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lunes, 14 de marzo de 2011

Mesianismo político

"Si hay algo que caracteriza a esta etapa de gobierno es que hay un proyecto. Precisamente porque hay un proyecto hay una resistencia tan inútil como activa de la derecha más dura, porque saben que hay un proyecto. Se han dado cuenta de que hay un proyecto de alcance en valores culturales, y por tanto ideológicos, que pueden definir la identidad social, histórica, de la España moderna por mucho tiempo"

José Luis Rodríguez Zapatero a Suso de Toro, Madera de Zapatero. Retrato de un presidente. Barecelona 2007

Esa suerte de idealismo mesiánico, esa distracción de la atención con utopías supuestamente posibles y sublimes. El profeta, sus metáforas... se convierten en cambios legislativos, ruptura de modelos sociales mayoritarios, sumisión a los agentes sociales interfectos, decretos, prohibiciones...

"Escríbelo bonito" me dijo un día un socialista.

6 comentarios:

Juante dijo...

Viendo la "2" de TVE se da uno cuenta del proyecto deconstructivo que dice José Luis. Lo malo es que, en este caso, lleva razón: es un proyecto siniestro de allanamiento de morada en cada individuo, aplicado a golpe de decretos y pactos de tinel, con recochineo autoritario. Encima, a una oposición que bajaría impuestos, pero también sueldos de funcionarios, no le queda margen de maniobra, nada más que para revocar el matrimonio gay y la ley del aborto. Y eso lo veo complicado, porque el personal logse ya no lo entendería.

Además, la derecha actual está infinitamente más dividida que la progresía sectaria. Incluso en asuntos religiosos. Divide y vencerás.

Artanis dijo...

Pudo ser peor, Dña. Tasmania...

Pudo haberle dicho "escríbelo, bonita..."

(Verificación de la palabra, "ingle"... Lo que yo te diga...)

Nrq dijo...

Según Kissinger las diferencias entre analistas y estadistas son las siguientes:

El analista puede elegir qué problema desea estudiar, mientras que los problemas le vienen impuestos al estadista.

El analista puede emplear el tiempo que sea necesario llegar a una conclusión clara: el reto abrumador para el hombre de Estado es la presión del tiempo.

El analista no corre riesgo. Si sus conclusiones son equivocadas, puede escribir otro informe. El estadista se permite sólo una conjetura; sus errores son irrecuperables.

El analista tiene a su disposición todos los hechos y será juzgado por su capacidad intelectual. El hombre de Estado debe evaluar sobre hechos que no se pueden demostrar en el momento en qué los está juzgando, sino que serán juzgados por la historia sobre la base de cuán sabiamente lograron actuar ante cambios inevitables y, sobre todo, por cómo preservaron la paz.

Alguien debería irse al rincón de pensar un rato y decidir qué es y, entonces, actuar en consecuencia

The Toxic Avenger dijo...

..."Ingle"....¿Acaso un mensaje subliminal para iniciados?

GOBIERNO DE ESPAÑA:

- Cien de insultos.
- Cuarto y mitad de consignas. 
- Medio de preceptos, en función del momento.
- Doscientos de prohibiciones y decretos.

...Y planes, muchos planes:

- Plan A
- Plan B
- Plan C...
- Plan Ere (ups! R)
Perdón me he perdido ¿Por cual vamos?

Así de sólido, maduro y coherente es el proyecto de este gobierno.

jano dijo...

La Acadia feliz, Dña Tasmania, el paraíso Psocialista heredero del troskismo/estalinismo después de haber pasado por el filtro leninista.
Una utopía, como la de Tomás Moro, en la que estamos atados con cadenas de oro.
Un saludo.

Nrq dijo...

por cierto, Mr Jano, el sábado me incluyó en una honrosa lista de la Argos. Gracias desde aquí, en privado