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miércoles, 29 de junio de 2011

tigre

El otro día, viendo un anuncio de programación en La Sexta sobre el último capítulo de esta temporada de El Mentalista, la voz de Patrick Jane (personaje principal interpretado por Simon Baker… señoras, no repriman sus sonrisas), recitaba una de esas tres poesías que soy capaz de entender. Por si no lo he explicado antes, o por si alguien he cogido rezagado, diré que no sé leer poesía y, por tanto, me cuesta mucho entenderla. Hay gente que no ve las matemáticas (discalculia), yo no veo la poesía (¿dispoiesis? Ni idea).


Pero hay tres poemas, uno de Ángel González:
   (Si yo fuera Dios y tuviera el secreto,
    haría un ser exacto a ti.
    Y lo probaría a la manera que los panaderos prueban el pan,
     es decir; con la boca)


, un soneto de Shakespeare
   (Let me not to the marriage of true minds
    Admit impediments. Love is not love
    Which alters when it alteration finds,
    Or bends with the remover to remove:)


Y finalmente el de Blake, que es el que recitaba El Mentalista
   (TIGER, tiger, burning bright 
    In the forests of the night, 
    What immortal hand or eye 
    Could frame thy fearful symmetry? )


Este poema tiene una estrofa en la que, traducida, dice algo así como "¿Qué martillo? ¿Qué cadena? ¿En qué horno se forjó tu cerebro? ¿cuál fue el yunque? ¿qué mortales garras infundieron en ti tanto horror?"
Una estrofa que me ha hecho pensar muchas veces en dónde está el límite entre la inseguridad propia e inaceptable motivo para rendirse y las consecuencias del verdadero dolor de la imposibilidad o la frustración (que no es excusa para seguir intentándolo si lo vale).

6 comentarios:

Louella Parsons dijo...

Difícil encontrar ese límite pero aun conociéndolo, aun sabiendo que hay más de inseguridad que de dolor por la frustación, hay que tener buen armazón para seguir intentándolo y no dejarse paralizar por el miedo a lo que te depare ese destino.


¿Es tu voluntad -Amor que tanto amo-
que la Casa de mi Alma sea lugar atormentado
donde deban morar, cual malvados amantes,
la llama inextinguible y el gusano inmortal?

Si tal es tu voluntad la he de sobrellevar
y venderé ambición en el mercado,
y dejaré que el gris fracaso sea mi pelaje
y que en mi corazón cave el dolor su tumba.

Tal vez sea mejor así -al menos
no hice de mi corazón algo de piedra,
ni privé a mi juventud de su pródigo festín,
ni caminé donde lo Bello es ignorado.


Oscar Wilde.


Oscar Wilde.

Tasmania dijo...

Ahhh...no, no querido N... hay otra que también te gusta. Me ha costado encontrarla pero, aquí la tienes:
http://bitacoradilcanto.blogspot.com/search?q=Mi+primo+alemán

Louella Parsons dijo...

Querida, el enlace no va.

Artanis dijo...

¡Qué duro el tema!
Vencer nuestros miedos. A costa de la propia vida, quizá. "El bravo muere una vez, el cobarde, etc, etc..." Mas son pequeñas decisiones muchas veces. Otras, brutales, inesperadas. O aquellas que jamás nos creímos capaces de tomar o normas que romper, para encararnos a...
...nostros mismos.

Dña. Louella... Oscar Wilde... en mis manos anda estos días una buena edición de Valdemar (buena y Valdemar, redundancia...) del "Teleny"... y me cuesta creer que él metiera mano en esa prosa tan sonrojante (al menos, en lo que llevo recorrido...) Me creo más la teoría de la redacción en grupo. Debieron quedarse él y sus amigos con el sexo en grupo... la Literatura a más de cuatro manos, se complica.

Tasmania dijo...

Oops...
esta sí

Louella Parsons dijo...

Artanis, he oído hablar de esa teoría de la redacción en grupo y si la prosa es sonrojante, como usted dice, seguro que fue así.

Decía Chesterton que se puede fingir ser culto pero no ingenioso.