martes, 20 de julio de 2010
Truman
Y si bien sobre Atlee nunca he desarrollado especial interés, Truman ha sido un personaje que, a medida que me iba haciendo mayor y viendo por la de experiencias que uno pasa, más interés me ha despertado.
Durante dos mandatos casi completos Truman tuvo una de las administraciones más movidas y trascendentales para los siguientes 80 años que se recuerdan.
Harry S. Truman. De Missouri, hijo de granjero, y con una inicial que no significaba nada por no elegir entre dos nombres, es un ejemplo de tesón, foco y carácter como pocos ha dado la historia. Y la historia ha sido un poco injusta con él, porque vive a la sombra de la muerte de FDR y muchos dejan de tener conciencia de Harry S. tras el lanzamiento de la bomba atómica. Fue el único presidente que combatió en la Primera Guerra Mundial, oficial de Artillería, dueño de un pequeño negocio, el único mandatario americano sin título universitario desde que comenzó el siglo XX y, por si le gustan las historias románticas pero que vuelven a revelar qué tipo de persona era, una chica que le rechazó en matrimonio porque no le veía un hombre de futuro, Bess Wallace, hizo que partiera a labrarse un porvenir fuera de la granja y volvió con un negocio sólido en funcionamiento, a solicitarla de nuevo en matrimonio para, finalmente, hacer de esa mujer Primera Dama.
Por si fuera poco decirles que, efectivamente, llegó a la Casa Blanca, a través de su posición de VicePresidente tras la muerte de Roosevelt, pero fue elegido cuatro años más tarde y durante su mandato, se aprobó la 22 enmienda a la Constitución de los Estados Unidos por la cual un presidente no puede ser elegido tres veces o dos si el primer mandato, fruto de sustituir al anterior presidente, le tuvo en el cargo más de dos años. Truman fue quién ordenó formar la llamada comisión Hoover que redactó el pliego.
Truman fue, sin duda, el Presidente con la agenda más apretada y la lista de hechos trascendentales durante un mandato más impactante de cuántos hayamos visto. Como hecho significativo decir que en 1946 se enfrentó a una huelga de ferrocarriles que paralizó el país durante un mes entero. Truman tomó las riendas personalmente de la negociación y amenazó con hacer intervenir al ejército. Mientras daba un discurso en la Casa Blanca le hicieron llegar una nota en la cual le informaban que la huelga se había resuelto en los términos que él había concretado. Esto tuvo para él un coste político, pérdida de votos de un sector que le tachó de prepotente y manipulador, pero volvió a salir elegido.
Fue el impulsor del Plan Marshall, de la ONU y con quién arrancó la Guerra Fría, el reconocimiento de Israel como estado, la oposición al acta Taft-Hartley que pasó a ley superando un veto presidencial, luchó de forma agresiva por los derechos civiles, el puente aéreo con Berlín... y todo esto sólo antes de su (re)elección de 1948. Tras eso minucias como formar la OTAN, La revolución china, el senador McCarthy, la secesión de Pakistán, la Guerra de Corea mediando un recorte presupuestario al ejército y si nada de esto bastara, reformas en la Casa Blanca que dieron origen al famoso balcón Truman.
Como ustedes saben que soy un poco terco y sigo creyendo que no hizo todo esto solo, no puedo olvidar nombrar que fue el primer Presidente que tuvo Jefe de Gabinete, John Steelman (desde luego, el nombre le va que ni pintado), y, para reforzar mi tesis, tiene el record de ser el Jefe de Gabinete más longevo en el cargo con seis años.
lunes, 19 de julio de 2010
Cocooning
Incluso en provincias las empresas que te permiten ejercer el cocooning molan, son cool aunque, en verdad, lo hacen porque saben que producimos más y mejor, en la medida en la que conocemos nuestro entorno y ejercemos con responsabilidad nuestra flexibilidad y autonomía. Además, sentirte dueño de tu tiempo es estimulante y los buenos jefes saben que, si te sientes bien, curras mejor.
El otro día hablábamos del Homo videns. Hoy tal vez debiéramos hablar del Homo Mobilis, un nuevo tipo de persona hiperconectada. La tecnología es, ya, ocio y trabajo y la conexión total con el mundo te hace sentirte más libre.
He leído por ahí que casi el 15% de las empresas españolas tiene empleados que realizan teletrabajo...a la cola de Europa. Frente al 5% de españoles cocooneados (perdón por el spainglish) en el resto de Europa hay un 13%. Y ahora que nos preocupa tanto la productividad de nuestros trabajadores....¿No creen que la mejora de la competitividad del tejido productivo "destepaís" pasa, entre otros cambios, porque las empresas adapten sus métodos y sus estructuras a nuevas realidades?
Microsoft Ibérica, por ejemplo; su avanzada política de recursos humanos le ha valido durante tres años consecutivos el premio Best Place to Work. De hecho, en cinco años han conseguido bajar la rotación del 8% al 2%, las bajas médicas se han reducido considerablemente y llegan miles de C.V. a su web.
En este nuevo pacto entre trabajador y empresa todos pueden ganar. Ahorro de costes, personal más motivado y productivo y captación de talentos a miles de kms. Evitar el coche y los atascos, atender a las obligaciones familiares, formarse más, incluso alimentarse mejor y hacer ejercicio.
Un caso curioso que en su día me llamó la atención. Creo que fue el edificio de Alcatel el que sufrió un derrumbamiento parcial. Gracias al alto porcentaje de participación en el programa de teletrabajo y a la ampliación al 100% de los trabajadores en 48h, la empresa pudo restituir su operatividad con incidencias mínimas.
No les escribo desde casa. Hoy estoy en la oficina. Pero he de confesar que, desde mi punto de vista, la calidad de mi tiempo de trabajo en casa es mayor. Por eso me reservo para esos días actividades que requieren mayor concentración. Y funciona.
Por cierto, y ya que estamos con asuntos tecnológicos: habrán oído hablar del "Antennagate" Apple admite no ser perfecta y regalará fundas ante los fallos del iPhone 4, un dispositivo que no llegará a las tiendas españolas hasta finales de mes.
domingo, 18 de julio de 2010
pre-elección
¿En base a qué elegimos a los líderes?
Las elecciones presidenciales americanas han reflejado, al menos hasta Kennedy, el espíritu de los fundadores, pero los mitos van cayendo poco a poco. La pregunta había sido siempre quién llegaría a Presidente antes, un judío un negro o una mujer. Cualquiera de estas tres condiciones dispares al tradicional perfil presidencial, que en parte quebró Kennedy con su catolicismo, pero que no permitió a Dukakis, ortodoxo, imponerse a Bush padre. No me malinterpreten, no creo que el 100% de los motivos del electorado para decantarse por Bush fuera la religión de Dukakis. Importó más que Bush era tejano y su electorado numeroso, que Reagan fue un buen presidente y la maldita foto del tanque. Pero lo de la religión... en fin, era ortodoxo griego.
