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miércoles, 20 de octubre de 2010

Del pensamiento y la acción

El hombre de acción, el que contribuye con hecho, aún en la más insignificante proporción, al progreso de la humanidad es un pollo, un gallo, vivo, infinitamente superior a cualquier huevo por gordo y hermoso que sea.

El huevo y el pollo son cosas heterogéneas que no se pueden sumar ni se deben comparar como cantidades homogéneas, y en el parentesco de la evolución el huevo precece, es anterior y, por lo tanto, inferior al pollo. Y el pollo es el escalón, el grado superior, el progreso realizado, la potencia trocada en acto, la vida en toda su espléndida magnificencia, el verbo hecho carne viva.

Entre los hombres de acción y los de pensamiento, hablado, escrito, esculpido, pintado, cantado o expresado de cualquier otro modo hay la misma diferencia que entre las divinas esencias de que son semejanza, eco o reflejo, entre el Dios-acción, el Dios-voluntad, a contar desde el momento de la creación -lo real hegeliano- y el Dios-pensamiento, anterior al momento de la creación -lo racional de Hegel- el logos griego, el conjunto quieto, sin movimiento y sin vida, de todas las ideas posibles, la cantera inagotable de donde todos los hombres de pensamiento, todos los artistas sacan los escritos, los discursos, los cuadros, las armonías, los motivos de su inspiración.

Los hombres de acción, semejanzas o imágenes del Dios creador, de la vibración del primer átomo central de la esfera del universo, Cristos minúsculos, representan la parte divina superior de la humanidad, la parte redentora, la parte viva y activa. Son el movimento, la vida misma, son pequeños creadores, son la fuerza creadora, son la idea que combina una parte del tiempo con una parte del espacio, la combinación de todo el espacio infinito con toda la eternidad del tiempo.

Los escritores, los oradores, los artistas de todo género representan la parte inferior de la humanidad y, dentro de ésta, quizás sean los hombres mejores o más perfectos.

Léase Dios, fuerza, naturaleza, milagro... ahí donde ustedes crean que procede.

martes, 19 de octubre de 2010

Bill

1992: Clinton - Bush
Otra manera de hacer campaña.
Tras el éxito de la operación “Tormenta del Desierto” nadie en todo el país, ni siquiera los consejeros del presidente Bush, podía imaginar que su reelección pudiera estar en peligro. Tanto era así que la aceptación del entonces presidente rondaba el 85%. La perspectiva de una victoria segura hizo que muchos notables demócratas ni siquiera se postularan a las primarias. La batalla demócrata del ’92 se consideraba en esos momentos ganar el Oscar al mejor sparring: un campo de pruebas dónde practicar nuevas argucias y maniobras electorales con todo el colchón del mundo dado que la batalla estaba perdida.
En este escenario se presenta Bill Clinton, Gobernador de Arkansas en dos periodos distintos y que había accedido al primero de ellos a los 33 años. Clinton es un animal político. Una persona determinada a dirigir desde la adolescencia. De esa gente que te dice a los 15 años que será Presidente y le tomas por imbécil, pero porque tú eres un inmaduro y no sabes calibrar la voluntad de la gente. 
El joven Bill (en el ’92 contaba con 46 años) tiene su primera idea genial en segregar una nueva facción dentro del partido demócrata llamada “New Democrats” que buscaba romper con las líneas tradicionales.
Quizá romper sea un verbo demasiado romántico, porque al declararse centrista lo que buscaba era aunar a los demócratas que no comulgaban con alguno de los prejuicios de las tendencias clásicas del partido. En definitiva; había hueco para todos y todos, menos los laboristas, los más escorados a la izquierda, podían encajar en su estructura. Aislando a la izquierda del partido obligaba, a su vez, a que cualquiera de estos que quisieran participar de la tendencia se vieran obligados a girar al centro.
Una maniobra enfocada al medio / largo plazo se ve precipitada por un escándalo sexual que tiene como protagonista al propio Clinton y por otro lado en una mujer de formas rotundas llamada Gennifer Flowers. Flowers salió a la opinión pública a confesar que el Gobernador, y ahora candidato demócrata, Clinton había mantenido relaciones extraMatrimoniales con ella.
Clinton ataja la situación concediendo una entrevista en “60 Minutes” junto a su mujer en la que rechaza frontalmente todas las acusaciones. Cuando se es Presidente y te cazan en una de éstas, estás hundido. Cuando eres un candidato sin nada que perder... te da minutos.
La Convención Demócrata del ’92 tuvo lugar en NYC y Clinton arrasó. Para sorpresa de todos seleccionó en el ticket a Al Gore, que sólo había captado el voto de un delegado en la elección. Clinton desdeñó el equilibrio Norte-Sur y el poder California-Texas y seleccionó a alguien que representara los valores familiares y tradicionales que a él se le habían cuestionado en las campañas de las primarias. De hecho Tipper Gore era una de los adalides de la iniciativa que había llevado a poblar las portadas de los CDs con la etiqueta “Parental Advisory. Explicit Lyrics”.
Clinton tuvo como eje de su campaña el reducir la diferencia entre ricos y pobres que tanto habían separado las administraciones Reagan y Bush. Pero mientras él se empecinaba en lanzar un compromiso social los republicanos buscaban hundirle a nivel familiar y de valores.
Por desgracia no hay nada mejor para un rival que convertirle en víctima.
La campaña no varió mucho a partir de estas argumentaciones y el hacer que Clinton apareciera como una víctima de los demócratas mientras sus valores estaban protegidos por su candidato a VP hizo olvidar completamente la Guerra del Golfo, hasta tal punto que las encuestas llegaron a dar a Clinton un 55% en intención de voto frente a un 33% a Bush.
Clinton y Gore se lanzan en autobús a hacer campaña por todo el país y los republicanos, mientras, buscan nuevos frentes por dónde atacar a Clinton; “no tiene experiencia militar, aunque tiene demasiada experiencia en la cama (normalmente ajena)”, se había escapado de ir a Vietnam y había fumado marihuana aunque, en palabras del propio Clinton, “no había inhalado el humo”. Los republicanos buscaban el contraste con su candidato, ya que Bush había sido militar y había tenido puestos de responsabilidad en administraciones anteriores.
¿El resultado? Una victoria ajustada para Clinton, pero ganando en todos los estados del oeste, del noreste y los industriales. La moral de Bill no era ajena a los Estados Unidos de América.

lunes, 18 de octubre de 2010

Dead Aid

Cuando estos días, tras el rescate chileno, he oído y leído que algunas personas, contra toda forma de corrección política, se han preguntado qué habría sido de Chile, en términos económicos, si hubiera seguido su gobierno en manos de Allende, me he acordado de un libro que leí este verano titulado Dead Aid.

Dead Aid (¿ayuda muerta, improductiva..?) es un polémico libro cuya autora, Dambisa Moyo, una economista de Zambia educada en Oxford y Harvard, denuncia cómo la ayuda a Africa de los últimos 40 años no sólo ha sido completamente inútil e improductiva sino que ha sido la causa del retraso en el desarrollo del continente y ha generado en la mayoría de los países africanos una dependencia de Occidente difícil de romper.

Para Moyo, existen tres tipos de ayuda: 1º: la de primera necesidad o emergencia debido a catástrofes naturales. 2º: la caritativa que proviene de particulares y 3º: la transferida entre gobiernos de diferentes países. La primera es necesaria e incuestionable, la segunda tiene demasiados intermediarios y trámites burocráticos que hacen que la mitad se quede en el camino y la tercera, tal y como está planteada, no es efectiva.

