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jueves, 15 de septiembre de 2011

El complot judío de los antisemitas

Las teorías consparanoicas han sido utilizadas históricamente como arma de propaganda y desprestigio, son muchas, pero probablemente la teoría conspirativa que más atraviesa nuestra historia, desde la Edad Media al menos y desde luego hasta hoy mismo, es la que señala a los judíos como culpables de todo tipo de males que se abaten sobre las sociedades, ideado por ellos para incrementar su poder, sumiendo en la pobreza o en la enfermedad a los buenos. Ya en la época medieval se les acusaba de propagar la peste envenenando los pozos, de usar sangre de niños cristianos para la fiesta de la primera noche de Pascua o de utilizar diabólicas tretas y seducciones para conquistar a la cristiandad. Se afirmaba  -y se afirma- que todos los judíos eran -son- usureros, sin excepción, creando la idea de una minoría que prosperaba a costa de mantenera a la mayoría en la pobreza, en un época de grandes penalidades.

Qué enorme semejanza a la situación actual en el mundo ¿no creen?

Estos infundios, reiterados y combinados, crearon el caldo de cultivo perfecto contra los judíos, que abundaron en las ciudades medievales europeas -en España eran una comunidad populosa ya en 1390- Un siglo después las teorías de la conspiración contra ellos habían anidado de tal modo y en todas las jerarquías del Reino que los Reyes Católicos crearon un Tribunal de la Inquisición en 1478 para investigar los comportamientos heréticos de los judíos, a los que echaron de los territorios hispánicos en 1492 mediante un durísimo decreto de expulsión.

Este ardor antijudío nunca abandonó del todo a la vieja y católica Europa. A finales del XIX se produjo el estallido del famoso caso "Dreyfus", la acusación contra el oficial de artillería francés Alfred Dreyfus de traidor por pasar documentos secretos a los alemanes. Dreyfus, alsaciano de origen judío, fue juzgado, declarado culpable y condenado a una celda de aislamiento en la cárcel de Isla del Diablo, en la Guayana francesa. Más tarde se descubrió que el culpable era otro oficial -no judío- pero los servicios secretos lo ocultaron y se dedicaron a fabricar pruebas que incriminasen a Dreyfus. Tuvo que ser Émile Zola quien en su escrito J'accuse http://www.analitica.com/Bitblio/zola/yo_acuso.asp  descubrió la trama conspirativa que había encontrado su chivo expiatorio en un judío.

Durante el XX, qué decirles, con la propaganda nazi el antisemitismo creció hasta culminar en el Holocausto, negado ahora por algunos, pero antes, recuerden, la publicación del falso libro Los protocolos de los Sabión de Sión les atribuía un plan para controlar el mundo a través de la economía. De nuevo grandes semejanzas con el siglo que vivimos ¿o que padecemos?

A todo esto les confesaré que esta entrada fue mascullada esta mañana, después de escuchar en la radio que los judíos votarán en bloque al candidato republicano en las próximas presidenciales americanas.


19 comentarios:

Louella Parsons dijo...

Querida Tasmania,
parece que los judíos no están contentos con la actitud buenista de Obama hacia los palestinos pero es muy interesante la reflexión que se ha planteado esta mañana sobre el complot hacia los judíos a lo largo de la Historia.

El otro día comentamos la frase atribuída a Churchill sobre los Balcanes: arrastran más historia de la que pueden digerir y hoy, mientras leía el texto de Tasmania me ha venido a la memoria otra frase parecida que pronunció Ben Gurion: "Israel, demasiada historia para tan poca geografía"

(luego sigo)

Carlota dijo...

A mí también me dio que pensar la afirmación del corresponsal en USA esta mañana de que "los judíos votan en bloque"
Desde esa tonta premisa debería extrañar que Israel no sea un régimen de partido único.