Ahora queda saber quiénes serán el primer presidente judío y la primera presidente, pero quedan por detrás otros condicionantes que también habrá que averiguar cuándo podremos superarlos; un presidente sin título universitario o un presidente sin primer consorte, sin entrar en temas de homosexualidad. El último presidente sin título universitario fue Harry Truman, del que pronto hablaremos, pero condiciones como la homosexualidad se penalizan tanto, o más, que los altercados extramatrimoniales.
En la Cámara de Representantes sólo ha habido seis congresistas abiertamente gays, uno de ellos en activo. Algún senador que fue pillado "indecorosamente" en unos servicios públicos, negó públicamente su condición homosexual. En España, aparte de Zerolo, no hay políticos mediáticamente relevantes en el día a día que lo hayan declarado y Zerolo era sexto candidato por la lista de Trinidad Jiménez en el ayuntamiento de Madrid, es decir, ni siquiera es diputado. Diputados homosexuales que hayan declarado abiertamente su condición en España desconozco si hay, lo que va dando una idea de cómo están las cosas realmente. Apuesto a que si se cambiara la ley electoral (yo insisto y si convenzo a alguien...), los diputados se eligieran por circunscripciones, a ganador o perdedor y se eliminara la disciplina de voto, los diputados homosexuales tendrían mucha más capacidad de ser oído si su lucha fuera la equiparación de los homosexuales, porque puede darse el caso de que los diputados estén preocupados por la ley de huelga independientemente de su orientación sexual. Ya sé que encendemos la TV y esto que acabo de contar puede sonar como ciencia-ficción, pero la legislación en materia laboral no es un tema estrictamente heterosexual.
En el último debate del Estado de la Nación, algún diputado socialista catalán hizo un comentario despectivo respecto a supuestas prácticas no públicas de Rajoy, que en realidad fueron erróneas ya que sólo le vino a llamar algo así como terco o con exceso de diámetro craneal, pero por la rima la confusión era fácil.
En los USA se penaliza la falta de fe. Aquí el exceso de creencia religiosa se usa como afinidad a elementos reaccionarios. No hay declaraciones abiertas de catolicismo, evangelismo, judaísmo... y, si lo hay es, como en el caso de Zerolo o Vela, para mostrar que en el partido de turno hay una corriente sensible al tema. Pero salvo esta distinción, se eligen los líderes, tanto dentro como fuera e los partidos, por su perfil lo más ajustado el canon bienpensante y medio que la población exige. Es decir, formación universitaria, heterosexual, casado, a ser posible con hijos y que estos sean modélicos, porque anda que no lo pasó mal González con la persecución de los suyos, que toda España sabía sus notas. Estos parámetros ahorran mucho tiempo en explicaciones y convencimientos y sitúan en una línea de partida "normal" que, si alguno faltara, haría que se empezara más atrás.
Paralelamente se montan comisiones, frentes, movimientos, federaciones de apoyo a sectores no tan canónicos, para rascar votos y mostrar sensibilidad hacia ellos, pero los políticos esconden o acallan el fracaso de sus matrimonios, su condición sexual, su implicación religiosa o su carencia de formación académica, al menos en España, para pasar las primeras cribas lo más discretamente posible, porque en caso contrario, penalizas. Convivimos diariamente con todo tipo de gente, pero son estas cosas en base a las qué se eligen a los líderes, por encima de su capacidad gestora. Insisto, dentro de los partidos primero, donde luego se lanza el candidato al electorado.
sábado, 17 de julio de 2010
La ciudad y la utopía
Al hablar de utopía Burnham -autor del plan Chicago 1909- decía "no hagas planes modestos, porque no tienen capacidad para excitar la mente de los hombres" En efecto, la ciudad contemporánea ha sido pensada con frecuencia como ciudad del futuro, con la inmodestia de creer que la ciudad puede ser un objeto perfecto y proyectable, utópico.
Y en ese recorrido los arquitectos y sus utopías han imaginado y creado, con más o menos éxito, la ciudad industrial, el socialismo comunitario, el urbanismo filantrópico, la ciudad central y la vertical... Utopías que se hacen realidad en las afueras de las ciudades, como la ciudad radial de Le Corbusier, la nueva Delhi o las ampliaciones de Amsterdam, cuya traza permite proyectar su modernidad emergente (¿o será re-emergente?)
Son productos concretos, vulnerables, donde se formulan y se verifican ideas. Desde sus orígenes, en mi modesto entender, la ciudad y su diseño son un espacio de proyección ideológica.
Tras la II Gran guerra lo utópico será progresivamente un sinónimo de ingenuo e imposible, incluso nocivo o ridículo. La euforia de la reconstrucción convierte a la historia misma en algo decorativo y lo económico, triunfante, penetra en la realidad urbana de modo que cualquier gran proyecto se hace efímero.
El tránsito. La ciudad ideal de la cultura clásica o del renacimiento, la ciudad al lado de la consolidación de las utopías sociales, al lado del ideario democrático para una sociedad mejor.
La realidad. La ciudad que crece a golpes o fragmentos y que en su crecimiento comienza a reconocer la gravedad de sus probleams, en los espacios segregados por la estructura social, en unos centros cada vez más abandonados o VIP-eados y en una periferia desigual.
En la esperanza -y a la espera- de un orden mejor algunos, yo misma, he regresado a la aldea, a la parroquia, a lo rural... yo misma, una urbanita de pies a cabeza. Como les decía hace algún tiempo, es el único territorio inteligente que, de momento, me queda cerca.
viernes, 16 de julio de 2010
candidatos
El texto de Tasmania de ayer me hizo reflexionar sobre el huevo, la gallina y la profesión más antigua del mundo. En estos dos últimos casos yo tengo el tema claro; primero fue el huevo y la prostitución no ha sido nunca la primera profesión que se haya conocido. Primero fue el huevo porque de ese huevo nació la primera gallina tal y como la conocemos. Lo que pusiera el huevo sería un antecesor en la evolución, el inmediato para ser más concreto, pero esa primera gallina tuvo que salir de un huevo, necesariamente. Y lo de la prostitución... a ver, a algo se tendría que dedicar el primero que reclamó sexo sin compromiso ni afán de reproducción y al que le exigieron sacrificar lo suyo por unos minutos (quién sabe) de placer. Pongamos por caso que la primera mujer que aceptó algo a cambio de satisfacer un apetito sexual lo aceptó de un cazador-recolector quién cazaba-recolectaba por subsistencia. Bien, en el momento que éste tenía algo que dicha mujer quería en justa retribución y dado que tuvo que cazar-recolectar previamente, la caza-recolección es una actividad anterior a la prostitución. Eso sí; si aceptamos este supuesto lo que necesariamente aceptamos es que la sociedad mercantil nace con el uso del sexo como medio de pago ya que esa mujer quería algo que no tenía y usó su cuerpo para conseguirlo. Es decir, el sexo es el medio para conseguir un bien más viejo del mundo. Clasicazo.
