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domingo, 15 de agosto de 2010

marcas

El jueves comía con un amigo en el restaurante de otro amigo y echamos parte de la tarde acabando el vino y haciendo la ruta completa de un Tonic&Gin (sí, ya sé, lo normal es decirlo al revés, pero no es en esto sólo en lo que soy un snob) y hablando sobre nuestro campo profesional intentamos poner un ejemplo muy esencial de lo que es la percepción de las marcas por el público. La pregunta era "¿cuáles son las tres marcas de ropa deportiva más inmediatas a la cabeza del gran público?" Por supuesto estábamos de acuerdo en que las dos primeras, sin duda, eran Nike y Adidas. A partir de aquí ya perdíamos la certeza. Mi amigo decía que Puma y yo que el tercer puesto no está tan claro. Podía ser Puma por la Fórmula 1 o Bolt. O Reebok porque viste a muchos de los equipos de la NFL, a Casillas o porque incluso los guantes de Hamilton y Button (en orden inverso en mi corazón) llevan las bandas cruzadas y se ven en casa ocasión que la cámara se sitúa encima del piloto. Hablamos también de Tacchini o de Umbro, pero no teníamos certeza y estas dos últimas quedaban algo atrás a pesar de que la primera le ha robado a Djokovic a Adidas.
Me di la vuelta, busqué a mi amigo, el dueño del restaurante, y le pedí que me nombrara tres marcas deportivas; Nike, Adidas, (silencio) y Reebok. ¿Por qué? pues muy posiblemente porque nosotros somos de los 70 y la percepción potente de las marcas a un nivel global y, especialmente en las marcas deportivas, se inicia a mediados de los 80. ¿Adivinan? La llegada de Jordan a la NBA que, por cierto, Adidas le llevó durante sus años en la universidad de North Carolina y cuando dio el saltó no le hizo tan buena oferta como Nike (estos tíos, ¿¿¿en qué piensan???).
Pues de ahí empezamos a habla de cómo la gente de a pie o en coche se empeñaba en lucir la marca. Las camisetas con el símbolo enorme, más grande que el logo de Superman. Hay una marca de streetwear llamada DC que le falta lienzo para pintar su logo y lo mismo le pasa a Zoo York, o las consabidas, de palo o no, camisetas de Chanel, Armani, Armani Exchange, Armani Jeans, Emporio Armani o Dolce & Gabbana. Logos enormes que hacen parecer que la marca te está patrocinando, cuando lo que uno hace en realidad es pasear publicidad allá por dónde va. Por eso me extraña que se persiga tanto la piratería tan estrictamente. A fin de cuentas te están publicitando por toda la ciudad. ¿No lo han cogido aún? ¿Aún no se han dado cuenta de por qué no interesa que esa ropa se venda en mercadillos? Les daré una pista; No todas son Paris Hilton. Si alguien aún tiene dudas que pregunte en un post.


Pero lo mas curioso es que está enlongación del carácter propio en lo que se critica como "marquismo" ha empapado a otras marcar más discretas y ahora vemos a Andy Roddick con un cocodrilo en la camiseta y en la gorra que parece un predador de verdad o un caballo y jinete en los polos de Ralph Lauren que casi cabalgan sobre el ombligo. Caso clásico de saturación con logo ha sido siempre el de Louis Vuitton. En dorado sobre marrón o las más recientes fantasías en colores sobre blanco, hubo un momento hace cinco años en los que se perdía la vida porque te vieran con uno de esos; con ellos podían sentir lo más cerca que han llegado estar de Ana Rosa.


¿Desaparecerán estas formas de percibir las marcas y de, por tanto, posicionarnos en la sociedad? No lo creo y menos dentro de esta tendencia en la que estamos todos metidos. Como dice Kevin Roberts marca es ya cualquier cosa. Marca es desde Belén Esteban o Ana Rosa (nuestra Oprah con toques de Martha Stewart, que tampoco ha inventado nada) hasta el propio Jordan o los All Blacks. Perdurarán las que generen respeto y las que, aún sacándonos toda la pasta del mundo, nos hagan creer que lo que hacen tiene un esfuerzo detrás y redunda en nuestro bien o en favorecer nuestra posición haciéndola más ventajosa. Si quieren un ejemplo, ahí tienen a Apple y su búsqueda constante de darle un toque muy respetable y atractivo a los ordenadores, tanto que ha arrastrado al resto de la industria detrás.

6 comentarios:

Juante dijo...

Obviamente, las marcas son lo mejor de nuestras vidas.

Pero, cuidado. No todo el monte es orégano cuando hablamos de marcas.

Como dice Umberto Eco, "hoy en día estamos obligados a ser mucho más selectivos".

Ayer mismo adquirí una tostadora de pan de la marca Russell Hobbs. Pues bien, la tengo junto a mi "gran" equipo de música, compuesto de las marcas NAD, Bowers @ Wilkins y Arcam.