Se empezó a dar dinero a Africa tras la 2ª Guerra Mundial, igual que a Europa (plan Marshall) creyendo que África respondería como los europeos, cuando los problemas eran completamente diferentes (Europa necesitaba reconstruirse tras la guerra mientras que en África no había gente preparada, ni acceso a los mercados, ni impuestos, ni infraestructuras….) y al final, Europa pudo devolver su deuda y África no.

Después llegó la guerra fría y tanto Occidente como la URSS donaron cantidades enormes de dinero a África para tener países aliados sin importarles si eran dictaduras, regímenes corruptos o países en guerra civil. Y mientras tanto, la deuda y sus intereses iban aumentando y ningún progreso o desarrollo en aquellas economías se lograba.

Dambisa Moyo sostiene que la ayuda continuada y sin control produce inflación, disminución en las exportaciones, fluctuación de la moneda local, caída del ahorro privado y de la inversión..…incluso aumento del tamaño de los gobiernos.

Algunos países, además, tienen sistemas financieros tan débiles que no son capaces de absorber las ayudas, otras veces no tienen mano de obra cualificada para emplearlos en inversiones previstas. El dinero se queda retenido (en el mejor de los casos) y mientras tanto se deben pagar los intereses de la deuda.

Existe la excusa de que el colonialismo, al trazar fronteras artificiales formando países imposibles obligando a convivir a diferentes tribus bajo el mismo gobierno, ha sido un generador de guerras civiles (genocidio de Ruanda, por ej.) que han impedido prosperar a África pero también es cierto que países como Bostwana, Ghana o Zambia, también multitribales, funcionan perfectamente, con instituciones transparentes, eficaces y creíbles y con inversiones productivas de la ayuda exterior consiguiendo no depender de la deuda exterior y, por tanto, empezar a crecer de forma extraordinaria.

En los 80´s los países donantes decidieron poner ciertas condiciones a los países receptores a la hora de concederles ayudas como por ejemplo que el dinero sería gastado en bienes y servicios procedentes de los países donantes, que estos países (los donantes) se reservarían el derecho de seleccionar el sector donde hubiera que invertir y que la ayuda terminaría cuando se establecieran políticas económicas estables.

Sin embargo, estas condiciones nunca se han cumplido y mientras la corrupción se convertía en endémica, incomprensiblemente, las ayudas siguieron fluyendo.

¿Por qué se sigue donando dinero si se sabe que la ayuda no funciona?

Hay varias razones que van desde las más increíbles como que de este mundo ”business-aid” viven medio millón de personas asalariadas (Banco Mundial, agencias de la ONU, FMI, ONGs.....), hasta las más grotescas como que los países occidentales no se ponen de acuerdo sobre qué países africanos son corruptos y cuáles no lo son. Hay otras razones más asumibles o entendibles como el pensar que si se deja de donar dinero a estos países, estos nunca devolverán lo prestado.

Entre las condiciones que se establecieron para donar dinero a los países africanos, no era requisito que los Estados fueran democráticos porque como dice Dambisa Moyo, democracia y desarrollo económico no son sinónimos. Y se hace dos preguntas:

¿Han mejorado los sistemas democráticos de los países africanos gracias a la ayuda económica? La respuesta es SI.

¿Ha servido esta mejora democrática para impulsar el desarrollo económico? Aquí la respuesta no está clara. En algunos casos, sí y en otros, no. Pero lo que sí parece claro es que un requisito para que una democracia funcione tiene que existir desarrollo económico.

Para esta economista zambiana, en algunas ocasiones, una ”dictablanda” es necesaria si se quiere sacar adelante a un país sin instituciones, con analfabetismo, con corrupción….y menciona países como Chile, China, Indonesia, Taiwan como ejemplos de dictaduras (más que dictablandas) combinadas con desarrollo económico.

Y por si hubiera dudas, asegura que: ”No one is denying that democracy is a crucial value. It´s just a matter of timing”.

(Hay otras formas más efectivas de ayudar al desarrollo económico de África. No se asusten. Hoy no toca contarlo.)

domingo, 17 de octubre de 2010

Ideas, carne y amor

He oído decir que el amor es el motor del universo.

Tal y como lo entiendo todas las cosas que vemos eran Ideas que se han trasformado en cosas por efecto del amor, del mismo modo que una semilla se transforma en árbol por efecto del calor. ¿Y qué es una idea? preguntaréis.

Pues creo que una idea es una persona sin carne, ni hueso, ni materia de ninguna clase, que está en todas partes sin ocupar sitio ninguno y sin estorbar a nadie porque es independiente del espacio y que ha existido, existe y existirá siempre porque es independiente del tiempo. Una idea cualquiera es una persona inextensa y eterna que existe por sí misma sin necesidad de padre alguno que la engendre, pero que puede tener hijos a virtud del amor, o sea de una idea máxima o superior capaz de fecundar a otras ideas y hacerlas parir las cosas que tienen dentro, en potencia, transformando las ideas en cosas de la naturaleza.

Tres y dos son cinco ¿cierto?

Pues eso es una idea que ha existido, existe y existirá siempre en cualquier punto del espacio y en todos a la vez, que no necesita para existir haber sido engendrada, que existe como persona en el mundo invisible de lo que Hegel llamaba "lo racional" aunque no haya cerebro que piense esta idea, cosa de la que dudaba otro de los grandes, Kant, porque las ideas que son independientes del tiempo y del espacio lo son también del cerebro capaz de pensarlas, porque el cerebro, al fin y al cabo, no es más que una de las infinitas combinaciones del tiempo y del espacio que llamamos cosas o partes de la Naturaleza.

Por ejemplo, si un ave para respirar y vivir sólo necesita aire y su vida es independiente del agua y del vino, claro es que también será independiente de todas las combinaciones que del agua y del vino puedan hacerse.

Todas la ideas se realizan, toman carne. Cuantas novelas imaginen los novelistas son ideas que, seguro, se han realizado o se realizarán en el curso infinito del tiempo, en todo nuestro planeta o en otro. Todo lo racional es real, dijo Hegel, y todo lo real es racional, es decir, procede, viene de la semilla anterior a una idea.

Y ustedes dirán que definitivamente se me ha ido la olla. Y es posible, muy posible...
Merezco cero comentarios. Cierto.

sábado, 16 de octubre de 2010

liberal

No sé quién decía (bueno, en realidad sí lo sé) que quería encontrar en algún momento dado un representante político al que votar y que éste no le hiciera sentirse avergonzado de creer en lo que cree. Pues bien; como he comentado en más de una ocasión yo no voto.

Creo que si tuviera que definirme como algo, me definiría como liberal, pero no como "liberal" concebido por los dos partidos mayoritarios en España que usan el término para atraer votos de no adeptos, o no de no enfervorizados adeptos.
Mis creencias a nivel de lo que la convivencia ciudadana debe tener como base y la necesidad de legislación que eso supone arrancan directamente en la educación. Se necesita de forma prioritaria una mejora del nivel educativo. Más exigencia a los alumnos. Más exigencia a los profesores. Más autoridad a los profesores. Más dirigir la educación a una prueba de responsabilidad y sacrificio que a vaciar las aulas en junio para poder volver a llenarlas en enero. Por lo tanto más colegios, más profesores y con más medios. Buscar un nivel educativo transversal en el país. Esto no obliga a que no se puedan transferir las competencias en educación  a las Comunidades Autónomas, pero sí establecer ciertos exámenes o pruebas que hagan a estas administraciones lograr que sus alumnos queden en la parte relevante de la tabla de clasificación. Un alumno no puede ir a Princetone o a Brown con el conocimiento justo de historia de Extremadura, porque entonces tendremos a un ciudadano que no puede salir de Badajoz.