Sobre el 'durísimo' decreto de expulsión de 1492 yo diría que lo duro era el hecho de la expulsión, que fue terrible, pero no los términos del decreto.
Esa política, elogiada por Maquiavelo como ejemplo de lo que debería hacer un príncipe prudente -por consideraciones de política general, no por antisemitismo- mereció las felicitaciones de las cortes europeas que habían procedido contra los judíos con bastante más dureza.
Los judíos constituían objetivamente un problema de orden público por razones que alargarían esta nota, pero en una época en que el estado no había alcanzado el refinamiento y eficacia totalitarios que también brotaron de la Revolución francesa -raíz de muchas y muy distintas ramas- los reyes no tenían muchas opciones: expulsarles de manera más o menos ordenada, o asistir inermes a los progromos recurrentes y crecientes, pues pensar en resistirlos mediante una policía eficaz, en mi modesta opinión, estaba fuera de la realidad. el odio popular (yo no creo que lo popular sea siempre guay) era demasiado para no poner en juego la corona con una política más abiertamente projudía de la que ya habían seguido a veces los reyes.

Juante dijo...

El asunto es justamente al revés: "El complot antigentiles de los judíos".

Es ese autodenominado "pueblo de Di-s" (sí, ellos lo escriben así, porque tienen dictaminado no poder nombrarlo ni por su nombre) el que pretende someter al resto de la población del planeta, desde los tiempos criminales de Moisés y Abraham.

¿Geografía? :Ninguna. Una impostura concedida por los yanquis de Rockefeller (el lobby archiconocido) en la supuesta "tierra de promisión" bíblica usurpada a unos pobres desgraciados de otra religión, enemiga -por serlo- de lo hebreo. La propia Tasmania lo demuestra, al decir "los judíos americanos": es decir, que no tienen patria.

¿Qué es Israel? Una destartalada playa windsurfera, plagada de perroflautas hispanos, de 180 kilómetros, adornada con un centro internacional de control yanqui en oriente próximo, llamado Tel-Avid, curiosamente basado en arquitectura alemana de la Bauhaus, más desiertos y lagos trufados de "centros de experimentación" biotecnológica. La mayoría -como se ha visto en las manifestaciones de este verano- está compuesta de progres argentinos/as, uruguayos/as, mejicanos/as y españoles/as. Por tanto, ni hablar de la peluca de tanta entelequia como levanta la gente, por simple mala conciencia que deviene de la "shoah". Ni ellos mismos la tienen en grado infinitesimal.

Son los judíos los que no nos soportan a los que ellos llaman "gentiles, ganado, goym, etc..." Y, en todo caso, para ellos hay una "casta" intermedia que es la de los "noájidas", gente que pretende coquetear con el rollo judío, no teniendo prioridad absoluta por no ser reconocidos como tales judíos. Les doy esa simple pista, si quieren investigar y salirse de una vez por todas del ciché para bobalicones en que una parte muy interesada ha convertido el tema judío: tecleen noájida en el goo y empezarán a saber que, para los judíos "todo está permitido, menos el perdón". Su concepto de "libre albedrío" es de una amoralidad que apabulla. Eso explica muchas cosas que, en un blog, desbordaría el vaso. Adoran al diablo, como ángel benefactor de su "Di-s". El 666 de la cábala es la bondad hecha divinidad, para un judío ortodoxo. Desprecian y hacen escarnio de los "Santos" cristianos, pero ellos se basan en un sistema sectario de rabinos que imponen sus preceptos caprichosos hasta en sus mandamases políticos. Con el asunto "contra natura" de la circuncisión, tienen a todo un arsenal de féminas baboseantes por todo el mundo, dispuestas a lo que sea por integrarse en sus oscuros y venéreos harenes. En ellos todo es "adacadabrante" en sentido estricto: esa es una fórmula muy querida por los judíos.

Y por eso mismo adoran a Nietzsche, porque no admiten -como el filósofo admirado por Hitler- la debilidad ni la compasión humanas. ¡Qué curioso!, ¿verdad?

