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lunes, 30 de agosto de 2010

Desde Rusia con amor

"La literatura rusa como noción, como idea inmediata, no suele llegar más allá, en la mente de los que no son rusos, del reconocimiento de que Rusia dio media docena de grandes maestros de la prosa entre mediados del siglo XIX y la primera década del siglo XX"

Nabokov dixit (Festival of the Arts de la Universidad de Cornell, 1958)

Llevo días pensando en esto. Cierto, los grandes, Tólstoi, Chejov, Gogol, Gorki,Turgueniev, Dostoievski... son de ese espacio temporal que acota Nabokov con buenos argumentos y mejor conocimiento. Bueno, conocen mi debilidad por Grossman, posterior a éstos y, probablemente, un rara avis de la Rusa soviética que terminó siendo censurado, apartado, maldito entre los que él creía que eran los suyos.

Busco más, no puede ser, la literatura rusa medieval, por ejemplo. Inexistente, cantos históricos o religiosos, mediocres piezas de teatrillo popular, poesía mística y supersticiosa... nada. Sigo sin comprender, no pueden aparecer de repente y porque sí, grandes talentos literarios, auténticos maestros de la literatura mundial.

Se dice que todo empieza con Pedro El Grande y la europeización de Rusia. Llega el gran Pushkin que va y le pega a todo, prosa, poesía, teatro... un hombre con un elevado concepto del arte y del uso del lenguaje... luego llegan todos los demás, todos grandes, todos totales, todos increíbles...

Y hoy... hoy en Rusia son un fenómeno de masas las novelas histórico-policíacas de Borís Akunin. También es conocido y reconocido el temerario Sorokin, que hace verdadera ciencia ficción-histórica, están Pelevin y Doblátov, pero escriben relatos demasiado localistas y temporales.

En todo caso, el reconocimiento de esa cultura pasada de Rusia no forma parte integral de la noción que desde fuera solemos hacernos de la historia rusa. La cuestión del desarrollo del pensamiento liberal en Rusia antes de la Revolución ha quedado totalmente oscurecida y deformada por la astuta propaganda comunista de los años veinte y treinta de pasado siglo. Ellos se arrogaron el honor de haber civilizado al país, sumiéndolo en la más alineante de las formas humanas de vida. Arráncandole el corazón a cada uno de ellos.

También es cierto que en la época de Pushkin o Gógol, una amplia mayoría de la nación rusa vivía a la intemperie, bajo un velo de lenta nieve, al otro lado de pequeños ventanales, como trágico resultado del hecho de que una cultura europea refinadísima hubiera llegado demasiado deprisa a un país famoso por sus desdichas, famoso por la miseria de sus innumerables vidas humildes, pero eso, quizá, es otra historia.

Zímania doroga
Alexander Pushkin

Skvoz volnístiye tumány
probiráietsa luná
na pechaljínya Poliány
Ljot pechaljno svíe oná
Po dorógie zimnei skúchnoie
Tróika bórzaia bezhít
Kolokojchic oznovuchniy
Útonuteljno gremit...

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Camino de invierno
Alexander Pushkin

Entre las nieblas fluctuantes
La luna abre ahora un hueco
Sobre los campos melancólicos
Triste vierte su luz
Sobre el camino frío y tétrico
Corre rápida la Troika
De la monótona campanilla
El tintineo fastidia...

4 comentarios:

Artanis dijo...

No deja de ser interesante que en la negra noche de las letras soviéticas, ese género entre el escapismo y la utopía que es la ciencia-ficción (me gusta más la denominación "Literatura De Anticipación") sí tuviera difusión internacional y autores relevantes. Si aceptamos "país satélite" como animal de compañía, podríamos incluir al célebre y prolífico escritor polaco Stanislaw Lem. Pero la recomendación que me hace alguien de quien me fío en esto, es que quien quiera busque y goce de este libro, por ejemplo, "Picnic Junto Al Camino" de Arkadi y Bris Strugatski (Colección Nova, nº 143; Ediciones B, 2.001) o de su éxito más internacional, ¡Qué difícil es ser Dios!"

Louella Parsons dijo...

Me ha gustado su entrada, doña Tasmania.


Confieso no tener ni idea de la literatura que se escribe hoy en Rusia aunque lo que si es cierto es que a partir de la apertura ( el deshielo), se empezó a publicar toda la literatura rusa proscrita durante aquellos años. Precisamente, uno de los autores cuyas obras se publicaron durante la Glasnost fue Nabokov que huyó de Rusia en 1917 y nunca más volvió.
Dicen que Nabokov era de los pocos escritores rusos que había logrado una suprema maestría tanto en inglés como en ruso y que escribía en uno u otro idioma dependiendo del tema que tratara.
Estoy pensando en otros autores además de los que ha comentado doña TASMANIA y me vienen a la memoria Saroyán, Averchenko y Boris Paternak. También quiero hacer mención especial a Grossman. Impresionante su Vida y Destino.


¿Y qué hicieron los músicos durante la Revolución? Stravinsky, Prokofiev, Rachmaninov y otros muchos se fueron de Rusia. Les prohibieron escribir otra música que no fuera la que les impusieran, la música para la Revolución. Se fueron a París y tras unos años en Francia, algunos se trasladaron a Estados Unidos, como Stravinsky, que murió en Nueva York.
Una excepción fue Shostakovich que se quedó en Rusia. Siempre le rodeó el misterio de si fue un músico atormentado por el régimen, si fingió pertenecer ideológicamente al stalinismo, si su música fue libre…..La historia de Shostakovich merece una entrada en la zodiac. Quizás si un día me inspiro y me dan permiso, me animo a escribirla.

Louella Parsons dijo...

Corrección: Saroyan no es ruso

Tasmania dijo...

...La historia de Shostakovich merece una entrada en la zodiac...

Desde luego Ms Parsons... adoro la literatura rusa de la que sé poco, desde luego mucho menos de lo que gustaría, pero... ahhh... la música, compositores, directores, solistas... rusos... merecen el honor de todos nosotros, nuestra reverencia, tanto o más que sus admirados literatos.

Anímese Louella, nos encantaría que lo hiciera...