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jueves, 21 de julio de 2011

ganar

¿tenemos miedo a ganar?


La pregunta tiene de forma inherente un tonillo a autojustificación. Es como si nos pusiéramos la venda antes de la herida. No obstante, en mi reciente experiencia en una negociación de un proyecto muy ambicioso, se ha jugado a conservar, a proteger y no a ganar, cuando el panorama, el tablero, el cuadro decía claramente "arrasar".


Evidentemente tenemos miedo a perder. Pero si bien el dolor de la derrota es más intenso cuando se juega fuerte, el dolor de no ganar por jugar a no perder es más profundo porque no te da la paz del esfuerzo. Jugar a no perder es vivir con miedo cada vez que acometes una tarea. Hace un par de semanas estábamos hablando de una persona que tenía actitud ante las cosas y que, más o menos, había logrado todo lo que se había propuesto. La conversación era muy dinámica y, en un momento dado, se me hizo la luz y le pregunté a la persona que contaba la historia si el secreto estaba en no tener miedo. Me dijo que la ausencia de miedo, o al menos el control de éste, era esencial.


Pues bien, mi experiencia reciente me muestra que jugar con miedo te impide ganar. Y cuando al que tienes enfrente no te exige mucho, ya el sabor de boca es inenarrable.

5 comentarios:

Louella Parsons dijo...

Yo diferenciaría dos aspectos:
tener miedo a ganar y jugar con miedo.

Si se tiene miedo a ganar, no se gana, es evidente.

Otra cosa es tener miedo a jugar, a enfrentarse a un rival, a presentar un proyecto o a invertir en él, a convencer a un cliente .....Es lógico tener este miedo pero si se sabe dominar para no perder confianza y seguridad, las posibilidades de ganar aumentan.

Artanis dijo...

Permítanme una derivada, sin caer en el off-topic...

En estos juegos de "manos-palabras" del "idioma-Alicia" se dice ser "conservador" cuando no se juega, ni se arriesga, ni se apuesta, ni se avanza.

Ser "progresista" es todo lo contrario.

Tanto en la Argos como en esta Zodiac, se ha desmenuzado en distintas ocasiones cómo el progresismo consiste en la churchilliana evocación aquella de repartir equitativamente la misería, de creer en lo finito y lo contable y en un límite a la capacidad de superación (el límite existe, pero la progresía parece saber, mágicamente, dónde está siempre, aunque nunca lo diga cuando maneja el cuadro de mandos. Saben dónde está Excálibur, pero no importa mientras ellos firmen el BOE.)

Hace poco, alguien recordaba que el texto de Galbraith, "La Sociedad Opulenta" estaba en alguna reputada lista entre el medio centenar de libros más influyentes jamás escritos. Como aquí hay gente mucho más capacitada que yo para criticar el efecto de esta masiva difusión de teorías antiliberales, que se han infiltrado hasta en los grupos conservadores, hasta aquí puedo leer, que decía la filosofa Mayra.

Sin embargo, son las revoluciones burguesas, las socieddes emprendedoras y dinámicas (con las injusticias sociales que conllevaron, innegablemente) las que propiciaron descomunales avances.

Y gracias a ello twiteamos y Dios inventó el MP3...

Juante dijo...

Personalmente, vivo en un entorno laboral aterrador. Rodeado de nostálgicos de Stalin. Haciendo estimaciones a vuelapluma, un buen compañero de León y yo mismo, llegamos a la conclusión de que sólo (le pongo ahora el acento, aunque los sociatas se lo hayan cargado en la última tacada) dos compis -de 110- somos dignos merecedores del bonito piropo de "facha". Lo demás es escoria progre, en el sentido más absoluto. Pero curiosamente, eso de "progre" goza de buena estima entre propios y extraños, mientras lo otro es perseguido por el Telediario.

Digo esto porque, haciendo extrapolación de la batalla de las corbatas -aunque esté librada (y usurpada a la derechona encorbatada y encorvatada) por el botarate de Bono y el ectoplasma de Sebastián- a las toneladas de gilipolleces supinas que los sociatas maquinan cada año a partir de Septiembre (en Educación, Sanidad y el sumsum corda), no es difícil llegar a la conclusión de que siempre ganan por la mano, como los magos que sacan el conejo de la chistera.

Como donde yo curro, el símbolo "trajín de Camps" siempre será una cosa fachorra de redivivos nacionales cofrades. Pero la corbata de Zetapedo y sus secuaces, más los tacones de las ministrinis, que decía el FAZ, siempre serán delicias turcas para consumir a demanda por los hijos desastrados de aquellos pasotas que algunos tuvimos que soportar a duras penas, tipo Víctor y Ana.

Creo firmemente que en esto, como en lo demás, nadie cambia. Se nace como se es y estamos en un país de países donde la peña ganadora se la da de "moerna", siendo una cochambre huera -quizás porque no tenga más remedio que pertenecer a varias "de-generaciones" de eslabones perdidos, mientras que un resto más bien escasito permanece acomplejado y atenazado, sumido en la insoportable levedad de su cutre indolencia.

Ya lo dijo Einstein: "lo malo no es la cantidad de gente mala que haya, sino la que se quede sentada esperando a que pase algo."

Mr. Chan dijo...

¿Miedo a ganar? Pues sí, otra cosa es dejarse arrastrar por él.

Verán, en alguna ocasión les narré que soy persona de campo pero no siempre fue así.

Ocupaba un piso en la ciudad con mi mujer (ella tremendamente urbana) y mis vástagos, pero mi deseo siempre había sido vivir en una casa y atender mi jardín.

Durante años trabajamos para cumplir ese sueño que en un tiempo razonable se materializó a través de arquitectos, dibujos, licencias, hipotecas y un sin fin de trámites. A lo largo de ese período el sueño se iba materializando poco a poco a través de pilares, tabiques, tejas y calidades de madera. Pero el día que recibí las llaves en la mano un terrible vértigo me asaltó: Tío -me decía- tenías un sueño…pues ¡hala! a vivirlo…Lo que me aterraba era el hecho de arrastrar a mi familia a vivir “mi” sueño.

Fue un éxito, pero el miedo y la responsabilidad me atenazaron durante algún tiempo.

En otro orden: ¿las victorias pírricas cuentan?

Nrq dijo...

Consideremos ¿muchas victorias pírricas hacen un sonado triunfo?

SI la respuesta es "sí" ¿cuál es un número aceptable para esas "muchas"?