Sírvanse, por si no han desayunado:
Nietzsche Pops

Bodorrio judío:
Libre albodorrío

Si mal es conocido el tema judío por la progresía apañola, no digamos por los que confunden el culo con las témporas y les basta con pegarse unas risotadas con los "inocentes" Luthiers.

Juante dijo...

Aclaración: donde pone "ciché" he querido decir "cliché", obviamente.

Carlota dijo...

Don Juante, tal vez la proporción de judíos que saben lo que es el libre albedrío o que tienen alguna noción de Nietzche sea algo superior a la de, no sé, kurdos, por poner un ejemplo cualquiera.
Si le he entendido bien ud. les atribuye una maldad intrínseca, por el mero hecho de ser judíos, y eso no es racional [y esto es lo mejor que puedo decir de ello]
Yo creo que explica mejor lo que son los judíos hoy su Historia y su circunstancia. Mejor que los prejuicios, quiero decir.

Juante dijo...

Doña Carlota: eso son juicios de valor infundados y temerarios.

Mi punto de vista pretende ser neutro y, desde luego, está contrastado por el conocimiento directo no de un solo indicio o fenómeno, sino de muchos más de los que quisiera. Soy consciente de que este es un tema no exento de gran polémica y políticamente incorrecto donde los haya. Pero la Historia, como siempre, depende de quien la cuente. Y la realidad es tozuda.

No se caracterizan precisamente los judíos -ortodoxos o no- por sus muestras de aprecio a los gentiles, árabes o cristianos. Poca gentileza que ostentan.

Nrq dijo...

Creo que en el discurso de despedida del embajador Isarelí en España, Raphael Schutz, hace un par de meses cuándo comentó haber vivido en carne propia parte del odio y del antisemitismo que existen en la sociedad española es algo que me llevo conmigo, se encuentra la constatación de un hecho. ¿Creo que existe antisemitismo en España? Sí ¿Creo que este sentimiento no es sólo nacional? Sí. Además nace del más estricto desconocimiento, ya que nunca hemos tenido una comunidad judía como en Francia, UK, Alemania o USA; tan sólo familias que han permanecido aquí porque aquí estaban sus orígenes. El antisemitismo en España viene en parte dado por una cuestión educativa (la expulsión, Franco...) y como producto de una reacción progresista a la política hacia los palestinos.

Paradójicamente, y origen de la entrada de Ms Taz, la tendencia judía americana es hacia los demócratas, la izquierda, el progresismo... y a muy pocos duele la política de Israel. De hecho el único representante republicano en el Congreso que es judío es Eric Cantor. Los otros 24 son demócratas. Esto implica que no sólo los judios votan demócrata, sino que los demócratas no tienen ningún problema en elegir judíos porque todo el argumento escuchado no deja de ser una falacia, ¿no?

Volvemos a caer en unir estado y religión y en realidad son representantes americanos elegidos de forma exenta a su fe y la inclinación del voto judío hacia el GOP viene dada por la política exterior de la Casa Blanca. Nadie llega y promete la llegada de Sion para ganar votos. ¿Son un grupo de presión? bien por ellos, pero no todos. Los hay que están más preocupados por estar en el lobby de banqueros, del petroleo o de las energías limpias. El semitismo aflora cuando es atacado, no cuando se levanta por las mañanas para ir a trabajar.

Tasmania dijo...

para muestra un botón

Juante dijo...

Sin el menor ánimo de prolongar innecesariamente un punto de vista que se tiene por bien documentado y experimentado "desde dentro", lean, si les apetece, la siguiente noticia de hace tan solo un año:

El rabinato y sus desafíos

Y esta otra sobre sefardís y askenazís:

Segregación entre judíos

Miren: hablar de judaísmo es como hablar de cristianismo o islamismo. Solo que -sobre todo en un sitio tan catalizador de buenismo monopensante como Internet- si el primero queda reducido al imaginario colectivo de "El violinista en el tejado" y al execrable crimen de lesa humanidad del Holocausto, en el segundo caso, todo se reduce a la Inquisición y el franquismo (¡hay que ver la matraca que han dado con la visita del Papa, y no sólo en los medios perrofláuticos!) y, en el tercero, a la magnánima "Alianza de civilizaciones" y sus ramadanes televisados por TVE.