Si el nivel educativo no es potente, ¿cómo me puedo plantear como una cuestión política temas como el aborto o la pena de muerte? El aborto pasa por ser un método anticonceptivo para mucha gente y la pena de muerte un veredicto necesario. Si nos ponemos a nivel político cada uno es defendido por uno de los lados de ese imaginado eje que es la concordia. Si nos ponemos en la base de la sociedad en la que vivimos son atajos que, una vez autorizados, no plantean ningún tipo de conflicto moral, porque se deja en manos de una estructura superior la legitimidad de la solución. En ambos casos se está poniendo fin a una vida y en ninguno de los casos plantea un conflicto moral, salvo en el caso paradójico de que quieras argumentar a tu contrario.

No creo que se deba ser flexible en las condenas al crimen, sean del tipo que sean. Tampoco creo en los impuestos altos. No creo que subir los impuestos generen mayor bienestar y no creo que los impuestos deban alimentar a la gente que no quiere trabajar. Por supuesto que con cuatro millones de parados hay gente que debe ser ayudada, pero debe ser ayudada a encontrar trabajo y las estadísticas dicen que sólo un 4% de los parados encuentran trabajo a través de las oficinas de empleo. SI Danone bajara a un 4% su penetración en el mercado, Danone no existiría. Pero hablo de la gente del PER o de la gente que apaña trabajos para rendir lo mínimo y dar lo suficiente como para que la cotización le permita pasar al paro.
Creo que no se deberían financiar con dinero público a los sindicatos, sino en base a las aportaciones de sus afiliados y con búsqueda de recursos propios. No puede ser que estemos pagando con nuestro impuestos a los famosos liberados: No parados-inactivos que hacen creer que defienden a la clase obrera cuando lo único que hacen es completar trípticos con grandes letras rojas. El sindicalismo debería ser un empleo por sí mismo y debería mirar hacia la realidad económica del país, no intentar dar la imagen de la figura una carta de la baraja francesa dónde arriba ves al héroe y abajo al mártir.

Y es que en España tenemos la estúpida "feature" de creer en el modelo de presencia estatal y político francés (en el que el 51% de la población depende de alguna manera del presupuesto), pero intentando imitar el modelo económico americano y, créanme, la mezcla con nuestro nivel educativo y de exigencia no cuaja. Es más, creo que no funciona en ningún país.
Por eso quiero votar a alguien que tenga las narices de decir; "no. no quiero ponerme en una esquina y decir; por favor no me hagas daño".

viernes, 15 de octubre de 2010

Retrato al óleo

El otro día N me dejó bastante barrenada. Recordarán ustedes su preguntita del quince ¿se puede ver el alma del otro? El caso es que, aunque tengo la cabeza bastante llena de trabajo he de reconocer que hay cosas que quedan ahí aunque no te des cuenta y cuando menos lo esperas... zas, saltan como un gato a tu cabeza.

Y pensé en la pintura, en los retratos y en el alma humana.

De la filosofía de la pintura les diré lo poquísimo que me alcanza, más allá de lo sublime que me hace sentir en ocasiones. Simplificando, simplificando, verán, creo que en un retrato hay una sola cosa que debe decidir si el retrato es bueno o malo: los ojos, mejor dicho, la mirada.

Todo lo demás lo pueden hacer bastante bien todos los pintores, pero el quid divino de la inspiración artística brilla con los resplandores del arte cuando el pintor sabe penetrar en lo más recóndito del alma del sujeto retratado por el examen y disección, si así puede decirse, de la mirada.

Si no se conoce a fondo o se adivina el alma del sujeto, si no se provoca la excitación de sus pasiones dominantes no se logra que aparezca el alma en los ojos del retratado. Si no tiene el pintor el don de ver y de sentir las vibraciones misteriosas del alma que aparecen en la mirada, si en el preciso momento en que un relámpago de pasión alumbra los ojos del retratado, si no se siente inspirado el pintor y tiene la habilidad de fijar en el lienzo las luces de tal relámpago, el retrato será mediano o malo, uno de tantos.

Entiendo que un buen retrato necesita una especie de cópula espiritual honesta o deshonesta para que la obra de arte tenga vida.

Por eso creo que hay muy pocos retratos aceptables. Lo probable es que sean una especie de fotografía en color, un cromo o cosa tal en que los encajes, los pliegues del vestido, las carnes, el peinado, recuerden con exactitud a la persona retratada, pero para examinar bien el retrato hay que prescindir de todos estos detalles, colocarse en la dirección misma, única, que señalen los ojos del modelo, mirar entonces exclusivamente a los ojos y entonces, si descubren ustedes en ellos algo indefinible, la sensación de estar vivo el sujeto, de estar hablando con los ojos del poema de sus pasiones y de sus luchas en la vida, entonces guarden el cuadro o su recuerdo como la joya de más precio y den ustedes al artista el homenaje de su admiración, porque no hay medida para el mérito de una creación.

Les dice esto una iletrada en arte, que aprendió en sus años de instituto la belleza de las cosas y que después la universidad la apartó de un mundo al que sólo había asomado la nariz.

jueves, 14 de octubre de 2010

Yeager

Bien, pues hoy es la segunda conmemoración del mes de octubre a la que quería hacer referencia. Si recuerdan la primera fue la muerte de Glenn Gould.


Tal día como ayer en 1947 le hicieron a Slick Goodlin, en el bar de Pancho de lo que hoy es la base aérea de Edwars y entonces llamada Muroc, una propuesta que rechazó porque no le pagaban suficiente. Slick Pedía 150.000 $ por hacer algo en lo que otros habían muerto. Subirse a un prototipo denominado X-1 y llegar a Mach 1. El ejército americano estaba descubriendo entonces la gestión del I+D y meter, así, en caliente, 150.000 dólares más de presupuesto, no les acababa de encajar. Slick era el héroe; el que más pájaros había probado y el que más destreza había demostrado en el aire. Era un piloto de pruebas, pero es que era un piloto de pruebas civil y el dinero manda. Como les acabo de decir, estaban en pañales y no tenían aún efectivos sufiecientes para dejar estas cosas en el ámbito exclusivamente militar, como un proyecto de esta clase podría, en principio, demandar. Los organizadores del evento, entonces, cayeron en la cuenta de un piloto militar, nacido en Virginia, con mucho acento de Virginia y con una única cosa en la cabeza; volar. Y cuánto más al límite mejor; Chuck Yeager.


Yeager tenía 18 años en 1941 cuando decide ir al ejército y les dice que quiere ser piloto de cazas. Debido a su edad y a su historial académico, sin título universitario, el ejército le rechaza como piloto, pero le admite como mecánico. De hecho la ausencia de título universitario, los acontecimientos se precipitaron y no se matriculó nunca, fue lo que hizo que la Agencia Espacial Americana le descartara como astronauta para acceder a las pruebas de "los siete originales", cuando era el piloto de pruebas con mejor historial y curriculum de todo el ejército; si alguien iba rápido, Yeager iba más rápido.
Como iba diciendo, a los 18 años Yeager comienza a trabajar de mecánico en la base aérea de George, California y, a los dos meses, Estados Unidos entra en guerra, los procedimientos cambian y Chuck está el primero de la fila de la oficina de pilotos.Le mandan a Inglaterra, dónde le dan un Mustang (un avión, tan bonito y elegante...). De la guerra reseñar que fue dos veces "Ace in a Day" (5 aviones enemigos derribados en una sóla misión) y que fue abatido en una ocasión en Francia y que la resistencia le ayudó a salir de territorio ocupado por los Pirineos y pudiendo volver a Inglaterra por España.


Pues bien, se lo propusieron a Yeager ese 13 de octubre y, por su paga de militar, al día siguiente, 14, se sube al X-1 con una costilla rota por una caída de caballo. Mantiene la lesión en secreto al mando por no perder su oportunidad, pero le pide algo a su amigo Ridley para poder cerrar la escotilla desde dentro. Éste le proporciona un palo de escoba y con ello puede sellar la nave. El X-1 iba sujeto en la barriga de un B-29 del que sería liberado y tras un breve planeo se irían encendiendo de forma progresiva tres fases de motores. Con la última se oyó un estallido en el cielo de Edwards, pero todos sabían que no era el de un impacto contra el suelo, sino el haber roto la barrera del sonido.