Me hacen feliz, sí. Soy de los que piensan que la tecnología nos salvará ante tanta iniquidad humana. Luego, me monto en el italiano de gama alta (¡quién te pillara, Maserati!)y escucho el equipo BOSE americano, perfectamente sincronizado (para carretera, mejor sonido americano que inglés). ¿Para qué quiero a esa amada tan voluble como insolente, indolente, prepotente y vanidosa? ¡Que viva Schopenhauer!

Y sí estoy de acuerdo, apreciado NRQ: APPLE es fuera de serie. He decidido pasar ya de PC. Me opongo a seguir siendo una pobre víctima más del marketing de los 64 bits, el usb 3.0 y la madre que parió a Bill Gates y sus empresas asociadas. Hasta el Microsoff Office 2011 para Mac es una pasada, comparado con los que el milloneti dadivoso y onegetista diseña para sus tiestos peceros.

Hay que utilizar el método de probar y quedarte (fidelizarte) con lo que merece la pena (como con las féminas). Y descartar lo demás, que no funciona. Por ejemplo, absténganse de la marca SONY: todo lo suyo es pura filfa vendida a precio de oro. Y absténganse de comprar ropas de marcas "medianas" en El Corte Inglés. Ellos saben que, de Barberry para arriba: por eso están ahí... Para quienes lo puedan pagar. Y absténganse de la serie "D" en la sección de frutería de El Corte Inglés. Es para "Desgraciados". Pero también, hagan lo propio con la serie "S": no vale un pimiento. Eso sí: vayan al Club del Gourmet y hagan como el exalcalde de mi pueblo, gastarse los billetes de 500 euros en lo que sea...

Las marcas son como la política: hay mucho engaño. Hay que aprender a saber elegir. Y sólo hay una verdad:

"La verdad os hará libres".

Tasmania dijo...

Aunque no lo parezca N en este asunto creo que todavía hay mucho por inventar...aquí sí que vale la pena innovar, es sólo -nada más y nada menos- cuestión de creatividad...

Mañana hablaremos de capitalismo, querido N; he prometido volver sobre Wallerstein y sus ratones que corren en una rueda... ad infinitum.

Louella Parsons dijo...

¿Desaparecerán estas formas de percibir las marcas y de, por tanto, posicionarnos en la sociedad?, dice D. NRQ

Pues no lo sé pero creo que algo tendrá que cambiar.

Ha llegado un momento en que si llevas ropa de marca o accesorios (bolsos, zapatos….) es mejor que nadie lo sepa porque todos pensarán que son de imitación.

Yo me he fijado en el Metro de Madrid y es normal ver a un montón de gente llevando perfectas imitaciones de bolsos Louis Vuitton o Carolina Herrera.
¿Queremos ir con el mismo bolso, aunque sea de marca de verdad, que todo el mundo? Yo, desde luego, no.


Y hablando de vulgarizar marcas, ¿se acuerdan de aquella marca, creo que fue Rosa Clará, que se negó a hacerle el vestido de novia a Belén Esteban?
Entonces, Pronovias se ofreció a hacérselo. Seguramente pensaron que lo que se iba a hablar de la marca compensaría la vulgaridad de que B. Esteban llevara uno de sus diseños. Quién sabe cuáles habrán sido los resultados. Creo que fue arriesgado.

Nrq dijo...

Creo que lo de pronovias fue más una acción dirigida hacia un público al que Rosa Clará no quiere llegar. Belén Esteban no puede pretender tenerlo todo y Rosa Clará demostró una incorrección política propia de la mayor inteligencia.

Artanis dijo...

Reconozco, querido D. NRQ, que si hubiera hablado hoy de posibles razas extraterrestres a elegir para optar a la invasión de nuestro planeta, todo me hubiera sonado más próximo. Soy uno de esos ciudadanos que no paga marcas (de ese nivel) y que en esta crisis, se ha hecho experto en marcas... blancas.

Pero, como he dicho en otros posts que creo en el Capitalismo, no voy a decir que están verdes. Si mis cuentas fueran mayores, sé muy bien que optaría a algunas cosas. Mi dvd de "Todos Los Hombres Del Presidente" -que ya he visto que lo ha encontrado- lo gozaría con un Bang&Olufsen, proyector incluido.

¿Son las marcas pequeños (o grandes) vicios? Yo me siento atraido en ocasiones por marcas que sé que no son las mejores, pero que -de poder- escogería... diseño, mitomanía, una sensación apasionada que no la sientes por otro producto...

Nrq dijo...

diseño, mitomanía, una sensación apasionada que no la sientes por otro producto

pues precisamente eso es lo que buscan las marcas que quieren perdurar, despertar esos sentimientos en su público (cada día se lo toman como algo más personal)

Sobre las marcas blancas también hay preferencias; yo soy incondicional del mercadona