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jueves, 3 de enero de 2013

113 Congreso


Hoy termina el 112º Congreso de los Estados Unidos y empieza el 113º. Como datos adicionales Barack Obama jurará por segunda vez su cargo el 20 de enero, domingo. La primera sesión conjunta será el lunes 21 (normalmente es el mismo día de la Inauguración, pero se pospone cuando caen en domingo) y las elecciones que lo renueven serán el 4 de noviembre de 2014.
Reputados periodistas y periódicos, especialmente los de tendencia demócrata, están escribiendo acerca de la consecución del 112º Congreso. Ha aprobado 220 leyes y este dato es el menor de todas las legislaturas desde que se empezaron a tomar estadísticas (1948). 

¿Por qué todo este revuelo? Primero porque, efectivamente, no ha sido el más fructífero. De hecho le ha dado emoción a la vida del Capitolio dejando al país en equilibrio en el borde del "abismo fiscal" (lo que cobraría Bernanke en derechos de autor si hubiera registrado el término) o a punto de producir un parón en las actividades gubernamentales al no renovar el presupuesto y todo ello como reflejo del clásico frente entre republicanos y demócratas; impuestos frente a gasto.

Pero hay que entender una cosa y es que el 111º Congreso (desde la toma de posesión de Obama en 2009 hasta 2011) estaba en manos demócratas, con lo que Obama tenía el viento a favor. No hay disciplina de voto, con lo que un representante no tiene que obedecer al partido (apenas hay partido para nada más que no sea organización, coordinación y búsqueda de fondos), pero ayuda saber que la mayor parte del legislativo, en inicio, concuerda contigo.
Pero algo pasó en noviembre de 2010 y el pueblo americano, distrito a distrito, eligió mayoría republicana en el Congreso y demócrata en el Senado. ¿Influencia del Tea Party? ¿Hartos de los eternos demócratas? Es posible, pero de nuevo, y junto a la reelección de Obama, el signo en las mayorías de ambas cámaras se mantiene.  

Si leen los artículos y las conclusiones de los medios americanos, verán que hay puntos comunes a todos ellos. Uno es compararlo con el 111º, más prolífico, lógicamente. Otro es insistir en lo obstaculizante que ha sido el 112º. Un tercero es dejar entrever que el Congreso entrante puede ser igual de catastrófico.

Pero reconozcamos una cosa; existe la separación de poderes y eso hace que la vida no sea maravillosa y se deba negociar cada aspecto de la legislación. Pero esto es parte de la política y el Gobierno, al menos de aquellos en los que existe separación de poderes. Discrepo de los comentaristas americanos en que yo encuentro esta disparidad terriblemente bella, ya que es la que hace al buen político y al buen negociador. Hace al luchador y al estratega y da pistas sobre las aspiraciones de cada parlamentario.

Como nota final, si les interesa este mundo, fíjense en los logros de un Presidente en su segundo mandato. Ya podemos ir viendo los "claims" demócratas para las citadas elecciones del 2014 y bascularán alrededor de permitir al Presidente realizar su mandato. 

5 comentarios:

juan dijo...

De todas formas la práctica del gerrymandering está muy extendida, y los republicanos han conseguido en lo estados que gobernaban redefinir los distritos para asegurar la mayoría. Con 1 millón de votos menos que los demócratas el GOP tiene un mayoría cómoda (es un decir, ya que no hay disciplina de voto como has señalado).

Una cosa es que que no haya disciplina de voto, que hace la política más interesante, y otra que el sistema electoral haga que gane quien pierda en número de votos.

Nrq dijo...

Distrito a distrito gana el candidato que más votos logra. En las elecciones al Congreso lo único que importa es ganar por tu carrera y a número de votos (igual que al Senado, pero a nivel estatal). Esto significa, sin lugar a dudas, que ha habido gente que ha votado por Obama, pero no por el representante demócrata de su distrito.

Mayoría es mayoría y ahora a cada congresista le tocará defender sus intereses por encima de los de su partido y los de sus constituyentes, por encima de ambos

juan dijo...

El problema es cuando se diseñan los distritos a media (no son fijos). Por ejemplo, imaginemos que la provincia de Madrid asignase diputados nacionales por circunscripciones únicas. Si hay un diputado por las ciudades de la A-6 sería muy seguro para el PP, por tanto podrían ceder Pozuelo al distrito sur (Carabanchel-Aluche) a lo mejor más reñido para poder ganar los 2.
Ha habido menos gente que ha votado demócrata para la House, pero aún así 1 millón más que republicanos. No es por tanto un caso de voto "dual" (que hubiese podido darse pero no ha sido el caso).
En US los distritos no son tan fijos como los constituency de UK.

Nrq dijo...

Bueno, cada distrito aúna alrededor de 600.000 personas y hay un censo cada 10 años que redistribuye. El estudio del censo no parece muy partidista. De hecho lo lleva una oficina gubernamental cuyo director es Robert Groves y al que puso en ese puesto Barack Obama.

Que los distritos pequeños en estados tradicionalmente republicanos sean más, bueno, es lo que hace que, con una diferencia de 5 millones de votos, Obama sólo se haya llevado 2 estados + DC más que Romney.
Dentro de esos estados contamos Montana, Wyoming o las Dakotas, que sólo tienen un congresista.

Los que redactaron la Constitución americana sabían del movimiento de ciudadanos entre territorios, con lo que me parece lógico hacer un cálculo censal cada cierto tiempo. Con el ejemplo que pones Pozuelo podría haber tenido su propio distrito desde que es ayuntamiento y en el 2012 el diputado por Pozuelo representar a más gente que el de Carabanchel cuando hace 30 años no era así ni de lejos.

juan dijo...

Un enlace explicando
http://www.washingtonpost.com/opinions/dana-milbank-republican-gerrymandering-makes-the-difference-in-the-house/2013/01/04/f6e9bd1e-56a4-11e2-8b9e-dd8773594efc_story.html

Parece que si esto se repitiese hasta el Supremo podría decir algo.

En todo caso, yo creo en la igualdad de voto, y en la proporcionalidad pura, en Israel con 120 diputados da para 10-13 partidos.