicología podemos entender no sólo hasta qué punto, sino por qué motivos Dión Crisóstomo, un filósofo estoico del siglo I d.C. célebre por su elocuencia tenía razón al preguntar: ¿por qué será tan difícil enseñar a los seres humanos y tan fácil engañarlos?

7 comentarios:

The Toxic Avenger dijo...

La codicia (¿deseo de poseer?) es el motor de muchos engaños, y no sólo me refiero a ella en sentido literal, es aplicable a otros ámbitos: sociales, intelectuales, afectivos, etc...Nos convertimos en compradores ávidos. Es ahí donde, en función de nuestros anhelos, somos más o menos vulnerables al timo y la estafa.

En los procesos de aprendizaje, el tema da un giro considerable; exceptuando a aquellos cuya inquietud salta cualquier barrera, la inmensa mayoría considera que no tiene casi nada que aprender, y por tanto no compra. Partiendo de esta segunda premisa, es difícil conseguir una buena disposición para cualquier enseñanza.

Tasmania dijo...

El problema mi querido Vengador es que pretenden rebajarnos... menos conocimiento, menos esfuerzo, menos interés, menos voluntad... igual a:

más voto para progrelandia.

Juante dijo...

Dice un proverbio chino: "Te deseo que vivas tiempos interesantes". Es, en realidad, una maldición, para mucha gente que cree en los gurús de hoy en día, hábilmente camuflados, sobre todo en Internet.

Hoy hay más gente "abducida" (por progrelandia, como bien apunta Tasmania, que nunca.) No en vano, el DRAE ha tenido que incorporar el término en la última remesa, ante la evidencia.

Tanta curiosidad malsana satisfecha en bandeja, provoca además que los estafados ni se enteren de su desastroso síndrome de Estocolmo. Es la peor de las drogas. Mientras, los gurús campan por sus respetos.

The Toxic Avenger dijo...

Cierta su afirmación Tasmania, como estrategia para perpetuarse en el poder es tan perfecta como deleznable. Nadie que piense, nadie que disienta, nadie que levante la voz; lo realmente grave es el tiempo que tendrá que pasar para reparar los destrozos.

Artanis dijo...

"¿por qué será tan difícil enseñar a los seres humanos y tan fácil engañarlos?"

Por el ego.

Aprender, someterse a las enseñanzas, es aceptar el camino que otros han hollado.

Engañarnos o dejar que nos engañen, es hacernos creer que nuestra preconcepciones son luminosas, aceptables para los demás. Que estamos a la cabeza de la manada.

Olivia dijo...

Dijo Artanis:
"¿por qué será tan difícil enseñar a los seres humanos y tan fácil engañarlos?"

Por el ego.

******

¡Exactamente!

Sólo una matización, creo que justa, pero si no están conformes, digo otra cosa, que buenas ganas tengo de determinados temas:

Pasa más en los hombres.

Juante dijo...

Decía Nicole Kidman en "Dogville":

"La vanidad es el peor de los defectos".

Claro que, la primera vanidosa insaciable era ella.