Pero a lo que iba. Ayer Tasmania reflexionaba sobre la necesidad o no de fabricar un candidato y de dejar, osado atrevimiento, que fueran entes como Tele5 o La Sexta quiénes lo hicieran dado que han tenido éxito probado al lanzar al estrellato a Belén Estevan (sí, qué demonio, reclamemos el poner mal su nombre. Schrödinger no lo escribe bien a la primera nadie y ha aportado mucho más a la humanidad) o a J.J. Vázquez, que ya no sé si es el presentador del corazón, Jesús Vázquez o el director de deportes de la cadena. Los de Tele5 deberían jugar menos al engaño, pero para lo que quiero, cualquiera de los tres me vale. Creo que la dinámica de fabricar un ídolo mediático para una cadena de TV es un proceso más relajado de lo que un partido político usa para presentar un candidato. Un ídolo de la TV como la Estevan o J. se ha posicionado en el lugar que está tras una entrada justificada por un elemento ajeno, Jesulín o Ana Rosa, y a medida que iba saliendo en programas, revistas o noticias la cadena ha captado que atraía audiencia. Esto en paralelo con otras apuestas por presentadores, programas o series. En el caso de la política el proceso es más duro. Primero hay que convencer-ofrecer a los del partido y luego rezar porque mediáticamente encaje y a nivel de producto tenga aceptación en la ciudadanía. Vamos, que tenga audiencia. Teniendo en cuenta que es para una candidatura, en el mejor de los casos, tienes 4 años hasta la primera prueba y vas en modo secuencial. Al contrario que en la TV, no presentas tres candidatos y el que más aceptación tenga lo usas en la campaña legislativa, no. Se hace un lanzamiento en One-Off y si pierde normalmente no lo sacas de la parrilla, sino que sigue otros cuatro años más intentándolo. Excepción conocida, Joaquín Almunia, pero había que decidirse.
Por tanto, ¿qué es antes, la audiencia / electorado o el candidato? Entiendo que el electorado, pero mientras que a Pericles le conocía toda Atenas y de Lincoln se decía que no convencía a masas, sino que iba persona a persona, hoy en día se espera de un líder político que el primer día en el que se da a conocer tenga tanta aceptación como los empleados de Tele5. Dos ejemplos se dan en la Comunidad Autónoma de Madrid. Tomás Gómez y Ruiz Gallardón. El primero era el candidato claro. Buena apariencia de cara al electorado progressive pero que puede rascar votos en la corriente contraria, cierto toque moderno, con un antecedente exitoso... pero no ha calado en el electorado. Y ha sido en parte porque no tiene prime time (no está en la Asamblea de Madrid) y en parte porque no ha gestionado bien su comunicación, máxime con una circunstancia como la anterior y porque se enfrenta a una rival que ha sabido reorientarse de manera muy efectiva. Todo esto, unido a cierta osadía mal medida, ha provocado que la dirección del partido haya emitido mensajes distantes a lo que un candidato firme espera como apoyo. Ruiz-Gallardón, en cambio, es un referente mediático, a mi gusto demasiado evidente, poco sutil y por tanto no lo elegante que espero. Al contrario que Gómez, arrastra una legión de adeptos más fuera que dentro de su partido incluyendo la corriente contraria, pero que juega por libre con una clara estrategia de hacer sólida su posición como candidato a través de esa aceptación y no vía el contento de los suyos, es decir; claramente la cadena no le apoya.
Pero es curioso; ambos son, sobre el papel, candidatos a medida. A mi modo de ver ambos han abusado demasiado de esa condición y eso ha sido lo que no les ha posicionado para lo que cada uno busca. No obstante, quién sabe; regeneraciones más complejas se han visto.
jueves, 15 de julio de 2010
La demolición de un Presidente
Desde luego lo que tenemos no vale. El maldito debate que se inició ayer deja al país en una agonía que durará, al menos, veinte meses más. La sensación de hastío, de que esto no da para más es generalizada. El rojerío está alterado y juraría que parecen abandonar las trincheras. Ya ven, hasta Bardem y Cruz se casan en Barbados... en Barbados, ella con trajecito ideal de la muerte de John Galliano.
Zapatero está solo frente a sí mismo. Después de haber sacado mil conejos de la chistera en debates anteriores -disculpen el lugar común- ayer percibimos tan sólo el polvo de la galopada del gobierno huyendo de sí mismo.
A mi juicio, el problema del Presidente no es el PP sino esta España cabezota que se niega a ser la que ZP tiene en la cabeza. Sí, deberíamos construir un candidato. La idea ha llegado tan lejos que en los chascarrillos que los hombres hacen en los bares se oye cómo el pulpo Paul sería mejor Presidente que ZP.
Los españoles creen poco en la política, la mayor parte se mueve por lo que le dicen sus estrógenos o su testosterona. Hoy somos homo videns, como bautizó Giovanni Sartori al hombre de la era audiovisual y de la cultura del zapping. Somos más visuales y menos textuales, solo conectamos con lo entretenido.
He preguntado esta mañana a todo el que me he encontrado si vió el debate ayer. Negativo, negativo, nunca positivo... Soy una rarita porque yo me lo tragué y estoy pendiente de poner la radio y retomarlo. Por eso yo no puedo construir un candidato.
Creo, sinceramente, que T5 o la Sexta o cualquier otra podría hacerlo mucho mejor. No en vano han creado líderes de opinión tan solventes como Belén Esteban o J.J. Vázquez.
miércoles, 14 de julio de 2010
Irving
Un chico de 18 años, enfermizo, con una afección cardiaca crónica debido a una fiebre reumática que padeció en la infancia, entra a trabajar en la Universal Pictures, le hacen asistente personal de Carl Laemmie (the big boss, fundador y... bueno, su tío, pero es una de estas ocasiones en las que un supuesto nepotismo no puede considerarse acto ilegítimo) y a los 21 le hacen directivo de los estudios trasladándole a California
Irving Thalberg implanta entonces una forma de gestión total que le lleva a controlar cada aspecto relacionado con la producción. No es que fuera incapaz de delegar, sólo que llega a una industria bastante nueva, algo caótica y en tres años desarrolla un especial talento para ser efectivo e inflexible, pero con cierto encanto. Conocido es su enfrentamiento con Von Stroheim al reprocharle el joven Irving su gasto excesivo. La pugna tuvo sus momento grandes cuando el engolado austríaco apeló a su condición de artista, a lo que Thalberg le puso delante de las narices que el cine era un negocio y VS un empleado.