Yeager abrió el camino del cielo y, por un motivo de imagen y comunicación, no pudo abrir el camino del espacio. Cuando leí en la prensa acerca de las muertes de otros dos pilotos de pruebas de esa época, Scott Crossfield (civil) y Pete Conrad (militar y posteriormente astronauta de las misiones Gemini y Apollo) me recorrió la misma desazón las dos veces. Especialmente porque el primero murió a los 84 años en el accidente de una avioneta que él pilotaba y el segundo a los 69 en un accidente de moto. Dejen que el romanticismo y la épica hagan el resto y si quieren saber más sobre estos hombres no especialmente altos, que llebavan relojes de varias esferas desproporcionadamente grandes para sus muñecas y que sólo halaban por radio lo estrictamente necesario, no dejen de leer "The Right Stuff" de Tom Wolfe (lean a Tom Wolfe en general. Siempre es bueno leer algo que aporte mucho) o vean la película del mismo título con guión (bueno, hubo batallas) del gran Goldman.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Casiopea y Manuelita, dos borregas en apuros

Un día un buen amigo me dijo que, a veces, torbellino y fuguillas como soy, asustaba tanto a la gente como lo haría una inspectora de hacienda. Desde luego no me lo tomé como un cumplido pero he de reconocer que, en alguna ocasión, cuando me he percatado del recelo de alguien, le he dicho: "eh, tranquilo, que no soy de hacienda"

Y aunque no tengo nada contra los inspectores de hacienda ni contra su trabajo, sólo faltaba, sí que existen cuerpos de funcionarios que parecen tener patente de corso para navegar por todos los mares, ríos y arroyos de la sociedad, como poseedores de un talismán que los hace invisibles a la Ley, inmunes para cuantos desafueros y atropellos quieran cometer para garbear algunos euros que añadir a su bolsa y, además, dar cumplido deseo a sus jefazos.

Y este es un mal creciente.

¡Ay! Por eso nos quejamos algunos borregos cuando los más del rebaño se aguantan y callan. Y es que no está de más que los pastores se enteren de que hay que mirar por la salud del ganado, de que es preciso ir de la mano y refrenar a sus "cuerpos de confidentes" en el esquileo, a fin de que la piel de los borregos contribuyentes dé más lana en vez de las pústulas malignas del chantaje y de la difamación que no dan más que disgustos.

Que el fondo de reptiles pague espléndidamente los servicios verdaderos o supuestos de esta clase de servidores pase... pero protegerlos con empleos que deben de ser honorables, regalarles medallitas que les engordan la bolsa, ampararlos cuando cometen delitos comunes y dejar a las víctimas que se arreglen como puedan... ay no, eso no está bien.

Esta borrega pide, respetuosamente, cariñosamente a sus pastores una miradita de compasión, nada más, lo suficiente, unos golpes de serreta a los señoritos funcionarios que se les desbocan, para que nos dejen producir con sosiego lana abundante y de buena calidad.

martes, 12 de octubre de 2010

vínculos

Me he despertado esta mañana y, como es Otoño, empiezo a sentir cierta nostalgia de escuchar a un grupo de Manchester llamado James. James es coetáneo de los Smiths, Morrisey, Happy Mondays, Inspiral Carpets, Stone Roses, New Order… ya saben. Porque empecé a escucharlos después de un desengaño muy grande en octubre y me hicieron mucha compañía, los asocio a algo reconfortante en Otoño y en Invierno. Son algo románticos, vale, pero sobre todo muy vitales, no tienen más que escuchar Laid:


… que comienza así:
This bed is on fire
With passionate love
The neighbours complain about the noises above
But she only comes when she's on top

El caso es que hay una canción que se llama Sometimes que dice; "Sometimes, when I look deep in your eyes I swear I can see your soul"

Yo no sé si es que realmente me he perdido lo mejor de la vida o que Tim Booth, el cantante, es un genio que es capaz de sintetizar emociones que a mí me hayan podido pasar por delante y ni siquiera he podido reconocer, no ya verbalizar.
En sus canciones hablan también de sentimientos traicionados, de "me importa un bledo, porque si me haces daño soy un hombre de recursos y sé cómo vivir sin que me afecte". Lógicamente a estos sentimientos soy más cercano y mucho más proclive a tenerlos
Como comenta James en otra canción mi aceptación es cercana muchas veces a la frustración y, cada vez más, me desconecto de personas o conversaciones a la tercera palabra. Personas que intentan construir un guión alrededor de una situación que no ha existido o no existe sólo para establecer un vínculo. Si es por vínculo, admiro las historias de los alpinistas que se enfrentan a la montaña durante semanas y en pareja ascienden y que al llegar a la cima se abrazan, porque esas semanas y ese logro genera un vínculo que nunca conseguiremos aquí abajo yendo a la compra. O que cuando uno de los dos queda herido el otro baja a buscar ayuda y si el primero no sobrevive el segundo arrastra un dolor profundo toda su vida y, por un tiempo, odia todo lo que antes amaba.

Pero ¿ustedes han conocido alguna persona con la que pudieran sentirse como si mirando a sus ojos pudieran saber cómo es por dentro? No hablo sólo de relaciones sentimentales. La sensación de, como Lawrence Olivier decía en las Sandalias del Pescador al hablar de liberal al Obispo Lakota (A. Quinn) "Porque sé que que habrá alguien ahí fuera que me conoce tan bien como le conozco yo a él".

Estas preguntas no incluyen, por supuesto ni a Tasmania ni a mi a quiénes ustedes nos desnudan cada dos días en nuestros escritos

lunes, 11 de octubre de 2010

Honor A y Honor B

En estos tiempos convulsos acerca del honor andan las ideas mucho más revueltas y confusas que con respecto a la política.

En ésta se ve con claridad -y a poco que se reflexione- la clasificación de cualquier sujeto (¿o sujeta?) en las dos casillas de avanzados y retrógrados de las que les hablaba el otro día, y se explica el que ocupe ambas casillas en diversos aspectos de su vida.

Tocante al honor padecemos una preocupación o superstición arraigadísima, algo atenuada por la adoración del dios éxito, del poder, de la fuerza.

Al honorable, al bueno en una ocasión, se le considera tal en toda ocasión y siempre.

Al criminal, al incorrecto, al malo, se le supone siempre lo mismo en todo.

Ni creemos en la posibilidad de la enmienda ni aceptamos la verdad de que los hombres son honorables y buenos en unos aspectos de la vida y malos e incorrectos en otros. Por ejemplo, ayer mismo Pedro J. justificaba a ZP como un hombre bueno, que se equivoca, pero siempre bien intencionado (?)

Yo calificaría de santo, santo humano, santo civil, independiente de toda idea religiosa al hombre bueno, al hombre de honor que fuese modelo de corrección en todos los actos de su vida; y llamaría demonio al hombre malo, que fuese criminal o incorrecto en todas sus acciones.

Dudo que haya ni santos ni demonios entre los hombres, pero no por eso debemos torturarnos... digo yo. Al clasificarnos en las casillas de buenos y malos todo lo más a que podemos aspirar es a que el sujeto examinado figure más veces como bueno que como malo y a que los aspectos buenos sean de más importancia y trascendencia que los malos.

No voy a citarles lugares comunes, miles hay pero sí mencionaré que frente al dinero, el gran corruptor de las conciencias, especie de ácido fluorhídrico de los cristales del honor, los hombres completamente honorables abundan en los asuntos gordos de la vida, pero en los lances menudos del trato social aquéllos en que sustraídos a la mirada de las gentes nos hallamos en la soledad de la conciencia, el honor es ya más escaso.

