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sábado, 28 de mayo de 2011

Wedding

Hoy voy de boda. Me han invitado y hacia mucho tiempo que no era consciente de todo lo que rodea a los preparativos. Hasta la fecha sólo tenía que coger un traje, una camisa y, como dicen por ahí, carril. 

Pero cuando las bodas implican familia y, llámenme machista, dos mujeres en un mismo cuarto de baño arreglándose, uno no entiende cómo Wilder no encontró en la hora previa a la ceremonia un auténtico filón. 

Estás situaciones lo tienen todo y, aún así, siempre son geniales. El hermano pequeño que se levanta media hora antes de que la novia esté en el altar, un grito que resuena en una casa; uno piensa que la mujer que grita ha encontrado el cadáver de un antiguo novio en el jardín, bajo su ventana, pero no, las medias recién compradas se acaban de romper. 12 euros cada par de medias y, por las inevitables prisas, a la basura. "pues ponte otras", ¿verdad? Pues sí... Si no las hubiera comprado hace media hora en un centro comercial y en el que, desde el parking a la tienda, Usaín Bolt nunca hubiera hecho un tiempo tan estratosférico. Me siguen apasionando las dependientas de tiendas de medias que, por mucha prisa que uno lleve, se encargan de desempaquetar el artículo y calzárselo sobre la mano para que uno o una vea el efecto. Si es una, ésta tiene ya cara de "la asesino". Si es uno de "en serio, ¿por qué lo hace?  

Lo mejor,

- ¡esto no cierra bien!
- déjame ver... ¿cómo va a cerrar bien si le falta un botón. ¿sabes si tenemos un botón malva?

Bueno, les dejo, que están opinando sobre los pendientes

7 comentarios:

The Toxic Avenger dijo...

Gráfico y divertido el post de hoy Mr N. 

No he vivido una boda familiar de manera tan cercana como se intuye en su descripción, pero sí la propia. Novia y novio salíamos de la misma guarida. 

Poco faltó para que tuviese que pedir el baño prestado al vecino del 5D. Era imposible romper el monopolio femenino, que si una horquilla, que si el lápiz, que si dónde dejé la barra de labios etc. Además, varias féminas en un cubículo mínimo y un espejo se apañan bien.

Lo bueno es que siempre es un día estupendo y ¡Ojo! Ya sabe lo que dicen por ahí: de una boda sale otra. 

Disfrútelo.

Artanis dijo...

Odio las bodas. Comencemos por ahí. Solo acudo si la bronca familiar, por ausentarme, puede ser brutal. Y aún así. Lo mismo puedo decir de bautizos, comuniones... No. No soy Damien, el niño de "La Profecía"... Acudir a una boda me parece parejo a contemplar cómo alguien está a punto de saltar de un acantilado. Más el folklore, las mezclas familiares. He visto -como todos- algunos momentos surealistas. Incluso en bodas distintas, atípicas, que se hacían por compromiso familiar, cuando los novios se hubieran visto satisfechos por lo civil. O ni eso. Por motivos, me callo esos momentos para mis más íntimos.
Una de las últimas bodas a las que he acudido, me sirvió para romper un falso mito muy latino... el de las cuñadas. El "tironcito", la tensión sexual no resuelta entre cuñados; en españa, el mito de la cuñada es como el del butanero. En una notable ciudad del Sur gallego, en la sobremesa, acompañando a un crío de pocos años en su siesta en un cuarto del céntrico y brioso hotel dónde se celebraba el convite (¡ay, el fantasma de Madeleine McCann!); calor, torso desnudo, leve presencia de licores, y cuñada que entra con su propio rorro, la familia ocupada abajo. Cualquier guionista se sentiría como un furtivo plantando un cepo. Hay desagrados y desavenencias que no se superan. Y no por obstáculos morales. Es una halitosis espiritual. Asincronía. No. Ni así. Falso mito. Tampoco uso butano.
(La biografía de Mr. Toxic sigue siendo apasionante. Ya se lo dije... esperamos más. Debería abrir un club de fans...)

The Toxic Avenger dijo...

"Acudir a una boda me parece parejo a contemplar cómo alguien está a punto de saltar de un acantilado"

Pues que quiere que le diga, el que es gilipollas es gilipollas, soltero o casado. Cuando uno toma esa decisión debería hacerlo libremente y si no es así es que es gilipollas y lo será hasta que se muera, caerá en esa ¿trampa? y en todas cuantas se tropiece.