Ficha por la Metro, dónde vuelve a encontrarse con Stroheim y dónde vuelve a discutir, pero no porque éste le cayera especialmente mal, sino porque Thalberg era una persona con un objetivo y, me atrevería a decir, con una ética para el tema a prueba de bomba. Desconozco si en algún otro aspecto de su vida, o en algún otro aspecto del negocio, no era tan ético, pero es un personaje al que admiro, y ni me importa ni quiero saberlo. La ignorancia es una bendición y Thalberg es, para mí uno de esos referentes con los que, ante un problema, siempre me pregunto "¡qué hubiera hecho él?"
Volviendo a su carrera como productor les debo explicar, para quién no lo sepa, que era una época en el que cada actor, director, operador... tenia un contrato con el estudio y mientras el contrato estuviera vigente, toda su creación iba a producciones del estudio, mientras que ahora se trabaja por proyectos y, al finalizar la película, nada más te liga a esa productora... bueno, amigos, intereses particulares... pero en este sentido los estudios son un buen ejemplo de externalización y contratación de servicios profesionales. Pues bien, Thalberg llevó a la Metro en los años 30 al mayor elenco de artistas del momento. Suyos son, si no los descubrimientos, sí la mayor efervescencia de Garbo, o su esposa, Norma Shearer y de producciones como La Parada de los Monstruos, Ben-Hur, no la de Stephen Boyd (guiño, pero es que es magnífico cómo lo hace), sino la de 1925 ó 1935 El Motín de la Bounty con Laughton y Gable... bueno, pueden hacerse una idea. Pues no, no se la acaben de hacer, porque Tahlberg fue quién llevó a la Metro a los hermanos Marx y quién hizo posible Una Noche en la Ópera y Un Día en las Carreras y si son fans de los neoyorkinos habrán visto el inmenso cambio que supone tener a tres líderes de guerrilla en Plumas de Caballo o Sopa de Ganso y pasar a tener a tres actores geniales que no pierden nada de naturalidad, pero se circunscriben a un proyecto respetando su ritmo, sus pautas y, en gran medida, su guíon. Pues bien Thalberg estaba también detrás.
Permítanme ahora que les narre uno de mis gags favoritos de en la Ópera y es aquella en la que, tras la negociación del contrato Groucho le da a Chico una pluma para firmar y éste le responde que no sabe escribir, a lo que Groucho le replica "No se preocupe. La pluma tampoco tiene tinta"
¿Pero por qué Thalberg me produce tanta admiración, además o sobre todo? quiero recordar que, en esa época, también se daba la circunstancia que se da ahora en la que hay 15 productores ejecutivos y todos rotulan, incluso los Weinstein, pero Thalberg rotuló su nombre, creo, una sola vez. Una sola en La Buena Tierra, su penúltima producción. No quería aparecer en los créditos pero todo el mundo, cuando veía la carátula de la Metro, sabía que él estaba detrás.
Muere en 1936 a causa de una neumonía días antes de empezar el rodaje de Un Día en las Carreras y sin llegar a ver sus 5 últimas producciones, dejando trabajo asignado hasta el año '38
(en honrada retribución a Artanis y continuando el cabo lanzado por Tasmania ayer)
martes, 13 de julio de 2010
Dueto: Obama Emanuel
No me sorprende, lleva meses de capa caída, ha reaccionado torpemente en el caso de BP y durante messes no ha comparecido ante los medios en rueda de prensa.
El WP nos dice hoy que seis de cada diez estadounidenses no confían en que su Preesidente tome las mejores decisiones para su país y una gran mayoría suspende sus actuaciones en materia económica.
Más de un tercio de los encuestados dice no tener ninguna o poca confianza en el Presidente, tampoco en los congresistas decmocrátas, ni en los republicanos. Esta desilusión se hace, si cabe, más patente, entre los independientes. Cerca de dos tercios están insatisfechos o bastante cabreados respecto al modo en el que el gobierno federal trabaja.
A pocos meses de legislativas el 26% de los votantes registrados aseguran que apoyarán a sus actuales representantes pero, ojo, el 62% buscan caras nuevas.
Los USA son geniales, oigan, nos inclyen hasta las tablas de sus encuestas. Yo me dedicaré un rato a ellas y si ustedes quieren hacerlo aquí están
Mientras, el gran "enforcer" de Barck Obama, como le gusta decir a NRQ -que es uno de sus mayores fans- Rahm Emanuel, parece algo desorientado. Y es un fiera, no lo dudo, no en vano sus adversarios le apodan "pitbull" o "Rahmbo". Duro de roer, su exjefe, Clinton, aseguró en su día que Emanuel prefiere el contraataque. Su propia familia dice que en una pelea es difícil que Emanuel retroceda. En el Partido Republicano lo consideran "peligroso" e "incansable".
Buena madera. Pero ¿qué está pasando en la Casa Blanca? Nada me gustaría más que saberlo del propio Chief, lo sabrá mejor que el propio Obama, conocerá cada pequeño detalle, cómo, qué, quién... Esperemos su próximo paso. Atentos.
Mientras tanto, sus adversarios hablan de Emanuel como el máster de las artes oscuras que, en política son también, artes sucias...
lunes, 12 de julio de 2010
domingo, 11 de julio de 2010
Fútbol vs. Política
Pero una tira, inevitablemente, hacia sus querencias, como la cabra tira al monte y el caballo a la cuadra. He estado pensando en el mal que han hecho tantas organizaciones a este país, a punto de ser campeón del mundo de fútbol.
Me refiero a que estas asociaciones han degenerado en organizaciones con fuerte poder de veto frente al gobierno, pero, lejos de ofrecer refugio frente al Estado, obstruyen igualmente la libertad individual, porque sus recursos les permiten establecer con el gobierno una alianza estratégica cuyos efectos negativos llegan a toda la población.
Y así, dale que te pego, he recordado a Tocqueville, quien dijo sabiamente que la peor forma de asociación, la más temida, es la favorecida por el poder político para consolidar su administración. Es, en efecto, una manifestación de despotismo inteligente.