Abundan personajes de honor exageradamente puntillosos en casi todos los actos de su vida que, habiendo jurado (o prometido, ojo) por su Dios (si lo tiene) y por su honor(?) guardar y hacer guardar la Constitución, roban votos y falsean las leyes con la misma desvergüenza que los golfos garbean lo que pueden para comer, como si el honor electoral y el honor político no fuesen aspectos varios del honor personal, único e indivisible.

Seamos pues, muy severos con nosotros mismo y muy tolerantes con los demás.

domingo, 10 de octubre de 2010

procrastinación

¿Sabían ustedes que la costumbre tan arraigada en nuestra cultura de dejar las cosas para mañana tiene un nombre y que no sólo condiciona comportamientos y actos, sino que además incide en la economía?
Se trata de la procrastinación. Descubrí el término en un programa de Punset y no vean el alivio que supuso saber que "eso" tenía un nombre. En Redes lo definían como esa actitud mediante la cual te podías pasar ocho horas colocando la mesa, ubicando los bolígrafos, cuadrando los folios, alineando los libros en la estantería, mejorando el café con algún tipo de añadido o buscando la combinación perfecta de la lecha y mientras el ordenador encendido te ve pasar de un lado a otro sin entender bien qué hace ahí consumiendo energía, todo porque no te quieres sentar. Lo bueno de saber que esto tiene un nombre es que ahora, cuando me pasa, sé lo que me está pasando y puedo evaluar cuáles son los motivos, al menos me fuerzo a pensar en ellos.

Por no ser procrastinadores comenzamos esta zodiaco Tasmania y yo, pero por mi parte no puedo decir que tenga vencido este "desorden - costumbre" pasa por delante de mi mente y viene a quedarse. Se queda. Les voy a contar cómo, la muy listilla, se acomoda. Compárenlo con lo que ustedes tienen en casa y me dicen. Mi procrastinación suele venir si se da un hecho reflejado en dos elementos. El hecho es el miedo y los elementos son lo desconocido y la incapacidad. Puedo procrastinar desde escribir un texto, ponerme delante de una excel y agrupar datos o hasta con una cita a cenar. Cuando tengo la tarea ahí y oigo que me está llamando, me asalta el temor de sentirme incapaz, de no saber completarlo tan bien como querría, de salir decepcionado con mi propia capacidad y, entonces, siento por el otro lado el refugio cálido de la indolencia. No es tan cálido y, desde luego, no te deja tranquilo, porque sigues escuchando la tarea llamar desde el fondo del pasillo, pero el miedo a la incapacidad te sigue manteniendo en la otra habitación. En ocasiones, mis miedos, que son muy listos, me derivan hacia un libro o una película porque "lo que te faltan son ideas claras. Pulir eso que tienes en la cabeza". Pero tampoco disfrutas de lo que pasas a hacer. Lo más increíble de todo es que me he llegado a leer libros enteros que, cuando tuve que abrirlos por obligación, apenas pasé de los agradecimientos. Conclusión, hay una resistencia (un miedo en este caso) mayor.
El miedo a lo desconocido tiene un planteamiento distinto y opone resistencia en el momento de abordar la tarea de comenzarla. UNa vez arrancada tienes que negociar el resto con el miedo anteriormente explicado.

Permanentemente procuro estar alerta a estos signos, sobre todo desde que conozco que tiene un nombre, y me pongo pequeños escalones y traviesas que me ayuden a salvar el hueco. Entre ellos está anotarme los pensamientos sueltos sobre un tema que me vienen a la cabeza, porque eso facilita el tener un sitio por dónde empezar. Otro truco es empezar. Encender y escribir. Hacer por sentir curiosidad. Ambos funcionan. Sigue habiendo resistencia, qué duda cabe, pero al menos sé identificarla.

sábado, 9 de octubre de 2010

El camino habrás de caminar

Aunque el escaso éxito obtenido hasta hoy en mi propósito debiera inspirarme negras ideas de duda y desfallecimiento, ya no me es lícito el desaliento sin ser una ingrata para quienes me han honrado con su confianza.

Continuo, pues, no sin cansancio, mi labor. Me dirijo hoy a vosotros, los capitalistas de la inteligencia, los que atesoráis los secretos de las artes y las ciencias; a vosotros los dominados por la noble avaricia del saber; a vosotros me dirijo para rogaros que prestéis atención al ruidoso batallar del mundo y que no miréis con indiferencia ningún intento de reforma porque un hecho aislado significa y vale bien poco en verdad; pero el conjunto de otros muchos análogos, parecidos o semejantes, es la matriz de todos los peligros, de todas las catástrofes, de todas las grandezas y de todos los crímenes de que viene preñado el porvenir.

Y aún le doy vueltas y vueltas a por qué la timidez y la poca gracia que algunos hombres de indudable talento tienen para hacer el amor o hablar en público... Cuanto más pienso en esta verdad más clara la veo. Hago estadísticas de los casos que conozco y... vaya... no tengo duda y, sin embargo, me gustaría tenerla...

viernes, 8 de octubre de 2010

héroes

Yo siempre he dicho que quiero llegara a los 40 como llegó Sting. A veces, después de nadar tres o cuatro veces a la semana, de correr 10 km otras tantas y algo de bicicleta y ver que avanzo poco, me conformo con llegar a los 40 como Sting a los 60. Pero todo esto no es más que una gran mentira porque lo que realmente deseo es ser como nuestro apreciado David de Miguel Ángel; 500 años, todo el pelo en la cabeza, una forma física envidiable y un abdominal duro como una piedra. Cuando hace unos días hablábamos de él me acordé de uno de esos momentos de mi infancia en el que todo padre quiere estar presente; la primera visita al Museo del Prado.
Les cuento; fui con mis padres y mi hermano y de esa visita me acuerdo de dos momentos. El primero los dos cuadros que hay, uno de ellos de Goya, en el que Saturno aparece devorando a uno de sus hijos. Ver dos cuadros del mismo tema me hizo pensar en "¿cómo no he oído hablar de esto antes si parece tan popular?"… bueno, seguro que la frase no estaba tan bien construída, a fin de cuentas debía tener  siete años, pero ya cogen la idea. El segundo fue en frente de las Tres Gracias de Rubens, momento en el cual mi padre dijo; "Las modas cambian y en esa época gustaban las mujeres con este tipo". Mi padre, un adelantado, dijo "mujeres con este tipo" y no "este tipo de mujeres" siendo cauteloso con futuras acciones legales por machismo e incorrección política.
Pues al hilo de todo esto (misterios de la mente), me acordé del cuadro de David (el pintor francés en esta ocasión y no el monarca de Israel) de Leónidas en la Termópilas que está en el Louvre, en una esquina, al principio de una sala en la que también se encuentran El Rapto de las Sabinas o La Balsa de la Medusa. En el cuadro del Louvre Leónidas representa un momento político importante en la historia de Francia y es la primera abdicación de Napoleón. Es la figuración de la situación del ya-no Emperador a través de un rey de físico muy fuerte, al igual que el del resto de sus hombres, a punto de entrar en la batalla a sabiendas de que acabarían muriendo todos. El Rey Leónidas, símbolo de la resistencia y la lealtad desde la antigüedad, completamente armado, medita acerca del destino que les espera y la muerte cierta a la que van, mientras sus hombres enfervorecidos inscriben en la roca "Viajero, ve a Esparta y di que, obedientes a su ley, perecimos".
Propaganda.
Un enfervorecido militante de la figura de Napoléon, Jacques-Louis David, compara a un emperador que quiso someter a toda su zona de influencia con, precisamente, un héroe que defiende una ciudad y su independencia del acoso y codicia de un emperador que tenía dominada toda su zona de influencia. La leyenda, el vacío de conocimiento histórico, la necesidad de crear y mantener héroes y, sobre todo, el interés político, llevan desde hace mucho tiempo siendo las fuentes y los motivos de que ecumbremos como semiDioses a seres humanos que acaban creyendo el papel en el que se les quiere retratar y, en la mayoría de las ocasiones, fracasan. Ni siquiera el esclavo que acompañaba en el carro al militar victorioso romano era suficientemente disuasor; "recuerda que eres mortal".


