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martes, 12 de julio de 2011

Venganza

El equipo del diario News of the World, que dejó de publicarse este domingo tras el escándalo de las escuchas ilegales, quiso decir la última palabra en toda la polémica dejando mensajes ocultos en las pistas de los crucigramas de la última edición.

En la página 47 de este último número, que se despidió con un "Gracias y adiós", se podían leer las palabras "una mujer admira el desastre", "catástrofe", "peste" y "empresa criminal" entre las pistas que se daban, mientras que entre las respuestas se incluían palabras como "desastre", "hedor", "puta" y "chanchullo", entre otras.

De esta manera, los miembros del ya extinto diario se vengaban de su directora entre 2000 y 2003, Rebekah Brooks, amiga personal del primer ministro David Cameron y protegida del presidente de News Corporation, Rupert Murdoch. De hecho, su apellido también aparecía entre una de las pistas.

Brooks se temía algo así y por eso, según asegura el Daily Mail, encargó a dos periodistas de The Sun, publicación que dirige, que revisaran cada línea de ese último número para evitar cualquier venganza oculta.

Léanlo en The Guardian

2 comentarios:

Nrq dijo...

Es un poco como si los piratas se rebelan contra el bucanero, ¿no?

Quiero decir... News Of The World no es precisamente el Washington Post y sus empleados sabían dónde trabajaban, qué periodismo hacían y me cuesta mucho creer que, tras 5 años con el escándalo a cuestas, en la redacción no se conociera lo de las escuchas.

Han perdido el trabajo, sí. No les han dejado espacio de reacción para publicar una nota editorial y se han tirado a lo del crucigrama, de acuerdo. Pero no son hermanitas de la caridad y este periódico es de esos medios que te tienes que tragar por la libertad de prensa y porque, como todo lo que triunfa, tiene público. Pero por lo visto tener público no siempre es justificación.

Los de Lehmann dieron menos la nota cuando les cerraron la compañía.

Louella Parsons dijo...

Tiene gracia el asunto aunque me parece que lo del crucigrama, como forma de venganza, es bastante infantilona.

Ya puestos a vengarse (de algo que ellos mismos, los trabajadores, han consentido y, en cierta medida, colaborado por omisión o dejadez....) podrían haber sido más crueles o atrevidos. Si han consentido la corrupción, no veo por qué ahora van a tener escrúpulos.