Verán, creo que la crisis del Estado del Bienestar ha generado incontable literatura económica pero escasa reflexión política. Lo comprendo, claro, estamos agobiados por cumplir con la hipoteca y, al tiempo, llegar a fin de mes. Lo primero es lo primero. Sin embargo, nos vendría bien darle una vuelta a algunas cosas.
Por ejemplo, leemos a Tocqueville como un clásico y, en mi opinión, su pensamiento está hoy totalmente vigente. No, no me he vuelto loca. Hablo de algunas cuestiones de su obra en una... digamos.. revisión crítica a lo que siempre se ha dado por sentado respecto al autor. Permítanme quedarme sólo con una.
El renacer de la política, legitimada por la intervención en los asuntos públicos y crítica con el despotismo inteligente de una administración colonizadora y omnipresente, tiene en Tocqueville, quizá, el mejor de los exponentes.
Como él, necesitamos una nueva ciencia política para una nueva época pero, si me lo permiten, ésta me la guardo que hoy, ¡qué onion! es día de fútbol.
sábado, 10 de julio de 2010
Groucho
Total, Groucho y Harpo se compran un coche para ir a los espectáculos contratados o para salir con chicas por la noche y cuando un día se les estropea se lo dejan a Zeppo para que lo arregle, porque siempre tuvo muy buena mano para la mecánica (igual que Harpo para la música, Gummo para los negocios o Chico para las cartas). Zeppo lo arregla y se lo devuelve a los hermanos. Al cabo de unos pocos días se vuelve a estropear. Fastidio y de vuelta a las manos de Zeppo. Al ser un coche de segunda mano, pues lo consideran normal dado que ya lleva cierta tralla encima. Pasan algunos días y todo genial hasta que se vuelve a estropear. Zeppo, dos días de reparación y de vuelta. Lo que Groucho cuenta es que, al cabo del tiempo, descubrieron que quién lo estropeaba era Zeppo. Le quitaría un cable o haría una falsa conexión en algún sitio para que no arrancara y, a sabiendas de que acabaría en sus manos, le ponía de nuevo el cable y aprovechaba a irse con una chica a cenar y... bueno, dejémoslo ahí que Zeppo merece su intimidad. Al final, como pueden imaginar, Groucho y Harpo le vendieron el coche a Zeppo porque era el único que lo podía entender.
Esta autoBiografía, está plagada de historias que si uno las lee de primera mano no para de reír, pero lo que en realidad guardan detrás, y Groucho era bien inteligente como para hacerlo ver sin que se notara mucho, revelan tres cosas; la primera un espíritu de supervivencia con lo justo sin perder el criterio ni (uno de mis favoritos) explotar el victimismo. Es más, se ríen de los mártires. En segundo lugar ambición; ambición por llegar lejos y por aspirar a todo lo que no se tiene, sobre todo porque se saben propietarios de algo que los demás no tienen y es un ingenio sublime que les llevaría a jugar en las grandes ligas. Es muy gracioso cómo empiezan en esas grandes ligas, teatros importantes, emisoras de radio o su llegada a Los Ángeles, empiezan a conocer gente y, hay dos tipos de reacciones bien distintas; la del engolado, que normalmente es el primero en caer, y la de aquellos que reciben de forma abierta y franca porque saben que vienen a una industria nueva en la que el ensayo y error está a la orden del día y tan pronto estás dentro como fuera. El tercer puesto lo ocupa el orgullo de una familia. Un grupo completamente matriarcal al que estar juntos les hizo llegar a dónde llegaron.
Para mí los Marx no sólo son geniales, sino que son un ejemplo de cómo uno puede luchar desde la inteligencia sin necesidad de acudir a imposturas pseudoHeróicas o que busquen inspirar piedad.
Por supuesto, siempre que hablo de los Marx me gusta nombrar a Thalberg. Un genio del cine que nunca quiso darse a conocer.
viernes, 9 de julio de 2010
La espiral del silencio de Neumann
Escuchaba la radio el otro día y una comentarista recordaba la teoría de Elisabeth Noelle-Neuman conocida como “la espiral del silencio”. Hacía tiempo que no recordaba a esta autora y aunque su teoría es una pieza fundamental al ponderar estados de opinión, no la he recordado a lo largo de estos años, ni siquiera cuando lo hago en mis trabajos, utilizando su espiral del silencio.
Noell-Neuman concluye que el deseo de evitar el aislamiento en la sociedad es un hecho latente que afecta a todos por igual y que determina y explica muchos procesos sociales. Neuman asegura que la opinión pública afecta a todos los miembros de la sociedad y ejerce presión sobre el individuo ante la posiblidad de quedar socialmente aislado.
En efecto, la sociedad constituye el verdadero entorno donde desarrollamos nuestras vidas y por eso buscamos una situación de privilegio, queremos sentirnos afortunados porque pertenecemos a un grupo poderoso o influyente. De este modo tendemos a subirnos al “carro ganador” y este efecto determina en muchas ocasiones la victoria de un determinado partido político en unas elecciones.
Pero hay una segunda opción. El silencio. El miedo al aislamiento pone en marcha esta hipótesis. Si no quieres unirte al pelotón ganador siempre puedes optar por el silencio. No comparto mi opinión públicamente porque quiero ser tolerado y reconocido por los demás, también por los que se suben al carro ganador. Es el voto oculto y también el voto cautivo.
Por eso los políticos se fijan tanto en el detalle demoscópico respecto a quién cree el encuestado que ganará unas elecciones. Esa bolsa, aún inflada, motiva el voto a la mayoría y desmoviliza el voto a quien queda fuera de ella.
Por eso, el domingo anterior a las elecciones, los periódicos publican encuestas que otorgan la mayoría a X, muchas -demasiadas veces- cocinadas, porque en realidad no es la verdadera opinión de la mayoría sino el candidato de la empresa periodística.
Dice Noelle-Neumann, o decía porque falleció en marzo de este mismo año, que el papel de los MMCC es significativo en la medida en que sus valores de agenda y su papel habilitador de la presencia o protagonismo contribuye a la percepción social de los climas de opinión mayoritarios o políticamente correctos.
Ciertamente, el papel de los medios cobra una mayor importancia que la determinada por los sociólogos norteamericanos de los 50 y 60, donde se establecía el "efecto limitado" Es cierto, a mi juicio, que los medios a través de sus contenidos, contribuyen a crear el espacio público de debate y, con ello, el marco en el que se desarrolla la opinión pública. Igualmente, los silencios de los medios, sus ocultaciones de la realidad, llevan consigo la salida de escena de aquellos valores y protagonistas que han perdido huella publicada o emitida.
