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lunes, 19 de septiembre de 2011

recortes


La semana pasada me comentaba una amiga que cómo era posible que no hubiéramos hablado aún del tema de los recortes en educación. Honestamente me parecía uno de esos temas que hipotecan las noticias durante semanas y, al final de ellas, uno no sabe realmente qué está ocurriendo o, a lo peor, cómo se originó todo. Si no miren la cantidad de contradicciones en las que hemos entrado con el 15-M. Pero tiene razón, es un tema a tratar y, como mi mejor ángel me susurra enfrentándose a mi peor demonio, debería hacer por dar más mi opinión buscando ser menos un transmisor de hechos y datos.
Por favor, si me equivoco que alguien me corrija o si se debe completar la información, siéntanse libres; esto hará que sigamos profundizando en el tema, pero hasta dónde yo sé la Comunidad de Madrid pretende decrementar el gasto en educación (las administraciones públicas por definición no invierten. Es el estudiante, en este caso, el que lo hace en su futuro) eliminando interinos en hasta un 12% de los puestos en media y haciendo que los profesores, propietarios de la plaza, incrementen en dos a tres horas semanales su actividad docente.


Los interinos son opositores a enseñanza que han aprobado los exámenes, pero por corte en el número de plazas no pueden acceder a ninguna en propiedad, con lo que son contratados para cubrir un puesto vacante, bien por necesidad de apoyo en un centro, por bajas de titulares, etc. La interinidad da puntos para optar a plazas en oposiciones sucesivas a las que se tendrán que volver a presentar cuando sean convocadas. Si con la nota de dicha convocatoria más los puntos pasan el corte, se incorporan de pleno derecho y con plaza en propiedad a un instituto. Si quedan fuera del corte o no hay convocatoria, podrían seguir de interinos o no, en función de lo que se necesite ese año. Es decir, quedan fuera si vuelve el titular, si el propio centro decide prescindir de ellos o si hay recortes desde la administración. En los dos primeros casos es una tragedia individual. En el último es colectiva; ésta es la que ha provocado la Consejería de Educación con su decisión y, como colectiva que es, ha generado protestas, revuelo, opinión pública...
protestas por los recortes en educación


Aguirre dice que no hay recortes y los profesores que sí. Posiblemente porque Aguirre tome la eliminación de interinos como un ahorro al considerar la situación como el efecto de una sobredimensión, es decir; hay más gente de la que se necesita o de la que la administración se puede permitir. Así que las horas lectivas suben dos a tres a la semana por profesor y no sé si mantienen intactas las que no son lectivas, pero en ningún caso llegarían a las 40 semanales. Esto ya me parece un agravio comparativo si tenemos en cuenta que yo trabajo cada semana esas 40. Puedo hablar del overtime sin remunerar y que, como yo, seguro que hay muchas personas en consultoría, industria, telecomunicaciones, educación privada… que pasan por la misma situación porque hay que sacar el trabajo adelante para obtener buenos resultados o, al menos, no malos. Son más de las que creemos o más de las que se comentan en los telediarios y la inmensa mayoría de ellas en el sector privado. Pero overtime aparte los profesores de enseñanza pública están, en horas semanales, por debajo de lo que es habitual y eso es un hecho muy espinoso a la hora de protestar, ya que hay una percepción regular porque no se encaja que, trabajando menos horas que el resto, se proteste por un incremento de horas, tras el cual, se siga trabajando menos.
Lucía Figar y Esperanza Aguirre


Protestan pues porque al realizar más horas y tener menos gente la calidad de la educación se va a ver lesionada, pero la educación no está mal porque haya menos interinos; la educación está mal porque los planes y leyes que la sustentan son malos y eso es lo primero por lo que debería haberse protestado incesantemente desde el origen. Es más; no hay índices de productividad que demuestren que con más gente se consiguen mejores resultados. Los resultados son malos a nivel comparativo con el resto de países de la OCDE y la productividad del modelo aún está por demostrar. Si la CAM mantuviera el número de docentes, titulares + interinos, ¿se comprometerían los profesores a mejorar los resultados de los alumnos incrementando el nivel de exigencia? Hacerlo rebajando el baremo ya hemos visto que no funciona.
Y es que sin un buen plan educativo todo el resto ha perdido el respeto. La gente viene a estudiar a España por salir de fiesta, pero no porque esté Yale, Harvard o Princeton. Ya sé, son universidades privadas, pero los buenos salen de ahí porque los buenos son admitidos para hacerles mejores. Lo demás... es echar serrín sobre el charco de sangre de una hemorragia. 
Un médico cuando se mete en un quirófano puede estimar la operación, pero se alargan. Un bombero, en pleno incendio, no cierra diciendo "time's up" al cumplirse su turno. Cuando uno se hace profesor ya sabe que hay que preparar las clases (cuantos más años enseñes, más preparadas las llevas) y que tendrá que corregir exámenes o explicar en tutorías a alumnos y si, en este caso, un alumno no lo entiende a la primera... tendrá que quedarse algo más. Jugar con los 60 minutos de una hora vs productividad nunca ha sido una discusión fácil.


