Se ha producido un error en este gadget.

Buscar en este blog

lunes, 7 de junio de 2010

El pozo de Tales o el slot de Taz

Tales de Mileto era uno de los sabios más importantes de Grecia. Era una de las siete personas más admiradas por su sabiduría. Algunas anécdotas que han llegado hasta nosotros nos lo presentan como un gran benefactor de su ciudad porque, en efecto, su sabiduría había ayudado mucho en los asuntos políticos y sociales.

Por ejemplo, Tales había ayudado al ejército a vadear un río sin moverse del sitio. Hizo que se construyera una presa río arriba, desvió el cauce del agua y lo situó a espaldas de los soldados que, gracias al talento de Tales, pudieron vencer en la batalla.

En otra ocasión Tales había previsto un eclipse. Esto demostraba gran conocimiento de los cielos, algo que resulta de lo más útil para orientarse en el mar. Otras anécdotas nos hablan de lo útiles que resultaban sus conocimientos para sus conciudadanos, quienes le admiraban y respetaban.

Pero un día Tales se cayó en un pozo porque iba muy distraído, concentrado en sus pensamientos. Y entonces se corrió la voz de que Tales ya no sabía ni dónde ponía los pies. De hecho, algunos de sus conciudadanos hacía tiempo que desconfiaban de él. Le acusaban de que cada vez estaba más interesado en saber cosas a las que no se veía ninguna utilidad. Tales de Mileto contestaba que la cuestión no era si eran útiles o no, sino si eran o no verdad.

Si era o no verdad, por ejemplo, que el agua era el principio de todo, de todo lo que había comenzado. Estas cosas no parecían tener ningún interés para la ciudad y no se entendía por qué Tales perdía tanto tiempo en intentar dilucidarlas. Según él, lo importante no era saber cosas útiles para la vida ciudadana, sino, sencillamente, saber, saber por saber, por amor al saber.

Por eso comenzaron a llamarle filósofo, que en griego quiere decir “amante del saber”

“Se dice que una aguda y graciosa esclava tracia se rió de Tales porque, mientras observaba las estrellas y miraba hacia arriba, se cayó en un pozo”

Platón, Teeteto 147 ac

9 comentarios:

Nrq dijo...

Buenos días;

esperamos impacientemente que el que nos supera dé resultados, pero somos más pacientes esperando su fracaso.

Juante dijo...

Para mí que sólo hay utilidad en una buena Sinfonía.

Echo en falta la Filosofía. Ahora todo es instrumentalización, todo es justificación de la mentecatez y la mendacidad.

Y la cuestión estriba en que los iluminados de hoy -incluido el presidente de la asociación de vecinos de donde yo vivo que, desde que nació, no para de hacer palanca para llegar a la alcaldía- son en sí mismos meras "mediocridades". La "dictadura del proletariado" es lo que tiene: cualquier mindundi, como Zapatero, es considerado por una masa animalizada y hosca como hijo de David, por lo menos.

Neo... dijo...

Querida Tas.( Si me permite la confianza)

Tales de Mileto contestaba que la cuestión no era si eran útiles o no, sino si eran o no verdad.


Pues en este País tenemos un Tal (que dice que) es presidente que piensa que la cuestión no es si son útiles o no, sino que la cuestión es pasar a la posteridad.
Nadie se acuerda de que el 29 de julio de 1987 hizo un dia precioso, pero todo el mundo se acuerda de que el 26 de Agosto de 1983 hubo inundaciones en Bilbao.
José Luis quiere que todo el mundo se acuerde de él.
Que aparte se acuerden tambien de sus muertos le da igual.

Tasmania dijo...

Es una lástima Neo pero es así. Pena ¿verdad? con lo que mola Tales de Mileto.. aunque lo machacaran por caer en el pozo.

Entonces, cuando dejó de serles útil, pues eso a muerte contra él pero tanto tiempo después yo sigo flipando.

Dicen que lo bueno es que hablen de tí, aunque sea mal. Yo no puedo estar más en desacuerdo con eso.

Tasmania dijo...

Yo también Juante. Ya saben que se la cargaron del bachillerato de ciencias sociales como obligatoria.

Recuerdo esa asignatura con auténtico placer y griego también, fíjese, porque en COU el profe (que era genial... de esos que recordarás siempre) los viernes dedicaba su hora de griego a contarnos historias de la Grecia antigua.

El otro día mi hija mayor me dice: mamá, no entiendo nada. Traía el libro de filosofía del derecho, escrito por un talibán revisionista del gallego.

Kant. Nada menos. Yo tampoco entendía nada, menos mal que me lo sabía y pude explicárselo. Ya es bien complicadito como para que te lo pongan en chino.

Ah la filosofía ahahaha

Patricia dijo...

Ya nos advirtió más recientemente Unamuno contra el vicio de pensar...

Y miren, yo no le he hecho caso. Uds., por lo que se ve, tampoco.

No saben cuánto me alegro.

Tasmania dijo...

Cierto Patricia, aunque te caigas en el pozo o en el slot... (palabro ese)

Nrq dijo...

El valor de pensar está en saber concluir: Giordano Bruno pensaba pero concluía regular. Ser quemado por la autoridad más sobresaliente de la época le hizo un mártir y su estatua se yergue sobre el campo dei Fiori con la mirada oculta bajo una capucha en dirección al Vaticano. ¿Le hizo más brillante morir por una herejía? No, tan sólo le convirtió en mito de lo rebelde.

En cambio Unamuno pensó, conluyó acertadamente y, de paso, se rió del pensar español. Se enfrentó a Millán Astray y por eso murió arrinconado, dado de lado y todavía no hemos sido capaces de recuperarle. Posiblemente porque su pensamiento y sus conclusiones fueran demasiado claras. Ortega, Zubiri y Marías...

Tasmania dijo...

D. Feroz... no sabes la alegría que me has desatado... Sabes que eres especial, muy especial para mí. Gracias por mostrarte, por estar aquí...

Dios estoy impresionada...