Obviamente, en el caso que nos ocupa, caben dos opciones discursivas estereotipadas: a) no decir nada; b) alinearse con el noble y humano sentimiento de tristeza infinita y aflicción por lo ocurrido con los judíos en la II guerra mundial. Fue el peor crimen de una Humanidad pródiga en crímenes. Bien; ya está dicho.

Sin embargo, no puedo pasar por alto que la foto elegida por mi apreciada Tasmania para este su post es la ideal.

Nrq dijo...

Mr Juante

No apoyo y simpatizo con Israel o con los judíos por lástima a raíz de los porgromos, el Holocausto o la expulsión, sino por admiración; la creación del Estado de Israel, Entebbe, Yom Kippur, la Guerra de los Seis Días, Spring Youth... todas acciones que decían "no tenemos miedo". O, como explica muy bien Gladwell en Outliers por esa conciencia de profesionales liberales que ejercen su profesión de forma autónoma; desde lecheros, herreros o carniceros en los ghettos, porque era la única manera de generar una economía y una subsistencia, a los abogados que montan sus despachos en los 30-40 aceptando aquellos acuerdos que las grandes firmas les pasaban. Esos acuerdos eran de una naturaleza inferior para estos prestigiosos despachos y los remitían a los incipientes despachos judios (nietos e hijos de herreros, lecheros... emigrados que pudieron ir a la universidad). Lo curioso es que eran acuerdos de fusiones y adquisiciones y, cuando esta práctica se convirtió en una forma estratégica de crecimiento empresarial, ¿a quiénes acudían las empresas? A quiénes sabían del tema y ese fue su gran despuntar.

Lo mismo pasa con los talpiots o con el tejido empresarial israelí; el secreto es no tener miedo.

José Antonio del Pozo dijo...

Yo tampoco creo que los judíos sean un bloque monolítico
saludos blogueros

Juante dijo...

Bueno, miren. Al final, llegaremos a la conclusión de que -como decía mi abuela- "en todas partes cuecen habas".

No deja de ser llamativo y curioso el escoramiento sin contemplaciones de cierta derecha, a favor de lo judío, sea como pueblo errabundo, como sustento de una nación enfrentada a la entelequia palestina, como lobby dueño de bolsas y hospitales inaccesibles o como impulsor de toda una industria cinematográfica de entretenimiento, con pequeñas muestras de "anatomía de Grey", de forma entreverada.

En cierta ocasión reciente, vi con asombro en un monodebate feisbukero cómo un judío acérrimo enemigo de cualquier cosa cristiana y defensor recalcitrante del zapaterismo más sectario (sí, como lo leen), elogiaba a César Vidal y a Losantos, por su fervor enconado hacia el ataque a la flotilla, perpetrado por los israelitas. "El mundo al revés", decía el hippy troskysta, intentanto justificar la doblez de su conciencia, ja, ja,ja. Son de derechas para ir contra la causa palestina y contra Barenboim, empeñado como está en el sincretismo, mientras se hacen los izquierdistas rabiosos en el imaginario colectivo por considerar a "su" díscolo Cristo "una cucaracha" (sic) y por tildar de nazi y equivocado a todo lo que no participe de sus prepotentes y "temerarias" (¿no tuvieron miedo para levantar un muro en los asentamientos, porque se sienten bien apoyados por los americanos?...) determinaciones.

En la ceremonia de la confusión, siempre terminan aflorando los maniqueísmos. Ya se ha dicho por activa y pasiva que, si los ultraderechosos nazis (y Franco) odiaban a los judíos, ahora son los progres los antisemitas. Es una cabriola huera que me recuerda, en estos días, que los profesores que no son de la concertada, son todos bolcheviques, sí o sí, por pena de telediario (me da igual la cadena).