¿Y el tema de que la gente que lleva a sus hijos a colegios privados puede desgravar hasta 900€? En España se quiere seguir creyendo que los colegios privados son exclusivos de los grandes capitales. A lo mejor no lo son de los pequeños, pero hay bastantes familias que hacen esfuerzos grandes pagando a sus hijos una educación privada. Si la Administración logra devolviendo tras el IRPF que la vida sea más fácil, bienvenido sea. Yo sigo creyendo que el dinero debe estar principalmente en manos de los consumidores, que sean estos quiénes decidan dónde ponerlo y que haya colegios privados y desgravaciones sobre lo gastado en educación no me parece mal en absoluto; al contrario. Los colegios privados lucharán por ser mejores, atraer a más alumnos, ser eficientes y competitivos. Si la educación es mala, y los padres cambian a sus hijos de colegio, éste quebrará y cerrará, así que la competencia es buena, porque ayuda a crecer. Si un padre puede recuperar 900€ ¿dónde está el problema? No hay agravio ya que la otra educación es gratuita. Si yo pudiera comprarme un mercedes antes que un Seat, lo haría. Si pudiera desgravarlo por utilizarlo para trabajar como autónomo, lo haría.


Por otra parte no creo en la centralización. Es más, soy ferviente defensor de que cada Comunidad Autónoma debería tener más autogobierno (lo que incrementaría la competencia y... bueno, todo lo de antes). La centralización y lo público no resuelve el problema. Hablamos maravillas de los sistemas nórdicos, pero no tengo yo muy claro que leamos todos los días los periódicos de Oslo para conocer el estado del profesorado allí. Saben idiomas desde pequeños porque, como los holandeses (y nadie habla de su sistema educativo), saben que su lengua materna no está como muy expandida por el mundo, así que hacen lo imposible por proyectar a su gente y que su país se enriquezca a través de la capacidad de relacionarse con grandes economías. El mundo nórdico no es la panacea, pese a que se pone como modelo cada vez que surge una discusión de este tipo. Pueden tener grandes beneficios sociales porque su tipo impositivo es hasta un 20% mayor que aquí y, aún así, también despuntan en alcoholismo, suicidios y otras circunstancias que no tengo muy claro que sean las mejores. Y tampoco tienen Cambridge o Stanford.


En conclusión, la medida de la CAM no es una solución a la educación. Es una medida ante un déficit preocupante. ¿Son recortes? Sí en plantilla, no en funcionarios y han puesto sobre la mesa un plan de contingencia que hace que se trabaje más horas, pero ni siquiera que se incremente la productividad. ¿Empeora la educación? Creo que lo veremos en función de la dedicación bajo el nuevo modelo.

5 comentarios:

Tasmania dijo...

Hay mucha leyenda urbana, en esto de los interinos. Hombre, entiendo que es una faena examinarte y quedarte fuera de la convocatoria pero eso pasa en todas las administraciones.

Yo creo que el hay dos cuestiones que debemos valorar. De una parte que el problema que tenemos es de calidad, de calidad con mayúsculas (el término excelencia se me hace inalcanzable)

De otra, que los padres son los que eligen mayoritariamente la escuela concertada y ésta se sostiene con fondos públicos. Las aportaciones de los padres son para tareas de mantenimiento principalmente. Si son los padres los que deciden que ésto sea así ¿cómo escatimar la inversión en enseñanza concertada? ¿Qué hay de malo en ello?

Aquí se empiezan a hacer algunas cosas bien, si no pasen y vean

Juante dijo...

A ver. A bote pronto, comento,porque he de irme, precisamente a dar clases de teatro, pero no a hacer teatro, ja, ja:

1.) Los interinos lo son o no, con independencia de haber aprobado oposición sin plaza. El conocimiento de esa circunstancia es una "bordería" morbosa e interesada sociata, que antes no ocurría. Hay muchos interinos petardos y petardas y los hay que son mucho más competentes que fijos de toda la vida. La casuística es enorme.

2.) Los horarios de los profesores de secundaria son variopintos entre sí. Por ejemplo, los hay que se desgañitan dando filosofía o literatura, 18 horas a la semana, del 15 de septiembre al 23 de junio y los hay que, incluso sin pegar palo al agua, porque son profesores de prácticas de algunos Ciclos Formativos de apretar tornillos o teclas, encima "plegan" al llegar Semana Santa, porque todos los alumnos de todas sus horas lectivas se van de Formación en Centros de Trabajo (nombre eufemístico de las "prácticas" en la jerga sociata).
No obstante, las comparaciones son odiosas y, desde siempre se ha estimado que, con 18 horas de "clase magistral" a la semana, un profesor promedio acaba más sonao que la campana del Obradoiro.

