Se ha producido un error en este gadget.

Buscar en este blog

lunes, 31 de mayo de 2010

El Nivel Medio

Siempre acabo con la misma certeza; el resto de España no se mueve por las mismas motivaciones que mi entorno.


Me refiero a que cuando quiero entender, no ya convicciones con las que estoy completamente en desacuerdo (que para eso a menudo ni con mi entorno) sino criterios de actuación o selección, no debo mirar a la gente que me rodea. Tendía a pensar que el resto del país se movía por los mismos impulsos y motivaciones que yo, pero la cosa empezó a cambiar con la llegada de las televisiones privadas. Al principio parecía aquello de tener más de tres canales (teníamos una autonómica por aquel entonces) como el paradigma de la libertad de elección. La televisión iba a ser genial porque siempre iba a haber un programa al menos interesante. Luego resultó que Groucho, de nuevo, ya estuvo acertado décadas atrás.


Bueno, permítanme aquí un inciso; como alguno habrá notado soy bastante defensor de los USA y uno de los motivos es debido a que a los 8 años empece a viajar para allá y descubrí un país en el que había de todo. Por haber incluso había decenas de canales de TV cuando en España teníamos 2, uno de los cuales empezaba a emitir por la tarde, mientras que el principal cortaba la conexión al mediodía: como le decía ayer a Tasmania, hemos llegado tarde a casi todo.


Lo dicho, la televisión iba a ser genial, pero empezaron como toros salidos del toril cada uno con su presupuesto. Antena 3 iba en plan serio; noticias, noticias, noticias, pero sin corresponsales en el extranjero.
Canal + era quién, en abierto, más se preocupaba por importar series de buenas o más o menos efectivas, y dar un aspecto algo más cosmopolita y de calidad, pero ellos también fueron los que lanzaron la guerra del fútbol con la certeza, acertada, que iba a ser un producto de consumo masivo hasta tal punto que los torneos de fútbol 7 de equipos infantiles o el fútbol playa salvan el desierto del verano hasta los campeonatos de pretemporada
Tele5, bueno… el paraíso de la ausencia de sujetadores. "Vulgar" decían entonces, pero fue como lanzar trazos sobre un papel para empezar a ver qué formas iban tomando.
Y la forma que todo ha tomado ha sido la que tiene ahora. Y aquí es dónde entra el tema que les refería al principio; cuando hablo con mi entorno, éste no entiende que tengamos una televisión en la que Belén Esteban y Mila Ximénez compiten por ver quién arranca más aplausos a una audiencia contentada en plató con un bocadillo y una fanta. Una audiencia que está tan encantada de estar a 10 metros de cualquiera de las dos como yo lo estaría de estar viendo jugar a Michael Jordan. Y yo seré mitómano, que lo soy, pero mis mitos demuestran logros.
Mi entorno no entiende que estas dos se estén haciendo de oro, literal, a costa de salir 3 horas al día en televisión y, lo peor, que tengan audiencias que ya querríamos en otros programas que dieran algo más de empaque a la media nacional. Pero es que la media nacional está muy baja y eso es lo que le digo a familiares y amigos. Si esos programas están ahí permanentemente y unas cadenas se copian a otras a la hora de diseñar temáticas y parrillas, entonces es que el nivel medio de exigencia de atención de España es ése y no otro.


Si un martes por la noche puedes ver House y otro día de la semana a la misma hora Física o Química es porque el nivel de exigencia medio pone a las dos series en el mismo rango. Las 2200h, por tanto, no es un momento para la televisión de calidad, sino que coincide que los martes ponen una buena serie y, por Dios, hagamos por mantener los números porque sino veríamos de nuevo la de los jovenzuelos bailarines (Fama 20 años después, que de la copia flagrante también podemos sacar un listado majo). Cuando ponían en la 2 West Wing, era los sábados después de todo, bueno, de todo no, antes de los programas de jazz y, si querías seguirlo, o no salías el sábado, o te volvías de marcha a la 1 o lo grababas. Pero, claro, para grabarlo mejor me lo bajo de internet y en tres días tengo la serie que me dé la gana completa. En fin.


Total, que éste es el panorama y ahora pueden extrapolar hacia por qué se lee tan poco, por qué tenemos los políticos que tenemos o por qué las noticias traen los contenidos que traen. A este respecto ya me han oído hablar de que los telediarios son, cada día más, una replica de El Caso, o de aquella frase de Umberto Eco sobre qué es noticia y qué llena un periódico… Pero yo compro periódicos, veo noticias y no puedo evitar preguntarme lo siguiente; Guardian, FT, Economist, la BBC o New Yorker ¿de dónde sacan contenidos y periodistas? y sobre todo ¿lectores?


nota al pie: parece que a los americanos también les preocupan estos temas

7 comentarios:

Juante dijo...

Esto es lo que yo llamo "meter el dedo en la llaga".

Efectivamente, mi buen amigo NRQ, la medianía que enturbia este país no da más de sí. Suelo decir que, si por la máquina del tiempo, nos trasladáramos a los años sesenta, eliminando los coches de importación, los móviles, ordenadores y electrodomésticos -prácticamente todo, de tecnología extranjera- el mapa demográfico y etnográfico apañol de entonces sería el mismo o mejor. Porque entonces las clases menos pudientes podían viajar, comerse buenas paellas, detener el "seita" al borde de un acantilado para contemplar la puesta de sol en el mar y hoy no.