No; no, Mr. NRQ, niego rotundamente la mayor: el pueblo judío no es ese "iluminado" pueblo elegido por Dios para salvarnos a los demás de nuestra "vagancia" intelectual y retraso tecnológico. Eso será para el Señor Adriansens. Mire: ahora están los chinos que, trabajando a destajo, con su Buda, también demuestran sumo pundonor. ¿Sabía usted que hasta el apellido con el que se enseñorean los judíos es una impostura, falso, artificial...? Pues es rigurosamente cierto: no es difícil investigarlo.

Por mi parte, más allá de que ni la obra de la madre Teresa de Calcuta ni el "no te olvides de Haití" no hayan sido hechos ni para judíos ni para musulmanes (no vi un solo tirabuzón cuando la ayuda a los damnificados por el terremoto); más allá de que considere una solemne estupidez la comida "kosher" (la más cara del mundo) y, mucho más allá de que el sabbat imponga incluso horarios de trabajo específicos o que la torá y el talmut se tengan como textos guays, tengo muy claro que los judíos no son esos santones que ahora (por moda del momento político) algunos creen a pie juntillas, quizá por falta de información.

Sören Kierkegaard fue un cristiano ejemplar, como muchos premios nobeles y grandes prohombres de la Humanidad. Y no han necesitado un punto de inflexión. Estoy susceptible en cuanto a algunas cuestiones filosóficas en estos días: no lo niego. Por ello me disculparán que no toque más el tema desde ese punto de vista.

Nrq dijo...

Mr Juante;

la mayor es que desde el año 47 hasta ahora Israel ha hecho de un territorio un país con unos números que ya querrían muchos. Como comunidad han sabido crecer y hacerse fuertes pese a todos los rechazos, amenazas o prejuicios. La mayor es que si forma de ver las cosas y de consecución del logro debería hacernos reflexionar, porque enseña mucho.

Tasmania dijo...

Golda Meir dijo que «La paz llegará, cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros»

Estos días se debate en la ONU la propuesta de Abbas sobre el reconocimiento del Estado Palestino. Jímenez con una canto y Obama con otro. Y así nos va.

Carlota dijo...

Hoy en el buque nodriza, a propósito de los malvados ricos, se recuerda una escena de Cabaret:

La dueña de la pensión donde se aloja Liza Minelli trata de discutirle a su huésped nazi:

“Pero herr Ludwig, si todos los judíos son banqueros, ¿cómo pueden ser al mismo tiempo comunistas?” A lo que el interrogado respondía: “Sutiles, son muy sutiles, fraülein Kost. Si no pueden destruirnos de una forma, lo intentan de otra.”


Por lo demás, también hay judíos idiotas, judíos malvados, judíos asesinos, ... tienen su cuota de eso, como el resto de los grupos humanos, aunque sorprende y admira la desproporcionada cantidad de genios de esa ascendencia.

Carlota dijo...

Y, para terminar, una rectificación:
parece que es difícil negar que los judíos en USA "votan en bloque"
(curiosamente no lo hacen en Israel)
Pues tengo que admitirlo.
Si el 78 % votaron por Obama, técnicamente eso es votar en bloque.Y parece que es su costumbre a lo largo de la Historia de las elecciones en USA: votar muy mayoritariamente al partido "Demócrata".
Que Yavéh les ilumine.
Y ya lo dejo yo también.

Juante dijo...

¡Por Dios, Doña Carlota! Con todos mis respetos, está usted desfasada. Es "Hashem" o "Di-s" el ente redentor de los judíos. Eso de Yahveh suena a la enciclopedia Everest y, desde luego, los judíos, ni la más remota, como no sea alguna transcripción del antiguo testamento, que los toca de refilón por aquello de "judeocristiano". Pero no se preocupe, a ellos, sólo la palabra "cristiano" ya les da urticaria. Eso sí, en lo de "iluminados" lleva vd. razón:

Illuminatis judíos

Mire, sí: la "causa" común de la "casa" común de la izquierda es el "Anticristo" que tan bien glosó cierto filósofo ya nombrado. Aunque mucho mejor el gran Schopenhauer, que nos previno de su demoledora y "soterrada" acción, hasta el plazo de la muerte de cada quién, que es el fin del mundo oficial, aunque no el de la "Voluntad" del Mundo.