Lo esencial es que cada uno conozca sus deseos, incluido el de meterse en una ¿jaula? o saltar de flor en flor y luego tener el coraje de elegir. 

Este jardín es muy amplio, hay cabida para todos-as.

Tasmania dijo...

La una de la tarde y discutiendo sobre los pendientes de la novia... !qué desastre N¡

A mi me gustan las bodas, bueno no, las bodas no. Lo que me gusta es que la gente se case si lo desea. Nada mejor que comprometerse libremente y por amor.

Felicidades a la pareja.

Artanis dijo...

Vds. no tienen por qué creerme, pero en el momento de redactar esto, la palabra de verificación es "khali". Una diosa de la venganza. Así que no sé si será muy sabio responder a Mr. Toxie, conocido por ser el "El Vengador Tóxico".

De cualquier manera, le diré que poco puedo discutirle de sus afirmaciones. Ni tengo intención de retractarme ya que creo -firme, pero con ironía, corrosividad y sarcasmo- en lo que he dicho acerca de esta "tender trap", como cantaba el hombre cuyo avatar llevo.

La seducción no es un juego -como se dice frívolamente- es una emoción. Una emoción de seres adultos y capaces. A veces, incluso racionales. Son comprensibles los reparos morales que pueden vd. y otros aducir. Como yo estoy lejos de la perfección y la dignidad, he de admitir que he ido rompiendo normas propias (y puede que a alguna ajena también haya contribuido) y que esas reglas, más fieras y firmes en otros tiempos, prefiera hoy verlas como tabúes. Dificilmente, nadie llega al último día de su matrimonio con la integridad del día uno (si es que fue coherente con ciertos principios hasta ese día) y puede que se vea en la tesitura de pretenderse siempre como adolescente egoista. Comprendo que eso le desagrade. Y no quemaría ni una de mis dos neuronas intentando convencerle de que mi pensamiento merezca alguna consideración por parte de los que lo encuentran denigrante. Pero, al final, en los instantes de soledad, celebramos la emisión de las pasiones encontradas, coincidentes -si son compartidas y comprendidas en la pareja, mejor para todos- si no, podemos sestear, viajar hacia un futuro juntos, pero en el que olvidemos qué nos unió en primera instancia porque, desafortunadamente, lo cotidiano, consume.

Por otra parte, todos hemos oído historias de ancianitos que murieron felices, durante el sueño, tras décadas de fumar dos paquetes, beber un litro de vino al día y no necesitar gafas ni bastón. Hay afortunados que rompen previsiones. Parejas, también.

Le sigo, a pesar del tirón de orejas...

The Toxic Avenger dijo...

Siento que haya percibido mi comentario como un tirón de orejas. En absoluto, Es sólo una opinión.

"Son comprensibles los reparos morales que pueden vd. y otros aducir"

No me rijo por convencionalismos morales ni lo hice nunca. La ética no es blanca ni negra o azul, es tan simple como actuar con coherencia.

Defiendo a ultranza la libre elección en todos los ámbitos de nuestras vidas, sin olvidar los errores que se puedan cometer y asumiendo en su totalidad las consecuencias.

Artanis dijo...

Estimado Toxic, espero que sea vd. de los que relee al día siguiente, a pesar de las horas...

Le agradezco que me diga que no se ha tratado de un tirón de orejas. No porque no le crea a vd. capaz de mantener las directrices que a ello le condujesen, como medida para recriminarme. En verdad, le agradezco que no se tratara de una reprimenda, sino de una aclaración -digámoslo así- ya que, desde que vd. comenzó a regalarnos ese desgranar de páginas de su vida, he tenido claro que estaba ante alguien que había vivido. Algo por lo que siento, no solo simpatía o envidia sana, sino sumo interés. Lo que nuestros abuelos llamarían "un hombre de mundo", que ha acumulado experiencia exterior e interior (lo digo por cómo la transcribe vd. Digiere su pasado y lo recicla en el relato, sacándole provecho...)

Por ello, mi diferente opinión podría parecerle toreo de salón. Concédame el margen de la reflexión, sino tengo -a cambio- el de su experiencia y, créame una vez más, que aguardo sus relatos.