Hoy en día son las elecciones las que recuerdan que uno es mortal. Lo malo es cuando, por muy mal que lo hagas, te siguen eligiendo. Indefectiblemente en ese momento crees que lo que haces mal, es bueno.

jueves, 7 de octubre de 2010

Taz pide consejo a M

Vengo a despedirme M y a pedirte un favor.
¿Y a dónde vas queridaTaz?
Emigro, USA me fascina, voy a luchar y a perecer o a volver triunfante y millonaria. Por eso vengo a pedir consejo a tu experiencia, a enterarme de los secretos profesionales, de los resortes que mueves para triunfar.
Pierdes el tiempo mi adorada Taz, yo no soy mujer de negocios, aunque la gente crea lo contrario, la prueba es que soy pobre. El único que me ha calado es P, al calificarme de poetisa de los negocios.
Debe ser exacto ese juicio porque eso de unir la poesía con el negocio es una de tus cosas raras que me impresionaban cuando sólo eramos unas crías.
No sé a qué te refieres.
¿Te acuerdas de cuando hacíamos novillos y nos íbamos al Retiro?
Sí, desde luego, a tumbarnos al sol junto al Observatorio astronómico o a tirar piedras a la fuente del Palacio de Cristal pero espera Taz, ni mis secretos de jovencita ni mis secretos de madurez te sirven de nada, aparte de que es cosa fea penetrar en las intimidades del prójimo.
¿Por qué ha de ser censurable el averiguar la vida de una amiga para utilizar la experiencia de sus más recónditos pensamientos?
Porque si el pudor físico aleja a las amigas tan íntimas como tú de la faenas prosaicas del baño o del bidé, el pudor moral nos aisla de todo el mundo al hacer la limpieza espiritual de nuestras ideas más ocultas, de nuestros juicios más sinceros, la limpieza y aseo de nuesta conciencia al arrancar inclinaciones viciosas, pulir defectos o transigir con estas suciedades morales por miedo a una ducha de ideas frías, verdaderas y limpias.
Me complace el símil. Esa ducha moral de tu conciencia es la que yo quiero presenciar para huir de los peligros que tú conozcas y aprovechar tus consejos.
Déjate de investigaciones. Tienes bastante para vivir. Dedicate a cortar el cupón, a no gastar más de la mitad de la renta, acumulando al capital la otra media y ríete de monarquías y de república, de socialismo y liberalismo, de cleralismo, de sindicatos. Estos hacen de sociólogos prácticos esparcidos por el mundo, que gozan silenciosamente del siglo y del planeta como los más desenfrenados emperadores romanos, sin las molestias, peligros y trabajos del ejercicicio del Poder.
Es que necesito más dinero M.
Pues dedícate a la usura.
Me repugna. Yo busco algo rápido y brillante, algo que proporcione en poco tiempo gloria y dinero.
Para para Taz, no sigas que ya sé que enfermedad padeces. Tú tienes un drama inédito, una comedia o cosa tal... me sé de memoria a los literatos fracasados... no me lo niegues.
¡Si no lo niego! ¡Es verdad! pero no quiero quemarme como muchas mariposas a la luz de la gloria.
Púrgate Taz, púrgate. Considera que la calentrura dramática es la enfermedad más grave del siglo y que nada ensucia tanto el estómago como los dramas comprimidos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

titulares

Esta mañana he visto en Telecinco a una señora siendo atropellada en Brasil, un accidente de coche en Portugal con un chaval explicando cómo ha visto trozos de carne en el suelo… vamos a ver, de nuevo (ése clásico) cuáles son las noticias más leídas en la prensa a esta hora:


El Mundo:

  1. Escándalo sexual en la Universidad de Duke
  2. Fran admite que tuvo relaciones con otra mujer
  3. Pega a su hijo a la pared con cinta adhesiva
  4. Morales da una patada a un rival en un partido
  5. La gota malaya cae sobre Alberto Contador
  6. Registran el Ayuntamiento de Murcia
  7. Cómo es el sexo en el siglo XXI
  8. En casa de... la actriz Assumpta Serna
  9. Hungría declara el estado de emergencia
  10. La mendiga que llegó a Harvard



El País:

  1. Golpe contra la corrupción en Murcia
  2. Maradona como metáfora argentina
  3. Cómo fabricarse un trabajo
  4.  foto Jamie Lee Curtis despide a su padre
  5. Koro Castellano abandona Tuenti
  6. Los Mossos localizan más de 1.000 plantas de marihuana en una urbanización en Barcelona
  7. El discreto gobierno de Xabi Alonso
  8. Declarado el estado de emergencia en tres comarcas de Hungría por un escape químico
  9. Nobel de Física para dos científicos rusos por sus trabajos sobre el grafeno
  10. El FMI advierte de los problemas en la banca alemana y en las cajas españolas



Ahora me cabe una pregunta: ¿Los lectores del mundo son unos frívolos superficiales o lo es el periódico y a él acuden los lectores cuál moscas al panal?
El País siempre ha presumido de ser algo más… no sé, abierto al mundo, más intelectual, incluso, pero sus lectores (sus noticias) mantienen el nivel del anterior hasta la 9ª noticia.


Desde la última muestra hasta hoy, España no ha cambiado mucho.


Total, que viendo el telediario de varias cadenas he caído en la cuenta de dos cosas nuevas:
Zapatero cuando se equivoca habla en plural ("Nos equivocamos", dijo ayer)
Las presentadoras del tiempo van con pantalones pitillo y unos taconazos… Me gusta mucho Vanesa Sáez, de Cuatro. Sabe estar y sonreir y es muy buena informando y comunicando. Me ha hecho gracia porque además de tacones llevaba algo de plataforma y sonaba mucho cada vez que caminaba. Esta chica le da cien vueltas informando al que tienen en las noticias matinales leyendo la prensa, que, básicamente, se dedica a leer, gesticular y a llenar silencios. Deberían cambiarlos y poner, después, a alguien nuevo, para las noticias del tiempo.

martes, 5 de octubre de 2010

Conflicto por el control

¿Hemos iniciado el camino del post zapaterismo? ¿Será cierto que ahora, y después de la victoria aguerrido Gómez, a Rodríguez Zapatero le han puesto el reloj en tiempo de descuento?

Los dirigentes suelen pensar que los votantes castigan a los partidos indisciplinados o divididos; en consecuencia, si quieren mantenerse en el poder, deben controlar a su partido. A su vez, los militantes quieren controlar a sus líderes para garantizar la fidelidad de éstos al programa del partido.

De este modo, en las democracias parlamentarias las luchas internas en los partidos constituyen una parte importante de la política. Tales luchas comportan demandas de democracia interna, es decir, rendimiento de cuentas de los dirigentes y capacidad de los miembros del partido para sustituirlos si rechazan sus políticas o no confían en sus posibilidades electorales.

Lo que está ocurriendo en el seno del PSOE es, nada más y nada menos, que el discurrir de la vida misma.

