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jueves, 7 de abril de 2011

sentencia

"Los generales son servidores de la nación. Cuando su servicio es completo, el país es fuerte. Cuando su servicio es deficiente, el país es débil"


Obvio, ¿verdad? pues, aún así hay días en los que es mejor no leer un periódico y mirar 2000 años atrás

15 comentarios:

Tasmania dijo...

En el Arte de la Guerra se dice algo así como:

"Si puedes recordar el peligro cuando estás a salvo y el caos en tiempos de orden, permanece atento al peligro y al caos mientras no tengan todavía forma y evítalos antes de que se presenten, es la mejor estrategia de todas"

Ya ven, el arte de la guerra es también el arte de la política... y de la vida misma

Juante dijo...

Pues como el arte de la política consista en viajar en primera por todo el morro, calzarse audis ochos y reposar el pie izquierdo en peana de madera palo de rosa africana "ad hoc", la llevamos clara. Que Dios nos coja confesados a los poquísimos que no tropezamos nunca con la misma piedra. ¿O sí, o también aquí pasa como con las bibis subidas a la parrilla, porque no hay más cera que la que arde?

churruca dijo...

Mi querido D. Nrq, el requisito básico para ser un servidor público debería ser servir para algo. Sólo así se podría prestar un servicio, mayor o menor, a la nación. Lamentablemente, nuestros partidos políticos se han convertido en enormes agencias de colocación, que canalizan las ansias de un nutrido pelotón de ineptos, trufados de sinvergüenzas, deseosos de poner su torpeza o su deshonestidad, cuando no ambas, al servicio del bien común.

El país, huelga decirlo, es débil.

Buenos días.

Louella Parsons dijo...

El otro día discutía con unos amigos sobre la película El discurso del Rey. Ellos decían que les parecía una frivolidad que un Rey se preocupara por su tartamudez cuando el país estaba a punto de entrar en guerra y que la película nos lo presentara como algo heroico.
Y yo les decía que un Reino como Gran Bretaña, en el que la Monarquía es el símbolo de la unidad, la tradición y la fortaleza no se podía permitir tener un Rey incapaz de articular un discurso cuando se estaba a punto de entrar en guerra.

La contundencia de un discurso, no sólo del contenido sino también de la forma de la declamación es un gesto fundamental si se quiere demostrar la fortaleza de un país, no sólo ante sus ciudadanos sino frente al enemigo.

Nrq dijo...

Ms Parsons; transmita, por favor, a sus amigos el siguiente mensaje: La cabeza de un país debe hacer que su mensaje suene firme y decidido, especialmente en tiempos de guerra.

No es frivolidad, es dar al mensaje la importancia que tiene

Nrq dijo...

como bien dice el Almirante el país es débil, pero es débil porque la ciudadanía no hace nada por exigir a la clase política el nivel que requiere para afrontar el servicio público. De hecho vemos, en España, al político, no como un servidor a la nación, sino a alguien que vive de ella.

Casos como el de la votación de ayer en el Parlamento Europeo debería ser lo que la política española debería mirar a la hora de buscar respuestas de cara al desinterés, apatía y despreocupación por el ejercicio de la elección (unido a que el Parlamento Europeo es una cámara sin más atribución sobre normativa comunitaria que la meramente consultiva, es decir; no decide).

Pero no nos engañemos; la población no exige porque la población no tiene nivel. Como se pregunta por ahí "la gente que va al programa de Jerry Springler (porngan el AR de turno) no vota, ¿verdad?"

Louella Parsons dijo...

Pues eso, Mr NRQ, es exactly lo que les dije pero no se quedaron convencidos. Ellos ya venían con el mantra de denostar una película exitosa y oscarizada.

Nrq dijo...

No vaya por ahí, Ms Parsons; el año de Titanic competía "mejor imposible", "Will Hunting" y "L.A. Confidential" y el barco de las narices se llevó 11 estatuillas

churruca dijo...

El país, D. Nrq, es el que es. Y el nivel del paisanaje también. Sería un milagro que los políticos mejoraran la media. Conste que hay de todo, incluso bueno, pero las medias son así de puñeteras.

Louella Parsons dijo...

Titanic, quelle horreur!!!

Olivia dijo...

Quizás hay que ser ciudadano anglosajón para entender ciertas cosas, Louella, y sobre todo, saberlas.

Y ser ciudadano latino -o mejor dicho, no anglosajón- para considerar populista el que se pida a los eurodiputados que se aprieten, como todos, el cinturón.

Olivia dijo...

Estimada Tasmania. No sabe usted qué manía le tengo a ese libro. ¡Cuántos principios quedaron aparcados en aras de las estrategias!

Y encima, no sirvieron para nada, las estrategias. Y nos quedamos, claro, sin nada.

Tasmania dijo...

Pues estoy en desacuerdo con usted Olivia. El Arte de la guerra puede ser interesante o no pero la estrategia forma parte de la vida.no es lo único, por supuesto, pero definir estrategias, tácticas, pla unificar, ir cubriendo etapas... es parte de la vida misma.

Tasmania dijo...

Esa es la parte cerebral, no la única, pero es divertida.
Tasmania's fear... no me gusta el número anterior al catorce.

Artanis dijo...

Un cartoon supersticioso, lo que faltaba...

Le recuerdo que esto es una zodiac y Dña. Louella ha hablado del Titanic.

Lo sé. Soy un chivato...

En palabras de otro cartoon de la Warner, no se corte, dígamelon... "Eresssss desssspressssiable..."