La brillantez de Noelle-Neumann ha sido maculada por su pasado nazi. Esta periodista y socióloga, berlinesa de nacimiento, trabajó a las órdenes de Goebbels en el periódico Das Reich de 1940 a 1942 y de ello se aprovecharon sus críticos. Las revelaciones del profesor de la American University Christopher Simpson en un artículo publicado en el Journal of Communication en el 96, fueron especialmente demoledoras. En ellas Simpson relacionaba la teroría de la espiral de silencio con la juventud filo-nazi de la autora.
Con pasado nazi o no Neumann fue asesora de referencia de cancilleres demócrata-cristianos. Helmut Kohl, Adenauer... hasta la propia Angela Merkel pusieron en manos del Institut für Demoskopie (fundado por Neumann y su marido) los estudios de opinión y de márketing político sobre los que fijaron parte de sus estrategias de campaña.
"La dama de las encuestas" como se la conoció durante largo tiempo, concluyó con precisión y eficacia hasta qué punto los individuos tendemos a ocultar nuestra opinión si pensamos que la mayoría de la gente alberga un parecer contrario al nuestro. Y de esta conclusión extraemos otras muchas respecto a cómo indagar con precisión en la abstracción de la opinión pública.
jueves, 8 de julio de 2010
triunfo
La misma gloria que recuerdo de las victorias de Biondi en la piscina, la entrada de Donovan Bailey en la final de los 100 metros lisos en las olimpiadas de Atlanta o el exultante Brett Favre no ya ganando una SuperBowl, sino volviendo a acariciar el cielo con los Vikings cuando nadie daba un duro por él. O, por supuesto, Jordan otra vez al encestar "The Shot" en los playoffs del '89 ante los Cavs.
En fin, esos momentos en los que sientes que su triunfo, en cierta medida, lo vives tú, porque el deportista transmite tanto y de forma tan poco pudorosa o tímida, con una actitud que es todo exteriorización, que no puedes por menos que pensar que debe ser lo más grande del mundo ser él en ese momento. Y les envidias porque están tan expuestos a esa posibilidad tan a menudo que cuando uno mismo tiene sus triunfos, grandes o pequeños deseas vivirlos con la misma intensidad y mostrar la misma exteriorización. Es importante sentir el triunfo, especialmente cuando tardas en reaccionar porque te estás preguntando "¿eso lo he logrado yo?". Éste es un muy buen punto para comenzar el siguiente logro.
miércoles, 7 de julio de 2010
KeNnedy
El discurso inaugural de Kennedy -apenas tres fólios leídos, bien declamados, extraordinariamente comunicados- duró trece minutos. Tres fólios-trece minutos. Ya nos dice algo ¿verdad? De las siete citas de su discurso grabadas en Arlington, como epitafio, hay dos en particular que a todos aquellos que admiramos a Kennedy, nos queman cuando las recordamos. Permítanme:
"...ask not what your country will do for you; ask what you can do for your country..."
(Preguntad no qué puede vuestro país hacer por vosotros; preguntad qué podéis hacer vosotros por vuestro país)
Ask not...don't ask. El lenguaje de la Reina permite golpes sonoros increíbles, como la fórmula ask not elegida por Kennedy frente al habitual don't ask.
"Let every nation know, whether it wishes us well or ill, that we shall pay any price, bear and burden, meet any hardship, support any friend, oppose any foe to assure the survival and the success of liberty"
(Que sepa toda nación, nos quiera bien o mal, que pagaremos cualquier precio, sobrellevaremos cualquier carga, sufriremos cualquier penalidad, apoyaremos a cualquier amigo y nos opondremos a cualquier enemigo para asegurar la supervivencia y el triunfo de la libertad)
Percántense de que J.F.K. sitúa a los destinatarios del mensaje por delante. Así, Kennedy consigue dirigirse directamente no sólo a sus conciudadanos estadounidenses, sino al mundo entero.
La fuerza, la carga ideológica de las frases que hoy les traigo, es tan evidente, tan vibrante, tan significada que, qué les voy a decir. Sin comentarios.
PD: por cierto, siempre que releo o recuerdo esta frase no puedo evitar recordar, también, un LP de los Rolling Stones, poco conocido, que se titulaba "Beast of Burden" pero no me pregunten por qué.
martes, 6 de julio de 2010
campaña
Hoy salta la noticia en Estados Unidos de cómo los demócratas pierden donantes en Wall Street a causa de la aprobación en el Senado de la Ley de Reforma Financiera. Dicha Ley ha pasado con el apoyo en pleno de los demócratas y sin apenas apoyo republicano. La ley permite a los reguladores mayor control y conocimiento sobre los paquetes financieros, desde hipotecas a activos complejos para evitar futuras bombas como las que hemos vivivo con los Hedge Funds. Les obliga igualmente a reducir el apalancamiento y mantener más dinero como reservas, es decir; menor capacidad operativa. Por último el Gobierno podría embargar una firma financiera manteniéndola en funcionamiento hasta disipar el pánico. Francamente, es puro intervencionismo, pero es un intervencionismo que el electorado puede mirar con buenos ojos ya que el Estado está ahí para proteger que no volvamos a caer. Pero es que esto no ha sentado nada bien a las firmas de inversión ¿Se acuerdan de cuando hablábamos de los lobbies?
Ahora se da la circunstancia que el presidente Obama (me encanta lo respetusosos que son los periódicos sajones con sus políticos; Mr Obama, Mr Brown, Mr Clegg...) y, en especial, Tim Geithner, redactan y consiguen la aprobación de una ley que va dirigida a que no se vuelva a dar una circunstancia que vamos a arrastrar un tiempo aún y a tranquilizar a la población, con lo que supongo que garantizarán algún voto que otro. Así que por un lado tenemos a una Casa Blanca que ha conseguido recuperar algo la confianza de sus votantes pero, al mismo tiempo, su partido se va a ver penalizado de cara a las próximas elecciones de Noviembre (no presidenciales, un midterm) ya que los recursos financieros que iban a llegar por Wall Street ya no serán tan potentes. A nadie extraña que cualquier sector; médico, armamentístico, financiero, legal, industrial… apoya a ambos partidos con donaciones. Unas son más cuantiosas que otras, dependiendo de la afinidad, pero se consideran unas auténticas primarias en tanto en cuanto a mayor apoyo, mayores recursos, con lo que se obtiene más capacidad de penetración y, por tanto, mayor potencialidad a nivel de conseguir votos. Podría parecer que no tener el apoyo del estamento financiero puede procurar mayor número de votos del segmento poblacional más a la izquierda, pero creánme que, guiado por la enumeración anterior, menores recursos, menor penetración, menos votos.