Retrocedamos algo en el tiempo. Recuerden cuando Guerra dejó de ser el hombre útil pero continuaba ejerciendo un control férreo en el seno del partido socialista. Entonces, Cebrián, Director de El País, editorializaba sobre el asunto de esta guisa:

[...] la no necesidad de razones hacia fuera es la característica principal del modelo de poder actualmente imperante en el seno del Partido Socialista: eso que ha dado en llamarse "guerrismo" y que si ha servido para garantizar la unidad del partido en años en que ello era un valor apreciable en sí mismo, ha bloqueado, simultáneamente, la posibilidad de renovación interna mediante el surgimiento de alternativas políticas con una base propia [...] Sus principales portaestandartes han dejado de creeer en ellos mismos, en su disurso. Ello se ha traducido en la acentuación de sus rasgos autoritarios [...] Aún a riesgo de arrambrar con lo que sea.

El País "La prueba del nueve", 19 de abril de 1990

lunes, 4 de octubre de 2010

Glenn

Hay dos conmemoraciones en el mes de octubre y, espero, que ambas caigan en el día que me toca escribir en la zodiac. Una es hoy. Hace 28 años moría Glenn Gould. Tienen en librerías cantidad de libros sobre Gould, biografías anecdóticas o completas. Yo es recomiendo Piano Solo de Michel Schneider. No por nada en particular, sino porque fue la que primero leí hará ya 15 años y es la que yo conozco más alejada de la vacua "fiebre Gould" que se extiende desde 5 años a esta parte: el mercado descubrió a un loco obsesivo y eso es un reclamo publicitario descomunal, como lo fue Morrison, Joplin, Van Gogh, Dalí… o lo que le falló a Picasso para romper los records de leyenda y, claro, esto vende y siendo música clásica (música culta la llaman en TeleCinco en sus programas de las 5 de la mañana. Ahí, apoyando), pues encima pareces docto. Pero Schumann era tan obsesivo y estaba tan pirado como Gould, si de alguna manera esto podemos establecerlo como una competición. Pero mientras Schumann era un gran compositor y un buen pianista, Gould era un gran pianista, un compositor discreto, un escritor prolífico, un buen comentarista de radio, un gran (cuentan) concertista, un fantástico educador... Si no quieren entrar en frío en la biografía de Gould, busquen 32 Short Films about Glenn Gould, que en España, tan creativos para lo innecesario, tradujimos como Sinfonía en Soledad (porque iba a tiro hecho, que como tuviera que haber ido al cine por el título… soledad, desde luego). Efectivamente son 32 cortos en los que un gélido Colm Feore (qué gran papel de abogado hace en The Insider) interpreta a Gould, pero no afinado del todo. Le da un toque místico que contrasta con las entrevistas que de él pueden ver en youtube, por ejemplo. No obstante la película intercala episodios interpretados con entrevistas reales a gente que conoción a Gould. Me gusta destacar 3 de ellas:
La de su afinador de pianos, en la que, cuenta lo mucho que le respetaba por que le llamaba meses antes para concertar una cita, cuando la mayoría de sus clientes le llamaban con urgencia para que acudiera, a aser posible, ayer. Esta anécdota no sólo demuestra lo atento y educado que era el canadiense, sino también el profundo respeto que tenía por su piano (siempre quedará asociado a Gould el CD 318 de Steinway).
La segunda la de Menuhin que, hablando en francés, describe el contraste entre Gould y él; "demasiado artificioso para mí".
La tercera en la que una amiga suya habla de cómo le despertaba a las 3 de la mañana para hablar, leerle algún escrito o, incluso, tocarle una pieza de piano a la que no encontraba el punto.
Y, como no, la de Hamburgo, en la que hace escuchar una interpretación suya de una obra de Beethoven a una camarera del hotel en el que se aloja, por supuesto en la habitación 318.


Gracias a Steinway tuve mi "un grado de separación" con Gould hace ya más de 10 años. Estaba viviendo mi aventura americana y hubo un día en el que tuve un desengaño laboral muy fuerte. Trabajaba en una galería en la 57 y, bastante tocado, subí la calle y crucé la 6ª avenida. Me quedé mirando en el escaparate de Steinway un rato y decidí entrar. Desde fuera se veía un salón altísimo, con pianos distribuídos por él, pero no muchos ni muy pegados. Paredes de color crema y una mesa esquinada. Entré y conocí a Mr Tucker, un señor de unos 80 años con el que entablé conversación a costa de una pequeña exageración por mi parte. Pues bien, Tucker conoció a Gould, lógico por otra parte, y con él recorrí los salones del interior de la tienda dónde se alojaba un modelo de piano distinto en cada uno de ellos. Hace poco volvía a Nueva York y me quedé de nuevo medio bobo delante del escaparate. No quise entrar porque aquel día Mr Tucker me dio toda la tranquilidad que necesitaba. 


En definitiva, Gould para mí es la afirmación de la sobriedad, de la no necesidad de la ornamentación ni del exceso para transmitir emociones. El painista que hizo del stacatto la vía más sólida para apreciar la belleza de lo que se revela desnudo. Artanis, usted me entenderá si le digo que lo que Gould hace con las composiciones de Bach o Beethoven es como una mujer que no necesita maquillaje.
¿Recomendación para hoy? Las transcripciones de Liszt de las sinfonías de Beethoven. Es música de otoño

domingo, 3 de octubre de 2010

Furia y tempestad

Caen chuzos de punta, apenas puedo desentrañar dónde está mi acebo, o mi prunus... tampoco veo el granado ni el limonero... la lluvia lo cubre todo y la niebla me enseña un cielo gris, enmarañado, que parece tocar mi cabeza, como si se hubiera desplomado desde lo más alto.

Colón describe una tormenta en el mar, en su búsqueda de qué se yo. Probablemente de sí mismo.
Pasen y lean:

"La tormenta era terrible , y en aquella noche me desmembró los navíos; a cada uno llevó por su cabo sin esperanças salvo de muerte; cada uno d´ellos tenía por cierto que los otros eran perdidos (…) Ochenta y ocho días avía que no me avía dexado espantable tormenta, atanto que no vide el sol ni estrella por mar, que a los navíos tenía yo aviertos, a las velas rotas y perdidas, anclas y xarcias, cables con las barcas y muchos bastimentos, la gente muy enferma (…) Nueve días anduve perdido sin esperanças de vida. Ojos nunca vieron la mar tan alta, fea y hecha espuma (…) Es cielo jamás fue visto tan espantoso. Un día con la noche ardió como forno y assí echava la llama con los rayos, que cada ve mirava yo si me avía llevado los másteles y velas. Venían con tanta furia y espantables que todos creíamos que me avía de fundir los navíos. En todo este tiempo jamás cessó agua del cielo, y no para dezir que llovía, salvo que resegundava otro diluvio. La gente estaba ya tan molida que deseava la muerte para salir de tantos martirios. Los navíos ya avían perdido los vezes las barcas, anclas, cuerdas y estavan abiertos, sin velas;"

Desde niña creo que las tormentas, las de verdad, las desatan las brujas. Siempre estuve convencida de eso y por eso mismo siempre me han dado asustado. Anoche, cuando el viento empezó a batir con fuerza, salí a la ventana y como cuando era niña, culpé a las brujas de la noche terrible que se avecinaba.

Nadie dotado de sentido común puede negar que los elementos obedecen a las órdenes de las brujas, y que ellas pueden enviar a voluntad granizo, lluvia, tempestades, truenos y rayos. Ella, que no es más que una anciana, tira un trozo de pedernal sobre su hombro izquierdo hacia el Oeste, o lanza un poco de arena marina al agua, o moja en agua una escoba y salpica con ella el aire, o excava un hoyo en la tierra y echa agua dentro removiéndola después con un dedo, o hierve pelos de cerdo, o coloca unos palos atravesados en una rivera donde nunca hay una gota de agua, o entierra salvia hasta que está podrida. Y todas estas cosas, las brujas confiesan y los escritores afirman, son medios de los que se valen las brujas para levantar extraordinarias tempestades y lluvias.

