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lunes, 4 de abril de 2011

SOS


Los estudios sobre el altruismo han hecho un descubrimiento muy interesante: somos más dados a ayudar cuando estamos solos que cuando estamos en presencia de otras personas ¿No les parece extraño?

Yo siempre creí que el temor a parecer indiferente antes los demás nos mueve a ayudar. Pero las investigaciones demuestran lo contrario. Cuando estamos con mucha gente es menos probable que nos percatemos de la necesidad ajena. Por ejemplo, en la ciudad de Nueva York todos viven muy ocupados y rodeados de miles de personas. En medio de esa multitud nadie parece tener tiempo de fijarse en todo lo que ocurre a su alrededor. Es más fácil pasar desapercibido en medio de la multitud.

Cuando estamos rodeados de gente ocurre algo muy curioso: no interpretamos fácilmene la conducta ajena como una solicitud de ayuda. Observamos cómo reaccionan los demás y, si vemos que no se muestran alarmados ni especilamente interesados, seguimos su ejemplo. Cuando estamos con otras personas en una situación en que la necesidad de ayudar no es clara, tendemos a interpretarla como si no requiriera la injerencia de nadie. Esto es particularmente cierto cuando estamos rodeados de extraños.

Un día, hace años, volaba con mis hijas pequeñas. Situaron a dos pasajeros en una fila y a uno en otra. ¿Qué hacía? Podía sentarme sola y dejar a las niñas juntas, una no era más que un bebé. ¿Dejaba sola a la mayor? No tendría más de 6 años y le daba pánico volar. Pedí ayuda, a la tripulación, a los pasajeros... a nadie pareció importarle mi pequeña tragedia.

Mejor no les cuento cómo lo resolví pero lo hice, por supuesto.

7 comentarios:

The Toxic Avenger dijo...

Los comportamientos de la multitud son realmente sorprendentes; cuando uno está solo, percibe su entorno sin las interferencias que provocan las interacciones con el grupo, y tal vez por esto seamos más receptivos con la necesidad ajena.


Afirman Darley y Latané que por el llamado “efecto del observador”, la probabilidad de que un individuo colabore es menor cuántas más personas haya observando una situación.
Analizaron también por qué se ayuda o no y concluyeron:

1.- Hemos de notar la necesidad de apoyo, podemos pasar y no enterarnos.
2.- Cuando la situación es ambigua, tenemos dudas sobre si debemos intervenir o no; nos fijamos en los demás para ver cómo interpretan la escena.
3.- Debemos saber qué tenemos que hacer.
4.- Tomar la decisión de actuar.

Se deduce de sus palabras que en la vivencia que nos relata, tuvo que recurrir finalmente a un cierto grado de violencia para resolverla. Comparto. Pero está claro que, previamente, nadie percibió el cuadro que nos dibuja como algo dramático para usted, ya que de notarlo todos sabrían qué hacer, y por último, nadie tomó la decisión de actuar...”yo quiero ir con mi chica o amigo”….”yo no quiero ceder mi ventanilla”….”uff! niños al lado con la guerra que dan”……siempre el “yo” por delante…

Louella Parsons dijo...

Querida Tasmania, no me cabe duda que usted resolvió la situación.
El otro día hablé en este mismo blog de la Pasividad Colectiva y creo que hoy va por ahí el tema que plantea.
La PC es un fenómeno que ocurre cuando un grupo de personas no actúa ante un acontecimiento determinado y viene a ser el punto nº 2 al que se refiere The Toxic Avenger, es decir, el grupo no actúa porque cada uno observa a cada uno de los otros esperando su reacción para imitarle y así esperan todos y pasa el tiempo y la decisión de actuar se eterniza y puse como ejemplo aquel caso que ocurrió en el Metro de Roma en el que una persona estaba tendida en el andén y nadie se paró a ayudarle.

Los sociólogos hablan de órdenes contradictorias que recibe el cerebro (hay que actuar pero el otro no actúa, yo espero, ahora me miran a mi, qué hago, porqué ellos siguen sin actuar…….) que son las que nos impiden actuar de forma inmediata retardando la toma de decisiones y anulando nuestra voluntad.

La estadística demuestra que a cuanta más gente apeles en una situación de peligro menos posibilidades tienes de ser ayudado. ¿Por qué?
Casi todo nuestro comportamiento es imitación. Y como me dijo un día alguien: el libre albedrío es una quimera y el hombre ilustrado capaz de dirigirse a sí mismo es más una aspiración que una realidad.

Tasmania dijo...

Cierto Ms. Parsons. No añado ni una coma a su comentario.

Es más: amén.

Juante dijo...

Ha petado la petición por interné de la devolución de Hacienda, el primer día de experimento, para que la gente vote psoe, ya que les dan la oportunidad de pillar antes.

Bonito comportamiento colectivo. Más o menos como el de la gente que tose: ¿han observado la cantidad de inanes que tosen en seco y sin motivo aparente, al pagar en las cajas, en las colas de bancos o en las de las confiterías, como mecanismo inconsciente de defensa?

Colectivamente, la gente es más deplorable y antitética que cualquier otra especie animal.

Louella Parsons dijo...

El "porqué" de dentro del paréntesis va separado.

The Toxic Avenger dijo...

Ms Parsons, realmente lo que nos interesa (creo que puedo pluralizar) y  mucho, son sus argumentos; y aunque se agradece la fe de erratas, creo que no es necesaria. Forma usted parte de este blog, pasea desde su origen por él (yo llegué ayer), se la ha leído muchas veces y se conoce su impecable escritura.

Louella Parsons dijo...

The Toxic...muchas gracias por su encantador post.