A la población hay que motivarla a votar. Los que vienen motivados ya saben a quién van a votar y estos no se van a decantar en función un anuncio o no, pero hemos visto en la últimas presidenciales americanas es que una campaña mediática potente es fundamental para ganar votos y hacer que la gente se mueva. Si lo reducimos a un punto de materialismo muy radical podríamos afirmar que es una campaña publicitaria en pois de un candidato, no de una idea, y eso es algo que los asesores demócratas han sabido explotar como nadie. Ahora ¿habrá en algún momento un candidato Apple? Me refiero a que si en algún momento veremos a un candidato que sólo con su presencia, sin excesiva publicidad, tan sólo con ruedas de prensa, presentaciones, conferencias o mítines podrá generar tanta pasión como un Obama. Creo que no. Y creo que no porque una de las reglas que rigen el compromiso, o incluso el amor, de alguien por una marca o un producto pasa por el misterio, la expectación, el hacerse deseado a causa de una presencia breve y los políticos tienen cierta necesidad de hacerse presentes en los medios… ¿O no? La presencia de un político se viene gestionando primero por la saturación y luego, cuando consigue el cargo, a través de un distanciamiento en el cual se lanzan a la arena sus segundos, pero él se moja poco y habla siempre desde cátedra. En España no lo vemos porque las noticias sólo hablan de USA o UK cuando salen Obama o Cameron al estrado, pero fíjense aquí con Zapatero. El día a día lo mueven Blanco, Pajín y la VP Primera cuando la ola viene propicia, y dejan a Zapatero para los grandes eventos, visitas institucionales… o si no, ¿por qué iba a hablar de la ley del aborto o de Rajoy tras una conferencia con el rey de Siria?
lunes, 5 de julio de 2010
La brújula de la dignidad I
Veamos... Hollywood, en su empeño por ganar el máximo de audiencia, lo que hace es jugar sobre seguro y contar al espectador historias frente a las que es imposible no sentir respeto. Es imposible no sentir respeto por lo que hace Gary Cooper en Solo ante el peligro, o Gregory Peck en Matar a un ruiseñor, es imposible no sentir respecto por lo que hacen Juda Ben-Hur o Espartaco en aquellas películas, todas de Hollywood.
Estos personajes representan la libertad. Son, de todos los personajes de la película, los únicos que saben ser coherentes con su libertad. ¿Acaso sus actos son por ello imprevisibles, caprichosos o gratuitos? No. Obviamente no. Más bien me da la impresión contraria, más bien ocurre que, en todo momento, saben qué es lo que hay que hacer o, mejor dicho, hacen lo que todo el mundo sabe que hay que hacer. No son quizá los únicos que poseen esa peculiar brújula de la libertad, pero sí son los únicos que se orientan por ella en sus acciones. Desde luego no se trata de una brújula que te indique el camino para ser espartano o ateniense o persa, romano o judío, hombre o mujer, rico o pobre... Lo único que indica esa brújula es el camino para no perder la dignidad. ¿Será suficiente para orientarse?
Así lo parece cuando vemos esas pelis, pero ya les he dicho que Hollywood siempre apuesta sobre seguro, porque no se trata de nada que no hayamos experimentado con fuerza en nuestras vidas. Hay ciertas cosas que no podemos hacer sin perdernos el respeto a nosotros mismos, eso lo sabemos muy bien. Traicionar a un amigo o a un hermano, por ejemplo. Existe una brújula que te orienta para ser un buen gallego o un buen andaluz, o una buena ama de casa o un buen cerdo machista.
Un buen cerdo machista, por ejemplo, debe "tenerlos bien puestos" y no comportarse como un "maricón". Un buen guerrero sioux debe ser capaz de cazar bisontes. Un buen vasco quizá deba saber apreciar el sonido del txistu y un buen gallego el de la gaita. Un madrileño "de verdá" ama al parque del Retiro.
Y digo yo, ¿cuál es la brújula para ser, sencillamnte, un buen ser racional? Porque para ser un buen ser racional no hay por qué dejar de ser sioux o gallego, no hay por qué dejar de tocar la gaita o de bailar sevillanas. Pero, desde luego, para ser un buen ser racional, es decir, ser un ser racional que conserva su dignidad, es enteramente incompatible con, por ejemplo, traicionar a un amigo (y también con ser "un buen cerdo machista" aunque algunos prejuicios muy enquistados hagan a algunos cerdos machistas creer lo contrario)
domingo, 4 de julio de 2010
amenaza
Pero el argumento de Encinas tenía, en mi opinión, un fallo; si cualquiera de los dos hubiera cedido la plaza sin duda habían muerto los dos hijos y toda la resistencia detrás. Decía Oliver Stone en "Platoon", por boca de Charlie Sheen, que la guerra es la imposibilidad de la razón. Y sabemos que mayores atrocidades se han cometido en la guerra que pasar a cuchillo a los ocupantes de una plaza. No quiero entrar en la Guerra Civil Española, ya que no entiendo ni siquiera cómo alguien puede decir "Guerra Civil" con algún tipo de sentimiento de satisfacción, triunfo o demanda de alguno de los dos anteriores. Sobre la defensa de Tarifa… bueno, Guzmán el Bueno defendía una población y, estoy seguro de su convencimiento, una fe.
La guerra es, efectivamente, dónde toda la irracionalidad sale a ocupar un espacio que siempre ha considerado suyo. Es el último argumento de la violencia dónde todo el ansia de dominar se vuelve legítimo porque se apoya desde los organismos oficiales. Si nos fijamos en un intervalo de 30 años, en la Primera Guerra Mundial, la tensión sobre los sudetes hace que cualquier absurda ofensa (lo de Franz Ferdinand no justificaba una declaración de guerra) se torne en una sucesión de movilizaciones con la gente celebrándolo por las calles. La GC Española hace que los nacionales crean que tienen el deber de reconducir España y que el gobierno, con aire circunspecto y de gravedad, arme civiles sin formación militar más sedientos de sangre que el bando que encuentra enfrente. ¿Lucha contra el fascismo o contra el anarquismo imperante en un país? Cuentas pendientes. En la SGM Hitler creía que el dominio de Europa correspondía al Reich y los ingleses anduvieron resistiendo por medio occidente haciendo todo lo que podían hasta que llegaron los americanos a ayudar.