Lo que define a lo judío es precisamente el odio radical y visceral al Cristianismo, que encabezara ese genio disidente llamado "Jesús". No por nada, sino porque el Cristianismo ni es promiscuo (Cristo significa la asunción de la moral más noble y digna de quienes tengan padre y madre), ni cree en el demonio (como sí creen los cabalistas judíos) para que el caos domine al ser humano. ¿A qué le sonará a Zapatero y toda su progresía excrementicia eso del odio a la Cruz?, me pregunto. Pues lo judíos, ídem. Son iguales de hiperprogres, incluso prefiriendo a Mahoma, antes que al rabino díscolo, excepto para preservar con uñas y dientes el Estado tapadera que británicos y yanquis les confirieran.

Por lo demás, una vez me dijo un técnico de Panasonic: "¡hombre, no compre usted por catálogo ni por lo que le digan, pruebe antes el equipo de música, a ver cómo suena!", refiriéndose a la buena fama de SONY y a los malos componentes electrónicos que, sin embargo, pone la marca de las cuatro letras en todos sus aparatos. Lo mismo les digo con respecto a lo judío. En su momento, Spinoza y el propio Marx se cayeron del guindo y eso les costó incluso la expulsión del contubernio. Por no citar a otros muchos.

D. NRQ. De verdad, no deseo seguir con la polémica ni tener la última palabra en este asunto. Pero no es tan simple todo. Hasta los americanos lo saben.

Juante dijo...

Un poco más y me planto. Parece que este argentino (Ordaric) de Mar de Plata -por tanto no sospechoso de desconocimiento del tema- lo tiene meridianamente claro:

Ordaric:

""Son asi porque tienen una misión que cumplir.

Profundamente enraizado en la mente judía existe una orden, ancestral, visceral, real y concreta que es: derrocar a los gentiles y cristianos, demoler sus sociedades y establecer un "orden judío.", así lo establecen los escritos fundamentales rabínicos, el Talmud y el Zohar (la Cábala), y de tal manera son leídos e inculcados en todas y cada una de las sinagogas del mundo.

El Talmud es el corazón de la religión judía y el odio mortal e inextinguible por los goyim impregna el alma judía independientemente de las leyes, costumbres, ceremonias que observan, o si son ortodoxos o conservadores, o si vienen de Polonia, España, Yemen o Etiopía, el Talmud es el martillo y yunque del judío y quien sea tan necio para ignorarlo estará ignorando el acero que lo está desangrando.

"Si vemos que un idólatra (gentil) es arrastrado o se ahoga en el río, no debemos ayudarlo. Si vemos que su vida está en peligro, no debemos ayudarle a él".
(Maimonides, Mishnah Torah, p. 184).""

La "misión" judía

Nrq dijo...

Juante, por desgracia nuestra percepción del judaísmo es pobre en tanto en cuanto, como comentaba más arriba, no hemos tenido sólidas comunidades en España que nos hayan facilitado esa percepción. Sólo comentarle que el Talmud es un libro que recoge lo que se creía sabio hace 2000 años y la Torah lo que era sabiduría hace... ¿9? ¿16 siglos?. Bajo cualquier concepción actual muchas de las cosas que se dicen en esos libros son esencialmente erróneas y los rabinos así lo denuncian hoy en día. Considero arriesgado personificar una sola voz en el judaísmo dado que no tienen la misma disposición que tiene el catolicismo en el que habla una persona como autoridad. Es como decir que todo el protestantismo es antisemítico.
Lo que sí es gracioso es que el mismo párrafo es capaz de condenar a muerte la homosexualidad en las tres creencias.

Eso sí, les defiendo porque han sabido no rendirse. Insisto, no por lástima, sino por admiración