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sábado, 23 de octubre de 2010

espabila

Qué tensión debe generar el ser cargo público socialista en España. Si a esto le añadimos ser hombre, bueno, la dificultad es imposible de ponderar. Yo salgo con mis amigos (si fuera cargo público añadiría "… y amigas"), nos sentamos en un restaurante pedimos comida y bebida y hablamos de todo sin apenas pudor y, en ocasiones, con poco control. Pero hablamos así de la política, de la sociedad, del deporte o de nosotros mismos. Y si Isinbayeba es un respiro dentro de una pista de atletismo, si Terelu o Gemio debieran a todos ahorrarnos el sufrimiento y dejar sus espacios a cosas más interesantes o si Leire Pajín necesita ortodoncia, pues mira, nos echamos unas risas o nos permitirmos cierto grado de enojo.

Pero si eres cargo público, en especial socialista, en España no. En España no puedes hacer esos comentarios porque estás para proteger la virtud de una doncella que no debe ser mancillada (ahora mismo no hablo de Leire Pajín) y esta protección debe ser la guía para que la sociedad sea más justa. Pero yo creo que las cosas no son así. Primero porque un miembro de perteneciente a una sociedad justa debe poder decir lo que le venga en gana procurando que sea verdad. La cuestión de las formas pasa a un plano complementario e impacta directamente en quién abre la boca para hablar. Si comento algo sobre alguien lleno de elogios y de respeto, me tendrán por una persona respetuosa. Si digo algo gracioso, puedo ser cómico. Si digo algo gracioso e inteligente alabarán mi sentido del humor y si no tengo ni maldita la gracia, soy un payaso. Pero puedo decir lo que quiera, porque para eso nadie me debe coartar, tan sólo yo y mi sentido de la oportunidad y coherencia.

Por eso cuando el alcalde de Valladolid dijo lo que dijo de Leire Pajín no me pareció sangrante y cuando salió Blanco a pedir la dimisión por la corrección política, me pareció triste y cuando el alcalde replicó pidiendo disculpas, pero metiendo baza de nuevo y promo subliminal a la Warner Brothers, dije; "Este es un payaso con ganas de relevancia, pero no se aleja de la imagen que de Leire Pajín debe tener una parte importante de la población". Lo peor ha sido que el Partido Popular se ha alineado con la corrección política y ha etiquetado la calificación de León de la Riva de "lamentable y una grosería impresentable". Lo lamentable es no haber sido más ingenioso. El comentario de León de la Riva es idéntica a reírte si alguien dice "culo" por ser gracioso; gañán el que dice "culo" y el que se ríe. Pero si alguien es tan primario como para pretender hacer gracia así, lo único que yo haría sería pedir más vino y si me preguntan por qué no me he reído, como mucho me encogería de hombros.
Ahora tenemos a Leire en actitud "Papaaaaaa… en el colegio me dicen que mis dientes son como los de Bugs Bunny" y a papá Blanco yendo a hablar con el profesor a reprender al profesor y a los papás de los otros niños cuando esto se resuelve en el patio o a tortazos o buscando ser más ingenioso… bueno, con ingenioso bastaría.
Pero ¿qué hacen los padres cuando el niño ya tiene cierta edad y ven que no avanza en la resolución de sus conflictos? Lo normal es un buen  "¡espabila!". Leire tiene un ministerio (su casa de la Barbie), pero es un ministerio de palo, porque las competencias importantes están transferidas. Y si juntamos el historial tan proclive del PSOE a tirar del presupuesto para repartir condones y posavasos, lo más bonito que le van a decir puede que ya se lo dijeran el jueves.

3 comentarios:

Juante dijo...

Una vez más, el PP la ha cagado y ha caído en la finta dialéctica-trampa del PSOE. En lugar de aprovechar la oportunidad para decir que sí, que lo de Lorelei es un morro que se lo pisa, va y le da la sinrazón a las hordas progres y mendaces.

Por mor de la "corrección política" dictaminada exclusivamente por los iluminados sociatas, hemos llegado en Apaña a un punto demencial de estupidez y psicosis colectiva. Que se sustancia, para nuestra desgracia, en cuanta manifestación diaria se produce en la familia, en el trabajo o con la pareja.

Porque ese es el quid de la cuestión: la gente apañola siempre ha hecho gala de dejarse "transpirar" por los edictos de sus "amos". Pura ausencia de revolución industrial, que siempre es suplida por ese caciquismo ancestral de cuatro arribistas "espabilados".

Hace ya mucho tiempo, desde la tiranía paternal y, ahora, desde la mentecatez ñoña de las pueriles "Alicias" tipo Gemios y Progrejulis (más sus pagafánticos babosos), la población se contagia siempre de lo peor: el borreguismo del pensamiento único y dócil, para solaz de unos simplones nostálgicos de Stalin.

Louella Parsons dijo...

Hum, no se crea, don NRQ, también el debate fuera del ámbito político está bastante censurado. Compruebo a menudo que la incorrección política no es habitual en las conversaciones y, encima, la gente no es consciente de que no dice lo que piensa porque sólo repite los mantras que escucha sin pasarlos por el pensamiento.

Mal el alcalde de Valladolid. Parece mentira que no haya aprendido nada de quién es el rival que tiene enfrente y mal el PP por alinearse con la corrección política.
¿No hubiera sido mejor decir que lo escandaloso no es lo que diga este señor sino que Leire Pajín, una indocumentada y sin experiencia alguna, sea Ministra?

Estoy leyendo una novela inglesa en el que uno de los protagonistas, el jefe del gabinete de Comunicación del Primer Ministro británico, en un momento dado le acusan de algo y su argumento de defensa es:
Mi lema es: ”No seas protagonista. Crea protagonistas.”

Y el PSOE es experto en esto. Porque crea protagonistas positivos (héroes) entre los suyos y protagonistas negativos (villanos) entre los del PP cuyos miembros que se encargan de potenciarlos todavía más.
Definitivamente, no aprenden.

Tasmania dijo...

Héroes y villanos... otro sambenito, otro sapo a tragar.

Yo, desde luego, no pienso hacerlo... me espabilé (o me espabilaron) hace tiempo.