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sábado, 14 de agosto de 2010

El triunfo de Zeus

Decíamos ayer...

Gea, entonces, inventó una treta. Parió un hijo y lo escondió. Es su lugar, le dio a Cronos una piedra envuelta en un pañal y éste se la tragó sin notar la diferencia. Gea llevó a su hijo Zeus -que así se llamaba- a una cueva escondida, donde fue criado por los Titanes. Al hacerse mayor, Zeus regresó con el ejército de los Titanes y venció a Cronos, su padre. Como en las pelis el final estaba cantado.

A partir de entonces, el timepo dejó de reinar. El tiempo seguía pasando, pera ya no reinaba. Asi comenzó nuestra era. Los dioses y los hombres pudieron levantar instituciones, edificar palacios y templos, legislar costumbres y, antes que nada, pudieron ponerse a hablar, a dialogar, porque el viento ya no se llevaba la gramática de la lengua. Así fue como se hizo posible la aventura de la humanidad.

Nuestras instituciones resisten el tiempo. Desde entonces el tiempo no reina en este mundo. Es cierto que a la postre se le deja hacer su obra, pues todo termina por envejecer y por morir, pero esto es sólo a condición de que, mientras tanto, el tiempo haya reconoccido que existe una autoridad más alta que él, la autoridad de la razón, la ley y la libertad.

Y los hombre vivimos en ese "mientras tanto" y desplegamos nuesta vida ahí donde el tiempo ha dejado de reinar. Ese conjunto de instituciones al que llamamos "ciudad" es, pues, una especie de antídoto contra el tiempo, una especie de máquina capaz de detener el continuo pasar de las cosas, es decir, un lugar lo suficientemente tranquilo como para que sea posible sentarse a hablar, a argumentar y contraargumentar, a dialogar y, también, a pensar.

El declinar de Cronos hizo posible el lenguaje y el lenguaje trajo después las leyes y la vida ciudadana.

Zeus y la Ilustración. El regreso de Cronos. ¿Es el capitalismo la forma de organizarnos que más se parece a los humanos? Seguro que han oido hablar o han leído a Wallerstein y sus ratones que corren en una rueda... ad infinitum.

4 comentarios:

Nrq dijo...

Si lo analizamos desde el ejemplo contrario, el comunismo fracasó porque era una ideología que obviaba uno de los rasgos más característicos de la especie humana y de su raciocinio; la aspiración. Y es que la aspiración muta en distintas formas de leves o grandes matices como puedan ser la codicia , la envidia la superación o el logro. Si pasas la vara y mides a todos igual y esperas que todos sean lo mismo, lo esperas tú, pero no puedes controlar a una población entera.
El que es más inteligente no querrá que se le someta y no consentirá que se le equipare al que es más lento. Porque a fin de cuentas no puedes poner un límite en el techo, sino que si se quiere limitar el logro se limita en la base.
Por otra parte si veo que otro tiene algo que yo no tengo y que quiero, haré lo posible por lograrlo. Dentro de un sistema socialista quién tiene es el dirigente. Si quiero vivir como un dirigente o llego a acompañarle al poder o le derroco y ejemplos de esto hemos tenido cientos y los pueden buscar en la África actual, en el medio oriente o en Europa desde el 17 hasta principios de los 90.

Por eso el capitalismo, con todo lo perverso que implica, es el sistema que más se adecua a nuestra especie. ¿Mejorable? claro. Pero en aspectos como educar a la gente en ser más comprometida o (empiezo a aborrecer el término porque me parece ya un gag recurrente más que otra cosa) más solidaria. Pero con esta TV... no esperemos mucho a nivel educativo.

Tasmania dijo...

Mañana hablaremos largo y tendido del capitalismo N. He prometido volver sobre Wallerstein y sus ratones que corren en una rueda... ad infinitum.

Juante dijo...

Sí: rotundamente sí. Más allá del capitalismo sólo existen vanos intentos de someter a la naturaleza -humana y paisajística- con fines espurios.

Por eso, en primer lugar, la progresía no tiene sentido. Y ya sería hora de que la derecha hubiera sido capaz de hacerlo saber y darlo a notar (o "ponerlo en valor", en jerga sociata.

Y, segundo, el capitalismo es lo humanamente aceptable, pero nunca a costa de gente que se siente agraviada si, en vez de ganar 300.000 euros al año, pasan a ganar 200.000.

El otro día comentó una amiga: "¡qué guapos son los controladores!" Servidor, ni corto ni perezoso, le espetó: "¡claro, no te jode, ganando 300.000 euros, como para no ser guapo!" Y no es que uno no lo sea -que lo es, modestia aparte y según diversas fuentes-, sólo que el dinero, aunque no dé la felicidad, sí que sirve para "colarse" en El Bulli y en otros sitios mucho mejores. Y hasta para irse de Robinson Crusoe a cualquier sitio, que te saquen "desaliñado" por la 2 de Tve, en Comando Actualidad y, al día siguiente, te vayas a un rinconcito del Mundo donde no te conozcan, a vivir del cuento.

Artanis dijo...

A la espera de que Dña. Tasmania ilumine a los escasos como yo acerca de quién es Wallerstein -la prefiero a vd. al Google, Dña., esperaré- tan sólo añadiré mi confianza en el Capitalismo, que ha demostrado ser un sistema imperfecto, pero que sabe corregirse -con dolor, como no, la Depresión, etc...- pero que vuelve por sus fueros y favorece, con el abono de la Libertad, el progreso. El correcto progreso.


Aparte...

"...esa diosa nace de un Cielo castrado por el Tiempo, cuyos genitales se mezclan con el mar océano. Llevados a la deriva, los restos formaron una blanca espuma -afros-, cada vez más densa, de la cual acabaría brotando una doncella que fue llamada por eso, Afrodita. La parte inferior del cielo y la parte superior del mar habían producido un animal brillante y opaco a la vez, con el que amaneció la carne en su positividad inmediata, como vocación de goce.

Por dónde iba pasando surgía la hierba, y el orden cósmico atribuyó a su persona el cuidado de los susurros, la risa y las chanzas. Era así Afrodita Pandemos, patrona de toda relación sexual, al mismo tiempo que Afrodita Urania, hija del propio Cielo, patrona del más puro conocimiento; no en vano decimos aún que los amantes se "conocen" al copular. Vestida por Las Horas, esa doncella se personó en la asamblea de los inmortales y sedujo sin demora a todos los dioses. Ni uno solo omitió ofrecerse como esposo perpetuo.

La carne es del sexo femenino -Innana, Astarté, Melita, Cali, Venus-, y guarda un parentesco no aclarado con Eros, un vástago de Tierra y Caos que no es del todo encarnación. La naturaleza de éste parece más bien masculina, aunque ambigua, y lo que en su contrapartida femenina es inclinación a conocerse con otro, él lo expresa como agitación de todo lo quieto, como movimiento constante."

Me van a perdonar que, por motivos que no vienen al caso, me guarde la referencia del texto.