Pero es que la otra cara de la moneda nos indica que, si bien la guerra no es legítima, la existencia de ejércitos, el conocimiento de la estrategia y la tecnología que la acorte o la evite sí lo es. Por eso respeto tanto a los militares y los estrategas me parecen admirables. Siempre he creído que la guerra es un estado natural en el hombre. No ha habido siglo que no conozca un enfrentamiento armado en el que haya muerto gente. O no ha habido un momento de tensión que se haya solucionado apuntando misiles o desplegando flotas. Toda esa legitimidad del gobernante que levanta su brazo en armas (bueno, el de su población) se ha vuelo horchata en cuanto ha visto amenazado su propio estatus. El gobernante que busca la guerra normalmente busca más su refrendo en el puesto. Las guerras no deben ocurrir, pero es estúpido pensar que no debas defenderte ante un ataque o mostrar los dientes ante una amenaza. Debilitar por decreto o legalmente un ejército es ofrecer un dulce a aquel país que no tenga tantos ideales de paz. Borracho de pacifismo un país puede llegar a perder su soberanía al no estar bien protegido, porque soliviantar una masa es de las cosas más sencillas que hay. Si no… ¿alguien no ha pensado que Felipe Melo puede tener problemas en Brasil por un gol en propia puerta y dejarse expulsar? No es la primera vez que hemos visto el asesinato de un futbolista por un tema similar, ¿verdad?
Una sociedad educada es aquella que, entre otros criterios, no resuelve con violencia. Es más, la violencia es el último de los criterios o la más alejada de las herramientas. Pero esa sociedad educada sabe que renunciar a la propia defensa es tan estúpido como dejar a un hijo en manos de tu enemigo que lo que quiere, en realidad, es tu vida.
sábado, 3 de julio de 2010
La denuncia de una impostura
Algunas experiencias maoístas en materia de derecho despertaron entusiasmo en algunos intelectuales europeos de prestigio. Sobre todo se ensayó la creación de Tribunales Populares de Justicia. Lo que se pretendía era que el pueblo pudiera impartir "su propia justicia" contra sus explotadores y contra los poderosos.
Ahora bien, al revés de lo que pensaron entonces no pocos intelectuales izquierdistas europeos, lo único que tuvieron de bueno los famosos Tribunales de Justicia Popular maoístas es lo que lograron conservar de "justicia" y de "tribunal". Me explico.
En 1970, el más famoso de los filósofos franceses de la época, Jean Paul Sartre, aceptó presidir uno de estos tribunales, donde se juzgó la negligencia empresarial en la muerte de dieciséis trabajadores. La cosa parece sensata, en la medida en que no parece pretender la superación del "Derecho" o de los "Tribunales". No se trataba de inventar la pólvora. La cosa tenía más que ver con la denuncia de un sistema jurídico que estaba secuestrado por relaciones de poder que le hacían funcionar de forma casi invertida -¿les suena?-
Quiero decir... aunque la cosa no tuviera mucho que ver con lo que realmente estaba ocurriendo en la China moísta, estos "tribunales populares" eran una buena manera de denunciar que lo que se llama Derecho es una apariencia de Derecho.
Estos tribunales, así pues, podían haber funcionado correctamente para criticar el Derecho a favor del Derecho. Lo que sí que era una tontería era pensar que en ellos se escondía el germen de algo superior y mejor que el Derecho.
Y ésto es lo que pensaron, precisamente, algunos intelectuales muy famosos, como, por ejemplo, Michel Foucault y un sinfín de sus seguidores, que por entonces alardeaban de ser muy de extrema izquierda (una se asombra de ver ahora lo que ha sido de algunos de ellos) Por ese camino se empeñaron en que había que "poner en cuestión la distinción entre inocente y culpable" y acabar con la "forma tribunal", acabar con la idea de que puede haber una "instancia neutra" entre las relaciones de poder o de violencia.
En su polémica con los maoístas parisinos, Foucault llegó a hacer, en nombre de la espontaneidad de las masas, una apología del linchamiento y de la venganza colectiva. Lo paradójico es que, mientras que él discutía con el maoísmo del barrio chino de París, lo que realmente estaba significando en China la "revolución cultural" se parecía mucho más a un régimen de linchamientos generalizados que a un sistema garantista de tribunales populares.
Bien podría Foucault haber alardeado de ser más maoísta que nadie, apuntándose así a ese experimento histórico siniestro y demencial.
viernes, 2 de julio de 2010
Sherman
jueves, 1 de julio de 2010
El libro rojo de Mao
En cierta forma, la Revolución cultural fue una especie de golpe de Estado que Mao dio contra el Partido Comunista en el poder. Básicamente consistió en dar carta blanca a los adolescentes y jóvenes para combatir la autoridad de sus profesores, de sus jefes de partido, de sus autoridades municipales, incluso de sus médicos, de sus padres, de los intelectuales más famosos...en fin, de todo aquello que representara algún poder.
Lo que desencadenó fue una purga generalizada del Partido, donde no se dejó títere con cabeza. Todo el mundo se convirtió en sospechoso y fue acusado de posible traición a la clase obrera. Se habilitaron gigantescos campos de concentración para la reeducación cultural de estos supuestos traidores y tanto y tanto se les reeducaba que acababan muriendo como chinches. Era otra manera de hacer lo que ya había hecho Stalin para arrancar al Partido el poder absoluto.
La revolución cultural, capitaneada por jovencitos armados con "el libro rojo de Mao" (que se convirtió en un dogma más estricto que la Biblia para la Inquisición) fue un movimiento moralista, archipuritano, voluntarista y militante, en el que lo único que estaba bien visto era vivir por y para lo que decía el libro sagrado.
Lo que encuentro interesante de este asunto es que, a mi juicio, se trató de un experimento colosal (en el que murieron millones de personas) que pretendía sustituir el Derecho por una especie de moralina revolucionaria que tomaba como referencia únicamente lo escrito en un librito rojo de cien páginas, que era leído con verdadero fervor religioso.
Se pretendía, así, sustituir completamente al ciudadano por el militante maoísta, y de ello se esperaba una regeneración moral definitiva para la humanidad. Por supuesto, para impartir justicia bastaba con estar inspirado en la lectura del dichoso librito. Como no había Derecho no había garantías jurídicas, de modo que bastaba un cotilleo, una calumnia, un rumor, una habladuría, para que te llevasen, caminito de Belén, a un campo de concentración.
El entusiasmo que la Revolución cultural maoísta desató entre prestigosos intelectuales izquierdistas europeos que, obviamente no se enteraban de nada y buscaban ávidos modas a las que sumarse, resulta escalofriante... Pero dejemos a Sartre y a Foucault para una próxima ocasión.