Que ustedes disfruten de un domingo desatado, revuelto, extraño.


sábado, 2 de octubre de 2010

enemigos


Un día Mr Artanis me calificó algo así como "experto en soluciones expeditivas". Bueno, pocas cosas me han llamado más chulas en mi vida. Hace dos días me vino este comentario a la cabeza viendo, cómo no, un capítulo del Ala Oeste de la Casa Blanca llamado We killed Yamamoto. En este episodio el ministro de un país ficticio llamado Qumar (pongan el nombre del país que más les ajuste) resulta ocupar el tiempo libre que le deja la administración en financiar y planear ataques terroristas contra objetivos occidentales. En un momento dado en el capítulo de plantea la posibilidad de acabar con su vida desviando el avión a una isla perdida y allí abatirle. Tras una discusión sobre el tema en "The Situation Room" de la Casa Blanca (lugar dónde se reúnen los asesores militares, el consejero de seguridad, el Presidente del Estado Mayor Conjunto, el jefe de gabinete y el Presidente entre otros para decidir sobre temas de seguridad nacional e internacional), se produce esta conversación entre Leo, jefe de gabinete, y el almirante Fitzwallace, PdEMC:


FITZWALLACE
¿Eres capaz de decir cuándo es tiempo de guerra y tiempo de paz hoy en día?

LEO
No.

FITZWALLCE
NO sé si hay algún mayor experto en guerra del mundo pero, si hay una lista de los más, ha de incluirme a mí y yo no soy capaz de decir cuándo es tiempo de guerra y cuándo de paz

LEO
A ver, el derecho internacional siempre ha reconocido a ciertas personas protegidas a las que no puedes atacar. Ha sido así desde los romanos

FITZWALLACE
En tiempo de paz

LEO

FITZWALLACE
En la Batalla de Agincourt eran los franceses luchando contra arqueros ingleses como si se tratara de un partido de polo. Las batallas era seguidas por los heraldos y ellos elegían a los vencedores. Y si un soldado caía prisionero era tratado con humanidad

LEO

FITZWALLACE
Y muchas de las leyes internacionales de las que hablas fueron escritas en ese tiempo. En un lugar y un momento en el que se podía distinguir entre tiempo de guerra y tiempo de paz.
La idea de que una persona fuera el objetivo era ridícula.  A los franceses nunca se les habría ocurrido matar a William Pitt. Todo eso cambió en Pearl Harbor.

LEO
No me gusta hacia dónde está yendo esta conversación

FITZWALLACE
Leo.

LEO
Esto es la Sala de Situación

FITZWALLACE
Matamos a Yamamoto. Derribamos su avión.

LEO
Les habíamos declarado la guerra

FITZWALLACE
Si Dietrich Bonhoeffer hubiera tenido éxito...

LEO
El plan para matar a Hiter fue una rebelión interna.

FITZWALLACE
Habría habido estátuas erigidas a un asesino. Tendríamos que haberlo explicado a nuestros hijos.

LEO
Me vuelvo a la oficina.

FITZWALLACE
Medimos el éxito de una misión por dos factores: Si consiguió lo que buscamos y las pocas bajas civiles que hayamos podido ocasionar. Ellos miden su éxito por qué número cae abatido. Mujeres embarazadas llevando bombas. ¿Me hablas de derecho internacional? Ni siquiera las leyes naturales tienen hueco aquí.
He sido soldado durante 38 años y estoy viendo a un enemigo al que puedo matar. No puede cancelar el vuelo de Shareef, Leo. Tienes que decirle que no puede cancelarlo.


Bueno, independientemente de temas opinables como que si esto empezó en Pearl Harbour, cuando la PGM ya estalló por un tema similar, que no es la primera vez que traemos Agincourt al post (San Crispín) y, de hecho lo trajimos por motivos similares, volvemos a toparnos con el tema de los ataques preventivos, asesinatos selectivos y actos que no se ajustan a derecho. Decía Oskar Werner en Las Sandalias Del Pescador que, a lo mejor, algún día la guerra es declarada como el mayor crimen de la humanidad. Yo, sin defender la guerra, estoy convencido que ésta, o el conflicto al menos, es un estado natural de la condición humana. Negarlo es absurdo porque nuestros mayores empujones como civilización vinieron provocados por y como consecuencia de las guerras.

Pero Fitzwallace y Leo hablan de algo que no es la guerra, de algo que ni siquiera saben identificar como tal. Si no estamos en guerra, pero entra alguien en un restaurante y se revienta con un cinturón de explosivos ¿somos víctimas de un enfrentamiento? El terrorismo produce bajas por muerte violenta; a guerra también. A los responsables de levantarse en armas contra alguien se les enjuicia y condena por el bando ganador; con los terroristas pasa lo mismo. Las guerras entraron en las ciudades y éstas sufrieron bombardeos; los terroristas no esperan en medio de una explanada a que venga la fuerza rival a batirse. ¿Está un gobierno, entonces, legitimado a finalizar con una amenaza o debe esperar a capturar a su agresor con las manos en la masa?
El derecho nos dice que sin delito no hay delincuente. Pensar en poner una bomba en una presa no es poner una bomba en una presa, pero ¿y si ese alguien que lo está pensando pertenece a una organización terrorista? ¿un gobierno puede acabar con él?.
Nuestra conciencia tiende a pensar que no y que sí en cada una de las preguntas. No porque creamos que no se debe acabar con la amenaza, sino porque desconocemos y tememos las consecuencias de esas acciones. No creemos que se acabara con el terrorismo, saldrían más voluntarios encendidos por la venganza.  Ya son capaces de convencer a mujeres embarazadas de cometer suicidio. El otro motivo se esconde tras la frase "¿en manos de quién estamos?" ¿A quién creen ustedes suficientemente capaz de tomar decisiones así y no extender esa capacidad a otras acciones que no tienen que ver con el terrorismo?

viernes, 1 de octubre de 2010

¿Quién es quién?

¿Usted gusta de la música o toca algún instrumento?
Sí señor; pues a la izquierda, entre los avanzados
No, señor; pues a la derecha, entre los retrógrados

¿Se atrevería usted a subir en un globo y a lanzarse al aire en un aeroplano?
Sí señor. Pues a la izquierda
No señor; pues a la derecha, entre los reaccionarios en la conquista del aire.

¿Son ustedes vegetarianos o necrófagos, comedores de carnes muertas?
Los vegetarianos a la cabeza, entre los demagogos de todas clases: los necrófagos, tradicionalistas del canibalismo, a la cola con todos los reaccionarios y con cuantos comercian y guisan con carnes muertas.

Veamos, las corridas de toros. Los abolicionistas de esta diversión a la izquierda, en las avanzadas del progreso. Los partidarios de la diversión que perpetúa la barbarie del circo romano , a la derecha, con las sombrías oscuridades del pasado.

¿Usted fuma? No, señor, estoy con los demagogos de la higiene y de la cultura. Los fumadores que perpetúan costumbres de los pueblos salvajes merecen estar envueltos en las tinieblas del oscurantismo y del humo de su propio cigarro.

¿Es usted abstemio o borracho?
Soy abstemio, no pruebo el vino. A la casilla de la izquierda, con los hombres del porvenir.
Yo gusto de las pítimas, papalinas, curdas... Basta, no siga usted barbarizando. A la cola, con los reaccionarios de todas clases aunque presuma de más liberal que Riego.

¿Es usted virtuoso o vicioso en cualquiera de las infinitas formas de la virtud y del vicio?
Los virtuosos a la izquierda, al frente de todos los avanzados y demagogos. Los viciosos a la cola, entre los retrógrados, al montón de todos los detritus que la humanidad va dejando en su camino entre ayes de dolor y regueros de sangre.