Lo cual tiene toda la lógica si pensamos que los profesores de Universidad (esa casta intocable de colocados a dedo por derecho de pernada, patente de corso y hacerle la ronza hasta el paroxismo, gratis total, al cátedro golfo y vividor de turno), no superan las ocho horas semanales de charleta, ni de coña. ¡Oj0! y que nadie me venga aquí diciendo que se trata de una categoría superior y que si patatín, que si patatán. Si quieren, compárense con un albañil, o con un auxiliar administrativo, cuyo rendimiento máximo se produce los minutos de rellenar expedientes y quinielas.

3.) La enseñanza en España es una reverenda mierda, pero, como he dicho, tengo prisa y menos del justo tiempo para haber abierto boca.

Louella Parsons dijo...

Habrá que ver, efectivamente, si la enseñanza se resiente (aún más?) con estos “recortes” porque en principio los programas de enseñanza, los temarios y el funcionamiento no se ha cambiado.
Los profesores se quejan porque van a tener que dar dos horas más de clase a la semana y lo que esto, según ellos, significa: más tiempo de tutoría, más exámenes para corregir, más tiempo para preparar las clases…..en definitiva, ¿cuántas horas más son a la semana?

Está claro que los profesores van a tener que trabajar más por el mismo sueldo.
Desde mi punto de vista, esto no debería influir en la calidad de la enseñanza salvo por la desmotivación cada vez más grande de los profesores que empezó a invadirles desde que perdieron su autoridad y a los alumnos no se les exige ni el mínimo esfuerzo. Un día me contaba un profesor de secundaria que no se empeñaba más de lo necesario en dar sus clases porque cualquier exigencia o llamada de atención a sus alumnos le suponía un problema con el director o los padres de los alumnos.
Este es uno de los problemas principales de la enseñanza: la falta de exigencia y esfuerzo a los alumnos y la pérdida de autoridad de los profesores.

Creo que hay que exigir esfuerzo a los alumnos pero también a toda la sociedad.
Y quizás soy demagógica pero si nos están todo el día bombardeando con noticias tremendas sobre la crisis, con recortes a los funcionarios, a las pensiones, subiendo impuestos y sabiendo que hay cinco millones de parados, ¿qué ejemplo de esfuerzo para salir adelante están dando los profesores a sus alumnos?

Anónimo dijo...

La verdad es que comparto plenamente todo lo que se está diciendo, incluido el comentario sobre el tópico de la enseñanza en los países nórdicos, donde ni es tan buena (no habría tantos suicidios ni problemas de alcoholismo) ni los estudiantes lo tienen todo gratis, pues la mayoría ha de financiarse la universidad con créditos que tienen que ir devolviendo a lo largo de toda su vida profesional. No sé si es muy motivador saber que para estudiar tienes que endeudarte casi tanto como para comprar una casa.
Por lo demás, acierta Louella Parsons con lo del esfuerzo colectivo, y precisamente es en la enseñanza donde el esfuerzo debe ser aún mayor, no sólo por parte de los alumnos sino en especial de los profesores que no dejan de tener una papel que exige intrínsecamente propagar buen ejemplo; el docente que no esté de acuerdo con esta máxima debe cambiar de profesión.
Por cierto, yo también trabajo en la función pública y me sobran las horas extraordinarias por las orejas, porque que en mi sencillo puesto -sin responsabilidades de gestión ni subordinados a mis órdenes- hay que sacar el trabajo adelante en los plazos correspondientes y si es preciso se trabaja hasta los fines de semana y nadie se plantea si está en los estatutos o no. Y los interinos son interinos y no fijos o sea que a la hora de protestar lo que tienen que hacer es no contra los recortes si no contra la normativa de los interinos. Dejar a los alumnos sin clases es una falta de responsabilidad que va más allá de toda ética. Los problemas no pueden resolverse recurriendo y perjudicando a los más débiles, en este caso los alumnos en plena formación.

Juante dijo...

La gente tiene la dichosa manía de hablar de oídas o de "vistas" por el telediario de turno, sea facha o progre.

En Educación, a nivel planetario -porque todo está inventado- se habla de ratios y promedios, siempre en beneficio de la calidad de los sistemas, teniendo en cuenta el tipo de trabajo que es y su desgaste periclitado. Por eso, un profesor francés (no de francés) imparte 16 horas lectivas, uno italiano, 18 y uno alemán, finlandés u holandés, por el estilo... en Secundaria.

Lo que marca la ley en Apaña es "18" horas lectivas, con un máximo de 21... ¡¡para casos excepcionales, en que, por necesidades del servicio, deban incrementarse las horas lectivas en detrimento del horario irregular!!

Lo que ha hecho Espe es coger el rábano por las hojas y convertir lo excepcional en la norma. Eso está muy feo, tenga el propósito que tenga, amén del agravio comparativo con el resto.

Los sistemas educativos apañoles están mal porque están controlados por la progresía. Y eso pasará siempre y no tendrá remedio, al igual que el control de los Medios de Comunicación es pan comido para la izquierdorra. Nunca cederán, porque tienen claro que Educación y MMCC. son las dos grandes plataformas de control social de sus maquiavélicos proyectos de ingeniería mental colectiva. El PP ya tuvo su oportunidad, pero hizo "nada", pues, como mucha gente ya sabe, es la otra cara de la moneda.