Las películas de Paco Martínez Soria y Manolo Escobar, los cupones de la ONCE, la Apaña negra, zaragatera y triste, el fútbol como talismán infalible, atención amigo conductor, la copla para la tercera edad, que es la primera que ve Canal Sur y sus despilfarros, los telediarios de la Uno, con sus "tics" franquistas ahora incrementados más que nunca...

Todo, todo, todo, en Apaña, hasta los sátrapas de los Bancos, pasando por los fontaneros, albañiles y mujeres, que siguen siendo las amitas de casa sumisas y visitadoras mayoritarias de los hipers, sigue estancado.

En Apaña no es que hayamos llegado tarde a todo. Es que el tiempo está detenido... antes de la revolución industrial, que nunca se produjo.

Nrq dijo...

Juante, no me tome por retrógrado, pero ni que decir tiene que Landa, Saza, JL Ozores, López Vázquez... hasta el Marqués de las Marismas y, por supuesto, el gran Manolo Morán eran, con mucho, mejores actores que los "academicistas by Cristina Rota" que hacen que cada día que se estrena una película española llore por mis impuestos.

Juante dijo...

Por supuesto que no, D. NRQ. Es más, yo soy también de los que se quedan con lo de antes. Martínez Soria, quizás no, pero Landa, López Vázquez, Saza, Pepe Isbert, Gracita, Morán, Fernando Rey, etc. son lo mejor de nuestras vidas en el imaginario con que nos identificamos los españoles con cierto recorrido.

Lo de hoy, simplemente es descacharrante, por bochornoso y peripatético. Estoy deseando escribir, amigo NRQ, amiga Tasmania, Patricia y demás, sobre la "dictadura del niñato". Y no es que uno vaya de retrógrado, que no, que para según qué cosas, uno puede ser más niñato todavía, si se lo propone (nada de peyorativo).

Pero, hablando de la tele, hoy mismo he visto en Tele Cinco la cosa esa de mujeres y hombres y viceversa. Es una propuesta televisiva que incita descaradamente al puterío "granhermanesco" más cutre y procaz. Pero es que sale uno a la calle, al banco, a la oficina de impuestos, al bar, al hiper... ¡Y lo que se encuentra es el mismo plató de tatuajes hasta en la punta de la nariz, coches negros tuneados, men in blacks desafiantes, niñatos kelyfinders y desfile de vaqueras megadivinas de la muerte, multiplicado por diez mil! Ese es el nivel: el que dispone, propone e impone Tele Cinco.

Juante dijo...

Ya que estamos con medios de comunicación y su infuencia, ahí tenéis cómo se las gastan los de izquierda:

Tienen una web-plataforma de intervención llamada "salvemostelemadrid.es", donde no perdonan ni una, pasan por el tamiz de su envenenado ideario cualquier mínimo resquicio de una locutora o invitado que no sea de su gusto.

Es la diferencia con la derecha: ellos se movilizan hasta para mover un pelo. La derecha permanece impasible, simplemente esperando que llueva.

Tasmania dijo...

Yes, they vote
Actually, that's the problem

El problema general es que la media está por los suelos. Cuanto más cultura global menos cultura real... cuanto más LOGSE menos educación...

La gran media apañola es una clase social en permanente depauperización cultural, económica... los valores cada vez son más light, como la comida y las virtudes son cosa de tontos.

...Y lo que cuesta hacer entender a los alumnos o a los hijos que otra vida existe, como existía el pan blanco durante la guerra civil -aunque muchos no lo hubieran catado jamás-

Nrq dijo...

Tasmania,

me ha traído a la mente un recuerdo que me pesa cada día; no haber hecho más caso a mis padres cuando me decían que el futuro empezaba entonces. Creo que gran parte de el deterioro que sufrimos es por no haber inculcado más el espíritu de lucha y de exigencia. Haber aprendido a exigirnos. Si no todo se hubiera relajado, a lo mejor nuestro nivel medio sería mayor.

Louella Parsons dijo...

Mientras existan personajes que estén dispuestos a degradarse obscenamente ante un público que busca desesperadamente recibir, sin filtro alguno, su dosis cotidiana de zafiedad y sordidez para poder escapar o al menos aliviar sus soledades, frustraciones, complejos e inseguridades, habrá Belenes Esteban.

Una televisión que sitúa en el mismo plano lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo y lo moral e inmoral termina por (de)formar ciudadanos incapaces de buscar cualquier mérito o superación intelectual porque ya han perdido las referencias a las que agarrarse, ya ni siquiera saben que existen, ciudadanos ignorantes acomodados en el pensamiento simple incapaces de entender conceptos tan manipulables como multiculturalismo, ongs, pacifismo, ecologismo, feminismo…ciudadanos acríticos e irracionales sometidos a la estética de un progresismo falso y prepotente, sometidos a la dictadura de lo políticamente correcto, ciudadanos domesticados....….¿ciudadanos irrecuperables? No sé.